Galapagar. Se pone en marcha un plan para que los vecinos hagan compost
en sus domicilios, tratando residuos vegetales .
El Ministerio de Medio Ambiente, la asociación ecologista de Amigos de
la Tierra y el Ayuntamiento de Galapagar van a poner en marcha un
proyecto piloto, que tiene como objetivo reducir y reciclar, mediante el
compostaje doméstico, los residuos vegetales que se producen en parcelas
grandes dimensiones. El objetivo es, según indicaron fuentes
municipales, "demostrar que la calidad de compost elaborado
individualmente, es mejor debido a que la recogida se hace de forma
selectiva".
El Ayuntamiento de Galapagar informó hoy de que esta experiencia es
única en España y está abierta a los vecinos que deseen participar en
ella. De este modo, se seleccionarán 50 parcelas de la localidad en las
que se generen restos vegetales que tengan una superficie de más de
2.000 metros cuadrados y que sean primera vivienda.
Los propietarios recibirán un curso formativo, en el que se les
explicará en qué consiste la técnica del compostaje. Al mismo tiempo, se
les hará entrega de los medios materiales necesarios, como el cubo
compostador (con capacidad para 1.400 litros), biotrituradora por cada
cuatro participantes, herramientas y la información necesaria, sin coste
alguno. En todo momento, habrá monitores y personal especializado no
sólo para hacer el seguimiento, sino para resolver cualquier duda que
pueda surgir.
Cuando los seleccionados obtengan el compost, se recogerán 10 muestras
aleatorias para analizar su calidad. Los resultados serán comparados con
otras muestras analizadas procedentes de plantas de compostaje de la
Comunidad de Madrid.
El compostaje en una forma biológica de convertir residuos orgánicos en
abono, a través de la fermentación en condiciones de aireación y humedad
adecuada. Para obtener el compost hay que mezclar los residuos vegetales
en un cubo compostador.
Las ventajas de realizar el compost en los domicilios, apuntaron desde
el Ayuntamiento, "son, por un lado, la mejora de las características del
suelo, evitando la necesidad de usar fertilizantes químicos y
pesticidas, además de un ahorro considerable de agua de riego. Este
método hace que los productos cultivados sean más sanos. El hecho de
reducir la cantidad de residuos orgánicos sirve para moderar los costes
del tratamiento de basuras a cargo de los ayuntamientos".