Fuertes críticas contra el Banco Mundial por sus planes de suavizar las
normas ambientales y sociales en los préstamos al sector privado
La ONG Amigos de la Tierra Internacional ha exigido al Banco Mundial que
detenga sus planes de suavizar los requerimientos ambientales y sociales en
sus préstamos al sector privado. A esta exigencia se han sumado unas 120
organizaciones ambientalistas, indígenas y de apoyo al desarrollo remitiendo
un escrito al Banco Mundial para manifestar su oposición a los cambios
propuestos por la entidad financiera internacional. Los grupos han mostrado
también su descontento sobre el proceso de consulta y amenazan con hacerle
un boicot a menos que sea modificado.
El vicepresidente de la a Corporación Financiera Internacional ha declarado
que el proceso de revisión de las Políticas de Salvaguardia Ambiental y
Social "mejorará la eficacia de la CFI como banco de desarrollo". Hay que
recordar que ésta fue creada en 1956 con el objetivo de promover inversiones
sostenibles del sector privado en los países en desarrollo como una manera
de reducir la pobreza y mejorar las condiciones de vida de la gente.
Los estándares establecidos por la CFI se han ido convirtiendo en prototipos
para la financiación de proyectos internacionales y están siendo adoptados
de forma creciente por otras instituciones financieras, entre ellas los 20
bancos de inversión internacional (como Barclays, Crédit Lyonnais) que
conforman el llamado Grupo de los Principios Ecuador, que cofinancian
diversos proyectos del Banco Mundial, y por muchas agencias de crédito a la
exportación así como por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económico (OCDE) que reúne entre sus 30 miembros a todos los países
industrializados.
En sus normas, la CFI hace recomendaciones en materia de asuntos como el
hábitat, los pueblos indígenas, los reasentamientos involuntarios de
población, la seguridad de las empresas y la protección de sitios de
importancia cultural. En virtud de esas nuevas propuestas, el brazo del
Banco Mundial abandonará las actuales diez políticas de salvaguarda en
beneficio de "estándares de rendimiento" basados en un enfoque más flexible
y subjetivo.
Según las declaraciones efectuadas por Hannah Ellis, representante de Amigos
de la Tierra, "estas propuestas defectuosas dañan seriamente el deber del
Banco Mundial de proteger el medio ambiente y a las comunidades afectadas.
Debe asegurarse que cualquier préstamo de dinero a proyectos del sector
privado se ajuste a estándares reconocidos internacionalmente. Estos nuevos
planes debilitarán las ya inadecuadas políticas de salvaguarda y deben ser
abandonadas".
Entre otras cosas, el nuevo proceso de revisión determinará si las
comunidades indígenas tendrán derecho a rechazar un proyecto financiado por
la CFI, si deberían protegerse las áreas ambientalmente vulnerables ante
proyectos de desarrollo y si habrá modificaciones a los estándares
internacionales de contaminación.
"El borrador de estándares de la CFI es vago y permite apreciaciones
subjetivas para determinar el estándar que prevalece para cualquier
proyecto. Las nuevas políticas propuestas resultarían en estándares dobles
para el Grupo del Banco Mundial: unos estándares para el sector público, y
otros, más débiles, con un enfoque más discreto para el sector privado. Las
personas razonables deben poder entender y acordar los estándares mínimos
que se esperan de los proyectos financiados por la CFI. Estas decisiones no
deben dejarse a los caprichos de miembros individuales", dijo Janneke Bruil,
de Amigos de la Tierra Internacional, antes de que los detalles de los
planes fueran desvelados el pasado viernes 24 de septiembre.
La Confederación Financiera Internacional informó que consultará a clientes
y otros accionistas externos, entre ellos organizaciones asociadas,
gobiernos, asociaciones industriales Están previstas rondas regionales de
consulta hasta diciembre para América Latina y el Caribe, Asia, África, y
Europa oriental, Asia central y Medio Oriente.