El diputado del Partido Popular en el Congreso, Enrique Fajarnés, acusó ayer
al Gobierno central (del PSOE) de «ahogar económicamente a las islas y
querer que el Govern balear se ponga de rodillas». El político popular
valoró de esta manera la rescisión del Convenio de Carreteras que según
explicó, «es una muestra más de la política de castigo que aplican los
socialistas desde Madrid».
Fajarnés destacó que en los últimos siete meses, el Gobierno central ha
paralizado varios proyectos previstos para las Pitiüses, como el Plan
Director del aeropuerto de Eivissa, la amplicación del puerto de la Savina o
la remodelación del espacio portuario ibicenco. «Se han dejado de poner en
marcha planes muy importantes, entre ellos la mejora de la costa y la
protección de ses Salines, y desde las Pitiüses no se ha dicho absolutamente
nada», lamentó el diputado del PP.
Fajarnés señaló que «el PSOE quiere suspender todos los proyectos
desarrollados por el Govern de una manera desleal, para boicotear e
hipotecar el futuro de las islas», insistió. Como ejemplo, el diputado
advirtió de que «los socialistas se han desentendido también del descuento
del 50 por ciento en los vuelos, de la declaración de interés público y del
plus de insularidad». Enrique Fajarnés señaló que «es lamentable la
complicidad de los diputados socialistas de las islas con la actuación del
PSOE en Madrid».
El diputado se refirió, por otra parte, a la reciente visita a Bruselas de
una representación de los grupos ecologistas y colectivos como el Institut
d´Estudis Eivissencs. el GEN o Amics de la Terra, que fueron recibidos por
el eurodiputado de Esquerra Republicana de Catalunya, Bernat Joan.
Tras asegurar que «ERC no debería decidir la política de las islas porque
carece de representación en las instituciones insulares», Fajarnés calificó
de «lamentable» la visita realizada a la sede de la Parlamento Europeo
asegurando que «es un acto de deslealtad porque, además de no representar a
nadie, hacen promoción turística en negativo, es de malos ibicencos»,
añadió.
Fajarnés aseguró que la actitud de los grupos ecologistas «son una muestra
más de la política anti-PP y este tipo de actitudes son muy negativas»,
advirtió.