El Consell aprueba un Plan Territorial que posibilita 180.000 nuevas
viviendas
La institución insular elimina las Áreas de Reconversión previstas en
Son Massot y ses Planes tras una petición expresa del Ajuntament de
Calvià
Maria Antònia Munar logró sacar adelante de forma definitiva del Plan
Territorial con el apoyo del PP y los votos contrarios de todos los
partidos de la oposición. En el momento en que el Plan entre en vigor,
tras su publicación en el Butlletí Oficial de les Illes Balears,
Mallorca dispondrá de 1.500 nuevas hectáreas de crecimiento, lo que
posibilitará la construcción de unas 180.000 viviendas en 10 años, en
caso de que se agote todo el suelo disponible en la Isla. El texto no
incluirá finalmente las Áreas de Reconversión de Son Massot y Ses
Planes, en Calvià, como consecuencia de una enmienda presentada en el
pleno de ayer a petición del Ajuntament de este municipio. Antes de que
comenzará la sesión, miembros del PSM, del GOB y de Amics de la Terra se
concentraron a las puertas del Consell y ante la plaza de Cort para
mostrar su oposición al documento que ayer quedó definitivamente
aprobado. Mientras abajo se concentraban los opositores al Plan, el
conseller de Territori, Bartomeu Vicens, apelaba a la «responsabilidad
histórica con Mallorca» de los partidos de la oposición, para que dieran
su apoyo al documento.
Vicens recordó la larga tramitación del documento, iniciada en el año
1998, y aseguró que las negociaciones mantenidas en la anterior
legislatura con el Pacte de Progrés y en ésta, con el PP hacen que el
texto sea fruto del «mestizaje». El conseller defendió el contenido del
documento, incluidas las Áreas de Reconversión, que posibilitarán, según
dijo, reconvertir zonas turísticas obsoletas. Los partidos de la
oposición no coincidieron en absoluto con la visión del conseller. PSOE,
PSM y EU-EV pidieron la retirada del documento al considerar que no está
lo suficientemente preparado, como lo demuestra la precipitada exclusión
de las áreas de Son Massot y Ses Planes. El socialista Antoni Alemany
criticó la falta de negociación del plan y denunció que, con el suelo
vacante ya clasificado, en Mallorca podrán urbanizarse más de 5.000
nuevas hectáreas. «Para que desaparezca la proliferación de grúas, hay
que hacer una revisión integral del Plan», afirmó. Alemany incluso
ofreció los votos del PSOE para aprobar el Plan tal y como quedó
redactado en la fase de modelo territorial. Antoni Alorda, el
representación del PSM, calificó el documento de «continuista y
reaccionario» y acusó a PP y UM de diseñar un modelo urbanístico propio
de los años 70. Lamentó además que el texto no actúe en materia de
vivienda y apueste por un modelo expansionista basado en viviendas
unifamiliares y adosados. Alorda propuso convocar un referéndum para
conocer la opinión de los ciudadanos.