Los ecologistas 'entierran' los espacios naturales de Eivissa
Califican el PGOU de Vila de «demostración de cómo es de fácil olvidarse de
las promesas, los principios éticos y la dignidad política» [
La Plataforma Eivissa al limit escenificó ayer por la mañana en el paseo de
Vara de Rey de la capital pitiusa un entierro «por la muerte de tantos y
tantos lugares de la islas de Eivissa que han desaparecido víctimas de la
especulación urbanística».
En un comunicado leído por el portavoz del Grupo de Estudios de la
Naturaleza, Mariano Marí, los ecologistas quisieron escenificar con este
funeral simbólico su «pesar» y su más «enérgica protesta por la actuación de
los cuatro jinetes de la Apocalipsis: el Plan Territorial Insular, el Plan
General de Ordenación Urbana (PGOU) del Ayuntamiento de Vila, la Ley de
Conservación de Espacios de Relevancia Ambiental (LECO) y las Normas
Subsidiarias de Santa Eulària».
Los ecologistas, que tenían metido dentro de un ataúd una maqueta que
representaba una Eivissa totalmente construida, calificaron estos cuatro
instrumentos de «asesinos de la naturaleza que van arrasando todo lo que
encuentran a su paso y representan, también, una amenaza para lo que todavía
queda sin construir».
Para los ecologistas, el PGOU de Vila «es la demostración de cómo es de
fácil olvidarse de las promesas, los principios éticos y la dignidad
política. Pero, sobre todo, es una herramienta que garantiza la total
masificación del municipio de Eivissa, la saturación del tránsito, la
multiplicación de todos sus problemas y la desaparición bajo el hormigón y
el asfalto de su patrimonio histórico».
Según los ecologistas, «se había prometido un PGOU sostenible y moderado, y
se ha acabado haciendo lo mismo de siempre, hormigón y hormigón».
Destrucción
E n cuanto al Plan Territorial, los ecologistas lo califican de «destrucción
planificada y coordinada de todo el conjunto de Eivissa y Formentera».
Se trata, según su manifiesto, «de un documento para hacer legal la
destrucción de las islas, llenándolas de urbanizaciones, de tendidos
eléctricos y telefónicos en suelo rústico, de canteras en las montañas, de
autopistas en el campo, de puertos deportivos en el litoral...etcétera».
En cuanto a la LECO, creen que «garantiza que los espacios naturales puedan
continuar llenándose de hormigón».