Autoridad Portuaria y Vila negocian el futuro del puerto sin atender a las
críticas de los ecologistas
Amics de la Terra argumenta que la solución de la Autoridad Portuaria
afectará negativamente a la zona - Autoridad Portuaria no desvelará aún los
detalles del proyecto
La reordenación de todo el área portuaria de la ciudad de Eivissa está
siendo objeto de negociación en estos momentos entre la Autoridad Portuaria
de Baleares, el Ayuntamiento de Vila y el Consell Insular pitiuso. Una
negociación que, según indicaron ayer fuentes de la Autoridad Portuaria y de
Vila, «va por buen camino». Mientras tanto, lo poco que se conoce hasta
ahora de las previsiones para esta zona de la ciudad ha vuelto a inquietar a
los ecologistas de Eivissa.
El Ministerio de Medio Ambiente ha remitido a Amics de la Terra el proyecto
Explanada y muelles comerciales al abrigo del dique de Botafoc en el puerto
de Eivissa, cuyo objetivo es una remodelación portuaria que permita
trasladar a la zona del nuevo dique prácticamente toda la actividad, a
excepción de la relacionada con el transporte entre las islas de Eivissa y
Formentera.
A este proyecto ya ha respondido Amics alertando sobre los impactos
negativos que supondrá, a juicio de los integrantes de esta organización.
Impactos como los relacionados con quienes residen en la zona y los negocios
turísticos existentes en la misma. Según los ecologistas, vecinos y
empresarios se verán afectados porque, aunque en un principio, se recomendó
compensarles por la pérdida de valor del suelo y de la zona, «estas
negociaciones nunca se produjeron». A ello se añade que ya durante la
construcción del dique fueron numerosas las protestas de los residentes y
los empresarios de Botafoc por las molestias que produjeron. Molestias que,
según Amics, si se lleva a cabo el nuevo proyecto de la Autoridad Portuaria
«serán permanentes».
Los ecologistas consideran también que el único estudio de impacto ambiental
con que cuenta la reordenación del puerto, elaborado por Grusamar/Grupo
Elsamex, no tiene en cuenta de forma «adecuada» esta circunstancia. A ello
se suma que, en su momento, los ciudadanos no pudieron pronunciarse sobre
este estudio, publicado en agosto de 1993 y al que no se presentó ninguna
alegación. Desde Amics se considera que esto fue así porque entonces «casi
nadie tenía acceso a internet» y que «en agosto en Eivissa nadie tiene
tiempo para poder estudiar un documento como este y presentar alegaciones».
Otro de los argumentos esgrimidos por los ecologistas para rechazar el nuevo
proyecto está relacionado con el humedal del Prat de ses Monges.
Según ha hecho saber Amics de la Terra al Ministerio de Medio Ambiente, el
estudio de impacto ambiental «menciona la facilidad de acceso al sistema
viario de la isla mediante la carretera de circunvalación PM-290 (Avenida de
las Pitiüses)». Carretera que no existe y no consta en el mapa viario
actual.
Avenida Vuit d'Agost
Por ello, creen que el tráfico que genere la actividad portuaria en esta
zona tendrá que atravesar la avenida Vuit d'Agost a lo largo del humedal «lo
cual produciría efectos negativos por ruidos, polvo y contaminación
atmosférica durante la ejecución de las obras, e impactos permanentes una
vez concluidas las instalaciones».
El estudio de impacto ambiental, añade la organización, «no habla de medidas
correctoras para reducir los impactos negativos sobre este humedal».
A estos argumentos en contra, Amics añade que existen alternativas «menos
impactantes» como la supresión del puerto deportivo de Ibiza Nueva
(contemplada por el Ayuntamiento en su avance de Plan General y en el
anulado Plan Especial) y el traslado de la descarga de combustibles al dique
de Botafoc. Este último punto fue precisamente el argumento esgrimido ante
la Unión Europea para conseguir la financiación necesaria para construir el
dique.
Frente a Amics de la Terra se encuentran el Ayuntamiento y Autoridad
Portuaria, que, junto al Consell, negocian en estos momentos qué hacer en la
zona. Fuentes del Consistorio y de Autoridad Portuaria indicaron ayer a este
periódico que, por el momento, la negociación se mantiene y va a buen ritmo.
Ninguna de las fuentes consultadas quiso desvelar detalles del proyecto,
aunque de lo señalado desde ambas partes se desprende que Vila podría,
finalmente, renunciar a su propuesta para sumarse a la de la Autoridad
Portuaria, aunque con modificaciones. Sólo así tendría sentido que Autoridad
Portuaria remitiera en diciembre de 2003 este proyecto a Madrid para su
evaluación. Esto es lo que temen los integrantes de Amics, cuya presidenta,
Hazel Morgan, recordó ayer que la reordenación del puerto de Eivissa fue un
proyecto que pidió al Estado el Ayuntamiento gobernado por el PSOE a finales
de los 80.