Multan al Concello de Muíños por organizar una pelea ilegal de bueyes
Barbarie o infracción administrativa
El Concello de Muíños tendrá que pagar 600 euros en concepto de multa por la
celebración el pasado agosto de la chega de bois, pese a que la Consellería
de Medio Ambiente había denegado la autorización.
La infracción administrativa se considera «muy grave» ya que, además de
realizarse sin permiso, el espectáculo se celebró en un campo de fútbol que
no reunía las medidas para garantizar la seguridad de los espectadores. Y
tampoco estaba presente un veterinario, como exige la normativa actual para
este tivo de actividades en las que participan animales.
La alegación de los responsables municipales de que no habían recibido la
denegación del permiso -se dictó el día 2 de agosto y la fiesta fue el día 7
de ese mismo mes-, y que en años anteriores lo habían obtenido, no evitó la
sanción.
Denuncia ecologista
La resolución viene a dar la razón a Amigos da Terra. El colectivo
ecologista es el promotor de la denuncia, y desde el año 2001 mantiene un
litigio administrativo con los organizadores en el que ha tenido que
intervenir en varias ocasiones el Valedor do Pobo.
Más allá de la multa, la resolución podría suponer la desaparición del
polémico espectáculo, ya que en el expediente tramitado por la
Administración autonómica no se acepta la justificación planteada por el
Concello en el sentido de que se trata de una celebración «consuetudinaria
ca zona».
El cambio de postura de la Xunta -que hasta el 2003 había autorizado la
actividad- se debe a la recomendación dictada en diciembre de ese año por el
Valedor do Pobo para que se denegasen las solicitudes para este tipo de
espectáculos.
La Consellería de Medio Ambiente revisó entonces su interpretación de la ley
que regula la protección de animales domésticos y salvajes en cautividad, y
que prohíbe su utilización en espectáculos que puedan producirles daños,
sufrimiento o les haga sufrir trato antinatural, pero en la que se contempla
que «excepcionalmente poderanse autorizar espectáculos consuetudinarios en
que interveñan animais».
Una toma de fuerza instintiva
Los defensores de la chega de bois dicen que es algo natural e instintivo en
estos animales. Los ecologistas afirman que, en libertad, el más débil se
retira y el ganador lo deja ir, algo que no ocurre si están cercados. Hablan
además del nerviosismo generado por la presencia de público.