Organizaciones ecologistas piden que se tomen medidas que garanticen
una agricultura libre de transgénicos
En España criticaron que los transgénicos se cultivan "en pésimas
condiciones para el Medio Ambiente"
Varias organizaciones ecologistas, con motivo del Día de Acción
Mundial contra los Organismos Modificados Genéticamente (OGM) que se
celebra mañana, solicitaron a las autoridades que lleven a cabo
medidas para la prohibición de los cultivos transgénicos en España y
que pongan en marcha una legislación a nivel europeo que garanticen
una agricultura y alimentación libres de este tipo de productos.
Según informan las organizaciones en un comunicado --entre las que
destacan Amigos de la Tierra, la Asociación Vida Sana, la Coordinadora
de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) o Ecologistas en
Acción--, los OGM entraron a formar parte de la alimentación y de la
cultura de la sociedad desde hace más de diez años, "provocando un
enorme rechazo social, sobre todo en Europa".
Así, resaltaron que esta oposición social se ha puesto de manifiesto
con reivindicaciones masivas como la del pasado miércoles en Viena en
la que se pedía "una Europa libre de transgénicos" o con la importante
presencia de las organizaciones sociales en la Conferencia Europea
sobre coexistencia entre cultivos transgénicos y cultivos
convencionales y ecológicos en la que participaron más de 120
instituciones de 59 países.
Por otro lado, en España se opusieron a la proliferación de estos
productos varias organizaciones de consumidores y de agricultores, que
se unieron a estas manifestaciones para dejar constancia de su rechazo
a los OGM y de que el cultivo de estos organismos en nuestro país se
está llevando a cabo "en pésimas condiciones para el Medio Ambiente y
el resto de la agricultura".
Además, denunciaron que, a pesar de haber dirigido numerosas
peticiones al Gobierno en este sentido, "se siga permitiendo el
cultivo de 31 variedades de maíz modificado genéticamente sin las más
mínimas medidas de precaución para evitar impactos graves como la
contaminación de cultivos y productos convencionales y ecológicos".
POSICIÓN DE LA COMISIÓN EUROPEA
Todas estas organizaciones firmantes de las solicitudes de restricción
de estos productos mostraron su desacuerdo respecto a la posición de
la Comisión Europea en relación con la coexistencia entre cultivos
transgénicos y cultivos convencionales y ecológicos que fue publicada
el pasado día 10.
Estas organizaciones explicaron que la Comisión Europea entiende la
coexistencia "como la legalización de la contaminación por
transgénicos de todo producto, incluidos los ecológicos, hasta un
0,9%", lo que su opinión es una interpretación errónea de la
legislación europea.
Asimismo, criticaron que la coexistencia "no es una cuestión de
protección sanitaria o ambiental, dado que los OGM autorizados en la
UE son totalmente inocuos". De esta forma, la Comisión Europea aseguró
que el desarrollo de una legislación de ámbito europeo en materias en
esta línea "no es necesaria", ya que esta situación provocaría el
desarrollo de "legislaciones dispares de un país a otro y la
distorsión de los mercados".
Además, se opusieron a estos razonamientos porque la experiencia en
cultivos modificados genéticamente en los Estados miembros de la Unión
Europea (UE) es todavía "es bastante escasa, a excepción de España".
Esta argumentación, según las organizaciones, "es lamentable", puesto
que el seguimiento de estos productos en nuestro país "ha sido
totalmente inadecuado, por no decir nulo", donde todavía no se ha
desarrollado ninguna legislación que regule a quién corresponden las
responsabilidades en caso de contaminación y en el que la Comisión de
Biovigilancia "sólo convoca a algunos miembros desde hace más de un
año".
Por su parte, criticaron que la Comisión mantenga su negativa de
reconocer el derecho individual de los países "a prohibir el cultivo
de productos modificados genéticamente, a pesar de que 172 regiones y
más de 4.500 municipios de la UE se hayan declarados libres de
transgénicos".
Las organizaciones comunicaron que la intención del Día Internacional
contra los OGM era la de destacar que la coexistencia "debe tener por
objetivo la permanencia de una agricultura y alimentación libre de
toda contaminación genética" y debe establecerse el criterio de "quien
contamina paga", así como que se reconozca el derecho de los países a
declarar sus territorios como zona libre de trasgénicos.
Para la celebración de esta jornada se tienen previstas diferentes
actividades en todo el mundo con el fin de dar a conocer a la sociedad
"la magnitud del movimiento anti OMG", para ello se procederá a la
recogida de firmas para luchar contra la difusión de estos productos.
A estas acciones se unirán, a parte de las firmantes, multitud de
organizaciones como la Asociación de Agricultura Biodinámica de
España, la Asociación de Consumidores de Productos Ecológicos, la
Asociación de Monitores Medioambientales, así como la Confederación de
Consumidores y Usuarios, Cáritas España o Sodepaz, entre otras.