Galicia, paraíso de los jubilados europeos
Celso Ferreiro
Galicia será, en un futuro cercano, el paraíso de los jubilados
europeos, su dársena definitiva. Según estimaciones seguras, está
previsto que, en los próximos diez años, se instalen en nuestro
litoral unas 200.000 personas, en su mayoría ingleses y alemanes. Este
turismo residencial servirá, de una parte, para frenar la crisis
demográfica que padecemos y, de otra, incrementar la actividad
constructora. La Xunta se dispone, con este motivo, a regular la
construcción en nuestras costas donde, a tenor de los datos ofrecidos
por Greenpeace, Ecologistas en Acción y Amigos de la Tierra, se prevé
que la edificabilidad aumentará un 75 por ciento, aproximadamente unos
600.000 nuevos pisos. El proyecto de reordenación de la franja
marítima es motivo de inquietud, por la presión social que viene
ejerciéndose sobre el urbanismo. La preservación ambiental y
paisajística debe compaginarse con el desarrollo de un factor tan
determinante para la economía regional como es el sector de la
construcción, cuya aportación al PIB gallego alcanza los 6.300
millones de euros, lo que equivale al 20 por ciento del total, y del
que viven 130.000 familias. Es necesario y urgente poner fin a las
tropelías urbanísticas, pero también es primordial garantizar la
seguridad jurídica de los inversores, alterada por la promulgación de
dos leyes del suelo en cinco años.
Ingleses y alemanes se han apuntado masivamente como nuevos vecinos.
En sus respectivos países, el mundo de los jubilados jóvenes es
inmenso. Para ellos, la jubilación siempre ha sido tempranera y no han
necesitado, para conseguirla, alegar ninguna enfermedad. En Gran
Bretaña y Alemania, jubilarse es comenzar a vivir, con una base
segura. Es la Europa del optimismo la que produce la jubilación. Y es
este júbilo el que genera la sociabilidad ciudadana del turismo
residencial, ordenado y pacífico, de los mayores. Para ellos, venir a
envejecer a Galicia es la mejor opción. Clima, paisaje, gastronomía,
cordialidad, la hacen más atractiva y menos vulgar que el
Mediterráneo. Con ingleses y alemanes, nos llegará la experiencia y la
voz de la realidad, que no se acaba con los años. Para ellos, la vejez
es venerable, da la perspectiva del tiempo y no es sólo un cansancio
que muchos creen pasa al día siguiente.
Otrosidigo
sobre la desaparición de gallegos, durante la dictadura argentina, la
Federación de Asociaciones Gallegas maneja discrecionalmente cifras,
que conviene puntualizar. Asegura que existen 90 desaparecidos, 12 de
los cuales pertenecen a la jurisdicción del I Cuerpo de Ejército,
sobre los cuales han solicitado investigación judicial. La lista
oficial de españoles desaparecidos, incluidos los gallegos, es de 28.