Europa lanza un plan para "facilitar" la extracción de materias primas
en países pobres
La Comisión Europea (CE) lanzó en Bruselas el 5 de noviembre la
"Iniciativa en Materias Primas", un plan comercial diseñado para
facilitar la extracción de recursos naturales de países del sur, y así
minimizar riesgos de desabastecimiento en la Unión Europea (UE).
Europa manifiesta su preocupación por un eventual déficit de materias
primas en el futuro en el documento "Europa Global" aprobado por la CE
en octubre de 2006 como una especie de constitución comercial y
política europea.
"Más que nunca, Europa debe importar para poder exportar. Una de las
mayores prioridades debe consistir en hacer frente a las restricciones
al acceso a recursos tales como la energía, los metales y la chatarra,
y materias primas, incluidos determinados materiales agrícolas, los
cueros y las pieles. Las medidas tomadas por algunos de nuestros
principales socios comerciales para restringir el acceso a sus fuentes
de suministro de estos productos están provocando grandes problemas a
algunas industrias de la UE. A no ser que estén justificadas por
motivos medioambientales o de seguridad, deberían eliminarse las
restricciones al acceso a los recursos", indica el documento Europa
Global.
La iniciativa europea pone en entredicho el derecho de los países a
restringir y controlar el comercio de materiales primarios de acuerdo
a sus intereses, lo cual afecta sus propias capacidades de dotar a sus
materias primas de valor agregado, observa la Federación de
Organizaciones ambientalistas Amigos de la Tierra Europa.
La iniciativa es contradictoria ya que por un lado reitera la
necesidad de alcanzar una mayor eficiencia en el uso de materias
primas -incluyendo sistemas de reciclaje- y por el otro delinea
agresivos planes para captar recursos en países pobres.
De hecho, la política de Bruselas oficia como facilitadora y garante
del abastecimiento de la industria europea, pasando por algo
principios de sustentabilidad.
La decisión de la CE contraría varias resoluciones del Parlamento
Europeo, como por ejemplo el reconocimiento de los países a restringir
el acceso comercial a sus materias primas por razones
medioambientales, así como las decisiones que animan a regular los
mercados de materias primas.
"El deseo de Europa de alimentar su insaciable apetito de materias
primas se convierte en un ataque directo a la soberanía de los países
en desarrollo sobre sus recursos naturales, lo cual envía una muy mala
señal al mundo y daña la reputación de la Unión Europea como líder en
cuanto a protección del desarrollo y del medio ambiente", opina Charly
Poppe, activista de Amigos de la Tierra.
En su criterio, la UE debería fomentar los esfuerzos de los países
proveedores de materias primas en diversificar sus economías, abatir
su dependencia exportadora de mercancías sin valor agregado, así como
coadyuvar en la protección de las fuentes de recursos no renovables.