Puedes determinar el orden de los mensajes. Pulsa el enlace en la columna correspondiente a la fecha. Tus preferencias serán guardadas y no tendrás que introducirlas de nuevo.
Amanece con urgencia, se adivina que el sol viene con prisa, resbalando sobre la escarcha de la helada reciente, pero la pisa con tanto cuidado que, sin romperta, la transforma en espuma de cristales de hielo y la deja, aunque sólo sea por unos instantes, colgando y adornando las briznas de hierba y las florecillas primeras, que morirán anunciando la primavera que se allega, según adivino, al darme de pronto cuenta de que hay un telégrafo de pájaros recorriéndo los vericuetos del aire.
Bajo las ventanas con ajimez hay una galería que sale de la fachada como una pompa de jabón. Allí está, hecha un burujo de mantas, la viejecita, asomada a la mañana. De más niña, imagino, hacia nadie recordará cuántos años, su madre la mandaría, a estas horas, a buscar pan caliente y algún periódico. Ahora se está muy quieta, con los velados ojos de cristal aún dormidos, supongo, mirando la mañana que se llega como una serranilla del Marqués de Santillana: "de guisa la ví / aquella mañana / que me fizo gana / la fructa temprana".
Las calles están todavía recién abiertas, se advierte que expectantes. No lo pensamos, pero las calles son lugares de encuentro. Hace tiempo que no lo veo -decimos- y es que no nos encontramos en la calle con éste o con aquélla. No intercambiamos, hace tiempo, las diferentes cadencias del distinto trato: un breve saludo; unas palabras cordiales ... Cualquier día, de modo inesperado, nos encontramos con alguna persona semiolvidada, que ya tenía una figura en el recuerdo, pero ahora advertimos que se ha convertido en otra persona, más gorda o más flaca, más vieja, casi siempre. Y a la vez, su memoria y la nuetra hace un esfuerzo y recicla la imagen, y habremos perdido para siempre la imagen que teníamos de aquella persona que algún día, perdido ya en la niebla del tiempo, donde todo se mezcla y confunde y acaba por convertirse en ese regusto del olvido, nos había admirado con su escorzo, el mirar aquel de aquellos ojos ... Que por cierto, si bien te fijas a la luz sobre este escorzo, aún guardan un vestigio, a que te aferras con ilusión, de su gracia irremediablemente pasada.
El tiempo, que no es sino una paradoja, hiere y nos va matando, con singular eficacia. ¿O somos nosotros los que morimos solos en el mar -a donde van a parar todos los ríos en que consiste- del tiempo inmenso, inmóvil, en que ocurrimos como destellos, ladridos de perros perdidos, imposibles, en lo más profundo de cualquier noche. -
19 A quien (todavÃa) pueda interesar Hay un grupo de jovencÃsimos chavales de ambos sexos sentado en el quicio de las puertas de la panaderÃa. Huele a...
20 A quien (todavía) pueda interesar Amanece con urgencia, se adivina que el sol viene con prisa, resbalando sobre la escarcha de la helada reciente, pero la...
21 A quien (todavÃa) pudiera interesar Esta mañana de lunes es una mañana especial. Se dirÃa que nace taraceada en un espacio color caramelo, como si no...
22 A quien (todavía) pueda interesar Decidme -hoy, martes, "ni te cases ni te embarques", decía el refrán añejo, y una avispada mujer le añadió como...
23 A quien (todavía) pueda interesar Desperté esta mañana con la boca todavía seca, amedrentado por un sueño de que nada recuerdo. Es como si hubiese...
26 Soliloquio Leo con aprensión que un pintor hasta ahora para mà desconocido pinta árboles, le entrevistan y dice que los pinta desde su infancia, asegura...
28 Soliloquio Hablo, hablo, hablo y no sé si las palabras, palabras, palabras sirven para crear, como el aleteo de la mariposa un viento furibundo del otro...
29 Soliloquio Mañanita de febrero, mes tullido de nacimiento, escaso, ¿furtivo?. Hay quien dice que el lobo, en febrero, es mas cobarde, cuando huele a...
30 Soliloquio. Si algún día, Dios no lo quiera, abandonáis ANNLEA y os consta que voy a quedarme solo en el empeño de sostener "el tinglado de la antigua...
Porque las cosas vistas desde mi propio prisma merecen ser dichas, aunque sea solamente para dejar constancia, pues de callarme mi propio prisma de inexpresivo...
33 Soliloquio La calle pasa por delante de la confiterÃa, que dobla, con la calle que cambia de nombre. La confiterÃa no. Es una y la misma, solo que a una...
35 Soliloquio Gallinas. Vuelca en el silencio de la noche ya al filo del alba, hora de sueño, perdida la carretera, despistado el conductor, tal vez dormido,...
36 Soliloquio Un juez es el único que puede asesinar impunemente a la Justicia, y la Justicia la única que puede apartar para siempre a un juez de su...
40 Soliloquio Estamos muertos de nieve, todo blanco, allá arriba, por donde el lobo y el primer hervor de la luz nuestra de cada día. Baja la nieve casi...
42 Soliloquio Nos sentimos orgullosos de lo civilizados que hemos llegado a ser, la cantidad de cosas, de inventos relativamente recientes de que disfrutamos...
Pienso que cualquier empresa que se emprende con entusiasmo debe llevar como los viejos veleros un lastre de cautela, si no se quiere correr el riesgo de...
y por eso conviene mantener en la reserva una prudente dosis de ilusión, para salvarla del argayo posible. Bosco. - Y por eso, la presencia de un amigo...
43 Soliloquio Tal vez la música sea como una cortina que nos está separando, como la superficie del espejo de Alicia, de otro mundo inefable donde algo está...
... 44 Soliloquio Ponen foto en un periódico digital, que trae la red, trama y udimbre que subimos cada dÃa de las profundidades del espacio menos conocido,...