El boletín de las leyes arremetía ayer contra las plantas tradicionalmente medicinales, venenosas o no, tónicas, analgésicas, reconstituyentes o purgantes, antipiréticas, eméticas o como quiera que la vieja sabiduría arcaica las haya clasificado a lo largo de años de medicina alternativa. Prohibido comercializarlas todas. Una larga lista de 197 plantas de nombres dulces, tiernos nombres como el cálamo aromático, el jequirití, la anémona de los bosques, la pulsatilla y nemorosa, la amanita pantera, el boj, la ayahuasca, liana de la muerte, la ipecacuana, el alhelí amarillo, el quenopodio, la coloquíntida ... ¿para qué seguir si se llenan los ojos de lágrimas de añoranza cuando todos esos nombres se borran de un plumazo de chupatintas de los cartelitos de todos los mercadillos de la anchurosa geografía hoy triste de la vieja tierra?
Es fácil prohibir, y, en este caso, quitarle la esperanza a tanta gente que se contentaba con aplicar el casi placebo de una tisana al furtivo dolor de la primera huella de cualquier síndrome de la senectud o de la muerte para sentirse un poco mejor, aunque no sirviera de nada para curar y librarte de la astucia rencorosa del mal.
Prohibido prohibir, decían en sus grafittis los estudiantes de aquel mayo francés, también escasa planta medicinal para el retorcido escepticismo que acecha a la sabiduría, el progreso o la cultura en todos los recodos oscuros del camino. Ni prohibido prohibir, ni la imaginación al poder, como también reclamaban. Y al final dispondrán nuestros biznietos, si acaso, de un mundo trazado a tiralíneas de que, si no me equivoco, recuperando así la alegría de vivir que acompaña a la amanecida, escapará siempre la imaginación por mundos inalcanzables para los zafios incapaces de advertir que cualquier fuerza en cualquier sentido suscita la igual y contraria susceptible de equilibrarla.
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28 Soliloquio Hablo, hablo, hablo y no sé si las palabras, palabras, palabras sirven para crear, como el aleteo de la mariposa un viento furibundo del otro...
29 Soliloquio Mañanita de febrero, mes tullido de nacimiento, escaso, ¿furtivo?. Hay quien dice que el lobo, en febrero, es mas cobarde, cuando huele a...
30 Soliloquio. Si algún día, Dios no lo quiera, abandonáis ANNLEA y os consta que voy a quedarme solo en el empeño de sostener "el tinglado de la antigua...
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35 Soliloquio Gallinas. Vuelca en el silencio de la noche ya al filo del alba, hora de sueño, perdida la carretera, despistado el conductor, tal vez dormido,...
36 Soliloquio Un juez es el único que puede asesinar impunemente a la Justicia, y la Justicia la única que puede apartar para siempre a un juez de su...
40 Soliloquio Estamos muertos de nieve, todo blanco, allá arriba, por donde el lobo y el primer hervor de la luz nuestra de cada día. Baja la nieve casi...
42 Soliloquio Nos sentimos orgullosos de lo civilizados que hemos llegado a ser, la cantidad de cosas, de inventos relativamente recientes de que disfrutamos...
Pienso que cualquier empresa que se emprende con entusiasmo debe llevar como los viejos veleros un lastre de cautela, si no se quiere correr el riesgo de...
y por eso conviene mantener en la reserva una prudente dosis de ilusión, para salvarla del argayo posible. Bosco. - Y por eso, la presencia de un amigo...
43 Soliloquio Tal vez la música sea como una cortina que nos está separando, como la superficie del espejo de Alicia, de otro mundo inefable donde algo está...
... 44 Soliloquio Ponen foto en un periódico digital, que trae la red, trama y udimbre que subimos cada dÃa de las profundidades del espacio menos conocido,...