Escribo hoy estas líneas nada más que para condenar el nauseabundo
atentado de ETA en Madrid esta mañana. Hoy en un día triste, tantos
muertos sin razón, tantos inocentes...
Me recuerdo no hace tanto como ellos, cogiendo un tren de cercanías
que me acercaba a la Universitat Jaume I de Castellón, todos los
días durante dos años.
El atentado de hoy es un salto más hacia la barbarie, (todos los
atentados lo son, pero este además nos pone a todos en el punto de
mira) un atentado masivo e indiscriminado contra estudiantes y
trabajadores,
determinadas personas no pueden tener conciencia. No existe razón
alguna ni justificación alguna para tanto mal, es el mal mismo lo
que les mueve.
Solamente espero que sus familias encuentren algún consuelo en el
futuro, que la vida se muestre menos cruel y más comprensible para
todos.
Abrazos.