|
RE: "Bajo la Claraboya del Desván" : Comentario
Gracias por tu lectura de mi relato, Manuel. Ayer hablaba con un
amigo y nos reíamos los dos sobre los ejercicios que estoy haciendo
para aligerar mis textos. Tras reírse bastante de mí, me reprochaba
que lo mío es el espíritu de contradicción: la mayor parte de la
gente lucha y sufre para conseguir escribir doscientas páginas. Yo
lucho y sufro para conseguir escribir SÓLO doscientas páginas. Si no
me crees, pregúntale a Anado. Me llama 666 (además de por razones
obvias) por las dimensiones de mis textos (666 páginas para
introducir una historia y sin despeinarme)
Así que no tengo más remedio que darte la razón. Mi gran lucha es
que no se me desborden las palabras y los adjetivos son los más
rebeldes y ególatras. En cuanto me descuido, les tengo controlando
la escena formando legiones de adejtivos en perfecta formación ¡Qué
cruz!
Me ha resultado enriquecedor tu comentario porque me muestra la
visión de quien lee; créeme que para los autores como yo, es muy
valiosa porque uno de mis problemas es que para escribir una
historia, tengo que "verla". Verla quiere decir que contemplo el
suelo de madera del desván, la estantería ante la que esta parado el
protagonista y todo lo que hay a su alrededor. Esa es una de las
razones por las que me extiendo en exceso: quiero contarlo todo tal
como lo veo y no es necesario. Hice una selección de elementos y tú
me devuelves la imagen que observa el lector.
Otro elemento interesante es lo que captas de la historia. La
propuesta era "El nombre". Yo opté por contar qué es lo que
significa un nombre tan corriente como Carmen, en su versión latina.
Tenía que encuadrarlo en una historia, el primer elemento que
alguien presentara la palabra abriendo un diccionario de latín. Por
lógica, esa apertura tenía vincular nombre e historia unida a él.
Luego lo más sencillo era que el diccionario lo abriera un hombre y
recordara una vieja historia de amor unida al término carmen, como
nombre de mujer.
Prometo seguir luchando por racionar los términos y sobre todo, por
cuidar el uso de los adjetivos. Los adverbios los tengo casi, casi,
dominados. Un saludo agradecido.
Darane
|