Cualquier experiencia desagradable que vivamos "ella" tiende tanto a magnificarla como a alargarla en el tiempo. Pero Jose M. que poder tiene esta bestia tan atroz, que nos arrastra a ese "fango" repleto de desdicha.
Esta bestia, como tu la llamas, tiene la fuerza que nosotros le damos en nuestro apego a esos pensamientos, deseos, etc, la misma fuerza con la que nos identificamos con ellos. Los pensamientos, pensamientos son, los deseos, deseos son... En su naturaleza esta el aparecer y desaparecer. Se que es facil predicar que debemos ver estos fenomenos como lo que son: puros fenomenos (no yo, no mio), tan facil como volver a identificarnos con ellos al mismo segundo en que aparecen en nuestro campo perceptivo... Pero es el unico modo en que llegaremos a desidentificarnos definitivamente de ellos, pensamiento tras pensamiento, deseo tras deseo.
Con Metta,
Jose Manuel.