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Re: [BosqueTheravada] Budismo y acción social   Lista de mensajes  
Responder | Reenviar Mensaje #999 de 2208 |
Para antonio. Es largo pero te contesta.

Hola amigos/as:

Antonio comenta:

¡Aunque si algún día se forma un grupúsculo de Ecologistas-budistas
o de Budistas-antineoliberalismo, me apuntaré sin duda!

La respuesta a tus oraciones está aquí, en la forma de vida de un
laico buddhista:

El recto modo de vida (sammà àjìva) es el quinto factor en el Noble
Óctuple Sendero. En vista de que la forma de ganarse la vida es
importante para cada ser humano siendo un miembro del clero o un
laico, es crucial la comprensión correcta del recto modo de vida o
subsistencia. Para un monje, la dedicación completa a una vida más
elevada constituye una recta subsistencia. Entonces, está autorizado
correctamente para recibir la generosidad pública. En este ensayo,
nos dedicaremos a un cuestionamiento sobre el concepto del recto
modo de vida para el hombre laico.



El recto modo de vida implica que uno tiene que evitar los medios
erróneos de ganarse la vida, conocidos como micchà àjìva en pali.
Esto incluye el comercio que es directa o indirectamente injurioso a
terceros, sean animales o humanos, como sería el comercio con
carnes, licor, veneno, armas y esclavos. Ya que éstos son contrarios
a los Cinco Preceptos básicos a los cuales se espera que todos los
buddhistas laicos deberían sujetarse. En el mundo actual estos tipos
de comercio, exceptuando quizá el comercio de esclavos, son
industrias florecientes, y mucho de los ingresos gubernamentales
provienen de estas industrias. Esto muestra hasta qué extensión
prevalece la incorrecta subsistencia en el mundo actual.



Aún un medio de vida correcto puede hacerse censurable si se le
practica con deshonestidad y voracidad desordenada. Si un médico en
su práctica privada hace su fortuna explotando a sus pacientes, será
culpable de sostener una incorrecta subsistencia aún cuando la
medicina en sí misma es una profesión noble. Un comerciante de
verduras que hace trampa con los pesos y medidas, es igualmente
culpable de una incorrecta subsistencia. El servicio
escrupulosamente honesto prestado sin explotar al público es
considerado un rasgo esencial de la correcta subsistencia.



El buddhismo sostiene que tanto la cualidad de tener pocos deseos
(appicchata) y la capacidad de satisfacerse con poco (santuååhì) son
grandes virtudes. Uno tiene que practicar estas virtudes no sólo en
lo que se refiere al consumismo sino en lo relacionado con la
producción también; en el mundo moderno, sin embargo, estas virtudes
se han perdido de vista totalmente en las dos esferas mencionadas.
Por ello, el objetivo tanto de los gobiernos como del sector privado
es el mantenerse en un desarrollo continuo. Dicho desarrollo, sin
embargo, no tiene límite. Cada vez que se ha alcanzado un objetivo,
el límite del posible crecimiento se aleja más, al igual que un
espejismo. Se produce más y más, mientras que se consume cada vez
más. No hay saciedad respecto al desarrollo, ni respecto al
consumismo. Es una carrera ilimitada en un mundo limitado con
recursos limitados. Por lo tanto, la humanidad tiene que aprender
que el concepto de desarrollo, como se entiende hoy en día, no puede
continuar por siempre, ya que es lógica y prácticamente imposible.



La naturaleza parece poner sus propios límites a este proceso de
crecimiento en escalada. Parece que hay límites biológicos,
psicológicos, sociales y ecológicos para el crecimiento. La
constitución física del hombre parece rebelarse contra el
crecimiento ilimitado. Hay una serie de enfermedades a las que el
hombre puede sucumbir fácilmente debido al consumismo excesivo y a
la sobreindulgencia. También hay enfermedades relacionadas con las
presiones a las que el hombre actual está sometido, mismas que
afectan tanto al cuerpo humano como a la mente. Hoy en día el
desarrollo cobra tributo de sufrimiento al hombre, de forma tan
descomunal que ha llegando a significar la destrucción psicológica
ocasionada por las presiones laborales, la competencia y la
necesidad de mantenerse en el estándar. Las relaciones
interpersonales han llegado a ser superficiales, frágiles y agrias,
y parece ser una señal de que la sociedad no puede soportar el peso
de su desarrollo material. En el mundo externo también hay señales
inequívocas que presagian la catástrofe inminente a menos que el
hombre cambie su curso de acción. Hay polución en el aire, en el
agua y en la tierra, por todas partes, y esto resulta tremendamente
dañino no sólo para la vida humana sino también para todas las
formas de vida en este planeta. La naturaleza tiene formas de
expresar su desaprobación respecto a los métodos y a los índices de
producción y consumismo que el hombre ha elegido actualmente.



El buddhismo reconoce a la agricultura como un medio noble para
ganarse la vida, pero ¿qué ha pasado en esta esfera? Precipitados
por las presiones de población y alentados por las perspectivas
siempre crecientes del conocimiento científico, los métodos
tradicionales de cultivo de la tierra han abierto el camino a la
agricultura industrial mecanizada. Una vasta cantidad de acres son
arados por medio de máquinas, aplicándoles libremente grandes
cantidades de fertilizantes químicos; utilizando herbicidas,
insecticidas y pesticidas de forma indiscriminada, obteniendo
grandes cosechas. Cada vez hay una mayor investigación en la
ingeniería agrícola para producir mejores semillas que prometan
mayores ganancias. A pesar de que se ha incrementado la producción,
los precios se mantienen en un nivel alto. En algunos países, cuando
el nivel del precio amenaza bajar debido a una sobreproducción, los
productos son destruidos metódicamente o bien los arrojan al mar a
pesar de que grandes masas de personas en el mundo están padeciendo
desnutrición por la falta de alimentos y de que algunos están
muriendo de hambre. Es definitivamente claro que toda la política
agrícola industrializada es llevada por una voracidad desordenada y
está muy lejos de ser un correcto medio de vida.



Desde el punto de vista buddhista, todo este sistema está
equivocado. Por un lado ha producido un daño en los valores morales
y humanos. Ha despojado al hombre de su simpatía por los demás seres
sintientes, como resulta evidente por el uso de insecticidas a gran
escala. Los beneficios económicos parecen ser el único criterio por
el que el hombre actual es alentado a la acción. Cegados por las
ganancias económicas a corto plazo, el hombre parece cerrar los ojos
hacia las repercusiones a largo plazo provocadas por sus políticas
agresivas contra este planeta. En el amanecer de la
industrialización codiciosa y agresiva, la tasa de criminalidad se
elevó a un grado sin precedentes, y esto es un índice claro de la
degeneración moral del hombre. Por otra parte, el equilibrio
ecológico natural de la tierra ha sido afectado en un grado
alarmante. La polución química de la tierra y del agua han afectado
a las bacterias, los insectos y los peces. Mientras que algunas de
estas formas de vida útiles para el hombre han perecido o están
muriendo, otras, especialmente los insectos peligrosos para el
hombre se han vuelto resistentes a los insecticidas. Conforme se
producen más y más químicos efectivos, estas criaturas se vuelven
más inmunes a ellos y el círculo vicioso continua sin ninguna
solución práctica a la vista. Conforme se continúen aplicando
fertilizantes químicos a lo largo de varios años, la fertilidad
natural y el balance orgánico del suelo también disminuirán,
formándose igualmente un círculo vicioso en este renglón.



Toda esta evidencia muestra claramente que el hombre no puede
dominar y subyugar a la naturaleza. En la larga carrera, la
naturaleza emerge triunfante y el hombre se vuelve el perdedor. En
cambio, el hombre debe aprender a cooperar con la naturaleza. Aquí,
recordamos una admonición pronunciada por el Buddha, que dice que al
amasar fortuna el hombre debe explotar la naturaleza de la misma
forma en que la abeja recolecta el polen. La abeja no daña ni la
belleza de la flor ni su fragancia, de igual forma el hombre no debe
dañar o robar a la naturaleza ni su riqueza ni su belleza ni su
capacidad de rejuvenecimiento y recuperación. Esta es la implicación
real de la correcta forma de vida cuando se relaciona con la
utilización de los recursos naturales.



Debemos reiterar que todo el concepto moderno de desarrollo, que
parece no tener ningún límite más próximo al mismo cielo, es
severamente antitético para los valores buddhistas. El buddhismo
fija el límite en el otro extremo: aboga por el hecho de que
alimentemos nuestras necesidades y no nuestra voracidad. El hombre
necesita de la comodidad básica del alimento, el vestido, un refugio
y la medicina. Es responsabilidad de los gobernantes abrir fuentes
de empleo de tal forma que el hombre promedio pueda satisfacer estas
necesidades básicas con un buen grado de bienestar. En vista de que
el hombre es naturalmente propenso a la avidez, el buddhismo
enfatiza el valor de tener pocos deseos (appicchata). En el
buddhismo, el contentamiento (santuååhì) también es muy estimado
como una virtud. Se tiene cuidado de ver que estas virtudes no
degeneren en apatía y que provoquen un estancamiento social. El
buddhismo alienta al laico para que sea industrioso y para que se
forje en dirección de la ocupación correcta que él elija
(uååhànasampadà). La riqueza lograda por una perseverancia pura, por
medio del sudor de su frente, es altamente elogiada como una fortuna
ganada de manera limpia. También se recomienda que el laico invierta
la mitad de sus ganancias para el mejoramiento de su industria. El
hombre laico también es exhortado a ahorrar (àrakkhasampadà) el
dinero que gana duramente, y a llevar una vida confortable, en
consonancia con su capacidad adquisitiva, evitando los extremos de
miseria y de extravagancia o sobreindulgencia, y así, de esta forma,
la tensión entre tener pocos deseos (appicchata) y el contentamiento
(santuååhì), por un lado, y la laboriosidad (àrakkhasampadà) por el
otro, ayudan a mantener a la sociedad prácticamente en un nivel
confortable de desarrollo que pueda sostenerse por largo tiempo.
Cuando estas ideas económicas se refuercen con otros valores morales
inculcados por el buddhismo, podrá esperarse una sociedad estable
que tenga relaciones interpersonales armoniosas.



El moderno concepto de industrias y fábricas a gran escala tampoco
está de acuerdo con el concepto buddhista del correcto medio de
vida. Estas grandes industrias y el trabajo mecanizado han
enriquecido enormemente a unas cuantas personas y han provocado el
despido de millones de personas con capacidad laboral. Haciendo que
de esta forma la riqueza se concentre entre los pocos propietarios y
ejecutivos de la industria, mientras que millones apenas sí pueden
ganarse una existencia. La mala distribución de la riqueza es
tratada en el buddhismo como un mal social que pavimenta el camino
del crimen y la revolución. Es más, las máquinas han robado la
creatividad del hombre, dejándole terriblemente frustrado. Ésta
puede ser una de las razones por las que la juventud actual se ha
vuelto hacia las drogas para encontrar una fácil ruta de escape.



El concepto de un correcto medio de vida funciona con la noción de
que el hombre es el interés central de la economía tanto como
productor como consumidor, no así la ganancia lograda por el
procesamiento de productos que van de mano en mano. En el proceso de
producción, deberá ponerse énfasis en las capacidades y talentos del
productor y él deberá obtener la satisfacción derivada de su
rendimiento. El productor, no un patrón superior a él o un
intermediario, deberán obtener una buena recompensa equivalente a su
labor que sea suficiente para proporcionarle una forma decente de
vida. En gran contraste con esta ideología, hoy en día, la ganancia
lograda por el patrón es el interés principal; tanto el productor
como el consumidor son subordinados a esta ganancia. Por lo tanto,
la correcta forma de vida optaría por industrias a pequeña escala
que satisficieran el instinto creativo del hombre y las necesidades
básicas de muchas más personas, asegurando así una distribución más
equitativa de la riqueza dentro de la sociedad. Es mejor tener un
gran número de hábiles zapateros que una fábrica de zapatos
mecanizada.

Debido a que el correcto medio de vida es una parte y una parcela
del Noble Óctuple Sendero, cuando se le practica correctamente lleva
a la eliminación de la avidez, el enojo y el engaño o ignorancia
(S.V, 5). Así como el río Ganges está inclinado hacia el este, aquél
que practica el Noble Óctuple Sendero está inclinado hacia el
Nibbàna. Así tenemos que la correcta comprensión del correcto medio
de vida es esencial para el laico buddhista que está inclinado al
bienestar espiritual.






Mar, 5 de Dic, 2006 10:50 pm

tommit_007
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Reenviar Mensaje #999 de 2208 |
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Hola Pablo, TommiT, Nieves, Antonio y demás compañeros de BT, Según he leído por ahí, es cierto que durante muchos años el budismo, en sus países de...
Jose M.
dhammajose
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5 de Dic, 2006
7:15 pm

Hola amigos/as: Con respecto al budismo comprometido, quisiera decir que para mí el budismo o es comprometido o no es budismo. Ya que a salido el tema...
Jose Muela
buhozen2
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5 de Dic, 2006
10:09 pm

Hola amigos/as: Antonio comenta: ¡Aunque si algún día se forma un grupúsculo de Ecologistas-budistas o de Budistas-antineoliberalismo, me apuntaré sin...
tommit_007
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5 de Dic, 2006
10:59 pm

Hola Tommit. Muchas gracias por tu respuesta. Estoy completamente de acuerdo contigo en que el noble óctuple sendero es una forma correcta de vida para un...
Antonio
juliusllb
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6 de Dic, 2006
3:18 pm

Hola Chema. Bravo por vuestro grupo. Me ha emocionado tu mensaje. Antonio ... el budismo o es comprometido o no es budismo. Ya que a salido el tema aprovecho...
Antonio
juliusllb
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6 de Dic, 2006
2:57 pm

Jose M: Ya te lo dije, los memes se transmiten mejor si el transmisor es simpático al transmitido y para eso están el altruísmo, las ONG's y mandangas...
tommit_007
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5 de Dic, 2006
10:42 pm

creoq ue tiens una visoion distrosionada de la madre teresa...hay que tenr muhcos huevos perdon por la palabra para acojer a los moribudnos que nadie quiers y...
adsf daf
cemn2004
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5 de Dic, 2006
11:29 pm

!! Accion social !!. Aparte de que se hacen muchas digamos " convencionales ", que mayor accion social existe que enseñar la cesacion del sufrimiento. Un...
Manuel
maljloveh
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6 de Dic, 2006
9:21 am

Hola a todos, Muchas gracias por vuestras respuestas, me agrada que cada unotengais vuestra vision del tema, esta visión en la que cada uno expone su ...
Pablo
pablocatalan...
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6 de Dic, 2006
1:54 pm

Hola Pablo: Lou Marinoff tuvo un bestseller que era "Más Platón y menos Prozac" donde hacia un batiburrillo filosófico para demostrar, que ese era el fin,...
tommit_007
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8 de Dic, 2006
12:57 pm

¡Qué enlace tan interesante! Muchas gracias. Antonio ... Fellowship, una organización budista internacional comprometida con los asuntos sociales, sita en...
Antonio
juliusllb
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6 de Dic, 2006
2:57 pm
Avanzado

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