|
El Pais (18.10.07)
Cultura paraliza un polígono que invade el Camino de Santiago
Las obras adjudicadas a Fadesa han arrasado 30 metros de la ruta
Aunque ayer, durante la visita de los técnicos de la Xunta, las obras
del polígono industrial permanecieron sin actividad aparente, el
arquitecto contratado por los vecinos (Asociación de Propietarios del
Suelo Sector PP1 del Plan General de Ordenación Municipal) aseguraba
que en el lugar, por la mañana, seguían trabajando las
excavadoras. Leandro del Río explicaba también que los vecinos
registrarán hoy un escrito en la Xunta en el que se "advierte" a
Patrimonio de que, si continúan las obras, este departamento de la
Consellería de Cultura "será citado como imputado" en el juicio
abierto en Arzúa contra el alcalde de O Pino, Manuel Taboada (PP), y
el representante legal de Fadesa.
Desde hace unos días, las máquinas de la empresa Arias Hermanos,
contratada para la ejecución de este polígono por Fadesa, la
adjudicataria de las obras, se han dedicado a abrir un camino auxiliar
que, de momento, ha atravesado y destruido unos 30 metros del camino
histórico de Santiago. Los peregrinos, al final de la ruta francesa,
antes de llegar a Lavacolla, transitan por una trocha alternativa desde
hace años, pero esto no contenta a los denunciantes. Tanto los
propietarios del suelo como la Asociación de Amigos del Camino
presentaron sus quejas a Cultura y el departamento que dirige Ánxela
Bugallo contestó enviando el burofax al ayuntamiento. La
consellería se comprometía ayer, también, a "resolver la semana
que viene el recurso de los vecinos" contra el polígono, que lleva
más de un año esperando.
Pero la asociación de propietarios del suelo recuerda que, en
realidad, esta orden de paralización de la Xunta no es la primera, y
que Fadesa "ha hecho caso omiso a todas las anteriores". Sobre el papel,
actualmente continúa en vigor la orden del pasado 19 de junio por la
que la Consellería de Cultura acordaba la suspensión de una
autorización del 29 de marzo, aprobada por la Dirección Xeral de
Patrimonio, que daba el visto bueno al proyecto de urbanización. En
la práctica, según Del Río, las obras, con la connivencia del
alcalde de O Pino, nunca han parado y se están ejecutando "sin las
oportunas medidas de seguridad para los trabajadores y los peregrinos,
que pasan de forma constante" por la zona.
Desde antes de que comenzasen las expropiaciones, la invasión del
Camino por parte de este polígono industrial, que ocupa un millón
de metros cuadrados, fue uno de los argumentos esgrimidos por los
vecinos. Sin embargo, el alcalde siempre negó que las obras afectasen
a la ruta jacobea.
[Se han eliminado los trozos de este mensaje que no contenían texto]
|