http://www.terra.org/articulos/art02197.html
Diciembre, 2008.
Tradicionalmente, un tándem en el mundo de la bicicleta es un vehículo
formado por dos bicicletas consecutivas y unidas, en las que pueden
viajar dos personas: mientras una tiene la dirección y pedalea, la
otra, detrás del "conductor", ayuda al pedaleo. El principal
inconveniente es el de que el ciclista que va detrás tiene una
experiencia con inferioridad de condiciones respecto al que va situado
delante (aunque esto no le quita emoción).
En el tándem convencional, el que va detrás tiene una visión limitada,
ya que frente a él tiene constantemente la espalda del compañero. Por
otra parte, la comunicación con el compañero es siempre algo limitada,
por la propia posición en tándem. Sin embargo, el tándem es una
bicicleta que aporta una inmejorable experiencia, especialmente en
viajes o paseos, porque exige un trabajo de equipo que siempre es
reconfortante.
¿Se puede innovar en el mundo de la bicicleta?
Como sucede a veces en el mundo de la bicicleta –que tiene ya una
dilatada historia–, la cuestión es si hay posibilidades tecnológicas
para mejorar un vehículo tan eficiente. Por ejemplo, el tema del punto
muerto del pedaleo estuvo ahí sin ser resuelto durante un siglo, hasta
que un ingeniero español, Pablo Carrasco, lo desafió en 1995 creando
el sistema de pedaleo sin punto muerto, que pasó a fabricar Rotor
Componentes Tecnológicos.
En el ámbito de los tándems sucedía lo mismo. Las dos cuestiones para
reinterpretar el tándem eran: si se podía crear un ciclo en el que las
dos personas que pedalean tuvieran la mejor visión de la ruta y, a la
vez, si se podía mejorar el esfuerzo del pedaleo. Y esto es lo que la
firma alemana Hase Spezialräder, empresa creada en 1994, hace posible,
al crear un tándem semi-reclinado como el Pino.
Hase Pino es un tándem tecnológico que aporta nuevos conceptos de
diseño, de innovación, de eficiencia y, sobre todo, un concepto de
sociabilidad, al incorporar la plena interacción entre los ciclistas.
Es la primera vez que se plantea una presentación pública de este
tándem tecnológico en España.
El mundo del tándem frente a una revolución tecnológica
El tándem tecnológico y semireclinado Hase Pino aporta muchas ventajas
respeto a los tándems convencionales. Su aspecto no deja indiferente a
nadie, pero esa no es su virtud. Su virtud principal es, como hemos
comentado, que contrariamente a lo que sucede en un tándem
convencional, la persona que va delante no lleva la dirección, pero
tiene la mejor posición de pedaleo para hacer esfuerzo, por ser
reclinable. Por otra parte, el que conduce y controla la dirección en
posición de bicicleta convencional, tiene una posición retrasada. Por
eso, quien tiene la mejor experiencia lo puede hacer sólo pedaleando y
confiando en el que lleva detrás conduciendo. Además, por la posición
en que quedan ambos ciclistas, se facilita la comunicación entre los
mismos.
El diseño revolucionario del Hase Pino puede producir a un experto en
tándems convencionales la misma impresión que a un informático experto
en MS-DOS de los años 80 le producía la interficie gráfica del Apple
Macintosh de la época. En el tándem Hase Pino, la bicicleta se pone al
servicio de la experiencia de los ciclistas, ofreciéndoles lo mejor de
la tecnología: máxima visibilidad, y por tanto seguridad, y máxima
eficiencia de pedaleo. En el Hase Pino, si bien el esfuerzo del
pedaleo es la suma de los dos ciclistas, en realidad esta afirmación
no es del todo real. Resulta que uno –el ciclista en posición
reclinada–, con menos esfuerzo puede dar más fuerza, o bien con más
esfuerzo ofrece un suplemento de potencia que puede ser valioso, por
ejemplo, en eventos deportivos.
El Hase Pino, un tandem útil para personas con discapacidades
Hase Pino, que se inventó para una experiencia más completa de dos
ciclistas, pronto fue visto por muchos expertos no sólo como un
vehículo ideal para la aventura en pareja, ya que por su diseño y
tecnología permitía incorporar a personas con determinadas
discapacidades al mundo de la bicicleta. De este modo, la propia
empresa empezó a desarrollar numerosos accesorios para que el Hase
Pino fuera un tándem el máximo de adaptado (algo que dice mucho a
favor de la conciencia social de sus diseñadores). Por ejemplo, la
posición reclinada permite incorporar un sistema de cinturones de
seguridad, de forma que personas con dificultades de equilibrio puedan
pedalear con total tranquilidad. Además, la posición reclinada
anterior facilitaba soportes ortopédicos para los pedales y cambiar la
distancia del eje de pedaleo. Estos accesorios permiten, por ejemplo,
que niños con discapacidades diversas puedan montarse en una bicicleta
y tener la experiencia de pedalear sintiendo el aire en pleno rostro.
El tándem Hase Pino se convierte, de facto, en un vehículo ideal para
personas con determinadas discapacidades, ya sea de visión o motoras.
Al ofrecer un asiento reclinado, se convierte en el único tándem
accesible del mercado que permite disfrutar del pedaleo. En algunos
casos, el Hase Pino se convierte en una herramienta muy valiosa para
los profesionales de la rehabilitación, ya que permite trabajar el
equilibrio y ejercitar la musculatura motriz.
Las ventajas del Hase Pino
• 1. La posición reclinada permite ofrecer una mejor eficiencia, ya
que al mantener la espalda apoyada contra el respaldo se consigue una
mayor potencia de pedaleo. En esta posición, una persona invidente
puede tener una experiencia única, concentrada en dar la mayor
potencia al equipo.
• 2. El diseño del tándem pone el centro de gravedad del mismo más
bajo, haciéndolo más estable. Además, dado que la separación entre las
ruedas es menor, es un tándem mucho más ágil de conducir que uno
convencional.
• 3. La conducción del mismo desde la posición trasera consigue un
mejor ángulo de visión y un mejor control del tándem. Ninguno de los
ciclistas del tándem queda en una posición marginal con una percepción
limitada del entorno y los dos ciclistas comparten la experiencia del
pedaleo por igual, esfuerzos y experiencias.
• 4. La posición de los ocupantes del tándem facilita la comunicación
entre ambos, puesto que sus cabezas se sitúan muy próximas una de la
otra y se recupera el sentido más básico del tándem: compartir con
otra persona un viaje, un reto deportivo o un simple trayecto.
La Fundación Tierra avala y promueve el tándem Hase Pino
La Fundación Tierra impulsa el uso de la bicicleta como sistema de
movilidad urbana en todas sus vertientes (transporte, discapacidad,
comunicación, etc.). Para impulsar el conocimiento de las
posibilidades del Hase Pino, no sólo para el ocio sino también para un
uso terapéutico de la bicicleta, se ha diseñado en colaboración con
Espaibici el llamado Proyecto Liliana. El objetivo principal del
Proyecto Liliana es desarrollar un acción social para impulsar una
movilidad sin barreras sobre dos ruedas. Desde la Fundación Tierra lo
hemos hecho ya con anterioridad, al promover el sistema de pedaleo sin
punto muerto de Rotor o los sillines ergonómicos Duopower, y en
general con cualquier tecnología que ponga salud a la bicicleta.
Creemos que hay que romper tópicos y no podemos dejar que cualquier
diseño para la bicicleta que consiga mejoras objetivas para
incrementar su uso se ahogue por visiones más tradicionales. En
cualquier caso, el mundo del tándem tiene en el Hase Pino un ciclo
revolucionario que enamora una vez se ha probado.