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CADA vez es más frecuente utilizar la bicicleta en ocasiones que antes estaban
reservadas únicamente a los coches, como acudir al trabajo o a recoger a los
niños del colegio. Hoy en día, incluso hay quien se atreve a prescindir del
coche y emplear tan sólo la bicicleta para realizar todo tipo de
desplazamientos. Sin embargo, Pamplona sigue siendo una ciudad pensada para los
coches, y el cada vez mayor número de ciclistas urbanos se encuentra con grandes
dificultades y peligros en sus trayectos por la ciudad.
La próxima Ordenanza Municipal de Tráfico pretende impulsar e incentivar el uso
de las bicicletas para desplazarse por Pamplona, ya que se trata del medio de
transporte más ecológico. Para ello, sitúa a los ciclistas en tercer lugar de
prioridad, tras los peatones y el transporte urbano. Aún así, los usuarios
habituales de la bicicleta consideran que quedan muchos aspectos por mejorar,
entre ellos, la prohibición de circular por las aceras.
jesús sukuntza
Casi 20 años utilizando la bicicleta para todos sus desplazamientos
Jesús Sukuntza Lazkano renunció al coche hace 18 años, y desde entonces se
desplaza por la ciudad en bicicleta. Es un firme defensor de este medio de
transporte, ya que "es el más ecológico, el más económico, y el más rápido en la
ciudad".
Sukuntza es además miembro de la Asociación Medios de Transporte Saludables, uno
de los siete colectivos que presentaron alegaciones a la nueva Ordenanza
Municipal de Tráfico, y frecuentemente asiste a congresos y reuniones de amantes
de la bicicleta en distintos puntos del país, además de ser un ferviente
defensor de este medio de transporte y del respeto que se le tiene en algunos
países europeos.
"Utilizo la bicicleta todos los días del año: para desplazarme por la ciudad,
para hacer deporte, me la llevo si voy a mi pueblo o a pasar el día en San
Sebastián..." afirma Sukuntza, quien recuerda que este medio de transporte es
clave para la movilidad sostenible de una ciudad. Sin embargo, en su día a día
debe enfrentarse al peligro que ocasionan los coches, el peor enemigo de los
ciclistas en una ciudad como Pamplona, donde tal como afirma Sukuntza, "el 70%
de la red viaria urbana está destinada a los automóviles".
Sukuntza considera que la nueva Ordenanza de Tráfico aporta "el avance positivo
de reconocer al ciclista como un agente más de movilidad, no como un estorbo
para los coches", pero considera que a partir de ahí, es tarea "tanto del
gobierno como de la oposición unirse para conseguir que no se debatan las
consecuencias menores, como el tema de las aceras, sino que se llegue a la
solución verdadera, que es trasladar la bicicleta a la calzada".
Además, Sukuntza pide "tolerancia, comprensión y cierta permisibilidad" a las
autoridades en materia de tráfico con los ciclistas que circulen por las aceras
"siempre que lo hagan con responsabilidad", y recuerda que "a los coches que
circulan a 55 kilómetros por hora no se les multa".
Eneko astigarraga
Más que un medio de transporte, toda una forma de vida
Eneko Astigarraga trabaja en la empresa de mensajería Oraintxe, en la que,
dentro de los límites de la ciudad, se realizan los envíos en bicicleta. Por lo
tanto, este medio de transporte forma parte de su vida tanto personal como
laboral. Astigarraga utiliza varias bicicletas, entre ellas la que denomina "el
transporte escolar", ya que se trata de una bicicleta grande con dos sillas para
niños, con la que acude a recoger a sus hijos del colegio.
Para Astigarraga, "en Pamplona andar en bici no es tan peligroso como parece si
tienes cierta experiencia y habilidades". Este ciclista afirma que "cada vez los
conductores respetan más los límites de velocidad y a las bicicletas", pero
reconoce que "entre los que no andan habitualmente existe cierta sensación de
peligrosidad, por eso circulan por las aceras, para sentirse más seguros".
La ciudad se vuelve más difícil para los ciclistas "en las arterias principales
y a las horas puntas", según Eneko Astigarraga, que recuerda que algunas veces
se enfrentan a situaciones de peligrosidad causadas tanto por conductores como
por ciclistas. "El coche que va buscando un sitio para aparcar no señaliza, en
cuanto lo encuentra, gira", afirma el ciclista, quien además añade: "si vas en
la bici tienes que saber prever estas situaciones. Cuando ves un coche que va
extremadamente despacio ya te puedes imaginar que va buscando un hueco".
En su caso, Astigarraga recuerda que los trabajadores de Oraintxe, cuando
circulan por las aceras "lo hacen de manera respetuosa, pidiendo permiso y casi
disculpándose, ya que la zona peatonal es del peatón", y afirma que "al estar
siempre en la calle, y sobre todo al representar a una empresa, tratamos de
tener siempre buena relación con los demás agentes de movilidad".
ana larumbe
Una familia entera que apuesta por un transporte ecológico por la ciudad
La familia de la pamplonesa Ana Larumbe apuesta por la bicicleta como medio de
transporte en la ciudad. Tanto ella como su marido y sus hijos la utilizan para
desplazarse al trabajo, a estudiar, o al centro en su tiempo de ocio.
Larumbe se dirige cada día en bicicleta desde su casa en Mendebaldea hasta el
barrio de la Rochapea, donde tiene su trabajo, y lo hace por las aceras. "Con el
tráfico que hay en Pamplona, no me atrevo a ir por la calzada casi ni con el
coche", afirma. La pamplonesa reconoce que nunca ha tenido problemas con ningún
peatón, aunque sí ha llegado a ser insultada por algún coche reacio a cederle en
un paso de cebra. "Una vez un conductor aceleró para asustarme cuando intentaba
cruzar", cuenta.
Sin embargo, Larumbe considera que los problemas graves pueden surgir si la
Ordenanza de Tráfico prohibe a los ciclistas utilizar las aceras. "¿Tampoco los
niños que van al colegio van a poder utilizarlas? ¿Y los adolescentes que van al
instituto? ¿O va a haber un mínimo de edad?", se pregunta la pamplonesa, quien
considera "de locos" e "inimaginable" que los niños deban circular por las
calzadas, y manifiesta que ella prefiere ser multada a obedecer esta posible
prohibición.
Larumbe también cuestiona el carril bici "por su discontinuidad" y por las
deficiencias que sufre en algunos tramos. "En el puente de las Oblatas
transcurre pegado a la pared y es muy estrecho, por lo que para ir por él, la
bicicleta debe golpear con el manillar en la pared", explica, "o en otros
lugares, el carril da giros de 90 grados que la bicicleta no puede hacer".
david garcía
Una vida ligada a las bicicletas tanto en lo profesional como en lo personal
El ex ciclista profesional David García, natural de Tafalla y residente en
Pamplona, trabaja actualmente en el departamento de bicicletas de un conocido
centro comercial, un trabajo que le ha permitido comprobar que "en los últimos
años hay cada vez más gente a la que le gusta andar en bicicleta", por lo que
"todo lo que sea fomentar el uso de este medio de transporte me parece bien".
Sin embargo, García reconoce que "en esta ciudad es muy difícil circular como
ciclista, ya que no está preparada para ello". Como principales obstáculos,
García encuentra "el propio terreno, ya que mires donde mires, siempre hay una
cuesta" y "el centro de la ciudad, donde te la juegas", debido a la cantidad de
tráfico que se concentra en calles como la avenida de Navarra o la Baja Navarra.
García señala también que circular en bicicleta por las calzadas puede ser
"imposible o muy peligroso para los niños".
Para García, todas estas dificultades se resumen en un problema de educación.
"Los que usamos la bicicleta a diario para ir a trabajar siempre vamos con la
hora justa, con prisas, y los de los coches igual, y al final te pasas todo el
día viendo broncas. Esta situación podría arreglar si miráramos un poco más a
algunos países como Dinamarca o Bélgica, que están muy bien preparados para los
ciclistas y donde existe una educación sobre la bicicleta".