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Las bicicletas también tienen un importante papel, por fin, en un
desarrollo ecológico urbanístico.
Salud y anarquia
Shanti Barrios
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Jue, 30 de Sep, 2004 11:06 am
Shanti Barrios <santi.barrios@...>
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Urbanismo ecológico en Freiburg
Vicent Torres Lancara
La ciudad de Freiburg (habitualmente
denominada Friburgo, en castellano) está situada en el suroeste de
Alemania, próxima al Rin, en el Land de Baden-Wurtemberg. Freiburg es
una ciudad en rápido crecimiento, habiendo pasado de 117.000 habitantes
en 1950, a 174.000 en 1970, y 204.000 en el año 2000, y con una
importante universidad (30.000 estudiantes). Popularmente es conocida
como la “capital verde” alemana, y no sin razón. La presencia de las
organizaciones de defensa ambiental ha sido tradicionalmente
importante, así como el peso de Los Verdes en el Ayuntamiento (más del
20% de los votos, y detentan la Alcaldía). La
densidad de edificación se ha mantenido media-alta, evitando la
excesiva dispersión residencial, y asegurando una gran cantidad de
espacios libres. De las 15.306 hectáreas de superficie del término
municipal, el 40% está edificado, el 10% está ocupado por el viario, y
el 50% son espacios verdes (42% áreas forestales, 3% parques, 5%
viñedos). Desde mediados de los 80, la ciudad se
planteó una estrategia regional de planificación energética, con la
colaboración de la empresa (municipal) que gestionaba la distribución
de energía y los recursos hídricos. Se han puesto en marcha
instrumentos de planificación a escala regional (desde los años 90) que
han supuesto un fuerte estímulo a la participación activa de los
habitantes, en la aplicación del principio del “Desarrollo sostenible”.
En el año 1996, el Ayuntamiento de la ciudad adoptó un Plan de
protección ambiental, que tenía como objetivo reducir las emisiones de
CO2 en un 20%, hasta el año 2010. Para ello, se planteaban
fundamentalmente dos estrategias: – promover las energías renovables, en particular la energía solar – emprender medidas de ahorro energético, tanto en los edificios públicos como los privados
El casco histórico, que coincide con el principal centro administrativo
y comercial, está completamente peatonalizado, rodeado por una ronda de
circulación que permite el acceso a una serie de edificios de
aparcamiento por horas. Sólo se permite el acceso a la carga y descarga
(limitada a una franja horaria), a los residentes y a los clientes de
los hoteles. En el centro existe muy poco aparcamiento en la calle,
limitado a los usuarios autorizados. En el ensanche, de escasa altura y
con mucho arbolado, el aparcamiento en la calle está por lo general
reservado a los residentes. El transporte público
ofrece una potente red integrada, basada en el tranvía (que entra en el
casco histórico) y en el tren suburbano (S-Bahn), que forma una red de
alcance regional. Más de la mitad de los viajeros que entran
diariamente en la ciudad, procedentes de otras poblaciones, lo hacen en
bicicleta, en tranvía o en ferrocarril. En el diseño urbano, los
peatones y ciclistas disponen de prioridad. Existen 160 Kms de pistas
ciclables. Funciona un sistema eficaz de recogida
selectiva de residuos, y se ha generalizado la producción
descentralizada de energía eléctrica, en las viviendas y edificios
públicos. Los nuevos edificios están obligados a cumplir unas normas
energéticas para un bajo consumo, y a integrar el aprovechamiento
pasivo y activo de la energía solar. La economía
está muy diversificada. Es una ciudad turística de gran atractivo, y
también un centro industrial, que atrae crecientemente un tipo de
empresas que sintonizan con las preocupaciones ambientales municipales,
y muy vinculadas con la investigación universitaria: biotecnología,
energía solar... En Freiburg está la sede de Solar-Fabrik, la principal
empresa alemana fabricante de paneles solares, así como del Instituto
Fraunhofer, dedicado a la investigación aplicada relacionada con la
energía solar. Se calculan en unos 10.000 los puestos de trabajo
existentes actualmente en los sectores relacionados con el Medio
Ambiente. Debido al conjunto de actuaciones ambientales existentes, el
“turismo verde” se ha convertido ya en una actividad habitual.
Con ocasión de la Exposición Internacional de Hannover (año 2000) se
lanzó el programa “Freiburg: ciudad solar”, que comprendía siete
proyectos, entre los que pueden destacarse el revestimiento de la torre
de oficinas de la Estación central con 240 paneles fotovoltaicos, y la
creación de un barrio (ver más adelante, “Am Schlierberg”)
especialmente diseñado para el máximo aprovechamiento de la energía
solar, con “tejados solares”, donde todo el tejado está formado por
placas fotovoltaicas (orientado al sur, con una inclinación de 45
grados). Se ha creado un Instituto para las
energías Renovables, que lleva a acabo una intensa actividad de
información publica sobre las aplicaciones energéticas, y organiza
grupos de usuarios para la adquisición de instalaciones solares. La
formación de técnicos e instaladores está fomentada desde las
organizaciones empresariales, públicas y educativas, y casi todos los
centros escolares tienen su propia instalación solar, como parte de su
proyecto educativo. Las actuaciones más destacables
quizás estén, sin embargo, en el ámbito del urbanismo y la creación de
nuevos barrios con criterios ambientales y sociales muy avanzados, que
van a comentarse brevemente a continuación. El barrio de Rieselfeld
Se trata de un proyecto piloto, iniciado ya a mediados de los 80,
aprovechando los solares vacantes de un antiguo equipamiento regional,
situado en la periferia de la ciudad. Se decidió dedicar la mayor parte
de este espacio a regenerar una zona húmeda, creando una reserva
natural de 250 Has. Una parte menor del espacio existente (78 Has) se
destinó a desarrollar un área residencial, con unas 4.500 viviendas,
donde se prevía alojar entre 10.000 y 12.000 personas.
En 1991 se lanzó un concurso de ideas, a los que siguieron numerosos
concursos arquitectónicos. La tipología edificatoria es variada:
unifamiliares aisladas y adosadas, y edificios de apartamentos. En
todas las tipologías, sin embargo, se exigían soluciones adecuadas para
el aprovechamiento activo y pasivo de la energía solar. En general, las
estrategias contempladas para la reducción de emisiones pasan por las
técnicas constructivas de bajo consumo energético, la reducción de los
desplazamientos urbanos (acercando al máximo las residencias y los
puestos de trabajo), y un sistema de transporte urbano que privilegie
los desplazamientos peatonales, ciclistas y en transporte público.
Aunque la distancia al centro de la ciudad no era excesiva (suponía
unos 15 minutos, en tranvía o bicicleta), se pretendía evitar la
creación de un barrio dormitorio, por lo que se prevían todos los
servicios necesarios para convertir el barrio en una comunidad
independiente funcionalmente: escuela primaria y secundaria, centro de
salud, y áreas comerciales. En el vecino polígono comercial Haid
existen 5.000 puestos de trabajo, y otros 1.000 van a ser creados en el
interior del barrio. Una buena parte del barrio
está cerrada a los automóviles, teniendo el carácter de “barrio sin
coches”. Sus residentes, de hecho, renuncian a ser propietarios de un
automóvil. Quartier Vauban
En 1992 el Ayuntamiento adquirió los terrenos que habían quedado
vacantes por la retirada de las antiguas fuerzas de ocupación francesas
(34 hectáreas), donde se decidió llevar a cabo un proyecto que fuera
emblemático desde los puntos de vista social y ambiental. Los objetivos principales eran: – la coexistencia de residencias y puestos de trabajo – prioridad a los desplazamientos a pie, peatonales y en transporte público – protección de los numerosos árboles de gran porte existentes – conseguir una heterogeneidad social – una distribución armoniosa entre casas y áreas públicas – crear sistemas de calefacción centralizada a escala de barrio – construcción de bajo consumo energético
La construcción fue planificada en tres fases, a desarrollar entre 1998
y 2006, y comprendía 2000 residencias para un total de 5.000 personas,
con una serie de actividades económicas con un potencial de 500-600
puestos de trabajo. Una política urbanística bien
diseñada ha sido un factor clave para conseguir sus objetivos sociales
y ambientales, en el marco de una planificación urbanística, y actuando
sobre el mercado del suelo. Entre estos objetivos se destacan: – el incremento de la densidad de edificación – realización de actividades sociales y funcionales – “enverdecimiento” de los techos planos – reutilización de las aguas de lluvia en el mismo barrio
Así, en el barrio de Vauban todos los edificios deben satisfacer
obligatoriamente las normas de bajo consumo energético, que fijan los
límites anuales para el consumo energético destinado a la calefacción
en 65 kWh/m2. Algunas casas en hilera, orientadas en el sentido
norte-sur, y dispuestas de manera que no sean sombreadas por los
edificios próximos, tienen un funcionamiento pasivo óptimo, y consumen
menos de 15 kWh/m2 en calefacción. Todos los edificios residenciales
son servidos por una instalación central para la producción de agua
caliente aprovechando biomasa y energía solar, mientras que las “casas
solares pasivas” están alimentadas al mismo tiempo por instalaciones
independientes, basadas exclusivamente en energías renovables.
El éxito de Vauban es debido, en buena parte, a la participación social
en el proyecto, a través del Foro Vauban, organización sin ánimo de
lucro fundada en 1994, que ha implicado a cerca de 300 personas en el
proyecto del nuevo barrio. Este foro ha propuesto o llevado a cabo
iniciativas como: - campaña de información sobre la arquitectura ecológica - proporcionar asistencia en relación con medidas de ahorro energético – apoyar a los grupos de propietarios-promotores – promover el uso de medios de transporte alternativos al automóvil
En 1994 también se creó GENOVA, una cooperativa especializada en la
construcción de viviendas ecológicas de bajo coste, y con participación
de los residentes, que ha construido algunas de los edificios del nuevo
barrio, dotados de instalaciones comunes de paneles solares para agua
caliente, y otras medidas solares pasivas. La
administración municipal planteaba desde un principio que “todos debían
tener la oportunidad” de convertirse en residentes del nuevo barrio. Se
buscaba conscientemente una composición social variada, no excluyente.
Por ello, se consideraron una serie de criterios (edad, hijos,
trabajo, anterior residencia, necesidad de ayuda financiera...), y un
proceso abierto y transparente de selección, donde el municipio tenía
la última palabra. En la primera fase del barrio,
existe un 60% de propietarios,frente a un 40% en alquiler; 25% está
compuesto por trabajadores y empleados, un 55% por técnicos y
ejecutivos, y un 20% profesionales liberales; la tipología familiar
también era variada: un 10% monoparentales, 25% parejas sin hijos, y un
65% familias con hijos; un 75% de los residentes procedía de otros
barrios de la ciudad, mientras que un 25% provenía de fuera.
Esta diferenciación social (a pesar del alto coste del terreno -409 €
por m2- y de la construcción nueva en Alemania) venía propiciada por la
tipología y la densidad de la urbanización. La primera fase consistió,
además de la construcción de 450 viviendas nuevas (apartamentos y casas
adosadas), en la recuperación de un grupo de 10 edificios que habían
sido ocupados por las familias de los militares franceses estacionados
en esa zona, y que fueron transformados en residencia de estudiantes,
un centro de acogida, y la sede el Foro Vauban. El
papel de las zonas verdes ha sido privilegiado en el diseño
urbanístico: un importante número de árboles de gran porte han sido
conservados e integrados; unas amplias zonas verdes (de 30 metros) se
han establecido entre los edificios; gran parte de las calles
permitirán, por su orientación, el paso de aire fresco desde las zonas
boscosas de las colinas próximas; en el interior del barrio se han
reservado una serie de áreas verdes y de juego, destinadas a los niños,
así como para la actividad deportiva. A pesar de ello, se estima que
cuando se complete el barrio se habrá impermeabilizado un 50% de su
superficie, por lo que se han previsto una serie de canales de drenaje
a lo largo de las calles, de cerca de un metro de anchura.
El barrio ha sido diseñado, de entrada, con la intención de reducir la
necesidad y la longitud de los desplazamientos: previsión de una cierta
cantidad de puestos de trabajo próximos, centros de enseñanza,
servicios y lugares de ocio relativamente próximos. Las paradas de
transporte público han sido distribuidas de manera que no disten más de
500 metros de ninguna casa. A la misma distancia, se han situado
aparcamientos. De estas maneras, se hace innecesario el uso del
automóvil, y se ha diseñado el barrio de manera que los coches no
pueden penetrar en el barrio más que por su calle principal. La mayoría
del barrio es, efectivamente, una “zona libre de coches”. La
existencia de carriles bici y de transporte público eficaz (autobuses,
mientras que se está extendiendo el tranvía a lo largo de la avenida
central del barrio, que conectará con el ferrocarril regional) sitúa el
centro urbano (comercio, oficinas, gestiones, Universidad...) aun
cuarto de hora utilizando estos modos de transporte. El automóvil, por
otra parte, no puede entrar al centro urbano (existe una serie de
aparcamientos en la periferia de la ronda), mientras que en el ensanche
está muy restringido el aparcamiento. Solarsiedlung
El barrio solar “Am Schlierberg”, situado junto al desarrollado en
Vauban, ha sido diseñado por el arquitecto Rolf Disch, con el criterio
de ser “Energie-plus”, es decir, ser excedentario en energía: genera
más energía eléctrica (mediante placas solares) de la que consume
(intercambia energía con la red eléctrica). Los aislamientos y el
comportamiento solar pasivo (iluminación, ventilación...) están
estudiados al mayor detalle, de manera que el consumo energético para
calefacción se estima en un 10% de una casa normal. Las casas adosadas
tienen “tejados solares” (todo el tejado está formado por placas
fotovoltaicas), orientados al sur, y con una inclinación de 45 grados.
Si bien el funcionamiento energético del barrio ha cumplido las
expectativas, su realización y ocupación está siendo más lenta de lo
previsto, debido a la alta inversión necesaria, y a los problemas
financieros subsiguientes. Heliotrop
En las proximidades de este barrio, el mismo arquitecto (Rolf Disch) ha
creado una casa experimental, el “Heliotrop”, un edificio de forma
cilíndrica, apoyado en una columna central de 14 metros de altura, que
es un eje que permite hacerlo girar, cambiando su orientación respecto
al sol. Esta columna contiene las instalaciones eléctricas y una
escalera de caracol. La planta del edificio forma
un polígono de 18 caras, y puede ser subdividida a voluntad mediante
mamparas. Sobre la terraza está instalado un gran panel fotovoltaico,
cuya inclinación y orientación está regulada automáticamente, según la
posición del sol. Esta instalación produce entre 5 y 6 veces la energía
producida en el edificio, además de proteger la terraza del sol, en
verano. El edificio tiene dos fachadas muy
diferenciadas: una parte acristalada (de un material con gran capacidad
de aislamiento térmico)y otra parte no acristalada. El sistema
giratorio permite orientar la parte acristalada hacia el sur, en
invierno, y hacia el norte, en verano. Al mismo tiempo, las vistas
cambian también, aumentando su atractivo... Existen
otros dispositivos que mejoran aún más el comportamiento ambiental del
edificio, tanto en lo que afecta al ahorro energético como al ciclo
hídrico: instalaciones radiantes utilizables tanto para la calefacción
como para la refrigeración; sistema de ventilación con recuperación de
calor mediante depósitos; recogida del agua de lluvia para el lavado de
ropa y vajillas; instalación para el reciclado de los residuos
orgánicos y materias fecales; instalación para la fito-depuración
(filtro verde) de las aguas residuales... Por su
parte, el Instituto Fraunhofer ha diseñado una casa solar dotada de una
pila de combustible (generador de electricidad mediante hidrógeno),
como refuerzo para la calefacción en invierno. El hidrógeno se acumula
mediante la energía eléctrica generada en verano por las placas
fotovoltaicas de la casa.
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