CUESTA BELOSO, EXCESO DE VELOCIDAD Y CARRIL BICI
Uno de los mensajes por los que más se conoce al movimiento de los ciclistas urbanos de Iruña-Pamplona, es el de la reivindicación de los carriles bici, reivindicación que incluso dentro del colectivo suele quedar a menudo cuestionada. El carril bici constituye una más de las medidas que pueden tomarse dentro de una ciudad para mejorar y fomentar la circulación ciclista, pero no la única y tampoco la ideal en cada uno de los tramos de la futura red ciclista de Iruña-Pamplona. En algunos casos la bici se aliará con los peatones, en otras compartirá el espacio con el automóvil y en otras, deberá reivindicar un espacio propio y bien diferenciado del tráfico motorizado y del peatonal, para la comodidad y seguridad de todos. Según una encuesta realizada entre los socios de CCCP (Ciudadanos Ciclistas de la Comarca de Pamplona), una de las calles que se consideraba como prioritarias para la realización de un carril bici en la Comarca, era la cuesta de Beloso. Actualmente y debido a los recientes accidentes de tráfico en dicha vía, existe un deseo por parte del ayuntamiento de buscar el modo de reducir la velocidad en esta vía urbana, en la que además de automovilistas, también peatones y ciclistas han sido víctimas de su lamentable estado y de su engañoso aspecto de “vía de circulación rápida”. Me atrevo a afirmar que la realización aquí de un carril-bici, además de no suponer serias dificultades técnicas podría conllevar aparejada la solución al problema del exceso de velocidad. Unos viales más estrechos para los automóviles, induciría a los conductores a una menor velocidad y dotaría de un espacio, necesario y vital, a los ciclistas, que ya no tendrían que reactivar sus instintos suicidas para aventurarse por una calzada, que además del exceso de velocidad, presenta un estado lamentable, o sortear temerosos peatones entre baches, árboles y bancos. No hay que olvidar que la cuesta de Beloso supone un enlace fundamental del centro de Pamplona con las localidades orientales de la cuenca (Burlada, Villava,Huarte), además de ser un importante nexo de unión del tránsito peatonal-ciclista entre Pamplona y el paseo del parque fluvial en Burlada. En conclusión, para la movilidad en la cuesta de Beloso urgen tres espacios, uno para los peatones, con sus bancos bien ubicados (de cara al río y no a medio metro de la línea de los coches), el de los ciclistas, incluso con sus propias medidas de seguridad para impedir descensos arriesgados, y el de los automóviles, con su doble carril de anchuras menos propicias a los excesos de velocidad, y por supuesto acompañado de otras medidas adicionales (señalización vertical, guardias durmientes,...).