Pero ojo: desde luego lo que impactó a la cultura fue que la brujería era "reunión". Y todavía eso sigue sin entenderse. Esa fue su principal herejía, su fundamental resistencia, su planteamiento castigado.
Sí, desde luego, en la medida que un grupo puede modificar
el estatus, las relaciones de equilibrio social y de poder.
Un ejemplo lo tenemos en las medicinas alternativas, ahora llamadas complementarias. Independientemente de su eficacia, cuando deja de ser una cuestión de unos pocos más o menos aislados (marginal), la medicina oficial y la administración se solidarizan para "absorberla " en su seno. Hay que ser médico para ejercerla, y asunto arreglado. Para nada les interesa si realmente cura alguna cosa (qué i cómo) o bien si el perfil del que debe aplicarla no responde precisamente al «erudito» licenciado en medicina.
Jordi Ardanuy
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Et in Arcadia Ego