
Solari Anticipa Política Laboral de Candidata Michelle Bachelet
Solari Anticipa Política Laboral de Candidata Michelle Bachelet
Evitando repetir el error de comienzos de esta administración, cuando se incumplió la promesa de crear 200 mil empleos en el primer año de gobierno, el encargado de Comunicaciones del comando de Michelle Bachelet y ex ministro del Trabajo, Ricardo Solari, califica como especulaciones los planteamientos de los candidatos de la oposición en esa materia. ÒEn 1999 también hicimos una promesa y lo que queda claro con la evolución de la economía chilena, en los últimos 20 años, es que sólo el crecimiento económico es factor de crecimiento del empleoÓ, enfatiza.
-Joaquín Lavín se comprometió a crear un millón de empleos en 4 años, Sebastián Piñera, 200 mil al año. ¿Cuál es el compromiso de Michelle Bachelet?
-Las promesas de números de empleo a crear son ilusorias, especulaciones. Lo importante es el compromiso verdadero, que tiene que ver con sostener tasas altas de crecimiento de la economía.
En 1999 también hicimos una promesa (de crear 200 mil empleos el primer año de gobierno) y lo que queda claro con la evolución de la economía chilena, en los últimos 20 años, es que sólo el crecimiento económico es factor de crecimiento del empleo. Por tanto, el compromiso principal consiste en apuntalar el crecimiento, la tasa de inversión.
El índice dado por Lavín no es una promesa espectacular, porque la economía nacional está creando actualmente más de 200 mil puestos de trabajo. El asunto es que eso está asociado a un desempeño bastante bueno de la economía chilena en los últimos dos trimestres.
En Chile hay una fuerte preocupación por la tasa estadística del desempleo. Pero habría que concentrarse en otro numero que me parece muy importante.
-¿Cuál?
-La tasa de participación laboral, para que la cantidad de personas que están en la fuerza laboral sea cada vez mayor. Esta tasa es baja, especialmente en el caso de las mujeres, aunque hoy tenemos los mejores números históricos, pero todavía con tasas en torno a 38%. Hacia el bicentenario, en el caso de la mujer, hay que aspirar a una tasa de participación entre 45% y 50%. Es un factor clave para la superación de la pobreza.
-¿Y cuál sería la tasa de desempleo a la que aspiran?
-Si la economía sigue creciendo fuerte en los próximos cuatro años, el desempleo debiera estar disminuyendo. Pero hice la advertencia sobre la tasa de participación, porque a nivel femenino seguirá creciendo muy fuerte y será un factor de limitación para que la tasa estadística de desempleo no disminuya tanto. Ahora bien, si eso ocurre, tampoco es tan dramático.
-Piñera señala que el desempleo podría reducirse a 4% ó 5%.
-En las últimas tres décadas, hemos estado en números de esa magnitud sólo un par de años, asociados a tasas de crecimiento muy fuertes y con una fuerza de trabajo creciendo a un ritmo bastante inferior al actual.
Hay que recuperar tasas de crecimiento muy fuertes y estabilizar el crecimiento de la fuerza laboral para aspirar a aquello. En la medida que el mercado del trabajo esté creando empleos abundantes, más personas van a salir a trabajar. Hay países, no muchos, que tienen tasas de esa magnitud, pero con un crecimiento de la fuerza laboral muy acotado e incluso una tasa demográfica muy baja.
-En un escenario normal para la realidad chilena, ¿cuál sería la tasa de desempleo?
-Acumular una tasa promedio anual de 6% a 6,5%, sería un logro bien importante, pero falta para eso.
-¿Qué hay que hacer para lograr eso?
-Insisto: lo fundamental es el crecimiento.
-El senador Ominami dice que no podemos apostar todo al 7% de crecimiento de la economía, porque es una meta y no el escenario más probable.
-La visión más macro es de responsabilidad de otros interlocutores en este equipo (de Bachelet). Es evidente que las condiciones externas son un factor decisivo en una economía tan abierta como la nuestra, para tener una visión optimista, pero cautelosa, de nuestro desempeño. No se observan grandes nubarrones y el precio del cobre se ve bastante saludable, incluso nos permite enfrentar un contexto de precio del petróleo bastante alto.
Las últimas cifras de exportaciones de manufacturas han sido interesantes, detrás de eso hay mucho empleo y de buena calidad.
-Usted como ministro del Trabajo refutó las opiniones relativas a un desempleo estructural.
-Se está viendo que no es estructural. Las cifras del último tiempo son impresionantes, se están creando no sólo en torno a 200 mil empleos anuales. La Asociación Chilena de Seguridad está hablando de una tasa por sobre 5% anual de crecimiento del empleo asalariado. Ninguna economía que tenga algún dilema de orden estructural en materia de regulación entre crecimiento y empleo, va a arrojar jamás un número de esa naturaleza. La tasa de crecimiento de población en Chile está entre 1,5% y 2%, por tanto, el crecimiento del empleo asalariado, que es aquel que más podría afectarse en una cierta complejidad de crecimiento estructural, está casi triplicando eso.
-¿Qué sectores destaca?
-Veo creciendo muy fuerte en los últimos trimestres a la construcción, el comercio; la agricultura, por la vía de la agregación de nuevas tareas explotadas, también está creando empleos adicionales; en la industria asociada a la exportación hay un crecimiento neto del empleo, el transporte. Se ven muchos sectores donde hay creación de empleo.
No observo estos fenómenos de orden estructural. Pese a que también se ve en las series de estadísticas sobre inversión un crecimiento de la importación de bienes de capital -y que es evidente que ha habido una distribución muy sostenida de las nuevas tecnologías de la información- son muchas las razones para que algunos, sin evidencia empírica, puedan haber hablado de este estancamiento estructural del empleo.
Políticas Públicas
-¿Qué políticas públicas están analizando en el ámbito laboral?
-Soy partidario de que en materia de políticas activas de empleo nos concentremos básicamente en tres tipos de asuntos: desarrollar mecanismos que fortalezcan la información sobre el mercado del trabajo, para que sea mucho más transparente, y destaco que en la promoción de tecnologías el Estado ha sido en Chile un pionero; una concentración muy fuerte en la calificación de los recursos humanos, y concentrar los programas de empleo mucho más en subsidios a empresas o en pequeños emprendimientos, que directamente contratan, más que en programas de empleo directo.
-¿Y la legislación?
-Desde el punto de vista de la agenda institucional, lo ha dicho la candidata varias veces, hay que concentrarse en los jóvenes y las mujeres, y ver esta necesidad de tener una legislación que permita adaptabilidad horaria en el caso de las mujeres y que reconozca el estatuto especial de los jóvenes para acceder a empleo.
-Es decir, no una adaptabilidad generalizada.
-Lo que pasa es que las áreas fundamentales son estos sectores y tenemos que buscar respuestas que han sido universales y que particularmente apuntan a este estatuto especial. ¿Cómo se construye eso? Me parece esencial un acuerdo social. A partir del próximo año vamos a tener un Parlamento íntegramente elegido por los ciudadanos y eso va a acrecentar la importancia de esos factores. Hay que ver cómo construimos pronto ese acuerdo y tenemos estas medidas disponibles cuanto antes.
-¿Sería parecido al proyecto de ley que presentó este gobierno y que está congelado en el Parlamento?
-Tenemos que seguir haciendo un diseño, del cual algo ya se hizo en la reforma laboral de 2001. No quiero entrar en detalles, porque estas cosas hay que desarrollarlas mucho más específicamente, pero es evidente que hay que hacer que el empleado joven sea de un costo laboral menor para el empleador, para que este tenga un incentivo, y que desde el punto de vista del joven no signifique un desestímulo. Ahí una política de subsidio podría jugar un papel.
-¿El subsidio solucionaría los problemas del proyecto de ley?
-Claro. Y yo nuevamente vería qué hacer con las indemnizaciones, en relación a determinados segmentos de edad para los cuales el costo de despido es más bajo, pero que en el régimen actual significa un desincentivo para contratar.
-¿Y en el caso de las mujeres?
-El tema principal es la flexibilidad horaria. Y fortalecer las redes de protección y estímulo a los niños, un compromiso muy fuerte de gobierno, que tiene sus recursos y planificación fiscal para los próximos cuatro años, que tiene que ver con ir transformando en un derecho universal el derecho a la educación preescolar.
-¿Transformarán la Dirección del Trabajo? Se critica que un funcionario tiene la potestad de interpretar la ley y que esto debería ser visto por un consejo.
-No hemos analizado detalladamente el punto, porque hay dos discusiones que se mezclan: la capacidad para interpretar la ley -los famosos dictámenes-, versus la fiscalización.
La fiscalización tiene que mantenerse como una atribución del Ejecutivo. Esto se hace mucho más fácil con la nueva legislación judicial laboral, con nuevos procedimientos y muchos más tribunales, ante los que puede recurrir quien se sienta afectado por una acción de fiscalización, tanto trabajadores como empleadores.
-¿Y en los dictámenes?
-Ahí se podría diseñar una suerte de estructura que pudiera colaborar, pero es una opinión muy en borrador.
Lo del (consejo del) Banco Central no sirve como imagen, porque ellos hacen un seguimiento a un factor clave dentro de la economía, como lo es la evolución monetaria. Pero aquí se trata de un conjunto muy amplio y diverso de temas. La Dirección tiene muchas otras tareas, de capacitación, de pedagogía en el conocimiento de la ley, de mediación.
El Estado puede colaborar mucho en las relaciones laborales fortaleciendo esta capacidad de mediación. Habría que extender los centros de mediación que se han creado y transformar la mediación en una práctica muy generalizada en las relaciones laborales en Chile.
Pymes
-Hay consenso en que ayudar a las Pymes es clave para superar el desempleo.
-El acceso al crédito es esencial y ahí simplemente hay que incrementar los recursos de los fondos de garantías, que les permita ir a los bancos y tener crédito. A lo menos hay que duplicar los 43 mil clientes del Fogape, y tener cuanto antes una central de garantías.
Un capítulo importante es seguir reduciendo la burocracia. Hay que hacer mucho más expedito el sistema del conservador de bienes raíces de comercio y notarios.
La candidata ha dicho que hay que ver que en general los temas tributarios puedan tener un grado de flexibilidad que no afecte la liquidez de las Mipymes. Hay que ver cómo calibrar los periodos y plazos en los cuales el empresario hace sus pagos, para que su liquidez no se vea tan restringida por los pagos que se concentran en un periodo determinado de la actividad mensual. Roberto Fantuzzi ha dado varias ideas en ese sentido.
-¿Consideran una reprogramación de deudas?
-Tenemos la impresión de que la reprogramación no resuelve los problemas y no acota para nada lo que es el campo de los nuevos emprendedores, y creemos que muchos de aquellos que están en grandes dificultades, van a requerir esta capacidad de reiniciar una actividad, más que de reprogramar aquello que los tiene muy complicados.
© Diario ESTRATEGIA. Prohibida su reproducción 04 de julio de 2005