Espíritus
“Aquel que efectivamente se ha opuesto a Dios
rechazando su ayuda, se ve después asustado por vulgares fantasmas”.
(Evagrio Póntico. Sobre los ocho espíritus malvados)
¿Te acuerdas de Pablo Longueira? Sí, sí, ese que
escucha voces, como Juana de Arco… Ya sabes, uno que sin mesas redondas
de tres patas logra platicar la amistad con habitantes del más allá, espíritus
que no deben tener mucho que hacer en el infierno visto que le atienden las
llamadas y le dan consejos en oro puro. “Sigue a ese cura”, fue uno
de ellos, - consejo digo -, y ya sabes como terminó el tema. Un poco antes, sin
consejo ninguno pero con el mismo fervor, Longueira había seguido a otro
espíritu, en fin, a otro pobre de espíritu con el cual era más fácil
comunicarse a tal punto que el “Mamo”, por ejemplo, le contaba
todos los días cuantos y quienes habían sido enviados al otro mundo historia de
aumentar las posibilidades de comunicación con el más allá. De ello Longueira
nunca supo nada, lo que no es sorprendente visto que el pobre de espíritu
tampoco se enteró de nada, o bien eran mentiras, y si era verdad el pobre de
espíritu no se acuerda ni quiere acordarse, no sea que le priven de honores
cuando él mismo la palme y se vaya directo a hacerle compañía a otro espíritu
apodado el maligno. Como decía, Longueira no sabía nada, su muñeco ni le habló
ni le dijo esas cosas, pero según su propia confesión le sigue dando consejos
políticos lo que da pié a los rumores que dicen que Longueira es un fenómeno. Un
fenómeno paranormal. ¿La prueba? Sus recientes declaraciones a la prensa. Pablo Longueira
afirma que “la Concertación está creando un peligroso monopolio político
y económico, que puede socavar la institucionalidad del país”. Nadie le
preguntó si se refería a algo así como a una dictadura, tema en el cual
Longueira Pablo tiene alguna experiencia y del cual puede hablar en calidad de
experto. Frente a ese peligro, como en su día el mariscal Pétain, Pablo quiere
hacer don de su persona a la
patria. Quiere ser candidato a la presidencia de la república
para lo cual está “construyendo un proyecto”. Su idea, (uno se
pregunta donde Pablito va a buscar esas cosas), consiste en “romper con
la idea del sí y del no” (sic) lo que equivale a afirmar que Longueira
está en el “talvez”, o en el “quizás”. ¿Y Ud.
presidente, está por desarrollar la industria nuclear? Y Pablito: “En una
de esas sí, en una de esas no, talvez, quizás, o puede que todo lo
contrario”. Las entrevistas de prensa van a ser más divertidas que
cuando, imitando a Búster Keaton, - sin sonreír -, Lagos anunciaba el
crecimiento con equidad. El tema no para allí. El senador Longueira acaba de
descubrir la pólvora: criticando al ministro Velasco (lo que no tiene mucho
mérito…) afirma que el 80% de la población vive constantemente en período
de vacas flacas (son sus palabras). No como en el período de la dictadura del
pobre de espíritu que Longueira apoyaba, época en la cual todo el mundo bañaba
en la abundancia, las vacas eran gordas y algunas gordas muy vacas. Tales
afirmaciones bastaron para que el senador sea considerado, hoy en día, el
producto interior más bruto que tenemos en Chile. Y sin problemas de
crecimiento. No obstante, como ahora hay libertad de opinión, otros tratadistas
aseguran que Longueira entró en contacto con otro espíritu: el espíritu de
vino… Mala cosa porque la Biblia condena a los espiritistas como
Longueira. Para muestra un botón: “En cuanto a estas cosas, les aviso de
antemano, de la misma manera como ya les avisé, que los que practican tales
cosas no heredarán el Reino de Dios. Yo soy Jehová el Dios de ustedes”.
Gálatas 5:19-21. Como diría el otro… Amén.