POR ELL@ S
1.- Somos mujeres que hemos compartido una historia de defensa de nuestros derechos y demanda de justicia. Hemos sufrido la represión en sus múltiples expresiones: cárcel, tortura, exilio y desaparición y ejecución de nuestros familiares.
2.- Somos parte de aquella generación que creyó posible hacer realidad los sueños de construir un país que nos diera cabida a todos. Estamos próximos a cumplir 33 años de aquel día, 4 de septiembre de 1970, en que inundamos con nuestros cantos y bulliciosa alegría las calles de nuestra patria. Eramos jóvenes que aportábamos nuestra energía y entusiasmo al establecimiento de una sociedad más justa.
3.- Somos también a quienes el 11 de septiembre truncó para siempre sus vidas, pero que, sin embargo, no logró destruir nuestros principios y valores. Pese al dolor y el miedo nos levantamos en defensa de la vida.
4.- Somos quienes con entereza enfrentamos la persecución, marginación y represión durante los 17 años de dictadura. Con amor y delicadeza fuimos formando a nuestros hijos en los valores de la solidaridad, la justicia, la libertad y la equidad social. Con emoción los vimos crecer y desarrollarse como personas íntegras.
5.- Hoy, estos jóvenes -nuestros hij@ s- mantienen desde el lunes 18 de agosto una huelga de hambre indefinida exigiendo justicia y rechazando la inminente impunidad que se asienta en nuestro país. Es inaceptable que a 13 años del término de la dictadura, para hacer oír su voz, ellos se hayan visto obligados a tomar esta medida extrema, poniendo en riesgo sus propias vidas.
6.- Constatamos con dolor la rabia que ellos expresan frente al intento manifiesto de igualar las responsabilidades de víctimas y victimarios. Coincidimos en que el pretendido "empate moral" es inaceptable. No es lo mismo ser partícipes de crímenes contra la humanidad que formar parte de un proyecto social que tenía como centro la libertad y la democracia.
7.- El reclamo de nuestros hijos e hijas es doblemente estremecedor porque no es posible que sean precisamente ellos quienes asuman esta tarea que debiera ser abordada por la sociedad en su conjunto.
8.- Compartimos también su indignación por los planteamientos de la propuesta presidencial en cuanto a otorgar inmunidad a quienes sin estar imputados o procesados entreguen información sobre los desaparecidos, así como la posibilidad de indultar a quienes estén condenados por estos crímenes.
9.- Nosotras también queremos, como lo expresara el Presidente, "un país democrático, próspero, solidario, en donde el respeto de los derechos humanos sea parte de su identidad más profunda, del sentido moral común de todos los chilenos". No obstante, tenemos la convicción de que ello no será posible si no se sustenta en los principios irrenunciables de verdad y justicia. Nosotras no disponemos del poder que detentan la derecha, el empresariado y las Fuerzas Armadas, sólo nos asiste la fuerza moral de nuestra lucha histórica para que nunca más en Chile se lleve a cabo una política de terrorismo de Estado.
10.- Queremos apelar a la conciencia ética de nuestros compatriotas para que el grito de estos jóvenes sea escuchado y otras voces se sumen a su demanda de justicia. Convocamos a parlamentarios, organismos de derechos humanos, organizaciones sociales y colectividades políticas a dar una solución digna y pronta a esta huelga, exigiendo que los asesinatos perpetrados sean calificados como crímenes contra la humanidad.
Jinny Arancibia - Erika Henning -M. Estela Ortiz -Viviana Uribe
Raquel Alvayay -Carmen Hertz -Fanny Pollarolo- Paz Rojas
Isabel Ropert -Carmen Soria -Anita Soto -Teresa Valdés
Ximena Zavala -Claudia González -Silvia Espinoza -Claudia Chaimovich
Cecilia Gonzalez -Cecilia Jarpa
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Agosto, 2003