Francisca Martín-Cano Abreu
http://es.geocities.com/contraandrocentrismo/biblio.htm
Apartado 854-50080 Zaragoza
19/04/05
Queridos foristas:
Sigo con el envío del artículo del mes pasado.
Un abrazo, Francisca
--
CONCLUSIÓN
Esperamos que estudiosos de la disciplina se pongan a estudiar desde una
perspectiva multidisciplinar, como adecuada materia: otros mitos, obras de
arte y fiestas legadas por nuestros ancestros, para interpretar sus
conocimientos astronómicos.
Ello posibilitaría la comprensión de los ejemplos señalados en este
artículo, que evidencian que nuestros ancestros reflejaron sus conocimientos
astronómicos del cielo nocturno en: mitos, obras de arte y ritos celebrados
en días de fiestas y que han sido heredadas por culturas y religiones
actuales. Y con ello, pronto nuestra propuesta de METÁFORAS ASTRONÓMICAS,
sería aceptada.
Y posibilitaría que los "expertos arqueoastrónomos", que consideran de forma
limitada la función de la Arqueoastronomía (para ellos sólo es científica la
³Orientacionista²), descubriesen la ausencia de consistencia de su
comprensible hipótesis, que defiende el estudiar las alineaciones de
edificaciones sagradas con estrellas y el error que encierra. Descubrirían
que se trata de una malinterpretación de otra cosa que lo recuerda: en época
arcaica, normalmente se fundaban ciudades o se construían edificios
sagrados, en aquellos lugares, en donde parecía estar posado, o de donde
parecía iniciar el vuelo, un cuerpo celeste en determinado momento del año,
y que nuestros ancestros lo codificaban como ³Seres² que bajaban a la Tierra
o ascendían al Cielo. Pero los arqueoastrónomos han sido incapaces de ver
las metáforas que encierran: un ³Ser² que baja a Tierra encierra la metáfora
personificada, de un astro o constelación que se va al ocaso. Y un ser que
asciende a los Cielos encierra la metáfora del orto de una constelación o
astro. De forma que nuestros ancestros fundaban lugares sagrados en el lugar
en el que, visto desde lejos y recortándose contra el horizonte, se producía
el orto o el ocaso crepuscular o matutino de una constelación o estrella en
un día determinado del año, que en la distancia, parecía posarse o salir de
allí (también en los lugares en los que se encontraban caídos en tierra
cuerpos celestes como meteoritos).
Los ³expertos arqueoastrónomos orientacionistas² que predican que hay que
ser muy cautos en el estudio de los artefactos prehistóricos, muestran los
mismos errores en los que cayeron otros "expertos arqueólogos" a final del
siglo XIX, cuando oyeron a don Marcelino Sanz de Sautuola presentar en el
Congreso de Prehistoria de Lisboa del año 1880, que las pinturas de
Altamira, encontradas un año antes por su hija María, cuando lo acompañaba
mientras buscaba huesos, defender que fueron realizadas en el período
glaciar.
Tan cautos fueron que, los "expertos conocedores de la Prehistoria" Wirchow,
Montelius, Lubbock y Cartailhac, se dedicaron a difamar al bendito de don
Marcelino, atribuyéndole la falsificación de las pinturas. ¡Buenos eran
estos "expertos" para dejarse convencer por tamaña fantasía de un advenedizo
aficionado profesor de geología!.
Pero al igual que aquellos "expertos arqueólogos", cayeron en el ridículo,
al rechazar la autenticidad de las pinturas, ya que negaban a nuestros
ancestros de la Prehistoria: la capacidad de observar la Naturaleza de
manera precisa como para crear tales maravillosas obras, los actuales
"expertos arqueoastrónomos" proyectan su limitada y ³empobrecedora² visión,
para deducir que nuestros ancestros de la Prehistoria, serían incapaces de
un saber astronómico más amplio y les niegan la riqueza imaginativa, capaz
de simbolizar todo un universo de ideas de forma abstracta.
Parece ser que se repite la historia: todo lo que resulta novedoso en una
región del conocimiento en un momento dado, pues se rechaza por parte de
algunos, cuya intención sería frenar el progreso de esta disciplina, bien
voluntariamente o instrumentalizados por dogmáticos. Ya veremos cuánto
tiempo pasa antes de que la nueva visión de los arqueoastrónomos globales,
sea aceptada por la población general y se ponga en evidencia y se
contradiga las convicciones de esos "expertos arqueoastrónomos" y entonen el
Mea culpa, d'un sceptique! como hizo Cartailhac en 1902, reconociendo la
autenticidad de las pinturas del período glaciar y reparando la injusticia
cometida 20 años antes, desacreditando y difamando con saña a don Marcelino,
tras derrumbarse la idea de la incapacidad de nuestros ancestros en su
ejecución. En palabras de María Luisa Cerdeño (1995, 10): "...ya en el nuevo
siglo, con la aceptación del arte paleolítico y el derrumbamiento del mito
evolucionista que impedía considerar a los hombres del Pleistoceno capaces
de concebir obras maestras de la pintura universal."
Si siguen defendiendo la limitada visión de sus propuestas de alineaciones,
basadas en doctrinas dogmáticas y que paradójicamente no cuentan con la
menor fuente que lo apoye (anteriores al momento en que se inició esta
corriente de Arqueoastronomía Orientacionista con Alexander Thom alrededor
de 1960), no estarán nunca en condiciones de razonar con lógica. Y si no
realizan una profunda investigación nunca descubrirán, por ejemplo, el
verdadero significado astronómico de las "Piedras Colgantes" de Stonehenge
en el condado de Wiltshire o el de las de Salisbury "Cementerio de la Diosa
Salis" construidas a 15 Kms. Ya que si los investigadores no saben que allí
los bretones, celebraban fiestas en honor de la Diosa Ceridwen y en la
cercana en honor de las Diosas Sul / Sulis / Salis y Ave / Avu, si no saben
en qué consistían los rituales, ni en qué fechas los celebraban, ni qué
finalidad perseguían, si desconocen toda la mitología en que se basaban, si
no saben nada de semiótica y carecen del adecuado conocimiento
multidisciplinar, carecen por tanto de autoridad y no pueden juzgan en
asuntos que jamás investigaron.
Y así basándonos en las palabras que hemos transcrito con anterioridad de
Héctor Navarro, podemos sacar la conclusión de que: la "Arqueoastronomía
Orientacionista" sería una disciplina pseudocientífica, mientras la
"Arqueoastronomía Global" se basaría en fuentes científicas y hace
deducciones verosímiles.
Afortunadamente en el año 2002, existen personas que no se suman a la
opinión de la mayoría y se atreven a tener una opinión crítica respecto a la
"Arqueoastronomía Orientacionista", que ha gozado de amplia aceptación por
la población general (fácil de convencer, debido a que su falta de
conocimiento específico de la Astronomía, le hace aceptar las propuestas de
especialistas en la Arqueoastronomía Orientacionista, si están revestidos de
una apariencia de autoridad).
Tras algunas años, algunos arqueoastrónomos orientacionistas, dedicarse a
injuriar, a cerrarse en banda ante los nuevos enfoques, a silenciar y a no
publicar los trabajos de los arqueoastrónomos globales, el tiempo se va
encargando de colocar las cosas en su lugar. Y así muchas personas que
investigan y conocen otros planteamientos con una mente más abierta, van
conociendo verdades hasta ahora escondidas y sacando sus propias
conclusiones. Y desde la nueva perspectiva, se muestran más partidarias de
corroborar tesis arqueoastrónomas más elaboradas y globales.