Francisca Martín-Cano Abreu
http://es.geocities.com/contraandrocentrismo/biblio.htm
Apartado 854-50080 Zaragoza
5/8/04
Queridos foristas:
Un abrazo, Francisca
--
No tenemos ninguna representación artística del ritual orgiástico de los
festivales Mistéricos, pero tenemos una escultura del siglo XVII de una
Sacerdotisa Bilian de Diosa Rangda de Bali, Indonesia Cuadro 6.
Cuadro 6.
Escultura de madera de Sacerdotisa Bilian de Diosa Rangda que se masturba
con la mano, mientras porta máscara animalística sonriente y lengua fuera,
único testimonio iconográfico que conocemos que representa crudamente la
masturbación sagrada, de Balí, Indonesia.
Al hacer que su vagina derramase líquido, pretendería propiciar mágicamente
que la Vagina de la Diosa enviase la lluvia (y la máscara animalística
aludiría al aspecto Divino)
Dado que la mujer se masturba, mientras lleva una máscara animalística con
boca sonriente y lengua fuera, esta escultura daría la clave y acreditaría
la asociación entre la orgía femenina y el gesto de sacar la lengua de las
obras de arte de la Edad del Bronce del Mediterráneo.
Aunque es de una región y cultura muy alejada del Mediterráneo, es otro
ejemplo más de la universalidad de los mitos, los rituales, la religión, el
arte que desde la Prehistoria se transmitieron a todos los confines,
argumento que ha hecho afirmar a los investigadores: ³Es muy probable que
los misterios de los grandes dioses hayan tenido el mismo origen y seguido
idéntico proceso evolutivo² (E. U. I., T. 35, 1988: 1031).
Si el ritual orgiástico ancestral permaneció y se conservó por más tiempo en
Indonesia, es porque allí las tradiciones matriarcales no serían censuradas,
razón de que un artista se permitiera reflejarlas y la orgía dejara de ser
secreta.
Por lo que deducimos que, las imágenes femeninas sonrientes con la lengua
fuera de la cuenca del Mediterráneo de la Edad del Bronce, serían modelos
para rituales masturbatorios.
El sacar la lengua y el reírse, considerado en occidente como un gesto de
burla o de mofa, tendría en el ritual orgiástico arcaico una función triple.
1. Por un lado, igualmente recordaría a las practicantes que "soltasen la
lengua" y riesen, es decir, que recitaran groserías y obscenidades de
carácter religioso y se burlaran unas de otras (como se hacían con los
himnos de las representaciones burlescas de los Gefirismos, Stenia... en los
que se decían palabras soeces y zumbas picantes). (Así que no extraña que
sacar la lengua terminase por confundirse con el gesto de burla y zumba).
2. Por otro lado, el gesto de sacar la lengua durante la orgía sagrada,
facilitaría a la mujer para que se abriese, se rajase, empezara a romperse y
con ello favoreciese la producción de secreción vaginal (símbolo funcional
de lluvia).
3. Y además sería un acto impúdico de ofrecimiento al cunnilingus, para
aumentar la secreción vaginal, en la relación orgiástico-lésbica.
Si se realizaba tal acto como sagrado sería porque se concedía al acto de
segregar lubricación del orificio vaginal, simbología mágica para hacer
llover. Con la masturbación, con las manos o con esculturas fálicas o con la
lengua, de las representantes de la Madre Naturaleza, le suplicarían /
conminarían / exigirían que de su Vagina Divina segregase líquido / agua de
lluvia (fenómeno benéfico par la vegetación y los frutos) por magia
mimética. Es decir que la Diosa enlutada, triste por la muerte de su paredro
(semilla enterrada), rompiese a reír y a llorar, para que mágicamente la
lluvia regase los campos donde se encontraban enterrados las semillas
muertas.
O sea que, resumiendo: las Sacerdotisas utilizarían las máscaras Gorgoneión
con la risa en la boca y la lengua fuera en ceremonias sagradas orgiásticas,
para propiciar que la Diosa enviara la lluvia, tras el arado y sembrado de
los campos de cultivo y así hubiese abundante cosecha. Y lo harían cuando la
faceta animalística de la Diosa así lo indicaba / cuando la constelación
Cabeza de Medusa ocupaba determinada situación en el horizonte, anunciadora
de las lluvias benéficas para la Fertilidad de la vegetación. Por lo que las
Sacerdotisas, que eran expertas conocedoras del calendario y de la
astronomía y que habían observado tales coincidencias, llevaban a cabo sus
rituales de provocación de este fenómeno, cuando sabían estadísticamente que
era el momento en que la ³Diosa les iba a echar cuenta².