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15. Gorgonas   Lista de mensajes  
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Francisca Martín-Cano Abreu
http://es.geocities.com/contraandrocentrismo/biblio.htm
Apartado 854-50080 Zaragoza
11/8/05


Queridos foristas:

Un abrazo, Francisca
--

Mujeres del siglo XX reivindican la liberación a través de la risa asociada
al placer sexual y el derecho a ser obscenas

Estas prácticas de los Sacerdotes durante el ritual cristiano del Risus
paschalis ³Risa de Pascua² (y otras conductas sexuales), convivían de forma
inconsistente con la exigencia de celibato de los: ³párrocos, profesión que
conllevaba otros menesteres y actividades, algunos lejos de la moralidad que
propugnaban.² (Hernández, 2004). Y también coexistían con el código moral
que reprimía fuertemente la sexualidad de los fieles, especialmente de las
mujeres (poniendo de manifiesto la ley del doble rasero).
Hechos que muestran cómo los jerarcas de la doctrina cristiana han sido
capaces de conjugar ideas contrarias, mientras no han sido cuestionadas (y
ha debido ser muy fuerte la presión para que haya desaparecido totalmente
las prácticas sacerdotales de la ³Risa de Pascua², mientras que las
relaciones heterosexuales y homosexuales del clero, nunca han decaído. Y la
presión aún debe haber sido menor sobre las conductas sexuales delictivas de
algunos misioneros violadores de monjas en socidades primitivas, o las de
Sacerdotes paidófilos en culturas occidentales, puesto que siguen
persistiendo impunes, a pesar de haber sido denunciadas repetidamente).
Afortunadamente, y al contrario de lo que ha ocurrido en las sociedades
islámicas, en los Estados de las sociedades cristianas occidentales,
surgieron las condiciones para que con el tiempo y la democracia, las
mujeres se incorporaran a la vida activa y a la cultura. Con lo que se les
allanó el camino para que se concienciaran de su subordinación y de su
limitación sexual.
Desde entonces, las feministas: psicólogas, antropólogas, poetisas y demás
intelectuales, han buscado y analizado la causa de que tales cosas
sucedieran.
Y al buscar las evidencias que testificaban cómo se les había impuesto la
subordinación y la tiranía de la represión sexual durante los últimos miles
de años, encontraron las conexiones culturales de las mismas con los mitos
griegos que concretizaban el código ético y la visión patriarcal, en los que
se fundó la civilización occidental hace 2.500 años.
Desde su descubrimiento, no han parado de cuestionarlos y de buscar los
medios de definir una nueva identidad genérica que les ayudase a salir de su
subordinación y alcanzar la libertad. En su búsqueda han tropezado con una
de las estrategias para ello: ³la deconstrucción de los mitos y figuras
constitutivas de nuestra tradición occidental² (J. Mª Aguirre, 2004).
Algunas feministas han encontrado la ocasión de revindicar una nueva
identidad, por ejemplo, a través del mito de revalorizar a la sonriente
Gorgona Medusa que fue descabezada por el defensor de la cultura patriarcal
Perseo.
Y para no dejarse manipular ya más por la ideología patriarcal, propugnan
parecerse a las Gorgonas y a Medusa y que los varones dejen de ser ³Perseos²
que se horroricen ante la injusticia contra las mujeres, no ante la
sexualidad libre femenina.
Animan a las mujeres a tener, como las Gorgonas, la lengua suelta para
expresar opiniones, o para decir palabras soeces y obscenas, a reír con sus
sonrisas: vertical y horizontal, para darse placer a sí mismas, o a sus
compañeras de género, o a varones complacientes que las hagan reír de todas
las formas posibles.
A que tengan la mirada centelleante y luchen y se defiendan con sus ojos,
como armas hirientes que enamoren cuando quieran y deseen. Y también a que
usen las armas de fuego, necesarias para defenderse con centellas, que
achicharren cuando sean atacadas.
A que rían y disfruten del placer sexual sin que ningún Perseo machista y
vengativo se sienta amenazado en su virilidad por ello, y no se atreva a
cortarle la cabeza / le limite el derecho a soltar la lengua y reír cuanto
quiera. Ni que haya "virginales Ateneas" que se ofendan por la sexualidad de
Medusa (que otras mujeres introyecten y encarnen los valores patriarcales,
reincidiendo en la desigualdad de los géneros).
Un ejemplo de feminista que ha encontrado el camino para la liberación de
las mujeres a través de la risa asociada al placer sexual, es Cristina
Escobar, que expresaba su deseo de reír más a menudo con sus dos sonrisas. Y
decía en (2004): ³Sé que es un desperdicio que en estos tiempos no utilizo
mi sonrisa vertical. (...) En mi vida siempre ha existido una conexión muy
fuerte entre esas dos sonrisas. Ambas se abren cuando se divierten, las dos
son más expresivas y sinceras cuando se enamoran, las dos suelen ser
influenciadas por la marihuana, ya sea por ataques de risa que nunca acaban
o por ganas de tener sexo sin final. (...) Cuando hago el amor, aparece esa
sonrisa de niña en mis labios, esa sonrisa fresca y verdadera.²
Y como un acto de reivindicación para conseguir la liberación sexual de las
mujeres de próximas generaciones, otras feministas como Betty Dodson, Nancy
Friday, Lonnie Barbach, Jocelyn Elders... promueven enseñar a «cantar y a
reír» / «estimular la sexualidad a las niñas» desde que son pequeñas, para
que cuando sean adultas, se conviertan en impúdicas, lascivas y liberadas
mujeres, que sonrían cuánto y cuándo quieran. Que se les inculque el
abandono del modelo de virtud, de decencia y de moderación verbal, para que
tengan como las Gorgonas, la lengua suelta y expresen libremente sus
opiniones, digan palabras soeces y obscenas. Estímulo de la sexualidad de
las niñas que han venido haciendo las madres de tribus matrilineales
oceánicas y africanas a sus hijas (al menos hasta que llegaron los
misioneros cristianos), gracias a lo cual han disfrutado de gran autonomía y
poder.
Así, la poetisa Tina Suárez, reivindica el derecho de las niñas a que
abandonen la imposición patriarcal y los preceptos de sus doctrinas, para
que dejen de ser "enfermas de silencio". Y critica abiertamente a los
psicólogos defensores de la represión de la sexualidad de la infancia, sobre
todo de las niñas. Causa de que presente (a las niñas vengándose) con la:
"sonrisa adversa clavándole alfileres a la foto de piaget" (Poema Rara Avis
de su libro: Huellas de Gorgona (1996), aportado por J. Mª Aguirre, 2004).
Incorpora la reivindicación de la risa femenina asociada al placer sexual de
la infancia y propone que las niñas sean "escasas de buenos modales" e
"insolente de la risa". Porque: "Gorgonas son las niñas malas, aquellas que
se distancian de las normas establecidas; gorgonas son las niñas
ridiculizadas por ser diferentes; gorgonas son las que se niegan al amor
tópico, a ser románticas sentimentaloides, las que se niegan a seducir con
parpadeos; gorgonas, en fin, son las que buscan su camino traspasando esa
línea imaginaria de lo aceptado y lo conveniente." (Mismo poema de Tina
Suárez, 1996).
Tina elige como introducción a su poema unas palabras de Lorca: "y yo oigo
el canto de la lombriz en el corazón de muchas niñas" con las que usa la
metáfora de cantar también asociada al placer sexual (de la masturbación, de
las relaciones promiscuas y bisexuales: homosexuales y heterosexuales). Y
cantar y reír como hacía la poetisa ateniense Datis: "... que cantaba una
vez a mediodía mientras se frotaba: «¡Cómo me gusta y me complazco y me
divierto!»." (Aristófanes, 1990: 131).
J. Mª Aguirre reflexionaba en (2003): ³Mi interés aquí es tratar de explicar
por qué en ciertas autoras literarias, poetas, para ser más precisos, se ha
retomado la figura de una Gorgona, Medusa, en concreto, para reivindicar la
nueva condición del sujeto femenino. Este caso debe incluirse entre aquellos
otros intentos que, desde distintos frentes artísticos, se han propuesto
para realizar un desenmascaramiento de los mecanismos culturales. Es decir,
aquello que apuntamos anteriormente: cómo los elementos culturales,
especialmente los simbólicos por excelencia, son portadores, en este caso,
del patriarcado o de su cultura.²
Y añade: ³El que las mujeres abandonen el papel que los hombres
tradicionalmente les han asignado y se dirijan hasta el extremo contrario
debe ser analizado con cierto detalle. Cuando se asume la posición de Medusa
se está produciendo un rechazo de la construcción poética tradicional de lo
femenino en la medida en que se entiende como falsa, es decir, una posición
que no representa a la mujer, sino la idealización que los hombres han
realizado para ellas.²
Y efectivamente, las poetisas feministas con su capacidad abstractiva y de
síntesis proponen un modelo opuesto al machista de "Perseos" descabezadores
y amordazadores: ellas estimulany potencian la lascivia y la impudicia
femenina para que alcancen la libertad y la independencia.
Otras feministas aspiran a que las mujeres abandonen el reírles las gracias
a los varones machistas que las denigran, y que dejen de estar sometidas y a
su servicio sexual, ya que cuando les ríen las humillaciones, en realidad
tienen los: "labios entrabiertos en la sonrisa complaciente fuera de lugar
equivalen, simbólicamente, a una vulva que se ofrece." (Giberti, 2004).






Jue, 11 de Ago, 2005 8:57 am

martincanofr...
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8:50 am
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