c) Falsas ideas estereotipadas sobre varón imponiéndose sexualmente a mujer
³Os podéis hacer una idea del comportamiento sexual en sociedades libres: cuando una mujer tenía "ganas" invitaba al varón elegido. Y cuando no tenía, ningún varón se atrevía a imponerse por la fuerza, si no quería convertirse en un paria "solitario" y quizás con maldiciones de poderosas "hechiceras" que le llevarían a la muerte. La violación es un comportamiento cultural nacido en la especie humana tras la revolución patriarcal. ³Francisca Martín-Cano.
³Muchos se preguntan, cómo tenía lugar la seducción en época prehistórica entre sujetos de ambos sexos. Desde luego no existen fuentes exactas para informarnos de ello, pero sí indicios.
Y precisamente esos indicios se pueden deducir basándose en las nuevas teorías antropológicas, nacidas tras las más recientes investigaciones de la conducta de los primates, y complementadas con los sucesivos estudios de las creencias y de las sociedades primitivas. Tras analizar sus resultados se constata que no es cierta la idea imaginada por algunos sujetos con ideas androcéntricas, que proyectaban sobre la Edad de Piedra, a los varones como seres superiores que subordinaban a su compañera arrastrándola por los cabellos.
Estos nuevos descubrimientos ponen de manifiesto, que la visión estereotipada que aporta Auel en sus novelas, mostrando que los varones prehistóricos imponían brutalmente la relación sexual a mujeres maltratadas, es un mito machista, totalmente inexacto. Subraya esta idea Fisher (1984, 110):
"Tres tratados más, todos de científicos sociales influyentes, remitieron el parentesco primitivo a la mujer, a la madre. Estos estudios no atribuían, sin embargo, ningún estatus social generoso a las mujeres primitivas. Como la mayoría de estos pensadores concebían a los hombre y mujeres prehistóricos como individuos similares a los que veían a su alrededor de la Inglaterra victoriana, se imaginaron a sus ancestros masculinos como los patriarcas agresivos, dominantes, militantes y autoritarios de aquellas familias matrilineales. Y describieron a las hembras como seres sumisos, débiles, inactivos..."
Con los resultados de las contemporáneas investigaciones de primates, se puede uno hacer la idea de la conducta sexual de la mujer en los inicios de la cultura humana, ya que algo parecido debió ocurrir con nuestros remotos antepasados homínidos: el modo de vida sería similar al de los primates no humanos.
Os cuento el más significativo resultado de los estudios de la conducta sexual de las primates superiores de varias especies: LA HEMBRA ES LA QUE ELIGE A LAS PAREJAS SEXUALES, que no pueden imponerse por la fuerza.
Kay y Voorhies afirman en (1978, 153): "Los chimpancés y gorilas, ciertamente, muestran lo que algunos han llamado pautas de dominio. Ahora bien, entre los monos el dominio se establece mediante actos de exhibición en lugar de hacerse a base de agresiones dentro del grupo. Estas actividades exhibicionistas suelen tenerlas los machos para con los machos y a menudo su carácter es casi teatral."...
"Aunque el dominio así conseguido puede a veces llevarse a la práctica en presencia de alimentos, nunca es ejercido en el campo de la sexualidad. Es significativo que la jerarquía de dominio de los monos es exterior a las relaciones macho-hembra. ¿Cuál es, entonces su función?..."
Aporta José Luís Moreno en (1997, 44): "Por lo demás, la hembra, según De Waal, «es libre de elegir si quiere tener o no relaciones sexuales. Si la hembra no quiere aparearse, no hay nada más que hablar, y los insistentes corren el riesgo de ser perseguidos no sólo por la hembra a la que acosa, sino también por las demás hembras.»"
Según Kay y Voorhies (1978, 109): "Esta autora (Sally Linton) afirma que la idea de que los machos seleccionen y posean con exclusividad a las hembras es una noción típicamente euroamericana..."
Informa Meredith F. Small refiriéndose a las hembras bonobos (1996, 115): "Las hembras son las que dirigen el negocio: sexo y comida -dice Dewaal- creo que es una especie ideal para feministas."
Afirma Strum de los babuinos (1996): "Al ser más grande y más fuerte, un macho como Belius podía desplazar con facilidad a una hembra o a un macho más pequeño..." "... pero por lo visto los machos más fuertes no podían obtener cuanto deseaban por la fuerza, tenían que encontrar otros medios..."
Corrobora que es la hembra la que elige pareja, el comentario de Kay y Voorhies (1978, 109): "Se ha observado asimismo que las hembras de orangutanes, gibones, gorilas y chimpancés muestran a veces claras preferencias por machos concretos y han sido vistas cuando rechazaban, durante el estro a machos completamente dispuestos y capaces. Estas observaciones indican que la actividad sexual de las hembras de estos primates superiores no depende totalmente de las hormonas."
Y más adelante (1978, 153): "Según Van Lawick-Goodall (1971), los chimpancés machos en estado salvaje tienen una actitud muy despreocupada ante el coito y no sienten interés por la competencia o los celos relacionados con las relaciones sexuales. Del mismo modo, Schaller (1963) informa que los gorilas macho no compiten por obtener determinada hembra y de hecho no muestran gran interés por el coito."
Y Ronald Nadler ha investigado la conducta sexual de los gorilas en el Centro Regional Yerkes de Investigación de Primates y descubrió, según refiere Fisher en (1984, 22): "Los machos no se acercaban nunca a las hembras, y las hembras que no estaban en celo rara vez se acercaban a los machos. Pero cuando una hembra estaba en celo (un período breve de unos cuatro días) perseguía realmente al macho y en algunos casos le obligaba a copular varias veces."
Me parece que todos estos resultados, indican claramente que se puede deducir que la MUJER EN LA PREHISTORIA sería la que se acercaría a un varón elegido y le indicaría que estaba "preparada" para la cópula. Francisca Martín-Cano ³La seducción en la prehistoria².
³Es sabida la importancia del sexo en las sociedades de primates, inclusive no es extraño escuchar que el sexo es el ³pasatiempo² favorito de todos los monos. Los bonobos resuelven las tensiones sociales a través de su sexualidad libre, sin tabúes, no reprimida. Los bonobos no se pelean por el alimento, antes follan y comparten. Los bonobos se dan besos con lengua, se miran a los ojos cuando hacen el amor en la postura de frente. Las hembras tienen la vulva por delante, como las muchachas humanas. Practican también otras muchas posiciones. Se acarician mutuamente los genitales y esporádicamente practican el sexo oral. Constituyen un matriarcado, una sociedad que ha preferido gozar de sus placeres preferidos y echar abajo los brotes de dominación violenta. Pese a la libertad en la práctica de su sexualidad tienen una frecuencia de reproducción baja. Es posible que las hembras controlen en cierto modo su embarazo como las mujeres forrajeras podían y pueden hacer antes de la domesticación de su cuerpo, de los orígenes del genero y el patriarcado² (WWW.salvajistas.tk)