En esta obra aparecen los cabellos femeninos como torrentes de agua, metáfora funcional de lluvia antes de la primavera, asociados al ocaso de la constelación Híadas "Las Lluviosas". Y además aparece una figura caída, representativa de la semilla que muere y gracias a las lluvias resucita (proceso al que aludiría las aves, imagen del paredro resucitado volando con sus alas y de la constelación Cisne, como Divinidad de la primavera).
Esta obra de arte narra el proceso agrícola antes de la primavera, iniciado con el enterramiento y muerte de la semilla en el período de siembra y que identificamos asociada al ocaso vespertino de la constelación Orión / la muerte del paredro, hasta el resurgir de la vegetación / la resurrección del paredro. O sea que refleja el proceso del atardecer del día de fiesta que tenía la misma situación estelar correspondiente el atardecer del 14 de febrero de hace 5 milenios, al 1 de marzo (hoy tales eventos estelares tienen lugar del 1 al 15 de mayo, y en el siglo V adne tendría lugar del 28 de marzo al 12 de abril).
De forma que representa el evento estelar de las constelaciones Orión e Híadas yéndose al ocaso. Pero dado que fue realizada en el siglo V adne, cuando las lluvias antes de la primavera, no eran coincidentes con el ocaso de Orión (que en ese momento tendría lugar el 28 de marzo), manifiesta que su representación no estaba de acuerdo con el clima.
Esto pondría de manifiesto que las artistas lo hacían a) por desconocimiento, o b) sabían el error que cometían, pero lo mantenían por intereses de poder.
a) Así que las autoras de estas obras de arte (y de otras muchas del Ier milenio adne) que asocian constelaciones con fenómenos que tuvieron lugar 2.500 años antes, lo hacían porque no conocían su fundamento astronómico, porque accedieron a este conocimiento de forma incompleta y así lo mantenían y transmitían sin modificar.
Y este desconocimiento explicaría que los siguiesen reflejando en obras de arte, al igual que seguían realizando rituales inspirados en las asociaciones constelaciones-fenómenos de antaño y en mitos. Todos con la finalidad de pedir "mágicamente" a la Divinidad que creían que estaba al frente del mundo, los fenómenos benéficos para la agricultura, o para pedir protección contra las consecuencias maléficas de los fenómenos, a lo largo de los días de fiesta del año. Al no ser astrónomas expertas, no podrían saber que en los días de fiesta, que habían sido fijados en el año 3300 adne, ya no eran sincrónicos determinados fenómenos meteorológicos con la constelación asociada (dada la precesión).
b) O bien las autoras de estas obras de arte, sí que sabían que la asociación fenómenos-constelaciones de antaño ya no era exacta, pero preferían seguir con la misma mitología y la misma estructura festiva de los rituales agrícolas y de sus representaciones artísticas por intereses de poder. Dado que sabían que sus previsiones meteorológicas no eran exactas al 100 x 100, sino con cierta probabilidad, podían seguir usando todo el cuerpo de conocimientos, pero corrigiendo el desfase entre constelación y fenómeno asociado, guiándose más por el momento del año en que estaban, y por tanto con el fenómeno climático esperado.
Y ello explicaría que mantuviesen las mismas fechas festivas para celebrar sus rituales agrícolas, con la finalidad de pedir los fenómenos coincidentes con el momento del año en que se encontraban, aunque no coincidentes con las constelaciones estelares que habían dado origen a la asociación constelación-fenómeno, y en los que se habían inspirado para inventar sus ritos.
Es decir que los creyentes de religiones paganas a partir del año 3300 adne, empezaron a cometer los mismos errores que cometieron algunos siglos después los cristianos, celebrando las fiestas en las fechas “fijadas” en el año 3300 adne. Pero cuando en esos precisos días, las situaciones estelares ya no eran coincidentes con los fenómenos asociados, dado que se iba dando un desfase entre constelaciones y fenómenos esperados a lo largo de los siglos.
Ellos como los cristianos, celebrarían las fiestas, por ejemplo para pedir la protección contra los calores “caniculares”, en la fecha adecuada para ello: en el solsticio de verano, de acuerdo con el clima: cuando aparecían los calores “caniculares”, pero no coincidentes con el orto matutino de la constelación Canícula, sino adelantado x días respecto al evento (dado que el fenómeno “canicular” asociado la constelación Canícula sólo se dio en el año 3300 adne, cuando ambos se dieron de forma sincrónica).
Así por ejemplo en el año 2000 adne, las fiestas contra los calores “caniculares”, las celebrarían en el solsticio de verano, mientras que el orto matutino de la Canícula se producía el 9 de julio, con un desfase de 18 días respecto al evento del año 3300 adne. En el siglo VII adne, celebrarían las fiestas contra los calores “caniculares” igualmente cuando era esperado según la estación del año: en el solsticio de verano, mientras que el orto de Canícula se producía el 29 de julio, con un desfase de 38 días. Igualmente, en el siglo VII adne, el ritual sagrado de “dar de beber” a perras para que saciaran por fin su sed “canicular” y la canícula no fuera tan furiosa, lo harían en el solsticio de verano, cuando se esperaba el calor abrasivo, mientras que la aparición de la constelación de la Canícula tenía lugar 38 días después, y en el siglo IV adne, el ritual lo celebrarían también en el solsticio de verano, de acuerdo con el clima, aunque la aparición de la constelación de la Canícula fuese en agosto.
E igual pasaría con otras rituales para pedir la lluvia antes de la primavera, en determinado día de fiesta: se pediría que lloviese acorde con el clima, matando a toros con flechas o a espada para pedir la lluvia, x días antes de que el ocaso de Híadas “Las Lluviosas” de Tauro se produjese.
De forma que tanto el ritual de dar “dar de beber” a perras para que saciaran por fin su sed “canicular” o el de matar a “toros” con “flechas” o a espada para pedir la lluvia, son rituales nacidos inspirados en las constelaciones que aparecían en determinados días de fiesta del año 3300 adne. Y se mantuvieron durante miles de años, aunque las fiestas se celebrasen en fechas cuyas situaciones estelares no eran coincidentes con las del origen.
Es decir que celebraban las fiestas en las mismas fechas en que fueron fijadas en el año 3300 adne: 21 de marzo, 21 de septiembre, 21 de junio, 21 de diciembre, 24 de junio, 25 de diciembre, 14 de febrero, 15 de agosto, 1 de junio, 1 de diciembre... pero no acorde con las situaciones estelares de cuando fueron fijadas. Esperarían que la Divinidad, a pesar de todo los entendería ;-)).
(Ampliamos en: Claves astronómicas del arte prehistórico y primitivo, reflejo de mitos, fundamento de religiones mistéricas agrícolas / Otra regla de tres: http://es.geocities.com/culturaarcaica/otrareglatres.html. En Claves astronómicas del arte y la religión prehistórica: http://usuarios.lycos.es/martincano/a3calen.htm. Y en el apartado: Figura itifálica representante de Sacerdote y paredro eunucos, metáforas de semillas del artículo con URL: http://es.geocities.com/culturaarcaica/congreso.arqueologia.html)