Francisca Martín-Cano Abreu
f) Aclaraciones respecto a la interpretación errónea de lo que significan las fiestas de solsticios
Sabemos que las diferentes religiones agrícolas Mistéricas de principios de época histórica, son herederas de la más arcaica religión matriarcal, y además sabemos que las religiones judía o cristiana se fundamentan en las religiones precedentes cananeas y en otras religiones agrícolas Mistéricas. Es decir que los rituales, los mitos, los días de fiestas... de diversas religiones, tienen un origen común, y cada religión los adapta a los intereses del pueblo que lo inventa.
Los mitólogos de religiones posteriores a las “paganas prehistóricas”, al reelaborar e inventar los mitos de nuevas religiones no entendieron completamente las metáforas en que se basaban, y cometieron ciertos errores. Y asimismo los mitólogos actuales, exégetas de diversas religiones, siguen cometiéndolos.
Uno de los errores que siguen cometiendo los exégetas actuales, es que creen que las Diosas Vírgenes de diferentes panteones eran Madres de la Divinidad del Sol, y los parían en los solsticios. Y así por ejemplo Husain (1997, 158) recoge la información de que la fiesta: “Yule marca el solsticio de invierno, período del año en el que tradicionalmente las diosas madres -ya fuera la cananea Astarté, la mesopotama Istar, la egipcia Isis o la griega Mirra- parían al sol.”
E igual error de confundir la fiesta del solsticio de invierno del 21 de diciembre con la fiesta agrícola del 25 de diciembre, en que la Diosa daba a luz, comenten los redactores del Universo dirigidos por Tempesti cuando dicen (1982, 1664): “La fecha del nacimiento, está, por lo tanto, ligada al antiguo culto al Sol y es la de Dies Natalis Solis Invictis, fiesta del Sol que renace todos los años y que el siglo III d. C. se fijó en el 25 de diciembre, considerado erróneamente como el día de solsticio de invierno."
Y asimismo caen en error Hara y Andrea cuando dicen (1999, 50): “También la religión de la divinidad asiática Mitra, celebraba después del solsticio de invierno, el 25 de diciembre, la regeneración del vigor del Sol.”
También interpreta erróneamente que las Diosas “parían al sol” Callejo (2000, 69) cuando afirma: “La verdad es que tanto el papa Liberio, como todos los exegetas de la época, sabían perfectamente que el 25 de diciembre era muy conveniente para sus propósitos, puesto que en ese día nacían casi todos los dioses solares jóvenes: Osiris, Atis, Horus, Apolo, Mitra, Dionisios /Baco (llamado El Salvador), Serapis o Krisna.”
Hara y Andrea sin embargo aclaran que había una diferencia entre las fiestas de solsticios y las de nacimientos de bebés al hablar de las fiestas Saturnalias: “En resumen, culturas diferentes y lejanas celebraban el solsticio de invierno estableciendo inmediatamente después la llegada al mundo de sus divinidades.” O sea que estos autores dan la pista de que eran dos fiestas diferentes, celebradas una a continuación de otra.
En los diferentes casos, a pesar de que los exégetas consideren que Jesús, Horus, Mitra, Atis, Apolo, Krisna... personifican el sol y eran paridos por Madres Vírgenes en los solsticios, en realidad están interpretando de forma errónea metáforas agrícolas que no entendieron.
a) Fiestas de solsticios
Y así sería más exacto decir que las fiestas de los solsticios celebran las posiciones que ocupan el sol en ciertos momentos del año: 21 de diciembre y 21 de junio, cuando el sol ascendente o descendente nace por un punto de la eclíptica / ecuador celeste más alejado, y cada uno marca el día más corto o el más largo del año. Indicando los dos momentos en que se halla más lejos del ecuador terrestre, cuando el sol en el solsticio de invierno (el sol declinante alcanza su mínima altura sobre el horizonte) hace su recorrido durante el día por debajo del ecuador terrestre y hace más frío, o cuando en el solsticio de verano lo hace por encima y hace más calor.
Y a estas posiciones, cuando empieza su ascensión o su descenso, se refieren con la expresión "el sol se renueva". De ahí que algunos mitólogos lo confundan e interpreten con el nacimiento de la Divinidad solar. Y a estas fiestas de solsticios separadas seis meses se referirían el “Eguskiberri” “Sol Nuevo” y el “Eguski Saindua” “El Sol Santo”. Estando el sol personificado en estas fiestas vascas por la Diosa Eguzki / Ekhi / Egusti / Iguzki. Y que los mitólogos identifican erróneamente con la "Navidad" cristiana, que celebra el "Nacimiento" de Jesús (cuyo nacimiento encierra una metáfora agrícola).
En realidad los que identifican las fiestas de solsticios con las de las nacimientos de ciertos Héroes como una sola fiesta están mezclando la interpretación de lo que celebraba la fiesta del solsticio en relación a cierta posición del sol, con metáforas agrícolas que encierran las fiestas de nacimientos virginales de bebés.