Entrar
¿Usuario nuevo? Regístrate
Conocimientos_en_la_Prehistoria
? ¿Ya estás suscrito? Entrar en Yahoo!

Consejos de Yahoo! Grupos

¿Sabías que...?
Puedes determinar el orden de los mensajes. Pulsa el enlace en la columna correspondiente a la fecha. Tus preferencias serán guardadas y no tendrás que introducirlas de nuevo.

Mensajes

  Mensajes Ayuda
Avanzado
3. Una mirada...LÓPEZ, Juan José y MARTÃN, María José   Lista de mensajes  
Responder | Reenviar Mensaje #699 de 749 |


3. Una mirada...LÓPEZ, Juan José y MARTÍN, María José

Pues bien, el extranjero, por más que se quiera especular sobre su adaptación al nuevo medio que le acoge -para lo cual ha der ser adoptado mediante rituales que incluyen el paso a gatas por debajo de las piernas de la representante de las madres de la tribu, o mediante el bautismo, simulando un nuevo parto al "romper aguas" dentro de la tribu-, el extranjero ni conoce la lengua de su nueva familia, ni sus mitos, ni sus derechos ni sus obligaciones, ¿cómo entonces se le puede presumir tan gratuitamente capacidad de gobernar?, suposición ésta incontrovertida, pero tal vez explicable por la miopía intelectual de una clase antropológica científica tradicionalmente poco dispuesta a interpretar instituciones arcaicas fuera del contexto patriarcal en que sigue inmersa.


1.4. La maldición bíblica que arrojó del paraíso a Adán y Eva fue acompañada de un eficaz lenitivo: el poder de dar nombres a las cosas. Poder que nos daría el dominio sobre todas las cosas. Poder que las madres se encargaron de desarrollar.


Desconocemos el nombre real de la ciudad de "Roma", que sólo conocían los Sumos Sacerdotes y que supieron dejar de desvelar. Nada hace más vulnerable al individuo que el conocimiento de su nombre por extraños. Evans-Pritchard sabe algo de ello y Peacock lo cuenta cuando habla del trabajo de campo de aquél con los nuer en Africa(15). El motivo es que el nombre, que la madre guardará en secreto nunca desvelado -para proteger al nacido a quien le da un segundo nombre por el cual pueda atender-, como su pelo, su imagen, sus uñas, su huella sobre el suelo al andar(16) o la sombra que proyectamos bajo el sol, son elementos del individuo que como tales forman parte de su espíritu que cualquiera por magia de contacto, o mimética, podría utilizar para dañarle. Siendo así, la madre tendría que eliminar de su lenguaje la palabra con que denominó a su hijo (nombres comunes, normalmente), si no quería que cualquiera que pudiera utilizarla, en cualquier otro contexto, fuera contaminado por el espíritu de quien lo poseyó, después de muerto.


Simple cuestión de magia. Con la magia el ser humano consiguió su dignidad y la eficacia(17), ¿cómo, si no, nos habríamos atrevido a cazar un bisonte?, si no lo hubiéramos cazado antes en pintura (su espíritu), haciendo así posible convertir la utopía en realidad, tal fue el entusiasmo y el grado de autoestima que la magia impregnó en nuestro primitivo y apocado espíritu animista.


La sustitución de los nombres por las madres, tabuando aquéllos con que denominaron al hijo fallecido, con el fin de evitar que cualquiera pudiera utilizarlos y ser dañado por el espíritu del muerto, tuvo, pues, que ser continua y controlada. La renovación consiguiente del vocabulario tuvo que obligar a un desarrollo del lenguaje como ahora no podemos ni siquiera imaginar.

Y el tremendo poder sobre este tema, poner nombres, lo tenían las madres! Y ya sabemos que el pensamiento (el juicio, raciocinio, no la simple abstracción) sólo fue posible después de poner nombres a las cosas. Nada "existe" si no tiene antes un nombre con el que poder reconocerlo(18). En principio fue el Verbo (logos hablado).

_______________________________


(15) Peacock, J.L., Método (1986), en LECTURAS..., pág.155.

(16) Homero define en La Ilíada a los dioses como aquéllos que no dejan huellas al pasar. Recordemos a Clitemnestra alfombrando el suelo para luego, sobre él, sacrificar a su marido, el rey Agamenón; o a Jasón, preocupado por haber perdido su sandalia; podemos contemplar la huella de Mahoma como santa reliquia en un célebre museo de Estambul, o la aversión de los nativos de culturas primitivas ante una cámara de fotos, o ver en nuestro tiempo a grandes personajes protegidos bajo palio, para no proyectar sombra, y sobre parihuelas, para no dejar huellas al andar, pues ello los haría vulnerables.

(17) Estudios magníficos sobre el papel de la magia, y sus prácticas en la evolución del ser humano, pueden verse en Malinowski, B, Magia, Ciencia, Religión, edics.Ariel (1982), en cuya pág. 15 califica de "gran Código de la magia" a la obra La Rama Dorada de Sir J.G.Frazer. La magia de contacto explica, por ejemplo, la tradición judía de no mezclar en nuestro estómago la comida de leche y la de carne: la vaca viva podría ser dañada por el espíritu del animal muerto cuya carne hemos comido. O el vudú, o el brebaje con cabellos de la amada. Los asentamientos eran protegidos por un cordón de cabezas de sus ancestros -reyes sagrados-, enterradas alrededor del territorio para defenderlo (como un arco voltaico) de intrusiones de extraños, motivo por el cual el novio todavía introduce en su habitat a la novia cogiéndola en brazos para evitar que toque el suelo en el linde de su propio territorio y así no sufra daño. O se arrojan a la novia granos de arroz para que, por magia de contacto, sea fecunda. Mediante magia mimética ataremos una hormiga a un palo para que, cuantas más vueltas dé intentando alejarse, tanto más se acerque al centro, y así conseguiremos que vuelva con nosotros alguien que se ha ido.

1.5. Si la magia fue una actitud de "¡basta ya!"(19) ante los daimones (fuerzas naturales) que puso en pie de guerra al ser humano en su defensa contra la agresión, primero de los cataclismos y otros peligros de la naturaleza y posteriormente de cualquiera que pudiera hacernos daño, el primer instrumento fue medirlos, para poder controlarlos, predecirlos. Y entre los primeros, el calendario, hace 40.000 años. Me refiero a instrumentos mentales inventados por el hombre, por lo que aquí descartamos otros instrumentos materiales como el tallado de piedras o el control del fuego.


Pero con el más simple calendario dominamos nada menos que el tiempo y el espacio. Un recorrido espacial estaba a "x" lunas (temporales) de viaje. Un solsticio (temporal) se situaba en el horizonte en un punto del espacio determinable mediante menhires extremos que servían de referencia. Cien lunas (períodos lunares) equivalen a ocho años, medida difícil de utilizar. Por ello se utilizó el "año" de cuatro años (por Olimpiadas), cuyo número de lunas, 50, les sirve a los mitos para situarnos en épocas de calendario lunar, esto es, de tribus matrilineales (por contraposición al patriarcado que se inicia con el calendario solar)(20). Pues bien, en nuestros templos todavía se representa a la divina Madre con la luna a sus pies, como claro atributo de su sexo. Y es natural que fuera la mujer la que usara el calendario y la consiguiente actividad de predicción (la pitón-isa de Delfos antes de ser desahucia-da por Apolo), pues tales instituciones sólo podían desarrollarse por quienes, con su continua presencia y desvelo, daban estabilidad a las instituciones de la tribu.


1.6. Y, como no podía ser de otra manera, fué también la mujer la primera que practicó la medicina (por añadir algo concreto, pues si admitimos que tuvo que hacerlo todo, resulta innnecesario reafirmarlo por parcelas). Y si no, ¡cómo se explica que en medio del santuario de la medicina griega, Epidauro, en pleno centro se halle un tholo, la entrada al vientre de la madre Tierra! Pues porque todas las culturas colonizadoras ejercen sus valores sobre la infraestructu-ra, física o moral, de la colonizada(21). Y en Epídavros, señores, se ejerció la medicina desde muchos tiempos antes, presididos por el tholo en pleno centro del mismo santuario.


La arcaica medicina practicada con hierbas medicinales, junto con la música y el sueño, fue homeopática. (La moderna medicina de fármacos para curar resulta sospecho-sa frente a la "preventiva" cuya práctica más eficaz sigue siendo la homeopática: vacunas). El primer veneno antídoto (homeopático) de la serpiente convirtió a este animal en respetado y sagrado en todas las culturas, en tal grado que sólo así se explica su denostación y asco provocado por la nueva cultura patriarcal. Pues bien, en nuestros templos hoy día todavía se representa a la divina Madre con la serpiente a sus pies, como claro atributo de su sexo, aunque tergiversada por la censura patriarcal que la culpa falazmente de ser el origen de todos nuestros males.

___________________


(18) Sapir, E., Definición del lenguaje (1921), en LECTURAS... pág.225. La realidad de una cultura la expresa su lenguaje, pues la complejidad de lo que "existe" se manifiesta en la complejidad de los vocablos creados a tal fin. Así los masais tienen una sola palabra para denominar a la "mujer" y muchas para las vacas, o los "tupi" brasileños llaman al loro de múltiples maneras, animal que nosotros conocemos con el genérico de "loro", desconocido para ellos, véase Harris, M., op.c., pág.171.

(19) O ¡non serviam!, de Luz(i)fer, o de Prometeo, desafiando en postura arrogante y erguida a los Cielos y a la Tierra. Nada que ver con su contrario, la religión, donde el hombre se humilla para que Otro le saque las castañas del fuego. Prueba de ello es que las religiones han perseguido con singular saña a las prácticas de magia. NO SE PUEDEN CONFUNDIR RELIGIÓN Y PRÁCTICAS MÁGICAS, más aún, son diametralmente opuestas. Volveremos sobre el tema.

(20) Hécate, la Luna, en griego significa 100. También es "luna" Selene-Hellena (Grecia). Y 50 son las "sacerdoti-sas" representantes de la Madre Tierra, 50 las danaides que trajeron de Egipto la técnica de pozos, 50 los perros de Acteón cazador que es devorado por ellos como ciervo-Acteón (en clara alusión teriomórfica a su totem animal), 50 los coitos de Héracles en una sola noche (¡y Héracles era dorio, que llegó al Mediterráneo en el año 2.000!), y 50 los hijos de Príamo, rey de Troya (¡y Troya fue tomada en el año 1.185!), dejándonos con este dato críptico constancia de restos y de rastros de contexto matrilineal en las muy recientes historias de que dan cuenta los mitos.

(21) Una muestra esperpéntica de colonización de mitos asumidos de los colonizados es la fiesta de Hipólito, el 18 de agosto, hijastro de Fedra e hijo de Teseo, homosexual que muere a los pies de sus caballos, y que estuvo incluido en el santoral católico como San Hipólito, el 18 de agosto, mártir muerto a los pies de los caballos, aunque ya ha sido excluido, por no citar el solsticio del 24 de diciembre, o el propio ágape totémico de la eucaristía, y tantos otros que sería farragoso recordar.

La Atenas de Palas, cuyo totem ancestral había sido la serpiente, en el siglo de Pericles era representada todavía por un animal, la lechuza, aunque antes fue cabra (la piel de origen libio, la égida, que otorgaba a la diosa su eterna juventud). Por otra parte, la serpiente (también representada en el caduceo de Hermes ¡y que aún persiste en el logotipo de nuestras farmacias!), procedente como todo lo vivo del subsuelo, con sus periódicos cambios de camisa simbolizaba el eterno retorno...


1.7. ...el eterno retorno..., ¿hay mito más repetido en todas las culturas ni más femenino que el eterno retorno?, la serpiente-dragón que se muerde la cola.


Del subsuelo de la tierra surge la vida. Pero el árbol y la mata no vivirían si antes no hubiera muerto la semilla que da origen a esa vida. Es la noche la que precede al día, y así lo dice Homero en la Ilíada, la Muerte la que precede a la Vida. Novare aut perire es más que un simple cambio, es perecer previamente si se quiere nacer. Del vientre de la madre (Tierra) surge la vida y al vientre (tholo) de la tierra devolvemos los cuerpos de los muertos para que puedan dar origen a una nueva vida. Si inhumamos nuestros cadáveres desde hace más de 200.000 años, repetimos, ya entonces conseguimos la magnífica abstracción -llamémosle por su nombre: mito- del eterno retorno.


El eterno retorno transciende de su origen vegetal para explicar los ciclos temporales. Cuando el sol llega al solsticio de invierno hay que forzarle (¿cómo? cómo ha de ser, por la magia) a retornar por su mismo recorrido anterior del horizonte. El titánico rito/mito de Ixión, presente en muchas culturas, en el que se hace rodar un aro de fuego (el sol) por la ladera de un monte a fin de obligar al mismísimo sol a imitar su recorrido de retorno, para que así, después del invierno vuelva siempre el verano, parece que tuvo éxito, a fe que lo consiguieron, y gracias a la magia de nuestros ancestros, las estaciones pudieron repetir cada año su eterno retorno, de lo cual todavía seguimos disfrutando (¡hay que ver la de cosas que se hacían en tiempos de mi madre!, ¿quién se atrevería a decir que los mitos no son más que relatos de cuentos?) Y nosotros buscando nuestras raíces, o diseñando nuestro árbol genealógico.


Los triángulos encontrados entre restos arquelógicos en dólmenes y otras excavaciones tienen funciones mágicas (agrícolas, de fertilidad). La delta griega, D, el triángulo, es el símbolo por excelencia femenino, y su significado es demiúrgico: creador (y para remacharlo, mediante la observación de los pájaros, la madre-augur podría predecir -¡y con ello "provocar"!- la llegada de las nuevas floraciones, al ver llegar las aves ¡en formaciones triangula-res!, por asociación). Es fácil derivar este signo D, el trángulo, del pubis de la madre, del que surge la vida en cada alumbra-miento (dar a luz: salir del oscuro vientre), aunque alguna religión lo utilice para representar a una Trinidad, de origen sospechosamente triangular. Si se quiere que un campo dé una buena cosecha, plántense en él figuras triangulares y por arte de la magia de contacto y mimética, ya verá qué bien le irá. Las 125 Venus embarazadas del gravetiense, de hace 30.000 años, triangulares, dan fe de la inducción a fecundar la tierra con instrumentos femeninos que ignoran el concurso del varón(22). La magia funciona por asociaciones. Y ya que hablamos del triángulo, expliquemos que los griegos conocían tres números -no dos, como nosotros-: el singular, el dual y el plural, correspondientes a los números 1, 2 y 3. Dos no es singular pero tampoco es plural, pues, remachando el léxico de Lèvi-Strauss, el griego no concebía ningún concepto sin su contrario, ni nada es bello o mayor si no hubiera un feo o menor. "Tres" significa "plural", remontándonos a tiempos en que aún no habíamos realizado el tremendo esfuerzo intelectual que implicó superar el número 4(23).

___________________


(22) En los ritos mediterráneos de Atis y Adonis son los genitales masculinos los que se arrojan a los surcos, lo que nos informa de que entonces ya sí conocían la función del pene en la procreación. Príapo -pene- porta la hoz para las cosechas.

(23) Ifrah, G., Historia Universal de los Números (Cifras), edics. Espasa (1997), págs.20 y ss. Empezamos hace ya 40.000 años a contar con los dedos: dígitos (dáctilos) y coribantes, bajo la batuta de Príapo, forman el séquito de Gea. El origen del ábaco es el montón de guijarros (conocidos como "hermes", el dios griego de los números, "calculus" significa guijarro, los amilhadoiros gallegos se amontonaban a lo largo del Camino de Santiago), montones que formaban los que se iban dejando un guijarro cada uno: a la vuelta cada uno recogía una de las piedras y las que quedaban era el número de los que no habían regresado, pero ¿quién sino las madres se quedaban para vigilarlos y poder luego contarlos?

Y tres (muchas, muchas, infinitas, tantas como realidades quepan, como necesidades aparezcan) será el número de la madre Tierra, pues en número de 3 (más adelante 9, 3x3) se manifestará en todas sus epifanías: tres eran la Gracias, tres las Musas, tres las Estaciones, tras las Horas, tres las Grises, tres las Harpías, tres las cabezas de la Hidra..., como tres serán las veces, tres-tres-tres, que Héracles llama a su desaparecido efebo Hilas para conjurar su peligro de muerte.


Lo que de un modo erróneo, pero que aceptaremos para hacernos entender, llaman poli-teísmo, en contraposi-ción del monoteísmo patriarcal, aunque el término correcto sería el de polimorfismo en las manifestaciones de la diosa(24). Pues el poli-teísmo es tan propio de la época "pagana", matrilineal, como el monoteísmo -monógamo, monocorde, monótono, mono/todo- lo será de la cultura patriarcal, como veremos al tratar de religión.


La madre-Tierra, pues, era triple, tres-tres-tres, MADRE-VIEJA/MAGA-DONCELLA. Y como hoy ya sabemos contar más, "muchas" no se dice "tres" sino más de 3.000 advocaciones de la Virgen María, MADRE de Dios, solamente en España, y hasta las hay de diferente color.


Pues bien, si los ritos de nacimiento y muerte(25) (perdón, de muerte y de nacimiento) eran función, atributos, de las madres, y prueba de ello es que siguieron siéndolo en tiempos patriarcales, ¿qué podía quedar fuera de su jurisdicción? Mitos, nombres, pues, y magia y el calendario, y asambleas y tribunales, y añádanse más funciones, todas las que se quieran, eran propias de las madres, y así nos lo enseñan los mitos... sencillamente porque no podía ser de otra manera.


Y ya basta. Que tanto hurgar buscando las parcelas de funciones de las madres nos convierte en sospechosos de dudar de nuestro aserto general.


Y así estaban las cosas. Y así fueron, como siempre lo habían sido. Hasta que un día cambió...


...y he aquí que un resplandor celestial varonil se cernía amenazador por la derecha usurpando, para empezar, dos funciones, la magia para la caza y el calendario solar después, en un golpe de estado que..., pero ésa es otra historia que merece trato "aparte", no sea que se contagie por magia de contacto.


2. El PATRIARCADO reciente se inserta en un proceso que va del sacrificio a la ciencia, del tholo al templo, de la magia teriomórfica a la razón lógica, del rito a la religión, del calendario lunar al solar, de los mitos a las leyes, de la tribu consanguínea a la ciudad territorial. Y mediante un instrumento, el matrimonio, que si el varón no lo inventó, bien lo supo aprovechar.


No acierta Lèvi-Strauss cuando afirma, y con cierta razón, que no ha ocurrido nada digno de mención en la historia humana después de la gran revolución neolítica realizada con la agricultura intensiva tras su domesticación(26). Ocurrió algo importante, el cambio de estructura tribal femenina a otra de carácter patriarcal.


Si cuando antes hablamos de los mitos dijimos que nos referíamos a los griegos, al hablar ahora de colonización de la cultura matrilineal por otra patriarcal hay que señalar que nos referimos a las culturas mediterráneas, que es lo que conocemos. Evidencias tenemos de las mismas, y en especial de Samos, Lesbos, Creta, Libia, Baleares...(27).

___________________


(24) Diosas (término olímpico), no en sentido religioso, sino iconos con funciones mágicas mediante rituales celebrados por "sacerdotisas" (de nuevo un término erróneo por deberse a un contexto patriarcal), ritos que luego pasarán a atribuciones del chamán con motivo de la caza, función propia del varón desde tiempo secular.

(25) Evans-Pritchard, E., en Teorías de la religión primitiva, edics.Siglo XXI (1984), pág.178, constata que "los ritos tienen lugar en ocasiones ceremoniales en las que el status se confirma, tal como el nacimiento, iniciación, matrimonio o la muerte".

(26) Lèvi-Strauss, C., Raza e Historia, en LECTURAS..., pág.115.
(27) Véase R.Graves, Los Mitos Griegos, edics.Alianza Editorial (1989). La Madre Tierra residía en el Tár-tar-o ("oeste-de-Occidente",- ¿estaba en Canarias el Jardín de las Hespérides? desde allí Orión persigue a las atlántidas Vispérides-Pléyades).






Vie, 15 de Mayo, 2009 1:11 pm

antillaplaya
Sin conexión Sin conexión
Enviar mensaje Enviar mensaje

Reenviar Mensaje #699 de 749 |
Desplegar mensajes Autor Ordenar por fecha

... Pues bien, el extranjero, por más que se quiera especular sobre su adaptación al nuevo medio que le acoge -para lo cual ha der ser adoptado mediante...
gmail
antillaplaya
Sin conexión Enviar mensaje
15 de Mayo, 2009
1:14 pm
Avanzado

Copyright © 2009 Yahoo! Todos los derechos reservados.
Política de Privacidad Actualizada - Condiciones del servicio - Directrices - Ayuda