Carbonell pretende generalizar deducciones sobre monogamia o poligamia de animales inferiores dimórficos a la especie humana y pretende que la monogamia de las mujeres de las sociedades actuales (él nos califica de “hembras”) es genética. Y como la mayoría de sus lectores carece de conocimientos profundos en Biología, dan credibilidad a sus especulaciones falsas.