Francisca Martín-Cano Abreu
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Apartado 854-50080 Zaragoza
8/2/05
Queridos foristas:
Un abrazo, Francisca
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DÍAS DE FIESTAS CON RITUALES DE CARÁCTER ASTRONÓMICO
Muchos pueblos con religiones mistéricas, han estado celebrando fiestas de
Fertilidad animal o humana, para tener suficientes hijos o ganado. O fiestas
relacionadas con la resurrección de los muertos. O relacionadas con el
proceso agrícola: de siembra y de resurrección, invocadora de lluvia para
que hubiese alimentos para no morir de hambre, de acción de gracias por la
abundancia alimentaria. O fiestas sagradas para obtener otros logros.
Y fiestas en las que se practicaban variados rituales sagrados, de carácter
secreto: bailes y cantos al son de instrumentos musicales, procesiones a
pie, en carro o a caballo, fogatas y luminarias, sacrificios de animales,
banquetes con comidas y bebidas sagradas, competiciones deportivas sagradas
y otros rituales orgiásticos secretos, que aún nadie ha encontrado una
explicación del por qué.
Y esas fiestas se celebraban en precisos días del año, cuando lo indicaban
la posición de las estrellas y constelaciones: bien bajo las estrellas al
atardecer, tras la puesta del sol o bien al amanecer, cuando aparecían
ciertas estrellas antes de la salida del sol, como en los solsticios y en
los equinoccios y por tanto las fiestas tenían fundamento astronómico.
Y para llevar a cabo todas estas ceremonias en días determinados del año,
desde la más remota Prehistoria, según lo evidencia la Arqueología y las
religiones históricas heredadas, nuestros ancestros habían que tener
avanzados y precisos conocimientos de Astronomía y de los fenómenos
cíclicos, así como debían tener un calendario anual y datos suficientes como
para distinguir los días de fiesta con precisión, ya que necesitaban poner
todo el cuidado y la pulcritud adecuada para que llegase a la Divinidad sus
súplicas, para aplacarla, en los momentos justos en que iba a enviar los
fenómenos maléficos (dado que se creía que era quien los enviaba), así como
debían dar gracias por los fenómenos benéficos recibidos, para que la
Divinidad estuviese contenta y cumpliera con su obligación de cuidarlos como
a sus hijos.
Aunque al haber sido un conocimiento astronómico, mantenido y transmitido en
manos de personas iniciadas de forma secreta, [el castigo por difundir la
doctrina secreta era el descuartizamiento, como se narra le ocurrió a la
Sacerdotisa corintia Melisa a principios de época histórica, muerta por
haber querido divulgar los Misterios de la Diosa Demeter, Enciclopedia U.,
Tomo 54 (1980, 454)], este conocimiento se mantuvo en núcleos aislados y no
pasó totalmente a los astrónomos de Mesopotamia, cuando dieron a conocer sus
hallazgos en Astronomía, con el calendario zodiacal, los cinco planetas, el
sol y la luna. Por lo que no es de extrañar que aún hoy día se crea que los
primeros astrónomos observadores de los astros que llegaron a conclusiones
científicas, fueron ellos.
Pero antes de que estos astrónomos de Mesopotamia diesen a conocer sus
hallazgos, existe evidencia histórica de que eran las Sacerdotisas
caldeas-sumerias, las astrónomas que estaban interesadas en contemplar las
estrellas y no es aventurado pensar que poseían un conocimiento astronómico
superior al de los astrónomos posteriores.
Se sabe que observaban los cuerpos celestes cuando pasaban la noche junto a
una mesa de oro mientras, según narra Heródoto en el siglo V adne,
contemplaban el cielo en la cúspide del Templo / observatorio astronómico de
Khorsabad. En palabras de Sureda (1987, 304): "Según Herodoto, en la cúspide
del zigurat se disponía un lecho para que el dios copulase con la
Sacerdotisa. Para el historiador griego Diodoro Sículo, que vivió en el
siglo I a. J.C., en estos templos «los caldeos hacían sus observaciones de
las estrellas, cuyas apariciones o desapariciones podían ser seguidas
cuidadosamente gracias a la altura de la construcción»."
(Es obvio que la interpretación de Herodoto y de Sureda de que la
Sacerdotisa caldea pasaba la noche en lo alto del zigurat del observatorio
astronómico para copular con el dios, no como caldea para realizar las
"observaciones de las estrellas", sigue vigente en los actuales astrónomos,
condicionados por valores machistas de las funciones femeninas).
Pero es más verosímil pensar que las Sacerdotisas caldeas-sumerias
astrónomas, al igual que las Sacerdotisas iniciadas de otras regiones,
observaban las precisas constelaciones que sobresalían en el cielo en cada
estación, ante la necesidad de conocer los alimentos y los fenómenos
característicos a lo largo del año, y para celebrar las precisas ceremonias
de carácter mágico, en determinados días de fiesta, dado que eran las
depositarias de un conocimiento mistérico, que no pasó de forma completa a
los varones, tras la revolución patriarcal.