La Tierra Silvana, hogar de los elfos que por su voluntad permanecieron en la Tierra Media morando en sus bosques y valles.
Albergue de elfos menores, mal llamados oscuros, refugio de espíritus que se embelesan con la belleza de Endor aunque añoran el Oeste y la llamada del Mar.
Todos nuestros hermanos tienen cabida aquí: Avari (el pueblo que permaneció en el Este, sin reyes ni quien les gobernara), Nandor (el pueblo que lideró Lenwë), Lindor (el pueblo de los que llegaron a Lindon guiados por Denethor), Laiquendi (elfos verdes que habitaron en bosques de Beleriand, incluso en Doriath, y posteriormente en Lothlórien), Falathrim (el pueblo que habitaba en las Falas, cuyo líder era Círdan).
Pero no sea bienvenido el pueblo de Elwë, pues ellos nunca amaron tanto la Tierra Media y sólo se demoraron en ella por fidelidad a su rey, y aun después de su caida, los Sindar se dedicaron a gobernar sobre otros elfos menores, hecho harto injusto, como lo demuestran los reinos de Celeborn y Thranduil.