A escasos días de haber tomado las riendas de una
de las instituciones fundamentales para la consolidación de la
transparencia en México, Ángel José Trinidad Zaldívar tomó partido en
el complicado sistema partidista de la que se encuentra atada la
institución de la transparencia. El grupo de Alonso Lujambio Irazábal y
Jacqueline Peschard Mariscal se consolidó para legalizar el statu quo
de la derecha en el poder federal en materia de rendición de las
cuentas públicas; esto es, que la designación hecha por el presidente
de la república mexicana a Trinidad Zaldívar quien sustituye a Lujambio
Irazábal a cargo del Instituto Federal de Acceso a la Información
Pública, no deja duda del afán del poder ejecutivo para mantener
cooptado al representante del derecho a la información pública
gubernamental, mediante el sistema de partido en el poder al accionar
las componendas que se derivan de la exención concedida por mandato
presidencial, que nada tiene que ver con la transparencia y mucho menos
con la rendición de las cuentas públicas. Es un tema pendiente.