--- En GloranthaHispana@yahoogroups.com, Antonio Álvarez del Cuvillo
<antalvarez1976@h...> escribió:
> > Así que mi respuesta es "autómatas sí, pero bien tratados".
> > Y tú sabes mejor que yo (porque seguro que lo has seguido más)
> > que la propuesta del inefable P.M. (Policia Militar?) ;PPPPP
> > es muuuucho más indiscriminada que eso, con toda la población
> > creando maravillas mecánicas que salpican las islas, desde
> > aves cantoras metálicas que revolotean en los árboles hasta
> > los dichosos guardias robots de Ciudad Casino: ¿bien tratados?
> > ¿Es esa la forma de reflejar la maravilla de tales creaciones?
>
> No, por eso he dicho que yo no seguía esa forma y que yo estaba
> hablando de objetos únicos, artefactos mágicos creados por sabios
> famosos o incomprendidos, pero inusuales (y una cierta capacidad
> para la mecánica básica y hacer algunas cosillas menos
> sorprendentes para ciertos artesanos más habituales). En todo
> momento estoy defendiendo mi versión, no la suya. Te digo: esta es
> mi opinión, y me pongo a describir como veo YO el asunto. La
> versión suya la discutes con él ;-)), yo entiendo que las críticas
> venían dadas a mi opinión o me estoy liando.
Yo también estoy en la línea de "autómatas sí, pero bien tratados",
pero esque creo que hasta ahora lo que nos hemos encontrado en
Glorantha de esta guisa tiene un tratamiento aceptable. Es decir, no
nos hemos encontrado Robocops, o C3PO's, o cosas parecidas.
De todas formas creo que en este punto debe hacer acto de presencia
la cordura de cada uno para no crear "aberraciones". Sin embargo en
un mundo mágico y de fantasía con la omnipresente magia como es
Glorantha, la verdad es que puede convertirse en tarea difícil
establecer qué es demasiado y qué no. Porque no olvidemos que al
Crear Esqueleto o Crear Zombie de cierta manera el mago ¡está creando
un autómata!. Es el camino de la magia y ese no lo discutimos,
¿verdad?.
Pero ahora usemos el camino de la mecánica. Si deseamos que ciertas
personalidades eminentes de Glorantha sean capaces de crear
artefactos mecánicos únicos, debemos tener más o menos claro qué es
científicamente posible para una tecnología de época similar al
medievo en Europa. Antonio ya ha colocado un enlace a una página que
describe las asombrosas creaciones que un puñado de "hombres de
ciencia" han legado a sus coetáneos a lo largo de la historia ¡y
algunas seguro que no nos imaginábamos que hombres de aquella época
fueran capaces de crearlas!. A mi particularmente me asombra bastante
el "Hombre de Palo" que Juanelo Turriano en el siglo 16 creo en
Toledo "para recogerle la comida". Según se tiene constancia, era un
autómata de madera capaz de recorrer con precisión el camino que
separaba la casa de Juanelo hasta la plaza donde se repartía la "sopa
boba", y luego regresar por el mismo camino. Como podemos comprobar
si nos informamos, si quisiéramos ceñirnos al realismo más
recalcitrante ya contamos con mucho margen para creaciones mecánicas
gloranthanas realmente impresionantes.
Pero es que, con las licencias que nos permite un juego de fantasía y
lleno de magia como es Glorantha, podemos dar un paso más y
hacer "reales" en Glorantha cosas que nunca pudieron serlo en la
realidad, como el "artefacto volador de Leonardo" que viene ilustrado
en el Genertela. Así, y con la mesura que el sentido común nos dicte,
podemos hacer aparecer en los lugares y situaciones apropiados
estos "tesoros científicos" únicos. Lógicamente el buen gusto nos
hará abstenernos de crear ametralladoras y misiles, robots salidos de
ciencia-ficción futurista, vehículos modernos de alta tecnología...
así como permitir que cualquiera sea capaz de crear "maravillas
científicas", ya que normalmente (como en la realidad) solo unos
pocos indivíduos realmente geniales serán capaces de tal inspiración.
Pero es que no se yo si ni siquiera hace falta decir esto... ¿es que
a alguien con buen gusto y sin ánimo de hacer el chorras se le
ocurriría poner en sus partidas gloranthanas a las legiones de
soldados-robot de las nuevas películas de "La Guerra de las Galaxias"?
Escorpion, con espíritu científico, pero moderado