Agustín Remiro. De la guerrilla confederal a los servicios secretos
británicos
[Libro] 12.00€ur.
Antonio Téllez Solá
185 págs. Dip. Zaragoza
"Era un jornalero típico, pero con un carisma enorme; fue el líder
indiscutible de la CNT en la comarca de Épila". Manuel Ballarín,
infatigable en su labor de recuperación de la memoria histórica, ha
sido el motor decisivo de la publicación del libro "Agustín Remiro.
De la guerrilla confederal a los servicios secretos británicos".
La obra ha tenido una vida tan azarosa como la del biografiado, ya
que su autor, Antonio Téllez Solá, falleció sin poder verla
publicada. Téllez, combatiente en la guerra civil, historiador del
anarquismo y de los guerrilleros libertarios en España, murió el 26
de marzo de 2005. Su libro se acaba de presentar ahora en Épila y
recupera la memoria de un aragonés que desempeñó un importante papel
dentro del movimiento libertario.
Pero, ¿quién era Remiro? Nacido en Épila en 1894, en el seno de una
familia campesina, Remiro se acercó muy pronto a la ideología
libertaria y acabó afiliándose a la CNT en 1919. En los años 20, de
grandes turbulencias en España, Remiro fue afianzándose en el seno
del partido y empezó a padecer las consecuencias de su temperamento
contestatario: tuvo que cumplir buena parte de su servicio militar
en África, alistado en un batallón disciplinario.
Tras la reorganización del sindicato en 1931, Remiro, ya convertido
en la máxima figura de la CNT valdejalonense, tuvo que lidiar con
una huelga planteada por los anarcosindicalistas en la Azucarera del
Jalón. Manuel Ballarín asegura "que fue una huelga con trágica
repercusión, ya que se saldó con dos muertos y varios heridos, y el
acuerdo al que se llegó al final fue decepcionante para los
trabajadores".
El 18 de julio del 36 sorprendió a Remiro en Used, donde estaba
segando. De allí viajó a Épila, de donde tuvo que escapar para
reintegrarse a la zona republicana en Tardienta a finales de
mes. "Poco después se incorporó a la Columna Durruti -relata
Ballarín- donde se integró en el grupo de La Noche, encargado de
realizar espectaculares operaciones de rescate en zona franquista".
Enseguida empezó a labrarse su leyenda. Organizó un grupo de
guerrilleros, Los Iguales, que perpetraba sabotajes detrás de las
líneas franquistas.
A finales de marzo del 38 se le encargó la formación de un
batallón "de toda confianza", exclusivamente bajo las órdenes
directas del jefe del Ejército del Este. Fue el mítico batallón de
Ametralladoras C, el batallón Remiro.
Acabada la guerra pasó a Francia y allí, muy pronto, entró en
contacto con el libertario Francisco Ponzán y empezó a trabajar para
la red O´Leary, que se ocupaba de facilitar la evasión de judíos,
políticos antifascistas y pilotos derribados de la RAF.
A principios de 1941 Remiro efectuó un servicio de correo para los
británicos. Tras cruzar la frontera portuguesa desde Pontevedra, fue
detenido y condenado a muerte en abril del 42.
Manuel Ballarín