|
Hola a todos:
acaba de salir en los kioscos (Planeta agostini, colección sobre la
GCE, 9€) un libro interesante para el tema de las milicias y del
movimiento libertario:
"De la calle al frente: el anarcosindicalismo en España (1931-1939)"
(Julián Casanova, historiador experto en la GCE y en el
anarcosindicalismo).
ADJUNTO UNA RESEÑA SACADA DE LA RED:
El autor tiene un conocimiento profundo y asombroso del movimiento
confederal y de los 1930, no sólo por su estudio anterior sobre
Aragón (Anarquismo y revolución en la sociedad rural aragonesa 1931 -
1938, Madrid, 1985), sino por una gran consulta de documentos. No
oculta su criterio crítico de la CNT y la interpretación global es
por lo tanto interesante porque no hay una simpatía partidista u
obligada, es una visión desde los resultados prácticos, lo que
tendría que ser la visión marxista (desde el PC hasta los
consejistas) si no fuera opacada por complejos religiosos (Moscú, el
antisindicalismo) y la fe en el Partido guía (Maurín y Nin). Tampoco
es el punto de vista universitario oficial (Thomas, Jackson) que
concluyen sobre la CNT sin haberla estudiada. Es un análisis
personal que se funda de paso en las contribuciones de múltiples
historiadores españoles y en varios eventos de CNT o que incluían
CNT.
No tenía Julián Casanova el mismo enfoque en 1985 (la equidistancia
entre franquistas y antifranquistas) y tampoco lo es en 2001 con la
denuncia del genocidio franquista. Es una evolución sana y digna de
aprecio. Por eso las criticas que voy a hacer solo afectan el modo
de exposición de 1997, la deformación ideológica que ciega a veces
el sereno juicio y se queda en argucias, en lugar de denuncias
sensatas.
Un detalle es el índice que omite prácticamente todas las
indicaciones en notas (Bernecker, Bosch Aurora, Maguid, etc.), un
error poco perdonable dada la seriedad de la editorial.
Casanova expone con claridad las debilidades de la II
República "manifestaciones y protestas colectivas a las que siempre
se respondía con armas de fuego. La intimidación y la ausencia de
garantías para el ejercicio de los derechos fundamentales se
erigieron en normas. [...] Rota la inicial y necesaria coexistencia,
las autoridades republicanas mostraron una notable incapacidad para
discernir entre conflictos sociales y "actos de agresión a la
República", mientras que los cenetistas comenzaron a autoproclamarse
víctimas de la "dictadura social-azañista (p. 22)". No hubo
acercamientos entre organizaciones sindicales "Desde el momento en
que las nuevas atribuciones otorgadas a la UGT, con integración en
el aparato del Estado y la consolidación del corporativismo obrero
inaugurado por la Dictadura de Primo de Rivera, superaban
la "tradicional acción sindical" y concedían un trato de favor
descarado a esa organización obrera [...] (p. 30)".
Se podría colegir que va a continuar el historiador exponiendo los
desmanes republicanos, hasta que el PSOE y la UGT se dieran cuenta
de la derrota de 1933 de sus correligionarios reformistas alemanes y
se lanzaran a la ridícula intentona de Asturias de 1934, tan mal
preparada como las de 1933 de los cenetistas que seguían el empuje
del grupo de García Oliver y Durruti que manipulaban la FAI, sin
pertenecer a ella .
Primero, el autor quiere, para los participantes en la protesta y
los que se oponían a ella, "examinar la lógica y racionalidad de sus
comportamientos en el tiempo y el espacio en que ocurrieron, y no
desde el punto de vista de las ideas o presunciones actuales.
(p.34)" Y a las dos páginas suelta "Lo que se pedía en esos
conflictos no era, en definitiva, la revolución social, la
expropiación de los ricos o la colectivización de la tierra - algo
que sí podía aparecer en las elucubraciones teóricas sobre la
sociedad futura o en las expresiones más radicales de la propaganda
militante - sino mejoras salariales, trabajo y libre acceso al uso y
aprovechamiento de la tierra.", y en 1936 correspondería a la
hipocresía de los latifundistas, con la Ceda de Gil Robles,
el "Jefe", aborrecidos por la mayoría de los asalariados pobres que
en gran parte siguieron las "elucubraciones"de1936 a 1939.
----------------------------
Un saludo.
|