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Hijosdelpueblo · Milicias en la Guerra Civil 1936/37
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#361 De: Soy yo <caraquemada@...>
Fecha: Jue, 2 de Abr, 2009 11:35 am
Asunto: Ed. Virus publica una crítica del republicanismo
caraquemada
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4/2009
Virus publica una crítica del republicanismo x Editorial Virus    ::    Más articulos de esta autora/or: Más artículos José Iglesias Fernández defiende el municipalismo frente a las corrientes que se limitan a pedir la sustitución de la monarquía por un régimen parlamentario.
A pesar de la amnesia política propiciada por la Transición española y de la actual campaña de recuperación de la figura del rey y de la Monarquía como supuestos garantes de la democracia, en los últimos tiempos se han multiplicado las manifestaciones antimonárquicas y, en general, el cuestionamiento del estatus y la legitimidad del rey y la familia real. Las campañas de repulsa a la monarquía, la quema de fotos de Juan Carlos I o los juicios a diversos medios de comunicación por mofarse del actual jefe del Estado y su familia han vuelto a poner el régimen monárquico en tela de juicio, más de tres décadas después de que sucediera al dictador Francisco Franco.
Sin embargo, se acostumbra a presentar la República como única alternativa posible a la Monarquía, teniendo siempre como referencia una imagen edulcorada del pasado reciente republicano. Las evocaciones a la Primera y Segunda República españolas tienden a olvidar que, a pesar de los avances que supusieron en materia social o del régimen de libertades generales, los gobiernos republicanos españoles no pasaron de ser regímenes parlamentarios sin vocación real de acabar con las profundas desigualdades económicas imperantes en el Estado español.
Tal como analiza José Iglesias en este breve ensayo, los llamamientos en pos de una Tercera República española y otros proyectos republicanos como el preconizado por Julio Anguita no dejan de ser, en lo fundamental, intentos de constituir un régimen similar a las democracias parlamentarias europeas, es decir, un régimen como el que ya padecemos pero sin la figura del rey. En ninguno de estos proyectos se cuestionan las estructuras de propiedad y de reparto de la riqueza, ni los mecanismos de decisión, por lo cual no pueden ser alternativa para nadie que aspire a un cambio radical respecto a las bases del sistema actual.
El autor apunta en la dirección del municipalismo como horizonte inmediato de transformación hacia una sociedad descentralizada, con formas de democracia directa y donde se favorezca la economía local, para poder superar la crisis económica y ecológica hacia la que nos arrastra el capitalismo
José Iglesias Fernández es economista, miembro del Seminario de Economía Crítica Taifa y de la Coordinadora Estatal contra el Paro, la Pobreza y la Exclusión Social "Baladre". En los últimos años ha sido uno de los principales animadores de la propuesta y el debate en torno a la Renta Básica, rechazando las posiciones que pretendían reducirla a un mero recurso asistencial. En este sentido, ha defendido en sus posibilidades transformadoras y radicales, lo que él mismo denomina la Renta Básica de los iguales. Además de ser co-autor y coordinador de varios libros relacionados este tema, también ha participado en el libro Viaje al corazón de la bestia. Un viaje por USA, Canadá y Quebec.
¿República sí o no?
Sobre las sociedades y las formas de gobierno: la propuesta del municipalismo

ISBN 978-8492559-07-7 | 88 págs. | 7 euros


#360 De: alejandro de torogarcia <alextorog@...>
Fecha: Jue, 19 de Mar, 2009 9:34 am
Asunto: Nuevas actualizaciones www.memorialibertaria.org/valladolid/
alextorog
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Sube al barco de la Pública

SEMANA PEDAGOGIAS LIBERTARIAS Y ESCUELA PUBLICA

Compañeros/as: Os adjuntamos programa de la Semana Pedagogías Libertarias y Escuela Pública que realizaremos en el IES Núñez de Arce de Valladolid los días 24, 25, 26 y 27 de marzo. Habrá una exposición permanente y diferentes actividades (ver programa adjunto) a las que os invitamos.

 

http://www.memorialibertaria.org/valladolid/spip.php?article118

 

LA MUJER Y EL AMOR LIBRE

Artículo publicado en el Suplemento de La Protesta del 30 de enero de 1922, Buenos Aires, bajo el título “El amor libre”.

Evelio Boal fue secretario del Comité Nacional de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) de España hasta su asesinato a manos de pistoleros de la patronal catalana, en 1921.

http://www.memorialibertaria.org/valladolid/spip.php?article117

 

José Sánchez Rosa

José Sánchez Rosa mitinea en Valladolid con Germán Alonso Galán, anarquista de Rueda, y otros en 1913.

 

http://www.memorialibertaria.org/valladolid/spip.php?article116

 

EL ESPERANTO - LENGUAJE AUXILIAR INTERNACIONAL

Este texto forma parte del libro editado para acompañar la exposición "La Memoria Libertaria", que durante los años 2006 y 2007 está visitando diversas ciudades españolas.

 

http://www.memorialibertaria.org/valladolid/spip.php?article115

 

Grupo Liberecana Memoro Valadolido. (En Esperanto)

http://www.memorialibertaria.org/valladolid/spip.php?article114




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#359 De: Carlos Trenor <carlostrenor@...>
Fecha: Vie, 13 de Mar, 2009 11:39 am
Asunto: Re: UNA VETERANA MENOS
carlostrenor
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Un  fuerte abrazo.
Carlos


De: "caraquemada@..." <caraquemada@...>
Para: Rodrigo <caraquemada@...>
Enviado: jueves, 12 de marzo, 2009 13:39:52
Asunto: [Hijosdelpueblo] UNA VETERANA MENOS

    Ayer falleció, a los 86 años de edad,  Paula Martín Rodrigo, una superviviente de la guerra y de la larga postguerra.
A los 13 años fue evacuada de Madrid debido a los bombardeos, siendo trasladada a la provincia de Castellón, donde también sufrió, aunque con menos intensidad, los avatares de la guerra.
Al finalizar la contienda volvió a Madrid, a reunirse con su padre (su madre había muerto joven, años antes de la guerra, por enfermedad) y sus 5 hermanos y hermanas, sólo para llevarse un golpe mayor, la detención de aquél el otoño del 39, un ferroviario ya maduro, viudo, padre de familia numerosa y sin otras implicaciones que ser afiliado a la UGT, y miembro de la plantilla de la estación de Delicias, la denuncia de un "compañero" de trabajo, (¿Desearía su puesto, querría hacer méritos con los nuevos gobernantes. ..?) le hizo caer en garras del mecanismo de la represión franquista, siendo asesinado en las tapias del cementerio del este, el 27 de noviembre de 1940, tras un consejo de guerra
en el que trato infructuosamente que declarara a su favor un sacerdote de su localidad natal (Valdemoro) al que había ayudado a huir de Madrid en el verano de 1936.
   En sus últimas cartas, Francisco Martín García  pedía a sus hijas menores que trataran de "colocarse" en una casa, para no quedar en la indigencia. (Su casa de la corrala de la C/ Sombrerete 17, en el madrileño barró de Lavapiés, fue rápidamente ocupada por un falangista).
  Al poco tiempo se casó con un excombatiente, de los vencedores, de aquellos que ganaron la guerra, pero ninguna prebenda económica, de hecho al montar una casa de huéspedes en la zona de Guzmán el Bueno, fueron rápidamente clausurados sin duda para no hacer la competencia a alguien con mejores avales...
  Así se vió empujada a trabajar toda su vida como señora de la limpieza, fregando portales y limpiando casas de gentes más privilegiadas, sacando adelante a 5 hijos, y ya viuda, colaborando a la crianza de sus nietos (que fueron trece) ,para los que siempre tenía una golosina, o un juguete, ganados con el dolor de sus rodillas y el desgaste de sus manos,
con sempiterno olor a lejía, y siempre dispuestas a la caricia.
 
 
Descana en paz Paula, gracias por todo, abuela.
 
Rodrigo Gómez.



#358 De: Carlos Trenor <carlostrenor@...>
Fecha: Vie, 13 de Mar, 2009 9:36 am
Asunto: Re: Re:UNA VETERANA MENOS
carlostrenor
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Un abrao.
Carlos


De: Soy yo <caraquemada@...>
Para: frentedemadrid@yahoogroups.com
CC: Lista Tinet <gce@...>; Lista GCE <listaGCE@yahoogroups.com>; HijosdelPueblo Grupo <hijosdelpueblo@yahoogroups.com>
Enviado: viernes, 13 de marzo, 2009 9:43:49
Asunto: [Hijosdelpueblo] Re:UNA VETERANA MENOS

Muchas gracias a todos, un abrazo,
Rodrigo.
 


--- El vie, 13/3/09, José Manuel Martín <josemanuelmartinm@ gmail.com> escribió:

De: José Manuel Martín <josemanuelmartinm@ gmail.com>
Asunto: Re: [frentedemadrid] UNA VETERANA MENOS
Para: frentedemadrid@ yahoogroups. com
Fecha: viernes, 13 marzo, 2009 9:06

 
Todo un ejemplo. Lo siento mucho.
 
Un Abrazo.

 

--- El jue, 12/3/09, Soy yo <caraquemada@ yahoo.es> escribió:
 

De: Soy yo <caraquemada@ yahoo.es>
Asunto: [frentedemadrid] UNA VETERANA MENOS
Para: "Grupo" <frentedemadrid@ yahoogroups. com>
Fecha: jueves, 12 marzo, 2009 12:32

 Ayer falleció, a los 86 años de edad  Paula Martín Rodrigo,
una superviviente de la guerra y de la larga postguerra.
A los 13 años fue evacuada de Madrid debido a los bombardeos, siendo trasladada a la provincia de Castellón, donde también sufrió, aunque con menos intensidad, lso avatares de la guerra.
Al finalizar la misma volvió a Madrid, con su padre (su madre había muerto joven, años antes de la guerra, por enfermedad) y sus 5 hermanos y hermanas, sólo para llevarse un golpe mayor, la detención el otoño del 39, de su padre, un ferroviario ya maduro, viudo, padre de familia numerosa y sin otras implicaciones que ser afiliado a la UGT siendo ferroviario en la estación de delicias, la denuncia de un "compañero" de trabajo (¿Desearía su puesto, querriía hacer méritos con los nuevos gobernantes. ..?) le hizo caer en garras del mecanismo de la represión franquista, siendo asesinado en las tapias del cementerio del este, el 27 de noviembre de 1940, tras un consejo de guerra
en el que trato infructuosamente que declarara a su favor un sacerdote de su localidad natal (Valdemoro) al que había ayudado a huir de Madrid en el verano de 1936.
En sus últimas cartas pedía a sus hijas menosres que trataran de "colocarse" en una casa, para no quedar en la indigencia. (Su casa de la corrala de la C/ Sombrerete 17, fue rápidamente ocupada por un falangista).
Al poco tiempo se casó con un excombatiente, de los vencedores, de aquellos que ganaron la guerra, pero ninguna prebenda económica, de hecho al montar una casa de huespedes en la zona de Guzmán el Bueno, fueron rápidamente clausurados sin duda para no hacer la competencia a alguien con mejores avales...
Así se vió empujada a trabajar toda su vida como señora de la limpieza, fregando portales y limpiando casas de gentes más privilegiadas, sacando adelante a 5 hijos, y ya anciana, colaborando a la crianza de sus nietos (que fueron trece, uno de ellos el que esto escribe).
 
Descana en paz Paula, gracias por todo.
 
Rodrigo.
 







--
"El Estado ha sido sustituido por la partitocracia y, en última instancia, por una oligarquía económico-polí tica. Y la política se ha convertido en un negocio. Los partidos compiten en un mercado inspirado por el lucro personal y apoyado en la corrupción más descarnada".
Alejandro Nieto, catedrático emérito de la Universidad Complutense y ex director del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)



#357 De: Soy yo <caraquemada@...>
Fecha: Vie, 13 de Mar, 2009 8:43 am
Asunto: Re:UNA VETERANA MENOS
caraquemada
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Muchas gracias a todos, un abrazo,
Rodrigo.
 


--- El vie, 13/3/09, José Manuel Martín <josemanuelmartinm@...> escribió:

De: José Manuel Martín <josemanuelmartinm@...>
Asunto: Re: [frentedemadrid] UNA VETERANA MENOS
Para: frentedemadrid@yahoogroups.com
Fecha: viernes, 13 marzo, 2009 9:06

 
Todo un ejemplo. Lo siento mucho.
 
Un Abrazo.

 

--- El jue, 12/3/09, Soy yo <caraquemada@ yahoo.es> escribió:
 

De: Soy yo <caraquemada@ yahoo.es>
Asunto: [frentedemadrid] UNA VETERANA MENOS
Para: "Grupo" <frentedemadrid@ yahoogroups. com>
Fecha: jueves, 12 marzo, 2009 12:32

 Ayer falleció, a los 86 años de edad  Paula Martín Rodrigo,
una superviviente de la guerra y de la larga postguerra.
A los 13 años fue evacuada de Madrid debido a los bombardeos, siendo trasladada a la provincia de Castellón, donde también sufrió, aunque con menos intensidad, lso avatares de la guerra.
Al finalizar la misma volvió a Madrid, con su padre (su madre había muerto joven, años antes de la guerra, por enfermedad) y sus 5 hermanos y hermanas, sólo para llevarse un golpe mayor, la detención el otoño del 39, de su padre, un ferroviario ya maduro, viudo, padre de familia numerosa y sin otras implicaciones que ser afiliado a la UGT siendo ferroviario en la estación de delicias, la denuncia de un "compañero" de trabajo (¿Desearía su puesto, querriía hacer méritos con los nuevos gobernantes. ..?) le hizo caer en garras del mecanismo de la represión franquista, siendo asesinado en las tapias del cementerio del este, el 27 de noviembre de 1940, tras un consejo de guerra
en el que trato infructuosamente que declarara a su favor un sacerdote de su localidad natal (Valdemoro) al que había ayudado a huir de Madrid en el verano de 1936.
En sus últimas cartas pedía a sus hijas menosres que trataran de "colocarse" en una casa, para no quedar en la indigencia. (Su casa de la corrala de la C/ Sombrerete 17, fue rápidamente ocupada por un falangista).
Al poco tiempo se casó con un excombatiente, de los vencedores, de aquellos que ganaron la guerra, pero ninguna prebenda económica, de hecho al montar una casa de huespedes en la zona de Guzmán el Bueno, fueron rápidamente clausurados sin duda para no hacer la competencia a alguien con mejores avales...
Así se vió empujada a trabajar toda su vida como señora de la limpieza, fregando portales y limpiando casas de gentes más privilegiadas, sacando adelante a 5 hijos, y ya anciana, colaborando a la crianza de sus nietos (que fueron trece, uno de ellos el que esto escribe).
 
Descana en paz Paula, gracias por todo.
 
Rodrigo.
 







--
"El Estado ha sido sustituido por la partitocracia y, en última instancia, por una oligarquía económico-polí tica. Y la política se ha convertido en un negocio. Los partidos compiten en un mercado inspirado por el lucro personal y apoyado en la corrupción más descarnada".
Alejandro Nieto, catedrático emérito de la Universidad Complutense y ex director del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)


#356 De: Amalia Barreiro Doblado <amabado@...>
Fecha: Jue, 12 de Mar, 2009 9:11 pm
Asunto: RE: UNA VETERANA MENOS
amalia7766
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Estoy segura de que ella siempre ha estado muy orgullosa de tener a gente a su lado que también sabe luchar. La vida de nuestros mayores, tan dura en la mayoría de los casos, nos sirve como ejemplo de fortaleza, de valor y nos dá la esperanza que necesitamos para vivir por lo que ellos tanto han luchado, la libertad.
 
Un beso, con todo mi cariño.
 

To: caraquemada@...
From: caraquemada@...
Date: Thu, 12 Mar 2009 12:39:52 +0000
Subject: [Hijosdelpueblo] UNA VETERANA MENOS

    Ayer falleció, a los 86 años de edad,  Paula Martín Rodrigo, una superviviente de la guerra y de la larga postguerra.
A los 13 años fue evacuada de Madrid debido a los bombardeos, siendo trasladada a la provincia de Castellón, donde también sufrió, aunque con menos intensidad, los avatares de la guerra.
Al finalizar la contienda volvió a Madrid, a reunirse con su padre (su madre había muerto joven, años antes de la guerra, por enfermedad) y sus 5 hermanos y hermanas, sólo para llevarse un golpe mayor, la detención de aquél el otoño del 39, un ferroviario ya maduro, viudo, padre de familia numerosa y sin otras implicaciones que ser afiliado a la UGT, y miembro de la plantilla de la estación de Delicias, la denuncia de un "compañero" de trabajo, (¿Desearía su puesto, querría hacer méritos con los nuevos gobernantes. ..?) le hizo caer en garras del mecanismo de la represión franquista, siendo asesinado en las tapias del cementerio del este, el 27 de noviembre de 1940, tras un consejo de guerra
en el que trato infructuosamente que declarara a su favor un sacerdote de su localidad natal (Valdemoro) al que había ayudado a huir de Madrid en el verano de 1936.
   En sus últimas cartas, Francisco Martín García  pedía a sus hijas menores que trataran de "colocarse" en una casa, para no quedar en la indigencia. (Su casa de la corrala de la C/ Sombrerete 17, en el madrileño barró de Lavapiés, fue rápidamente ocupada por un falangista).
  Al poco tiempo se casó con un excombatiente, de los vencedores, de aquellos que ganaron la guerra, pero ninguna prebenda económica, de hecho al montar una casa de huéspedes en la zona de Guzmán el Bueno, fueron rápidamente clausurados sin duda para no hacer la competencia a alguien con mejores avales...
  Así se vió empujada a trabajar toda su vida como señora de la limpieza, fregando portales y limpiando casas de gentes más privilegiadas, sacando adelante a 5 hijos, y ya viuda, colaborando a la crianza de sus nietos (que fueron trece) ,para los que siempre tenía una golosina, o un juguete, ganados con el dolor de sus rodillas y el desgaste de sus manos,
con sempiterno olor a lejía, y siempre dispuestas a la caricia.
 
 
Descana en paz Paula, gracias por todo, abuela.
 
Rodrigo Gómez.




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#355 De: "pili1663" <pili889@...>
Fecha: Jue, 12 de Mar, 2009 6:59 pm
Asunto: busco familiar
pili1663
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quien me puede ayudar a buscar a un tio que se  marcho a casablanca despues a
burdeaux y en el 1948 se marcho a escocia se llama jose cordon cordon de la
banda de machis la ollafria y le llamaban el cogollero
muchas gracias

#354 De: caraquemada@...
Fecha: Jue, 12 de Mar, 2009 12:39 pm
Asunto: UNA VETERANA MENOS
caraquemada
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    Ayer falleció, a los 86 años de edad,  Paula Martín Rodrigo, una superviviente de la guerra y de la larga postguerra.
A los 13 años fue evacuada de Madrid debido a los bombardeos, siendo trasladada a la provincia de Castellón, donde también sufrió, aunque con menos intensidad, los avatares de la guerra.
Al finalizar la contienda volvió a Madrid, a reunirse con su padre (su madre había muerto joven, años antes de la guerra, por enfermedad) y sus 5 hermanos y hermanas, sólo para llevarse un golpe mayor, la detención de aquél el otoño del 39, un ferroviario ya maduro, viudo, padre de familia numerosa y sin otras implicaciones que ser afiliado a la UGT, y miembro de la plantilla de la estación de Delicias, la denuncia de un "compañero" de trabajo, (¿Desearía su puesto, querría hacer méritos con los nuevos gobernantes. ..?) le hizo caer en garras del mecanismo de la represión franquista, siendo asesinado en las tapias del cementerio del este, el 27 de noviembre de 1940, tras un consejo de guerra
en el que trato infructuosamente que declarara a su favor un sacerdote de su localidad natal (Valdemoro) al que había ayudado a huir de Madrid en el verano de 1936.
   En sus últimas cartas, Francisco Martín García  pedía a sus hijas menores que trataran de "colocarse" en una casa, para no quedar en la indigencia. (Su casa de la corrala de la C/ Sombrerete 17, en el madrileño barró de Lavapiés, fue rápidamente ocupada por un falangista).
  Al poco tiempo se casó con un excombatiente, de los vencedores, de aquellos que ganaron la guerra, pero ninguna prebenda económica, de hecho al montar una casa de huéspedes en la zona de Guzmán el Bueno, fueron rápidamente clausurados sin duda para no hacer la competencia a alguien con mejores avales...
  Así se vió empujada a trabajar toda su vida como señora de la limpieza, fregando portales y limpiando casas de gentes más privilegiadas, sacando adelante a 5 hijos, y ya viuda, colaborando a la crianza de sus nietos (que fueron trece) ,para los que siempre tenía una golosina, o un juguete, ganados con el dolor de sus rodillas y el desgaste de sus manos,
con sempiterno olor a lejía, y siempre dispuestas a la caricia.
 
 
Descana en paz Paula, gracias por todo, abuela.
 
Rodrigo Gómez.


#353 De: Soy yo <caraquemada@...>
Fecha: Jue, 12 de Mar, 2009 10:42 am
Asunto: Re: Se ha cargado un nuevo archivo en Hijosdelpueblo
caraquemada
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Lo tratare de hacer en casa, a ver si mañana lo puedo colgar de nuevo.(maldito Vista, mira que lo cambié por el XP, pero por defecto, en cuanto te descuidas lo guarda en un procesador llamado Works!!!!)
 
Salud.

--- El mar, 10/3/09, Iram Nieto <iram_nieto@...> escribió:

De: Iram Nieto <iram_nieto@...>
Asunto: Re: [Hijosdelpueblo] Se ha cargado un nuevo archivo en Hijosdelpueblo
Para: Hijosdelpueblo@yahoogroups.com
Fecha: martes, 10 marzo, 2009 5:57

Saludos colegas:
 
Veo que el texto está en otro formato mas avanzado de word, me parece que es el del office que viene con el W-Vista.
 
Es posible que lo puedan cambiar de formato a una version anterior, para poder verlo¿? si no, no hay problema.
 
Hasta otra.
Iram desde México

--- El mar 10-mar-09, Hijosdelpueblo@ yahoogroups. com <Hijosdelpueblo@ yahoogroups. com> escribió:
De:: Hijosdelpueblo@ yahoogroups. com <Hijosdelpueblo@ yahoogroups. com>
Asunto: [Hijosdelpueblo] Se ha cargado un nuevo archivo en Hijosdelpueblo
A: Hijosdelpueblo@ yahoogroups. com
Fecha: martes, 10 marzo, 2009, 3:33 am


Hola,

Este mensaje sirve para notificarle que se ha cargado
un archivo a la sección Archivos del grupo Hijosdelpueblo.

Archivo : /Tiempo de historia nº 24 noviembre de 1976.docx
Responsable : caraquemada <caraquemada@ yahoo.es>
Descripción : Buenaventura Durruti, un revolucionario nato. Tiempo de Historia, nº24. Nov. 1976

Puede acceder al archivo en la dirección

http://es.groups. yahoo.com/ group/Hijosdelpu eblo/files/ Tiempo%20de% 20historia% 20n%80%A0% A6%BA%2024% 20noviembre% 20de%201976. docx

Para más información acerca de cómo compartir archivos con su grupo,
consulte nuestra sección de ayuda en

http://help. yahoo.com/ l/es/yahoo/ groups/files

Atentamente,

caraquemada <caraquemada@ yahoo.es>



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#352 De: Iram Nieto <iram_nieto@...>
Fecha: Mar, 10 de Mar, 2009 4:58 pm
Asunto: Re: Tiempo de historia nº 24 noviembre de 1976.Buenaventura Durruti, un revolucionar
iram_nieto
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Vale, no lo había visto aquí.
 
Olviden el mensaje anterior.
 
Saludos

--- El mar 10-mar-09, Buenaventura <caraquemada@...> escribió:
De:: Buenaventura <caraquemada@...>
Asunto: [Hijosdelpueblo] Tiempo de historia nº 24 noviembre de 1976.Buenaventura Durruti, un revolucionar
A: Hijosdelpueblo@yahoogroups.com
Fecha: martes, 10 marzo, 2009, 3:32 am

Tiempo de historia nº 24 noviembre de 1976
Buenaventura Durruti, un revolucionario nato.
Ignacio G. Iglesias

Buenaventura Durruti nació en León el 14 de julio de 1896 y murió el 20 de noviembre de 1936 en Madrid. Anarquista convencido, luchó toda su vida contra la injusticia y la opresión, y ha pasado a la Historia como un revolucionario nato, cuyo principal objetivo era la consecución de una sociedad nueva sin explotadores ni explotados. (Vemos a Durruti muy pocas horas antes de su muerte, fotografiado por el poeta soviético llya Ehrenburg.)
El 14 de julio de 1896 nacía en León Buenaventura Durruti, segundo de los ocho hijos de Santiago Durruti y Anastasia Domínguez. De los ocho hermanos -Santiago, Buenaventura, Vicente, Plateo, Benedicto, Pedro, Manuel y Rosa- sólo tres sobrevivieron al finalizar la guerra. En 1932, durante una huelga, moría en León uno de los hermanos de Durruti, junto a un anarquista llamado José María Pérez. Otro murió durante los sucesos de Asturias de 1934. En 1936, comenzada la guerra, Manuel Durruti se afiliaba a Falange Española, en León, y poco después moría fusilado por los mismos falangistas al haberse negado a probar su lealtad hacia la organización. Pedro, antiguo afiliado a Falange, fue fusilado en zona republicana.
BUENAVENTURA Durruti asistió, durante su infancia, a la escuela leonesa de Ricardo Fanjul. Parece ser que no pasó, como estudiante, de la mediocridad. Poco más tarde, y a pesar de cierta oposición por parte de su familia, abandonaba la escuela y aprendía el oficio de mecánico. Su maestro en esta tarea fue Melchor Martínez, que tenía en León una gran reputación como revolucionario. (Llamaba la atención por leer «El Socialista» en público). De hecho, fue el primer mentor ideológico que Durruti tuvo. «Voy a hacer de tu hijo un buen mecánico, pero también un buen socialista», decía Melchor Martínez al padre de Durruti.
En 1912 Durruti, influenciado por su padre -de ideas socialistas- y por M. Martínez, se afiliaba a la «Unión de Metalúrgicos»; sin embargo, pronto comprendió que el socialismo moderado de la UGT. -Unión General de Trabajadores- no era lo que más le atraía. Una vez abandonado el trabajo en el taller de Melchor Martínez, Durruti trabajó como montador de lavaderos de carbón. Iba a ser Matallana, a 30 Kms. de León, el escenario de la primera dificultad que Durruti tendría con las autoridades. Se encontraba allí con motivo de la instalación de uno de estos lavaderos y no tardó en verse involucrado en un conflicto provocado por los mineros, que exigían la destitución de uno de los ingenieros cuya actitud era claramente contraria a sus intereses. Los mineros, con el apoyo de Durruti y los demás mecánicos, consiguieron que el ingeniero fuera despedido; sin embargo, al llegar Durruti a León se encontró con la noticia, nada agradable, de que la Guardia Civil se había interesado por él.
Poco después, 1914, su padre le consigue un nuevo trabajo en la Compañía de Ferrocarriles del Norte, como mecánico ajustador, empresa en la que el padre de Durruti trabajó hasta caer enfermo. Allí se encontraba Durruti cuando, en 1917, estalló la gran huelga revolucionaria, promovida por la UGT y secundada por la CNT -Confederación Nacional del Trabajo-. Buenaventura desplegó durante la huelga una gran actividad, contribuyendo a la quema de locomotoras y al levantamiento del tendido de las vías, lo que significó su expulsión de la UGT y, obviamente, el despido de la compañía. Con su amigo «El Toto» se dirigió en primer lugar hacia Gijón, donde contactó con la CNT, y, posteriormente huyó a Francia, ya que además de por saboteador era buscado por desertor.

Julio de 1936: Una de las últimas fotografías de Francisco Ascaso, el amigo aragonés inseparable de Durruti. Ascaso fue uno de los primeros anarquistas que murieron como consecuencia del alzamiento militar del 36. El día 20 de julio, frente al cuartel de Atarazanas, cayo abatido de un balazo en plena frente
El 1 de enero de 1919 Durruti cruzó la frontera, clandestinamente, y se dirigió a Asturias, donde debería realizar una misión encomendada por la CNT. Una vez cumplida la misión, parece ser que estuvo en La Robla, a 25 Kms. de León, implicado en un grave conflicto laboral, dirigiéndose poco después a Valladolid, donde permaneció unos tres meses. Más tarde, y cuando se encaminaba hacia Galicia, con el fin de participar en diversas acciones, fue detenido por la Guardia Civil y enviado a La Coruña. Allí le identificaron como desertor y le trasladaron a San Sebastián, siendo sometido a Consejo de Guerra y encarcelado. Sin embargo, permaneció muy poco tiempo en la cárcel, ya que, con la ayuda de varios compañeros, logró evadirse y huyó a Francia (julio de 1919) después de haber pasado algún tiempo escondido en los montes.
En 1920 regresó a España, por San Sebastián, y se dirigió a Barcelona. Antes de emprender la marcha hacia la ciudad catalana, rechazó un trabajo en una fábrica de Rentería, que Manuel Buenacasa y otros compañeros le habían buscado, así como un puesto en el Comité de Metalúrgicos de la CNT en el país vasco: «En mi opinión los cargos importan poco -decía Durruti-. Lo importante para mí es la base, a fin de poder obligar a los de arriba, desde ella, a que respeten sus compromisos, impidiéndoles así, en la medida de lo posible, que se burocraticen» . A su paso por Euskadi, Durruti conoció a otros anarquistas significados: Suberviola, Del Campo, Albaldetrechu y Ruiz, con los que creó el grupo llamado «Los Justicieros», cuyo terreno de acción era, simultáneamente, Aragón y Guipúzcoa. Durruti y el resto de «Los Justicieros» decidieron actuar rápidamente, y su primer objetivo era Alfonso XIII. El monarca español debía de asistir a la inauguración del Gran Kursaal de San Sebastián. La pretensión de los anarquistas era acabar con la vida del rey valiéndose de explosivos, pero sus intenciones se vieron frustradas ante el masivo despliegue policiaco que se llevó a cabo en el País Vasco para lograr la captura de Durruti, Suberviola y Del Campo, que habían sido denunciados.
En febrero de 1921, Durruti se encontraba en Andalucía en cumplimiento de una nueva misión, cuyo fin era ampliar las bases del anarquismo en esta región. El 9 de marzo, en compañía de Juliana López que era el otro emisario en tierras andaluzas, regresó a Madrid y fue apresado por la Policía. Ese día todo individuó sospechoso era detenido en la capital. El día anterior, Eduardo Dato había sido muerto a balazos por tres desconocidos. No obstante, Durruti, haciendo uso de una falsa personalidad, logró engañar a la Policía y salió libre, continuando su viaje de vuelta a Barcelona.
El grupo de «Los Justicieros», que más tarde cambió su nombre por el de «Crisol», siguió en su línea de utilización de la violencia como respuesta a la violencia desatada por la patronal. A finales de 1922, se constituía el grupo «Los Solidarios», cuyo fin primordial era la lucha contra las bandas armadas que subvencionaban los empresarios. Los choques entre estos grupos llegaron a adquirir un carácter de verdadera guerra civil. «Los Solidarios» contaban con varios colaboradores y gente de confianza cuya ayuda era solicitada según la naturaleza del asunto que les ocupara. Los principales componentes del grupo eran: Buenaventura Durruti, Francisco Ascaso, Juan García Oliver, Eusebio Brau, Aurelio Fernández, Miguel García Vivancos, Alfonso Miguel, Ricardo Sanz, Gregorio Suberviola, Rafael Torres Escartín, Juliana López, Ramona Berni y Antonio «El Toto».
Uno de los primeros condenados a muerte, por el grupo, fue el cardenal-arzobispo de Zaragoza, Juan Soldevilla y Romero (n. 1843). Sobre la ejecución de Soldevilla, es muy interesante el fragmento de la novela de Pío Baroja «El Cabo de las Tormentas» que a continuación reproduzco:
«El cardenal-arzobispo de Zaragoza era un reaccionario de influencia. La ejercía no sólo en su sede sino en Barcelona y recomendaba a las autoridades de allí medidas fuertes y duras contra los obreros y los agitadores. Los anarquistas sabían que el arzobispo conferenciaba en Reus con los jefes de la Patronal de Barcelona y daba consejos para atacar a la organización sindicalista obrera. La banda marchó a Zaragoza; se entendieron los directores con una vieja anarquista catalana que vivía allí hacía algún tiempo, la ciudadana Teresa, y entre todos prepararon una emboscada y mataron al arzobispo una tarde que iba a una posesión suya llamada «El Terminillo». El arzobispo fue muerto en el auto cuando entraba en su finca, donde había establecido una escuela dirigida por monjas. Los anarquistas le hicieron veinte disparos. El arzobispo cayó muerto y quedaron heridos sus familiares y el chofer.» (1).

Durruti y sus compañeros se vieron obligados en numerosas ocasiones a emigrar de un país a. otro, perseguidos por las distintas policías de aquellos países en los que decidían actuar. En esta ocasión es Bruselas quien acoge a Durruti y Ascaso. que aparecen en la imagen, junto con sus compañeras.
El 1 de septiembre se llevaba a cabo una nueva y espectacular acción de «Los Solidarios»: el Banco de España de Gijón era objeto de un atraco a mano armada, llevándose los asaltantes un botín de unas 675.000 pesetas. La ejecución del asalto no fue fácil. Durruti, después de mantener un violento tiroteo con la Guardia Civil, logró huir subiendo al tejado de una casa y abandonando la ciudad al amparo de la noche. «La banda de Durruti» comenzaba a ocupar los titulares de la Prensa burguesa. Días más tarde el mismo Durruti, ayudado por varios compañeros, conseguía liberar a Francisco Ascaso, que se encontraba en prisión.

En París. Durruti conoció a otros anarquistas de gran prestigio, tales como Louis Lecoin, tercero de izquierda a derecha, y Pierre Odeón, el cuarto, Los demás que aparecen en la foto, tomada en Barcelona durante 1931, son (también de izquierda a derecha) García Vivancos. García Oliver, Ascaso y Durruti.
Ambos amigos, Durruti y Ascaso, deciden emprender la marcha hacia Francia. Una vez en París, toman contacto con otros anarquistas allí establecidos, y juntos dan origen a la «Editorial Anarquista Internacional» . La creación de esta editorial tenía como fin propagar por todo el mundo las obras ideológicas y de lucha del movimiento libertario. En París tuvieron conocimiento de la muerte de varios de sus compañeros - Del Campo abatido a balazos por la Policía en Barcelona- y de la detención de otros - Suberviola y Aurelio Fernández-.
A finales del año 1924, Durruti y Ascaso embarcaban con rumbo a Latinoamérica. Fue Cuba el punto inicial de su periplo por estas tierras y allí encontraron trabajo como cortadores de caña. Pronto comenzaron su labor en favor de los trabajadores de aquel país, y el punto álgido de sus acciones fue la ejecución de un empresario que mantenía a sus obreros en un lastimoso estado de esclavitud medieval. La activa búsqueda de los dos anarquistas por la Policía les convenció de la necesidad de abandonar la isla, y se dirigieron a México. Allí se encontraron con Jover y Vivancos, y juntos continuaron su peregrinar por Uruguay, Chile, Perú y Argentina bajo la denominación de «Los Errantes».
Waldo Bayer, autor de un libro sobre el anarquista Severino Giovani -fusilado en Argentina el 1 de febrero de 1932-, narra alguna de las actividades de Durruti y sus compañeros a su paso por el continente americano:
«Si bien ya ha habido antecedentes en nuestro país, de esta clase de anarquismo expropiador, su verdadero auge se debe a la acción emprendida por los anarquistas españoles Francisco Ascaso y Buenaventura Durruti; dos figuras verdaderamente legendarias que, necesitados de seis millones de pesetas exigidas por un juez español para liberar a ciento veintiséis de sus compañeros, inician una serie de asaltos a casas bancarias que comienza en España, con el Banco de Cataluña, sigue en México y luego por los países del Pacífico, asientan sus bases en Chile, donde obtuvieron un buen botín, llegan a la Argentina, donde asaltan el Banco de San Martín, cruzan el Río de la Plata, llegan a Montevideo donde realizan otros asaltos con éxito y luego regresan a Europa en un increíble periplo de coraje a toda prueba y desenfado. Esa gente sabía resolver las situaciones más difíciles con absoluta tranquilidad y sangre fría» (2).
Durruti, Ascaso y Jover, buscados por casi todas las policías de Sudamérica, decidieron regresar a Europa. Para ello embarcaron en un trasatlántico que se dirigía a Inglaterra. Sin embargo, al tener que etectuar el barco una parada de emergencia en Canarias, los tres amigos se creyeron descubiertos y a punto de ser entregados a las autoridades españolas. Afortunadamente para ellos, no había motivo de alarma y, unas semanas después, el barco reemprendió su marcha hasta Inglaterra. Cruzaron el Canal de la Mancha y, poco antes del primero de mayo, se encontraban en París. Allí, Durruti trabajó durante algún tiempo en el sector metalúrgico y conoció a otros anarquistas de gran prestigio: Sebastián Faure, Louis Lecoin, Voline, Pedro Archinof y Néstor Mackno, su alma gemela.
El 14 de julio de 1924 era el día señalado para que Alfonso XIII, acompañado del dictador Primo de Rivera, llegara a París, invitado por el Gobierno francés con motivo de la Fiesta nacional. Enterados de la visita, «Los Solidarios» dedicaron mes y medio a preparar un plan para acabar con la vida del monarca español. Para ello se pertrecharon de gran cantidad de munición, tres fusiles y un automóvil. El atentado se llevaría a cabo en la estación anterior a París, donde el tren en el que viajaba la comitiva real efectuaría una breve parada. El vagón que ocupaban el rey y sus acompañantes sería ametrallado y huirían en el automóvil. Sin embargo, la Policía francesa fue puesta en antecedentes y el plan de los anarquistas quedó frustrado. El 25 de junio, en un modesto hotel parisiense de la calle Legéndre, Durruti, Ascaso y Jover eran detenidos y posteriormente encarcelados. El 2 de julio aparecía la noticia de su detención en la Prensa. Las demandas de extradición por parte de diversos Gobiernos, entre ellos, el de España, no se hicieron esperar. El porvenir de los libertarios españoles se enturbiaba.
Faure y Lecoin promovieron una gran campaña en favor de los detenidos para que no fuesen entregados a ninguno de los Gobiernos peticionarios de la extradición. Los anarquistas españoles fueron juzgados -la defensa corrió a cargo de Lecoin- y definitivamente indultados en julio de 1927. No obstante, no se les permitía la residencia en territorio francés. La misma Policía francesa les introdujo clandestinamente en Bélgica. Poco después, era la Policía belga quien utilizaba el mismo método con respecto a Francia. Nuevamente descubiertos en este país, Bélgica les admitió, si bien para permanecer allí tuvieron que adoptar una personalidad falsa previo acuerdo con la Policía belga! A propósito de está extraña situación, Ascaso comentaba: «Es lo más curioso que me ha ocurrido nunca. La legalidad sirviéndose de la ilegalidad». Durante este período -1927, exactamente- era creada, en Valencia, la FAI -Federación Anarquista Ibérica-, cuyo primer secretario fue el portugués Germinal da Sousa. Su finalidad era activar el movimiento libertario y acercar la CNT hacia el ideal puramente anarquista, en oposición al colaboracionismo y moderación que pregonaban algunos de sus miembros, Pestaña, Peiró, Juan López, etc., lo que posteriormente originó una división entre ambas tendencias. Para pertenecer a la FAI era condición indispensable ser afiliado a la CNT. No nos vamos a ocupar aquí de la estructura y funcionamiento de la FAI, pero sí diremos que con su creación el anarquismo de acción iba a adquirir una nueva dimensión.
El 14 de abril de 1931 era proclamada la Segunda República Española. El 15 regresaba a España Buenaventura Durruti. Este hombre, junto con Ascaso, Oliver, Federica Montseny, Jover y demás partidarios del anarquismo práctico, iban a ser quienes dominarían la nueva organización anarquista.
El 1.° de mayo la FAI lanzó su primer aviso serio a la República. En el Palacio de Bellas Artes de Barcelona se celebró un gran mitin, en el que se elaboró una lista de reivindicaciones obreras: disolución de la Guardia Civil, expropiación de las pertenencias a órdenes religiosas, desaparición de los monopolios, reparto de los cotos de caza... (3). Allí, Durruti se dirigió al auditorio: «Si fuéramos republicanos, afirmaríamos que el Gobierno provisional se va a mostrar incapaz de asegurarnos el triunfo de aquello que el pueblo le ha proporcionado. Pero como somos auténticos trabajadores, decimos que, siguiendo por ese camino, es muy posible que el país se encuentre cualquier día de estos al borde de la guerra civil. La República apenas sí nos interesa; la aceptamos como punto de partida de un proceso de democratizació n social...». Una vez finalizado el mitin, se organizó una gran manifestación en cuya cabeza marchaban los inevitables Durruti, Ascaso y Oliver. La Guardia Civil, puesta sobre aviso, hizo frente a la pacífica manifestación. Los resultados del enfrentamiento fueron: dos muertos y varios heridos por los guardias, y un muerto y quince heridos por parte de los cenetistas y un pelotón de soldados de infantería que, mandados por el capitán Miranda, se prestó a defender a los trabajadores del ataque de que habían sido objeto.
La intranquilidad de la clase obrera se hace palpable en todas partes. Los conflictos y las huelgas se suceden por todo el país: Sabadell, Lérida, Gijón, etc. En Madrid, Sevilla y Málaga, los conventos comienzan a arder. Mientras todo esto sucedía, Emilianne Morin, la compañera de Durruti, daba a luz a la hija de ambos: Colette. Casi al mismo tiempo, moría en León el padre de Durruti. Con tal motivo, éste se dirigió a su ciudad natal para asistir al entierro que fue, a la vez que el adiós definitivo a un hombre honrado, un gran homenaje a la presencia de un gran revolucionario. Durruti fue invitado por los sindicatos de la CNT leonesa a un mitin que se celebraría unos días después. Aceptó la invitación el anarquista leonés y, como consecuencia, las autoridades intentaron detenerle. Sin embargo, la amenaza de Durruti les hizo desistir de su propósito: «Detenedme y quizá mañana León y toda y su provincia se vean envueltas en una gran huelga general».
El día señalado para la celebración del mitin, la plaza de toros se encontraba repleta de trabajadores. La reunión estaba presidida por Tejerina, secretario local de la CNT. Allí, Durruti se dirigió a sus paisanos y les habló durante largo tiempo sobre el momento prerrevolucionario que se estaba viviendo en España. Efectivamente, Durruti no se equivocaba. El 18 de enero de 1932 se iba a roducir un gran acontecimiento en la historia del movimiento libertario. El escenario fue la cuenca minera del Alto Llobregat. Ese día se proclamaba allí el comunismo libertario. Figols fue el primer pueblo en lanzarse a la aventura revolucionaria. Tras Figols, Manresa, Berga y varios pueblos más. Inmediatamente, el Gobierno hizo uso de la Ley de Defensa de la República. La rápida intervención del Ejército y la posterior represión fueron las medidas tomadas. Los responsables serían detenidos, pero la represión no sólo se localizó en esta comarca sino que se extendió por toda España. «Durruti dijo a los mineros que la democracia burguesa había fracasado; que era necesario realizar la revolución; que la emancipación total de la clase trabajadora solamente podía conseguirse mediante la expropiación de la riqueza que detentaba la burguesía y suprimiendo el Estado. Aconsejó a los mineros de Figols que se preparasen para la lucha final, y les enseñó la manera de fabricar bombas con botes de hojalata y dinamita» (4).
En la mañana del día 21, Durruti y los hermanos Ascaso eran detenidos. Al amanecer del 10 de febrero, un destarlado y viejo trasatlántico salía del puerto de Barcelona llevando a bordo 125 detenidos como consecuencia de los sucesos del Alto Llobregat. Su destino era Guinea. Sin embargo, el Gobernador de Villa-Cisneros se negó a admitir en su jurisdicción a Buenaventura Durruti, al que consideraba asesino de su padre, Fernando González Regueral, ex-gobernador de Bilbao, cuya ejecución había tenido lugar varios años antes en León. Durruti no había tenido nada que ver en la ejecución material del acto, ya que los autores de este atentado fueron Suberviola y «El Toto». El hecho, en definitiva, fue que Durruti y algunos compañeros detenidos fueron trasladados a Fuerteventura (5).
Una vez que Ascaso y Durruti recobraron la libertad -fueron los últimos en abandonar el destierro junto con Cano Ruiz-, sus esfuerzos se encaminaron hacia la preparación de la sublevación que tendría lugar en enero del 33. Durruti, Ascaso y García Oliver eran los encargados de coordinar el alzamiento en Barcelona. El fracaso de esta sublevación es conocido; sin embargo, los anarquistas lucharon a fondo en diversos puntos del país. En Andalucía, la represión llevada a cabo fue de dimensiones trágicas. Suficientemente conocido es el episodio protagonizado por el mismísimo Azaña: «¡Ni heridos, ni prisioneros! ¡Tirar al vientre!».
Poco después, Durruti hacía un análisis sobre el fracaso de la insurrección: «Es cierto que las condiciones no estaban maduras. Si hubiera sido así no estarían muchos de nosotros en prisión. Pero también es cierto que estamos atravesando un período prerrevolucionario y que no podemos permitir a la burguesía que domine la situación haciéndose fuerte en el poder del Estado (..) . Es bajo esta perspectiva como debe interpretarse la tentativa revolucionaria del 8 de enero, puesto que jamás ha pasado por nuestra cabeza la idea de que el éxito de la Revolución consiste en la toma del poder por una minoría que después impondrá su dictadura al pueblo. Nuestra conciencia revolucionaria es opuesta a esta táctica. Nosotros queremos una revolución por y para el pueblo. Fuera de esta concepción no hay revolución posible. (...). Por todo elle, lo que nadie podrá discutirnos es que nuestra intentona no haya cumplido con el objetivo de constituirse en un ataque pensado y dirigido contra el mismo corazón del sistema capitalista y estatal, herido de muerte tras el levantamiento de los mineros del Alto Llobregat».
En abril, Durruti y Ascaso eran detenidos, después de haber asistido a una reunión, cuando se dirigían a sus casas. El jefe de la Policía de Barcelona, Miguel Badía, y el consejero de Orden Público, el fascista José Dencás, hicieron declaraciones en el sentido de que, con la detención de Ascaso y Durruti, «la FAI había quedado completamente desarticulada» . Los dos amigos estuvieron en la cárcel de Barcelona hasta julio, en que fueron trasladados al penal de Santa María (Cádiz). Ascaso permaneció allí hasta octubre y Durruti fue liberado unos días antes, después de haber sido juzgado como «vagabundo», una de tantas fórmulas jurídicas que los Gobiernos idean como justificación de sus arbitrarias detenciones. «¡Aplicarme a mí la ley de vagabundos! ¡A mí, que me he pasado la vida trabajando! -decía Durruti encolerizado- . Acepto que se me acuse de disparar contra la fuerza pública, o de tratar de transformar esta sociedad que desapruebo y execro, pero... ¡acusarme de vagabundo!.. . ¡No hay ningún juez que tenga el derecho de juzgar al obrero Durruti como a un vagabundo! ¡Decídselo así a vuestros superiores!».
En noviembre del 33 las derechas ganan las elecciones, pasando a gobernar Lerroux y sus radicales que serían posteriormente apoyados por el reaccionario Gil-Robles y su organización de Derechas Autónomas. Una de las primeras medidas del nuevo Gobierno fue declarar el Estado de Emergencia por temor a que los trabajadores se levantaran contra el derechismo gubernamental. En efecto, el 8 de diciembre, varios puntos de la península se encontraban en huelga general: Barcelona, Valencia, Granada, Córdoba, Badajoz, Huesca... En las demás capitales reinaba una gran confusión. Aragón era el principal centro de la insurrección. En Barbastro, Calanda, Alcampiel, Valderrobles, Alcoriza y otros pueblos hubo numerosos enfrentamientos con las fuerzas gubernamentales. En casi todos ellos se llegó a proclamar el comunismo libertario. Como consecuencia de la represión llevada a cabo, hubo más de ochenta muertos y las cárceles se vieron de nuevo repletas. Allí fueron a parar Durruti, Cipriano Mera e Isaac Puente, componentes del Comité Nacional Revolucionario cuya misión era coordinar el alzamiento.
La mayoría de los detenidos fueron, sin embargo, liberados muy pronto merced a la imaginación de Durruti, que arguyó un audaz plan que sus compañeros no detenidos se encargaron de llevar a la práctica. «La Voz de Aragón» daba así la noticia: «Ayer tuvo lugar un suceso de una audacia increíble. Un grupo de siete individuos, armados con pistolas, penetraron en las dependencias del Tribunal de Urgencia de Zaragoza, donde se instruye la causa por los recientes acontecimientos revolucionarios: los asaltantes sorprendieron a los jueces y sus secretarios cuando se encontraban más atareados, obligándeles a permanecer inmóviles, tras lo cual se apoderaron de la totalidad del sumario concerniente al movimiento de diciembre último. Después de esto, los siete hombres desaparecieron a toda prisa» (6).
Los nuevos interrogatorios sólo pudieron probar la «culpabilidad» de los responsables más significados, entre ellos los tres componentes del Comité Revolucionario. Durruti, Mera y Puente fueron conducidos al penal de Burgos, donde permanecieron hasta recobrar la libertad en el mes de mayo.

Durruti estableció el puesto de mando cerca de Bujaraloz. Allí recibía a periodistas y amigos y preparaba los planes de la guerra y de la revolución. Durruti, al igual que el ucraniano Mackno, pensaba que la guerra y la revolución social eran dos cosas poco menos que inseparables.
Por lo que a la política del gobierno se refiere, parece que la crisis estaba cerca. Los reaccionarios se estaban aproximando de un modo alarmante a las esferas del poder. «La Solidaridad» así lo hacía notar: «Nuestra consigna suprema es: «Frente a todo intento fascista; frente a no importa qué tipo de dictadura; frente a toda revolución política, la revolución social de los trabajadores ibéricos. Frente a toda transmisión de poderes, la consigna revolucionaria de los trabajadores: destrucción del Estado, negándoles la obediencia que lo sostiene. Ocupación de las fábricas, de los talleres, de todos los lugares de trabajo. Socialización de las tierras, incautación de los municipios por las fuerzas populares. Proclamación de la comuna libre». ¡Obreros! ;Trabajadores todos de España, militéis donde sea, os adjetivéis comunistas, socialistas, sindicalistas o anarquistas! ... ¡Por la Revolución, por la Libertad, por la Justicia, por la Anarquía!...» (7).
Mientras, en Barcelona continúa la huelga de tranvías. En Madrid, el ramo de la construcción acuerda el paro. En Tarragona, Valls, Manresa, etcétera, las huelgas se intensifican. En Zaragoza, abril comienza con el preludio de una gran huelga general que habría de durar treinta y seis días. Hubo despidos, detenciones. ..; sin embargo, los trabajadores no desanimaron. Fue en Zaragoza donde se iba a manifestar de un modo grandioso esa solidaridad que los militantes libertarios pregonaban. Una gran caravana de camiones fue organizada para recojer a los hijos de los huelguistas y llevarlos a las casas de las familias obreras que, por toda España -principalmente Cataluña-, se habían ofrecido para acoger a los niños zaragozanos mientras la huelga durase. Allí, en el centro vital de la operación, se encontraba una vez más Buenaventura Durruti, a cuyo esfuerzo se debió en gran parte que un puñado de hombres, los desheredados, dieran una de las más grandes e impresionantes demostraciones de solidaridad humana.

Durante el desarrollo de la lucha en Aragón, los grandes propietarios huían despavoridos ante el demoledor avance de la, "Columna Durruti", que aplastaba todo foco de resistencia que encontraba a su paso. En la foto, varios dinamiteros confederales, que tuvieron una gran participación en el curso de las batallas libradas en este frente.
El «bienio negro», 1934-1936, siguió transcurriendo entre huelgas, detenciones arbitrarias, tiroteos, asesinatos de obreros... Triste balance provocado por la ascensión al poder de la CEDA -Confederación Española de Derechas Autónomas-, comandada por aquél al que la gran mayoría del país veía como el más fidedigno representante del advenimiento del fascismo: Gil-Robles. No andaban, en absoluto, desencaminados quienes así pensaban. La revolución asturiana del 34 y su posterior represión es un ejemplo fiel, a la vez que estremecedor, de lo que los Gobiernos pueden hacer con unos hombres indefensos y desesperados que se habían lanzado a la lucha, sin importarles lo más mínimo lo único que todavía les quedaba por perder: la vida. Eran el ministro de la Guerra, Diego Hidalgo, y el general Franco quienes dirigían, desde Madrid, las operaciones militares que aplastaron el movimiento insurreccional asturiano. Por estas fechas, 5 de octubre, Durruti es encarcelado de nuevo. Mientras el proceso de desintegració n del régimen del «bienio negro» se acelera hasta alcanzar su punto culminante el 9 de diciembre de 1935. Lerroux se ve obligado a abandonar el cargo y es sustituido por Portela Valladares, nombrado por el presidente Alcalá Zamora. De esta forma quedaron frustradas las esperanzas de Gil-Robles, que soñaba con el poder absoluto. Portela disolvió el Parlamento y se fijaron elecciones para el 16 de febrero. Durante los dos primeros meses de 1936, se suceden los mítines organizados por la CNT v la FAI en contra del fascismo y abogando por la unidad revolucionaria. Ante la proximidad de las elecciones, los libertarios más prestigiosos ya no pregonaban el absentismo. Era un riesgo demasiado peligroso.
Triunfante en las elecciones el Frente Popular, las reformas se van haciendo necesarias. Así lo hace ver Durruti el 4 de marzo, en el transcurso de un mitin celebrado en el Price de Barcelona. Aludiendo a la restauración de la Generalidad y de Companys, Durruti decía: «No venimos aquí a celebrar festejos por la llegada de unos señores. Venimos a decir a los hombres de izquierda que fuimos nosotros los que determinarnos su triunfo, y que somos nosotros los que mantenemos los conflictos que deben ser solucionados inmediatamente. Nuestra generosidad determinará la reconquista del 14 de abril» (8).
En mayo, del 1 al 12, se celebraba en Zaragoza el IV Congreso de la CNT, que se auguraba como de gran importancia. El primer hecho que sorprendió fue el elevado número de asistentes: 649 delegados en representació n de 982 sindicatos y 550.595 afiliados. (Por aquellas fechas, el contingente de trabajadores encuadrados en la CNT se aproximaba al millón y medio.) En este Congreso se convocó a los sindicatos disidentes -los treintistas- que se mostraron dispuestos a su reintegración en el seno de Confederación. El triunfo de la FAI era inapelable. Durante las sesiones del Congreso, se pasó revista a los problemas más acuciantes de la clase trabajadora y se teorizó sobre su solución inmediata: paro forzoso, disminución de horas en la jornada laboral sin que el sueldo disminuyera, reforma agraria, oposición al lock-out patronal, retiro, etc. También se trató la situación político-militar del país, se clarificaron los conceptos sobre el comunismo libertario y se planteó la cuestión de la alianza revolucionaria.
El día de la clausura se celebró en la plaza de toros de Zaragoza un espectacular mitin, al que acudieron varios miles de trabajadores procedentes de toda España. La ciudad estaba prácticamente «tomada» por los anarco-sindicalista s. El éxito del Congreso -al que Durruti asistió como representante del Sindicato Unico Fabril y Textil de Barcelona- quizá fuera una de las causas primordiales que aceleró, si no contribuyó de manera decisiva, los sucesos venideros. El 18 de julio de 1936 se iniciaba la sublevación militar. Muchos de los más prestigiosos hombres de izquierda fueron casi sorprendidos. Las dudas y la falta de decisión de las primeras horas constituyeron una de las razones fundamentales de la derrota republicana. No era éste el caso de CNT-FAI. Los militantes barceloneses ya trataban, días antes, de conseguir armas con el fin de impedir que los militares de Barcelona se alzaran. La negativa de Companys a armar al pueblo exasperó los ánimos de los anarquistas. Ellos fueron los primeros en lanzarse a la calle con el propósito de frenar la intentona militar. A las pocas horas de producirse el intento militar, se luchaba tenazmente en los centros neurálgicos de la ciudad. Al frente de las fuerzas populares se encontraban Durruti, Ascaso, Jover, García Oliver, Aurelio Fernández y otros significados anarcosindicalistas de la región. De momento, parecía que la sublevación había sido controlada. El mismo general Goded, jefe de los sublevados en aquella zona, era detenido. Durruti parecía mostrarse satisfecho de los resultados conseguidos. Sin embargo, el lunes día 20, el anarquista leonés sufría un duro golpe: frente al cuartel de Atarazanas -lugar donde los anarquistas encontraron la más dura resistencia- moría de un balazo en plena frente Francisco Ascaso. El suceso encorajinó de tal modo a Durruti que él mismo se dirigió al lugar donde se libraba la batalla y se lanzó contra las puertas del cuartel. Sus compañeros, animados por el ejemplo, no tardaron en imitarle y poco después la bandera blanca ondeaba en el reducto de los militares. Los anarquistas habían acabado con el movimiento faccioso de Barcelona en cuestión de treinta y dos horas.
El 21 de julio se constituía un Comité Central de Milicias Antifascistas, que quedó estructurado del siguiente modo: tres representantes de la UGT, José del Barrio, Salvador González y Antonio López; tres de la Esquerra, Juan Pons, Jaime Miravitlles y Artemio Ayguadé; uno de Acción Catalana, Tomás Fábregas; uno de la Unión de Rabassaires, José Torrents Rosell; uno del POUM, José Rovira; uno del PSOE, José Miret; dos de la FAI, Aurelio Fernández y Diego Abad de Santillán; y tres de la CNT, Juan García Oliver, José Arens y Buenaventura Durruti. Una vez formado el Comité, publicó un bando cuya finalidad abarcaba un doble objetivo: reclutar hombres y crear las suficientes medidas de seguridad en la retaguardia.

La escasez de armas era la principal obsesión de Durruti -aquí, con otros jefes militares- en su lucha contra el fascismo. La escasez, según testimonio de George Orwell, era terrible. El mismo Orwell se extrañaba de que no se produjeran deserciones en masa: «No había nada que les sujetara en el frente, salvo la lealtad de clase...
El texto del bando pecaba en cierto modo de dirigismo, por lo que no satisfizo en absoluto a Durruti. En algún momento se llegó a temer un enfrentamiento entre él y el Comité. Pero no llegó a producirse, ya que Durruti consiguió formar su columna de milicianos muy pronto con el fin de dirigirse a Zaragoza, cuya conquista era vital para el posterior desarrollo de la contienda, y así poder llevar a cabo su propia lucha revolucionaria, fuera de los cauces de la política al uso. El 24 de julio, la legendaria «Columna Durruti» salía de Barcelona con destino a Aragón. El comandante Pérez-Farrás formaba parte de la columna como delegado y técnico militar. Durruti y Pérez-Farrás no llegaron casi nunca a estar de acuerdo en las decisiones que había que tomar, concebían un ejército donde la donde la autoridad y la disciplina férrea estuvieran ausentes. Parece ser que Farrás se volvió más tarde a Barcelona, sustituyéndole como técnico militar el sargento Manzana, quien se iba a convertir en un eficacísimo colaborador de Durruti. Manzana era un hombre allegado a la ideología cenetista, y, por tanto, totalmente antimilitarista. Momentos antes de partir hacia el frente, el periodista canadiense Von Passen mantuvo una entrevista con Durruti, que fue publicada en el «Toronto Star» y que por su interés creo oportuno transcribir:
DURRUTI. El pueblo español quiere la Revolución y está en trances de hacerla, a lo cual se oponen los fascistas. Este es el planteamiento general. En tales condiciones, no hay más que dos caminos: la victoria de los trabajadores, es decir, la libertad, o el triunfo de los facciosos, que significa la tiranía. Ambos contendientes saben muy bien lo que les espera si son vencidos. Por esta razón yo creo que la lucha será dura. Para nosotros se trata de destruir la reacción fascista de tal forma que no levante ya nunca más la cabeza en España. De hecho estamos dispuestos a acabar con el fascismo de una vez por todas, incluso a pesar del gobierno republicano.
VON PASSEN.-¿Por qué a pesar del gobierno republicano? ¿Es que acaso el gobierno republicano no lucha también contra la rebelión fascista?
D.-No hay gobierno en el mundo que luche contra el fascismo para destruirlo. Cuando la burguesía ve que el poder se les escapa de las manos, recurre al fascismo para mantener sus privilegios. Es lo que ha ocurrido en España. Si el gobierno republicano hubiera deseado de verdad poner fuera de combate a los fascistas, hace ya tiempo que lo habría podido hacer. En lugar de combatirlos a fondo, no ha hecho más que buscar compromisos y acuerdos. Incluso en este momento, hay miembros del gobierno que hablan de adoptar medidas más bien moderadas contra los fascistas.
V. P.-Largo Caballero e Indalecio Prieto han afirmado que la misión del Frente Popular era la de salvar la República y restaurar el orden burgués, mientras que tú, Durruti, me dices que el pueblo quiere llevar la Revolución mucho más lejos. ¿Cómo interpretar esta contradicción?
D. El antagonismo es evidente. Esos señores, como demócratas burgueses que son, no pueden tener otras ideas que las que profesan. Pero el pueblo, la clase obrera, no se engaña. Los trabajadores saben lo que quieren. Nosotros luchamos no por el pueblo, sino con el pueblo, es decir, por la Revolución. Somos conscientes de que en esta lucha estamos solos y que no podemos contar más que con nosotros mismos. Desde un principio sabemos ya cuál será la actitud de Rusia. Para la Unión Soviética, después de haber hecho su revolución pequeño burguesa, lo que cuenta es su tranquilidad. Por esta tranquilidad, Stalin ha sacrificado a luti trabajadores alemanes, cosa que ya hizo anteriormente con los chinos. Por eso nosotros queremos hacer nuestra propia razón por lo que creemos que hoy mejor que para mañana: si es posible antes de que estalle la próxima guerra europea. De este modo nuestra actitud servirá de ejemplo a los obreros italianos y alemanes, los cuales podrán apreciar cómo se lucha contra el fascismo. Es por esta razón por la que creemos que nadie nos ayudará. Hitler y Mussolini, lo mismo que los demócratas ingleses y franceses, temen el contagio revolucionario, que es lo que, en otro sentido, le ocurre también a Stalin.
V. P. ¿Entonces tú, Durruti, no crees que Francia e Inglaterra puedan ayudaros, una vez que se concrete el apoyo de Hitler y Mussolini a vuestros enemigos?
D. No hay gobierno alguno que desee ayudar a una revolución proletaria. Sin embargo, es posible que las rivalidades que existen entre los distintos imperialismos puedan influir en nuestra lucha. Franco, por ejemplo, es indudable que hará lo que pueda para poner a Alemania contra nosotros. Pero esto, al fin de cuentas, no es lo más importante, como ya he dicho antes, no esperamos ayuda de nadie, ni siquiera de nuestro gobierno» (9).
La toma de Caspe fue el primer enfrentamiento serio que la «Columna Durruti» hubo de librar. Una vez conquistada la plaza, los milicianos abrieron su radio de acción y todos los pueblos inmediatos fueron conquistados: Peñalba, Osera, Monegrillo, Fortlete, Bujaraloz, Candasnos, Valfarta, Pina del Ebro, ...
Durruti estableció el puesto de mando cerca de Bujaraloz. Allí recibía a periodistas y amigos, Faure y Simone Weill entre estos últimos, y preparaba los planes de la guerra y de la revolución. Durruti, al igual que el ucraniano Mack no, pensaba que la guerra y la revolución social eran dos cosas poco menos que inseparables. Las colectividades agrícolas comenzaban a funcionar apenas la columna realizaba una conquista. La colectivizació n aragonesa llegó a abarcar más del 70 por 100 de la población de aquella región. El número de colectividades era de 450 y la adhesión a este tipo de explotación comunal de la tierra era totalmente voluntaria.
Fue así como, unidos los intereses de los campesinos, se formaba en una asamblea, y por decisión de la mayoría el Consejo de Aragón, que vio la luz en Bujaraloz y era el encargado de coordinar el proceso colectivizador. El Consejo, promovido por Durruti, se llegó a formar a pesar de la oposición de algunos compañeros del leonés, como Antonio Ortiz y Gregorio Jover, y de la tenaz resistencia opuesta por los comunistas. Durante el desarrollo de la lucha en Aragón, los grandes propietarios huían despavoridos ante el demoledor avance de la «Columna Durruti», que aplastaba todo foco de resistencia que encontrara a su paso. Respecto a las ruinas que ocasionaban los ataques de los milicianos anarquistas, decía Durruti al corresponsal del «Montreal Star»: «Hemos vivido siempre en míseros barrios, y si destruimos, también somos capaces de construir. Fuimos nosotros quienes construimos en España, en América y en todas partes, palacios y ciudades. Nosotros los trabajadores podemos construir ciudades mejores todavía; no nos asustan las ruinas. Vamos a convertirnos en los herederos de la tierra. La burguesía puede hacer saltar por los aires y arruinar su mundo antes de abandonar el escenario .de la Historia. Pero nosotros llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones» (10).
Por otra parte, la escasez de armas era la principal obsesión de Durruti. Esta escasez, según testimonio a Gerorge Orwell, era terrible. El mismo Orwell se extrañaba de que no se produjeran deserciones en masa: «No había nada que les stljetara en el frente, salvo la lealtad de clase (11).
Para tratar de solucionar este problema, Durruti se trasladó a Madrid, con el fin de entrevistarse con Largo Caballero, que ocupaba la Presidencia y el ministerio de la Guerra. Largo tampoco proporcionó armas a Durruti. Pidió a éste que regresara al frente de Aragón y prometió enviarle dinero para la adquisición de armamento. Durruti regresó a Aragón, pero el dinero no llegó nunca. El boicot -incom-prensible desde cualquier punto de vista- propugnado por los estamentos gubernamentales contra Durruti y los anarquistas, era manifiesto. Pierre Besnard, secretario general de la AIT -Asociación Internacional de Trabajadores- , realizó una visita a la España republicana en 1936. Su objetivo era internacionalizar el conflicto, de modo que Inglaterra y Francia intervinieran en favor de los republicanos. No se vio favorecido por el éxito. En su informe sobre su visita decía: «...La revolución española está retrocediendo, pero no tiene la culpa el pueblo, que lucha con entusiasmo incomparable, sino sus dirigentes, que van a remolque de los acontecimientos, demostrando que han perdido la iniciativa revolucionaria y que están dispuestos a aceptar las situaciones más humillantes, como la que tuve que soportar yo mismo frente a Largo Caballero (...) Si el anarquismo comete la estupidez de colaborar con Largo Caballero, aunque sólo sea apoyándole, la Revolución estará irremediablemente perdida. El único medio que existe para salir de este círculo infernal es la prueba de la fuerza. Pero yo me pregunto si los dirigentes de la CNT son los mismos hombres que se lanzaron a la calle el 19 de julio...

Exactamente treinta y nueve años antes que el general Franco, moría en la madrugada del 20 de noviembre de 1936 Buenaventura Durruti. En la tarde del domingo 22, una gran masa de trabajadores daba su último adiós a Durruti en Barcelona. La imagen muestra un aspecto parcial de esta despedida multitudinaria.
Diríase que solamente hay uno que escape a esta regla: Durruti, un revolucionario nato y original, que en muchos aspectos recuerda a Néstor Mackno. Al igual que el guerrillero ucraniano, Durruti tampoco se separa del pueblo, contrariamente a lo que hacen otros dirigentes. Por lo demás, Durruti es superior a Mackno en algunos puntos, sobre todo en lo que se refiere al dominio que el español ejerce sobre sí mismo» (12).
El hecho claro es que Durruti se encontraba prácticamente solo. Incluso muchos de sus camaradas más antiguos, como García Oliver, se habían dejado arrastrar hacia la politización. Otros, como Abad de Santillán, se movían en una especie de ambivalencia, que resultaba totalmente desconcertante. En octubre del 36, Madrid se encontraba en peligro. Largo Caballero se dirigió a todas las organizaciones para tratar de aunar esfuerzos. Se formó, como primera medida, un nuevo Gobierno y cuatro representantes de la CNT entraron a formar parte de él: Juan López, Juan Peiró, Federica Montseny y Juan García Oliver. Inmediatamente después de formado el Gobierno, sus componentes se trasladaron a Valencia, y en Madrid quedaba constituida una Junta de Defensa presidida por el general Miaja. Se pidió la colaboración de los anarquistas para la defensa de Madrid. Horacio M. Prieto, secretario general de la CNT, se dirigió rápidamente a Aragón. El motivo del viaje no era otro sino entrevistarse con Durruti. Su colaboración en la defensa de Madrid era considerada vital. «¡No hay nada que hablar! ¡Yo no pienso moverme de Aragón!», -fue la respuesta de Durruti-. Prieto arguyó razones de tipo disciplinario y de responsabilidad. Durruti le contestó: «¡Yo no conozco otra disciplina que la Revolución. En cuanto a los demás, aprendeos esto de una vez: ¡Yo me cago en vuestras responsabilidades de burócratas!» (13).
Poco después, eran Abad de Santillán y Federica Montseny quienes trataban de convencer a Durruti. Por fin, ante la cantidad de presiones, Durru ti, con un contingente de 1.800 milicianos, parte hacia Madrid. El sargento Manzana le acompañaba como técnico militar, y como secretario iba Mora. Al mando de las agrupaciones que formaban la columna, iban Bonilla, José Mira y Liberto Roig. Miguel Yoldi, Ricardo Rionda y el propio Durruti formaban el Comité de Guerra. El 15 de noviembre, los hombres de Durruti ya se encontraban en la Ciudad Universitaria de Madrid haciendo frente a las tropas fascistas. El lugar de destino de los anarquistas, el más comprometido y peligroso, hizo que las bajas alcanzaran en muy poco tiempo un elevado número. El día 18, la «Columna Durruti» solamente contaba con 700 hombres de los 1.800 que se habían desplazado a la capital. El día 19, los milicianos de Durruti se prepararon para asaltar el Hospital Clínico, defendido por tropas moras y Guardia Civil. Las indicaciones dé: Durruti no fueron seguidas con exactitud y, como consecuencia, sólo se pudieron tomar parte de las plantas del Clínico, quedando en la parte superior tropas nacionales. Poco después, le llegan noticias a Durruti de que sus hombres querían abandonar el Clínico. Durruti, acompañado por Julio Grave (chofer) y por Bonilla y Miguel Yoldi -parece ser que también iba Manzana-, se dirigió hacia el Hospital. Durante el trayecto, poco antes de llegar al punto de destino, Durruti y sus acompañantes se encontraron con un pequeño grupo de milicianos, que daban la sensación de ser descontentos que abandonaban su puesto de combate. Durruti habló con ellos y les convenció para que volvieran a sus puestos. Una vez diluido el confusionismo creado por esta situación, Durruti se acercó al coche. En este momento sonó un fogonazo, y el anarquista leonés se desplomaba al suelo con una bala incrustada en su pecho. En el Ritz, convertido en hospital, los doctores Bastos, Monje, Fraile y Santamaría firmaban -en la madrugada del día 20 de noviembre de 1936- el diagnóstico final de Buenaventura Durruti: «Muerte causada por una hemorragia pleural», El proyectil se encontraba alojado en la región del corazón (14).
La desmoralizació n hizo presa entre los combatientes anarquistas. La muerte de su compañero, acaecida en circunstancias extrañas, les afectó en gran manera. La mayoría de los milicianos libertarios abandonaron Madrid y regresaron a Aragón. Martínez Bande, historiador y militar, comenta acerca de Durruti:...«Buenaven tura Durruti había aparecido desde los momentos iniciales de la guerra como el «líder» anarquista más interesante, el más arrojado en un mundo de arrojados, y el que seguramente también comprendió primero qué es lo que había pasado en España tras el 18 de julio. Esto es, el que mejor supo adaptarse a las circunstancias de la guerra. El potenció a sus hombres, a quienes muchos calibraron, seguramente, casi como pequeños dioses, a la sombra de un dios máximo. Por esto cuando éste cae en combate, el Olimpo anarquista de la Ciudad Universitaria se desploma» (15).
Exactamente treinta y nueve años antes que su gran enemigo, el general Franco, moría en la madrugada del 20 de noviembre de 1936 la última gran esperanza del anarquismo: Buenaventura Durruti(*) . En la tarde del domingo 22 de noviembre, una gran masa de trabajadores (alrededor de medio millón) daba su último adiós a Durruti en Barcelona. El cortejo fúnebre, que atravesó varias calles de la ciudad (entre ellas, la Vía Layetana: Avenida de Buenaventura Durruti hasta el final de la guerra) con destino al Cementerio Nuevo, fue un impresionante espectáculo, en el que millares de hombres acudieron a rendir el postrer homenaje a su compañero. Quizá haya sido ésta -al igual que ocurrió en Rusia en el entierro de Kropotkin- la última gran manifestación libertaria de un país donde el anarquismo tuvo una acogida y difusión como en ningún otro del mundo.
Este año, 1976, se cumple el cuarenta aniversario de la muerte de uno de los más grandes anarquistas que jamás hayan existido: el leonés Buenaventura Durruti. El 20 de noviembre Durruti contará con más de un recuerdo emocionado.
I. G. I.
* Sobre la muerte de Durruti, Antonio Bonilla, hoy día residente en Zaragoza, mantiene una tesis nunca argumentada hasta ahora. En el número 80 del semanario «Posible», el antiguo compañero de Durruti confiesa a Pedro Costa Muste: «No cabe duda de que la bala que mató a Durruti salió del naranjero que portaba Manzana. Pudo ser casual o intencionadamente. Hoy, a la vista de lo que ocurrió después, opto por creer que fue intencionado el disparo». Lo que ocurrió después, según Bonilla, es que Manzana desapareció sin dejar rastro. Manzana se ha mantenido ilocalizable, desde entonces, en algún lugar de México, ignorándose si aún vive.

Este año, 1976, se cumple el cuarenta aniversario de la muerte de uno de los más relevantes anarquistas que jamás hayan existido. El 20 de noviembre, sin duda, Durruti contará con más de un recuerdo emocionado. En la foto, las tumbas -en el cementerio barcelonés de Montjuich- de tres anarquistas que han marcado un hito importante en la historia del movimiento libertario: Ferrer, Durrutí y Ascaso.
(1) Pío Baroja: "El Cabo de las Tormentas". Espasa-Calpe. Madrid.
(2) Waldo Bayer: «Severino Giovani, Editorial Galerna. Buenos Aires.
(3) «El Luchador», 8 de mayo de 1931.
(4) G. Gilabert: «Un héroe del pueblo: Durruti,,. Buenos Aires.
(5) Sobre los acontecimientos de Figols, ver: Eduardo de Guzmán, TIEMPO DE HISTORIA, n.° 14: «Cuando Figols proclamó el comunismo libertario».
(6) «La Voz de Aragón», 25 de enero de 1934.
(7) «La Solidaridad», 3 de marzo de 1934.
(8) «Solidaridad Obrera», 6 de marzo de 1936. Citado por John Brademans: Anarco-sindicalismo y Revolución en España, 1930-1937». Ariel. Barcelona.
(9) «Toronto Star», 18 de agosto de 1936.
(10) «Montreal Star», 30 de octubre de 1936. Citado por Hugh Thomas: «La Guerra Civil Española». Ruedo Ibérico. París.
(11) George Orwell: «Homenaje a Cataluña». Ariel. Barcelona.
(12) julio C. Acerare: «Durruti». Bruguera. Barcelona.
(13) Idem.
(14) Idem.
(15) JoanLlarch: «La muerte de Durruti. Ediciones Aurea. Barcelona.


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#351 De: Iram Nieto <iram_nieto@...>
Fecha: Mar, 10 de Mar, 2009 4:57 pm
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Saludos colegas:
 
Veo que el texto está en otro formato mas avanzado de word, me parece que es el del office que viene con el W-Vista.
 
Es posible que lo puedan cambiar de formato a una version anterior, para poder verlo¿? si no, no hay problema.
 
Hasta otra.
Iram desde México

--- El mar 10-mar-09, Hijosdelpueblo@yahoogroups.com <Hijosdelpueblo@yahoogroups.com> escribió:
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Fecha: martes, 10 marzo, 2009, 3:33 am


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#349 De: "Buenaventura" <caraquemada@...>
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Asunto: Tiempo de historia nº 24 noviembre de 1976.Buenaventura Durruti, un revolucionar
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Tiempo de historia nº 24 noviembre de 1976
Buenaventura Durruti, un revolucionario nato.
Ignacio G. Iglesias

Buenaventura Durruti nació en León el 14 de julio de 1896 y murió el 20 de
noviembre de 1936 en Madrid. Anarquista convencido, luchó toda su vida contra la
injusticia y la opresión, y ha pasado a la Historia como un revolucionario nato,
cuyo principal objetivo era la consecución de una sociedad nueva sin
explotadores ni explotados. (Vemos a Durruti muy pocas horas antes de su muerte,
fotografiado por el poeta soviético llya Ehrenburg.)
El 14 de julio de 1896 nacía en León Buenaventura Durruti, segundo de los ocho
hijos de Santiago Durruti y Anastasia Domínguez. De los ocho hermanos —Santiago,
Buenaventura, Vicente, Plateo, Benedicto, Pedro, Manuel y Rosa— sólo tres
sobrevivieron al finalizar la guerra. En 1932, durante una huelga, moría en León
uno de los hermanos de Durruti, junto a un anarquista llamado José María Pérez.
Otro murió durante los sucesos de Asturias de 1934. En 1936, comenzada la
guerra, Manuel Durruti se afiliaba a Falange Española, en León, y poco después
moría fusilado por los mismos falangistas al haberse negado a probar su lealtad
hacia la organización. Pedro, antiguo afiliado a Falange, fue fusilado en zona
republicana.
BUENAVENTURA Durruti asistió, durante su infancia, a la escuela leonesa de
Ricardo Fanjul. Parece ser que no pasó, como estudiante, de la mediocridad. Poco
más tarde, y a pesar de cierta oposición por parte de su familia, abandonaba la
escuela y aprendía el oficio de mecánico. Su maestro en esta tarea fue Melchor
Martínez, que tenía en León una gran reputación como revolucionario. (Llamaba la
atención por leer «El Socialista» en público). De hecho, fue el primer mentor
ideológico que Durruti tuvo. «Voy a hacer de tu hijo un buen mecánico, pero
también un buen socialista», decía Melchor Martínez al padre de Durruti.
En 1912 Durruti, influenciado por su padre —de ideas socialistas— y por M.
Martínez, se afiliaba a la «Unión de Metalúrgicos»; sin embargo, pronto
comprendió que el socialismo moderado de la UGT. —Unión General de Trabajadores—
no era lo que más le atraía. Una vez abandonado el trabajo en el taller de
Melchor Martínez, Durruti trabajó como montador de lavaderos de carbón. Iba a
ser Matallana, a 30 Kms. de León, el escenario de la primera dificultad que
Durruti tendría con las autoridades. Se encontraba allí con motivo de la
instalación de uno de estos lavaderos y no tardó en verse involucrado en un
conflicto provocado por los mineros, que exigían la destitución de uno de los
ingenieros cuya actitud era claramente contraria a sus intereses. Los mineros,
con el apoyo de Durruti y los demás mecánicos, consiguieron que el ingeniero
fuera despedido; sin embargo, al llegar Durruti a León se encontró con la
noticia, nada agradable, de que la Guardia Civil se había interesado por él.
Poco después, 1914, su padre le consigue un nuevo trabajo en la Compañía de
Ferrocarriles del Norte, como mecánico ajustador, empresa en la que el padre de
Durruti trabajó hasta caer enfermo. Allí se encontraba Durruti cuando, en 1917,
estalló la gran huelga revolucionaria, promovida por la UGT y secundada por la
CNT —Confederación Nacional del Trabajo—. Buenaventura desplegó durante la
huelga una gran actividad, contribuyendo a la quema de locomotoras y al
levantamiento del tendido de las vías, lo que significó su expulsión de la UGT
y, obviamente, el despido de la compañía. Con su amigo «El Toto» se dirigió en
primer lugar hacia Gijón, donde contactó con la CNT, y, posteriormente huyó a
Francia, ya que además de por saboteador era buscado por desertor.

Julio de 1936: Una de las últimas fotografías de Francisco Ascaso, el amigo
aragonés inseparable de Durruti. Ascaso fue uno de los primeros anarquistas que
murieron como consecuencia del alzamiento militar del 36. El día 20 de julio,
frente al cuartel de Atarazanas, cayo abatido de un balazo en plena frente
El 1 de enero de 1919 Durruti cruzó la frontera, clandestinamente, y se dirigió
a Asturias, donde debería realizar una misión encomendada por la CNT. Una vez
cumplida la misión, parece ser que estuvo en La Robla, a 25 Kms. de León,
implicado en un grave conflicto laboral, dirigiéndose poco después a Valladolid,
donde permaneció unos tres meses. Más tarde, y cuando se encaminaba hacia
Galicia, con el fin de participar en diversas acciones, fue detenido por la
Guardia Civil y enviado a La Coruña. Allí le identificaron como desertor y le
trasladaron a San Sebastián, siendo sometido a Consejo de Guerra y encarcelado.
Sin embargo, permaneció muy poco tiempo en la cárcel, ya que, con la ayuda de
varios compañeros, logró evadirse y huyó a Francia (julio de 1919) después de
haber pasado algún tiempo escondido en los montes.
En 1920 regresó a España, por San Sebastián, y se dirigió a Barcelona. Antes de
emprender la marcha hacia la ciudad catalana, rechazó un trabajo en una fábrica
de Rentería, que Manuel Buenacasa y otros compañeros le habían buscado, así como
un puesto en el Comité de Metalúrgicos de la CNT en el país vasco: «En mi
opinión los cargos importan poco —decía Durruti—. Lo importante para mí es la
base, a fin de poder obligar a los de arriba, desde ella, a que respeten sus
compromisos, impidiéndoles así, en la medida de lo posible, que se
burocraticen». A su paso por Euskadi, Durruti conoció a otros anarquistas
significados: Suberviola, Del Campo, Albaldetrechu y Ruiz, con los que creó el
grupo llamado «Los Justicieros», cuyo terreno de acción era, simultáneamente,
Aragón y Guipúzcoa. Durruti y el resto de «Los Justicieros» decidieron actuar
rápidamente, y su primer objetivo era Alfonso XIII. El monarca español debía de
asistir a la inauguración del Gran Kursaal de San Sebastián. La pretensión de
los anarquistas era acabar con la vida del rey valiéndose de explosivos, pero
sus intenciones se vieron frustradas ante el masivo despliegue policiaco que se
llevó a cabo en el País Vasco para lograr la captura de Durruti, Suberviola y
Del Campo, que habían sido denunciados.
En febrero de 1921, Durruti se encontraba en Andalucía en cumplimiento de una
nueva misión, cuyo fin era ampliar las bases del anarquismo en esta región. El 9
de marzo, en compañía de Juliana López que era el otro emisario en tierras
andaluzas, regresó a Madrid y fue apresado por la Policía. Ese día todo
individuó sospechoso era detenido en la capital. El día anterior, Eduardo Dato
había sido muerto a balazos por tres desconocidos. No obstante, Durruti,
haciendo uso de una falsa personalidad, logró engañar a la Policía y salió
libre, continuando su viaje de vuelta a Barcelona.
El grupo de «Los Justicieros», que más tarde cambió su nombre por el de
«Crisol», siguió en su línea de utilización de la violencia como respuesta a la
violencia desatada por la patronal. A finales de 1922, se constituía el grupo
«Los Solidarios», cuyo fin primordial era la lucha contra las bandas armadas que
subvencionaban los empresarios. Los choques entre estos grupos llegaron a
adquirir un carácter de verdadera guerra civil. «Los Solidarios» contaban con
varios colaboradores y gente de confianza cuya ayuda era solicitada según la
naturaleza del asunto que les ocupara. Los principales componentes del grupo
eran: Buenaventura Durruti, Francisco Ascaso, Juan García Oliver, Eusebio Brau,
Aurelio Fernández, Miguel García Vivancos, Alfonso Miguel, Ricardo Sanz,
Gregorio Suberviola, Rafael Torres Escartín, Juliana López, Ramona Berni y
Antonio «El Toto».
Uno de los primeros condenados a muerte, por el grupo, fue el cardenal-arzobispo
de Zaragoza, Juan Soldevilla y Romero (n. 1843). Sobre la ejecución de
Soldevilla, es muy interesante el fragmento de la novela de Pío Baroja «El Cabo
de las Tormentas» que a continuación reproduzco:
«El cardenal-arzobispo de Zaragoza era un reaccionario de influencia. La ejercía
no sólo en su sede sino en Barcelona y recomendaba a las autoridades de allí
medidas fuertes y duras contra los obreros y los agitadores. Los anarquistas
sabían que el arzobispo conferenciaba en Reus con los jefes de la Patronal de
Barcelona y daba consejos para atacar a la organización sindicalista obrera. La
banda marchó a Zaragoza; se entendieron los directores con una vieja anarquista
catalana que vivía allí hacía algún tiempo, la ciudadana Teresa, y entre todos
prepararon una emboscada y mataron al arzobispo una tarde que iba a una posesión
suya llamada «El Terminillo». El arzobispo fue muerto en el auto cuando entraba
en su finca, donde había establecido una escuela dirigida por monjas. Los
anarquistas le hicieron veinte disparos. El arzobispo cayó muerto y quedaron
heridos sus familiares y el chofer.» (1).

Durruti y sus compañeros se vieron obligados en numerosas ocasiones a emigrar de
un país a. otro, perseguidos por las distintas policías de aquellos países en
los que decidían actuar. En esta ocasión es Bruselas quien acoge a Durruti y
Ascaso. que aparecen en la imagen, junto con sus compañeras.
El 1 de septiembre se llevaba a cabo una nueva y espectacular acción de «Los
Solidarios»: el Banco de España de Gijón era objeto de un atraco a mano armada,
llevándose los asaltantes un botín de unas 675.000 pesetas. La ejecución del
asalto no fue fácil. Durruti, después de mantener un violento tiroteo con la
Guardia Civil, logró huir subiendo al tejado de una casa y abandonando la ciudad
al amparo de la noche. «La banda de Durruti» comenzaba a ocupar los titulares de
la Prensa burguesa. Días más tarde el mismo Durruti, ayudado por varios
compañeros, conseguía liberar a Francisco Ascaso, que se encontraba en prisión.

En París. Durruti conoció a otros anarquistas de gran prestigio, tales como
Louis Lecoin, tercero de izquierda a derecha, y Pierre Odeón, el cuarto, Los
demás que aparecen en la foto, tomada en Barcelona durante 1931, son (también de
izquierda a derecha) García Vivancos. García Oliver, Ascaso y Durruti.
Ambos amigos, Durruti y Ascaso, deciden emprender la marcha hacia Francia. Una
vez en París, toman contacto con otros anarquistas allí establecidos, y juntos
dan origen a la «Editorial Anarquista Internacional». La creación de esta
editorial tenía como fin propagar por todo el mundo las obras ideológicas y de
lucha del movimiento libertario. En París tuvieron conocimiento de la muerte de
varios de sus compañeros — Del Campo abatido a balazos por la Policía en
Barcelona— y de la detención de otros — Suberviola y Aurelio Fernández—.
A finales del año 1924, Durruti y Ascaso embarcaban con rumbo a Latinoamérica.
Fue Cuba el punto inicial de su periplo por estas tierras y allí encontraron
trabajo como cortadores de caña. Pronto comenzaron su labor en favor de los
trabajadores de aquel país, y el punto álgido de sus acciones fue la ejecución
de un empresario que mantenía a sus obreros en un lastimoso estado de esclavitud
medieval. La activa búsqueda de los dos anarquistas por la Policía les convenció
de la necesidad de abandonar la isla, y se dirigieron a México. Allí se
encontraron con Jover y Vivancos, y juntos continuaron su peregrinar por
Uruguay, Chile, Perú y Argentina bajo la denominación de «Los Errantes».
Waldo Bayer, autor de un libro sobre el anarquista Severino Giovani —fusilado en
Argentina el 1 de febrero de 1932—, narra alguna de las actividades de Durruti y
sus compañeros a su paso por el continente americano:
«Si bien ya ha habido antecedentes en nuestro país, de esta clase de anarquismo
expropiador, su verdadero auge se debe a la acción emprendida por los
anarquistas españoles Francisco Ascaso y Buenaventura Durruti; dos figuras
verdaderamente legendarias que, necesitados de seis millones de pesetas exigidas
por un juez español para liberar a ciento veintiséis de sus compañeros, inician
una serie de asaltos a casas bancarias que comienza en España, con el Banco de
Cataluña, sigue en México y luego por los países del Pacífico, asientan sus
bases en Chile, donde obtuvieron un buen botín, llegan a la Argentina, donde
asaltan el Banco de San Martín, cruzan el Río de la Plata, llegan a Montevideo
donde realizan otros asaltos con éxito y luego regresan a Europa en un increíble
periplo de coraje a toda prueba y desenfado. Esa gente sabía resolver las
situaciones más difíciles con absoluta tranquilidad y sangre fría» (2).
Durruti, Ascaso y Jover, buscados por casi todas las policías de Sudamérica,
decidieron regresar a Europa. Para ello embarcaron en un trasatlántico que se
dirigía a Inglaterra. Sin embargo, al tener que etectuar el barco una parada de
emergencia en Canarias, los tres amigos se creyeron descubiertos y a punto de
ser entregados a las autoridades españolas. Afortunadamente para ellos, no había
motivo de alarma y, unas semanas después, el barco reemprendió su marcha hasta
Inglaterra. Cruzaron el Canal de la Mancha y, poco antes del primero de mayo, se
encontraban en París. Allí, Durruti trabajó durante algún tiempo en el sector
metalúrgico y conoció a otros anarquistas de gran prestigio: Sebastián Faure,
Louis Lecoin, Voline, Pedro Archinof y Néstor Mackno, su alma gemela.
El 14 de julio de 1924 era el día señalado para que Alfonso XIII, acompañado del
dictador Primo de Rivera, llegara a París, invitado por el Gobierno francés con
motivo de la Fiesta nacional. Enterados de la visita, «Los Solidarios» dedicaron
mes y medio a preparar un plan para acabar con la vida del monarca español. Para
ello se pertrecharon de gran cantidad de munición, tres fusiles y un automóvil.
El atentado se llevaría a cabo en la estación anterior a París, donde el tren en
el que viajaba la comitiva real efectuaría una breve parada. El vagón que
ocupaban el rey y sus acompañantes sería ametrallado y huirían en el automóvil.
Sin embargo, la Policía francesa fue puesta en antecedentes y el plan de los
anarquistas quedó frustrado. El 25 de junio, en un modesto hotel parisiense de
la calle Legéndre, Durruti, Ascaso y Jover eran detenidos y posteriormente
encarcelados. El 2 de julio aparecía la noticia de su detención en la Prensa.
Las demandas de extradición por parte de diversos Gobiernos, entre ellos, el de
España, no se hicieron esperar. El porvenir de los libertarios españoles se
enturbiaba.
Faure y Lecoin promovieron una gran campaña en favor de los detenidos para que
no fuesen entregados a ninguno de los Gobiernos peticionarios de la extradición.
Los anarquistas españoles fueron juzgados —la defensa corrió a cargo de Lecoin—
y definitivamente indultados en julio de 1927. No obstante, no se les permitía
la residencia en territorio francés. La misma Policía francesa les introdujo
clandestinamente en Bélgica. Poco después, era la Policía belga quien utilizaba
el mismo método con respecto a Francia. Nuevamente descubiertos en este país,
Bélgica les admitió, si bien para permanecer allí tuvieron que adoptar una
personalidad falsa previo acuerdo con la Policía belga! A propósito de está
extraña situación, Ascaso comentaba: «Es lo más curioso que me ha ocurrido
nunca. La legalidad sirviéndose de la ilegalidad». Durante este período -1927,
exactamente— era creada, en Valencia, la FAI —Federación Anarquista Ibérica—,
cuyo primer secretario fue el portugués Germinal da Sousa. Su finalidad era
activar el movimiento libertario y acercar la CNT hacia el ideal puramente
anarquista, en oposición al colaboracionismo y moderación que pregonaban algunos
de sus miembros, Pestaña, Peiró, Juan López, etc., lo que posteriormente originó
una división entre ambas tendencias. Para pertenecer a la FAI era condición
indispensable ser afiliado a la CNT. No nos vamos a ocupar aquí de la estructura
y funcionamiento de la FAI, pero sí diremos que con su creación el anarquismo de
acción iba a adquirir una nueva dimensión.
El 14 de abril de 1931 era proclamada la Segunda República Española. El 15
regresaba a España Buenaventura Durruti. Este hombre, junto con Ascaso, Oliver,
Federica Montseny, Jover y demás partidarios del anarquismo práctico, iban a ser
quienes dominarían la nueva organización anarquista.
El 1.° de mayo la FAI lanzó su primer aviso serio a la República. En el Palacio
de Bellas Artes de Barcelona se celebró un gran mitin, en el que se elaboró una
lista de reivindicaciones obreras: disolución de la Guardia Civil, expropiación
de las pertenencias a órdenes religiosas, desaparición de los monopolios,
reparto de los cotos de caza... (3). Allí, Durruti se dirigió al auditorio: «Si
fuéramos republicanos, afirmaríamos que el Gobierno provisional se va a mostrar
incapaz de asegurarnos el triunfo de aquello que el pueblo le ha proporcionado.
Pero como somos auténticos trabajadores, decimos que, siguiendo por ese camino,
es muy posible que el país se encuentre cualquier día de estos al borde de la
guerra civil. La República apenas sí nos interesa; la aceptamos como punto de
partida de un proceso de democratización social...». Una vez finalizado el
mitin, se organizó una gran manifestación en cuya cabeza marchaban los
inevitables Durruti, Ascaso y Oliver. La Guardia Civil, puesta sobre aviso, hizo
frente a la pacífica manifestación. Los resultados del enfrentamiento fueron:
dos muertos y varios heridos por los guardias, y un muerto y quince heridos por
parte de los cenetistas y un pelotón de soldados de infantería que, mandados por
el capitán Miranda, se prestó a defender a los trabajadores del ataque de que
habían sido objeto.
La intranquilidad de la clase obrera se hace palpable en todas partes. Los
conflictos y las huelgas se suceden por todo el país: Sabadell, Lérida, Gijón,
etc. En Madrid, Sevilla y Málaga, los conventos comienzan a arder. Mientras todo
esto sucedía, Emilianne Morin, la compañera de Durruti, daba a luz a la hija de
ambos: Colette. Casi al mismo tiempo, moría en León el padre de Durruti. Con tal
motivo, éste se dirigió a su ciudad natal para asistir al entierro que fue, a la
vez que el adiós definitivo a un hombre honrado, un gran homenaje a la presencia
de un gran revolucionario. Durruti fue invitado por los sindicatos de la CNT
leonesa a un mitin que se celebraría unos días después. Aceptó la invitación el
anarquista leonés y, como consecuencia, las autoridades intentaron detenerle.
Sin embargo, la amenaza de Durruti les hizo desistir de su propósito: «Detenedme
y quizá mañana León y toda y su provincia se vean envueltas en una gran huelga
general».
El día señalado para la celebración del mitin, la plaza de toros se encontraba
repleta de trabajadores. La reunión estaba presidida por Tejerina, secretario
local de la CNT. Allí, Durruti se dirigió a sus paisanos y les habló durante
largo tiempo sobre el momento prerrevolucionario que se estaba viviendo en
España. Efectivamente, Durruti no se equivocaba. El 18 de enero de 1932 se iba a
roducir un gran acontecimiento en la historia del movimiento libertario. El
escenario fue la cuenca minera del Alto Llobregat. Ese día se proclamaba allí el
comunismo libertario. Figols fue el primer pueblo en lanzarse a la aventura
revolucionaria. Tras Figols, Manresa, Berga y varios pueblos más.
Inmediatamente, el Gobierno hizo uso de la Ley de Defensa de la República. La
rápida intervención del Ejército y la posterior represión fueron las medidas
tomadas. Los responsables serían detenidos, pero la represión no sólo se
localizó en esta comarca sino que se extendió por toda España. «Durruti dijo a
los mineros que la democracia burguesa había fracasado; que era necesario
realizar la revolución; que la emancipación total de la clase trabajadora
solamente podía conseguirse mediante la expropiación de la riqueza que detentaba
la burguesía y suprimiendo el Estado. Aconsejó a los mineros de Figols que se
preparasen para la lucha final, y les enseñó la manera de fabricar bombas con
botes de hojalata y dinamita» (4).
En la mañana del día 21, Durruti y los hermanos Ascaso eran detenidos. Al
amanecer del 10 de febrero, un destarlado y viejo trasatlántico salía del puerto
de Barcelona llevando a bordo 125 detenidos como consecuencia de los sucesos del
Alto Llobregat. Su destino era Guinea. Sin embargo, el Gobernador de
Villa-Cisneros se negó a admitir en su jurisdicción a Buenaventura Durruti, al
que consideraba asesino de su padre, Fernando González Regueral, ex-gobernador
de Bilbao, cuya ejecución había tenido lugar varios años antes en León. Durruti
no había tenido nada que ver en la ejecución material del acto, ya que los
autores de este atentado fueron Suberviola y «El Toto». El hecho, en definitiva,
fue que Durruti y algunos compañeros detenidos fueron trasladados a
Fuerteventura (5).
Una vez que Ascaso y Durruti recobraron la libertad —fueron los últimos en
abandonar el destierro junto con Cano Ruiz—, sus esfuerzos se encaminaron hacia
la preparación de la sublevación que tendría lugar en enero del 33. Durruti,
Ascaso y García Oliver eran los encargados de coordinar el alzamiento en
Barcelona. El fracaso de esta sublevación es conocido; sin embargo, los
anarquistas lucharon a fondo en diversos puntos del país. En Andalucía, la
represión llevada a cabo fue de dimensiones trágicas. Suficientemente conocido
es el episodio protagonizado por el mismísimo Azaña: «¡Ni heridos, ni
prisioneros! ¡Tirar al vientre!».
Poco después, Durruti hacía un análisis sobre el fracaso de la insurrección: «Es
cierto que las condiciones no estaban maduras. Si hubiera sido así no estarían
muchos de nosotros en prisión. Pero también es cierto que estamos atravesando un
período prerrevolucionario y que no podemos permitir a la burguesía que domine
la situación haciéndose fuerte en el poder del Estado (..) . Es bajo esta
perspectiva como debe interpretarse la tentativa revolucionaria del 8 de enero,
puesto que jamás ha pasado por nuestra cabeza la idea de que el éxito de la
Revolución consiste en la toma del poder por una minoría que después impondrá su
dictadura al pueblo. Nuestra conciencia revolucionaria es opuesta a esta
táctica. Nosotros queremos una revolución por y para el pueblo. Fuera de esta
concepción no hay revolución posible. (...). Por todo elle, lo que nadie podrá
discutirnos es que nuestra intentona no haya cumplido con el objetivo de
constituirse en un ataque pensado y dirigido contra el mismo corazón del sistema
capitalista y estatal, herido de muerte tras el levantamiento de los mineros del
Alto Llobregat».
En abril, Durruti y Ascaso eran detenidos, después de haber asistido a una
reunión, cuando se dirigían a sus casas. El jefe de la Policía de Barcelona,
Miguel Badía, y el consejero de Orden Público, el fascista José Dencás, hicieron
declaraciones en el sentido de que, con la detención de Ascaso y Durruti, «la
FAI había quedado completamente desarticulada». Los dos amigos estuvieron en la
cárcel de Barcelona hasta julio, en que fueron trasladados al penal de Santa
María (Cádiz). Ascaso permaneció allí hasta octubre y Durruti fue liberado unos
días antes, después de haber sido juzgado como «vagabundo», una de tantas
fórmulas jurídicas que los Gobiernos idean como justificación de sus arbitrarias
detenciones. «¡Aplicarme a mí la ley de vagabundos! ¡A mí, que me he pasado la
vida trabajando! —decía Durruti encolerizado—. Acepto que se me acuse de
disparar contra la fuerza pública, o de tratar de transformar esta sociedad que
desapruebo y execro, pero... ¡acusarme de vagabundo!... ¡No hay ningún juez que
tenga el derecho de juzgar al obrero Durruti como a un vagabundo! ¡Decídselo así
a vuestros superiores!».
En noviembre del 33 las derechas ganan las elecciones, pasando a gobernar
Lerroux y sus radicales que serían posteriormente apoyados por el reaccionario
Gil-Robles y su organización de Derechas Autónomas. Una de las primeras medidas
del nuevo Gobierno fue declarar el Estado de Emergencia por temor a que los
trabajadores se levantaran contra el derechismo gubernamental. En efecto, el 8
de diciembre, varios puntos de la península se encontraban en huelga general:
Barcelona, Valencia, Granada, Córdoba, Badajoz, Huesca... En las demás capitales
reinaba una gran confusión. Aragón era el principal centro de la insurrección.
En Barbastro, Calanda, Alcampiel, Valderrobles, Alcoriza y otros pueblos hubo
numerosos enfrentamientos con las fuerzas gubernamentales. En casi todos ellos
se llegó a proclamar el comunismo libertario. Como consecuencia de la represión
llevada a cabo, hubo más de ochenta muertos y las cárceles se vieron de nuevo
repletas. Allí fueron a parar Durruti, Cipriano Mera e Isaac Puente, componentes
del Comité Nacional Revolucionario cuya misión era coordinar el alzamiento.
La mayoría de los detenidos fueron, sin embargo, liberados muy pronto merced a
la imaginación de Durruti, que arguyó un audaz plan que sus compañeros no
detenidos se encargaron de llevar a la práctica. «La Voz de Aragón» daba así la
noticia: «Ayer tuvo lugar un suceso de una audacia increíble. Un grupo de siete
individuos, armados con pistolas, penetraron en las dependencias del Tribunal de
Urgencia de Zaragoza, donde se instruye la causa por los recientes
acontecimientos revolucionarios: los asaltantes sorprendieron a los jueces y sus
secretarios cuando se encontraban más atareados, obligándeles a permanecer
inmóviles, tras lo cual se apoderaron de la totalidad del sumario concerniente
al movimiento de diciembre último. Después de esto, los siete hombres
desaparecieron a toda prisa» (6).
Los nuevos interrogatorios sólo pudieron probar la «culpabilidad» de los
responsables más significados, entre ellos los tres componentes del Comité
Revolucionario. Durruti, Mera y Puente fueron conducidos al penal de Burgos,
donde permanecieron hasta recobrar la libertad en el mes de mayo.

Durruti estableció el puesto de mando cerca de Bujaraloz. Allí recibía a
periodistas y amigos y preparaba los planes de la guerra y de la revolución.
Durruti, al igual que el ucraniano Mackno, pensaba que la guerra y la revolución
social eran dos cosas poco menos que inseparables.
Por lo que a la política del gobierno se refiere, parece que la crisis estaba
cerca. Los reaccionarios se estaban aproximando de un modo alarmante a las
esferas del poder. «La Solidaridad» así lo hacía notar: «Nuestra consigna
suprema es:  «Frente a todo intento fascista; frente a no importa qué tipo de
dictadura; frente a toda revolución política, la revolución social de los
trabajadores ibéricos. Frente a toda transmisión de poderes, la consigna
revolucionaria de los trabajadores: destrucción del Estado, negándoles la
obediencia que lo sostiene. Ocupación de las fábricas, de los talleres, de todos
los lugares de trabajo. Socialización de las tierras, incautación de los
municipios por las fuerzas populares. Proclamación de la comuna libre».
¡Obreros! ;Trabajadores todos de España, militéis donde sea, os adjetivéis
comunistas, socialistas, sindicalistas o anarquistas!... ¡Por la Revolución, por
la Libertad, por la Justicia, por la Anarquía!...» (7).
Mientras, en Barcelona continúa la huelga de tranvías. En Madrid, el ramo de la
construcción acuerda el paro. En Tarragona, Valls, Manresa, etcétera, las
huelgas se intensifican. En Zaragoza, abril comienza con el preludio de una gran
huelga general que habría de durar treinta y seis días. Hubo despidos,
detenciones...; sin embargo, los trabajadores no desanimaron. Fue en Zaragoza
donde se iba a manifestar de un modo grandioso esa solidaridad que los
militantes libertarios pregonaban. Una gran caravana de camiones fue organizada
para recojer a los hijos de los huelguistas y llevarlos a las casas de las
familias obreras que, por toda España —principalmente Cataluña—, se habían
ofrecido para acoger a los niños zaragozanos mientras la huelga durase. Allí, en
el centro vital de la operación, se encontraba una vez más Buenaventura Durruti,
a cuyo esfuerzo se debió en gran parte que un puñado de hombres, los
desheredados, dieran una de las más grandes e impresionantes demostraciones de
solidaridad humana.

Durante el desarrollo de la lucha en Aragón, los grandes propietarios huían
despavoridos ante el demoledor avance de la, "Columna Durruti", que aplastaba
todo foco de resistencia que encontraba a su paso. En la foto, varios
dinamiteros confederales, que tuvieron una gran participación en el curso de las
batallas libradas en este frente.
El «bienio negro», 1934-1936, siguió transcurriendo entre huelgas, detenciones
arbitrarias, tiroteos, asesinatos de obreros... Triste balance provocado por la
ascensión al poder de la CEDA —Confederación Española de Derechas Autónomas—,
comandada por aquél al que la gran mayoría del país veía como el más fidedigno
representante del advenimiento del fascismo: Gil-Robles. No andaban, en
absoluto, desencaminados quienes así pensaban. La revolución asturiana del 34 y
su posterior represión es un ejemplo fiel, a la vez que estremecedor, de lo que
los Gobiernos pueden hacer con unos hombres indefensos y desesperados que se
habían lanzado a la lucha, sin importarles lo más mínimo lo único que todavía
les quedaba por perder: la vida. Eran el ministro de la Guerra, Diego Hidalgo, y
el general Franco quienes dirigían, desde Madrid, las operaciones militares que
aplastaron el movimiento insurreccional asturiano. Por estas fechas, 5 de
octubre, Durruti es encarcelado de nuevo. Mientras el proceso de desintegración
del régimen del «bienio negro» se acelera hasta alcanzar su punto culminante el
9 de diciembre de 1935. Lerroux se ve obligado a abandonar el cargo y es
sustituido por Portela Valladares, nombrado por el presidente Alcalá Zamora. De
esta forma quedaron frustradas las esperanzas de Gil-Robles, que soñaba con el
poder absoluto. Portela disolvió el Parlamento y se fijaron elecciones para el
16 de febrero. Durante los dos primeros meses de 1936, se suceden los mítines
organizados por la CNT v la FAI en contra del fascismo y abogando por la unidad
revolucionaria. Ante la proximidad de las elecciones, los libertarios más
prestigiosos ya no pregonaban el absentismo. Era un riesgo demasiado peligroso.
Triunfante en las elecciones el Frente Popular, las reformas se van haciendo
necesarias. Así lo hace ver Durruti el 4 de marzo, en el transcurso de un mitin
celebrado en el Price de Barcelona. Aludiendo a la restauración de la
Generalidad y de Companys, Durruti decía: «No venimos aquí a celebrar festejos
por la llegada de unos señores. Venimos a decir a los hombres de izquierda que
fuimos nosotros los que determinarnos su triunfo, y que somos nosotros los que
mantenemos los conflictos que deben ser solucionados inmediatamente. Nuestra
generosidad determinará la reconquista del 14 de abril» (8).
En mayo, del 1 al 12, se celebraba en Zaragoza el IV Congreso de la CNT, que se
auguraba como de gran importancia. El primer hecho que sorprendió fue el elevado
número de asistentes: 649 delegados en representación de 982 sindicatos y
550.595 afiliados. (Por aquellas fechas, el contingente de trabajadores
encuadrados en la CNT se aproximaba al millón y medio.) En este Congreso se
convocó a los sindicatos disidentes —los treintistas— que se mostraron
dispuestos a su reintegración en el seno de Confederación. El triunfo de la FAI
era inapelable. Durante las sesiones del Congreso, se pasó revista a los
problemas más acuciantes de la clase trabajadora y se teorizó sobre su solución
inmediata: paro forzoso, disminución de horas en la jornada laboral sin que el
sueldo disminuyera, reforma agraria, oposición al lock-out patronal, retiro,
etc. También se trató la situación político-militar del país, se clarificaron
los conceptos sobre el comunismo libertario y se planteó la cuestión de la
alianza revolucionaria.
El día de la clausura se celebró en la plaza de toros de Zaragoza un
espectacular mitin, al que acudieron varios miles de trabajadores procedentes de
toda España. La ciudad estaba prácticamente «tomada» por los
anarco-sindicalistas. El éxito del Congreso —al que Durruti asistió como
representante del Sindicato Unico Fabril y Textil de Barcelona— quizá fuera una
de las causas primordiales que aceleró, si no contribuyó de manera decisiva, los
sucesos venideros. El 18 de julio de 1936 se iniciaba la sublevación militar.
Muchos de los más prestigiosos hombres de izquierda fueron casi sorprendidos.
Las dudas y la falta de decisión de las primeras horas constituyeron una de las
razones fundamentales de la derrota republicana. No era éste el caso de CNT-FAI.
Los militantes barceloneses ya trataban, días antes, de conseguir armas con el
fin de impedir que los militares de Barcelona se alzaran. La negativa de
Companys a armar al pueblo exasperó los ánimos de los anarquistas. Ellos fueron
los primeros en lanzarse a la calle con el propósito de frenar la intentona
militar. A las pocas horas de producirse el intento militar, se luchaba
tenazmente en los centros neurálgicos de la ciudad. Al frente de las fuerzas
populares se encontraban Durruti, Ascaso, Jover, García Oliver, Aurelio
Fernández y otros significados anarcosindicalistas de la región. De momento,
parecía que la sublevación había sido controlada. El mismo general Goded, jefe
de los sublevados en aquella zona, era detenido. Durruti parecía mostrarse
satisfecho de los resultados conseguidos. Sin embargo, el lunes día 20, el
anarquista leonés sufría un duro golpe: frente al cuartel de Atarazanas —lugar
donde los anarquistas encontraron la más dura resistencia— moría de un balazo en
plena frente Francisco Ascaso. El suceso encorajinó de tal modo a Durruti que él
mismo se dirigió al lugar donde se libraba la batalla y se lanzó contra las
puertas del cuartel. Sus compañeros, animados por el ejemplo, no tardaron en
imitarle y poco después la bandera blanca ondeaba en el reducto de los
militares. Los anarquistas habían acabado con el movimiento faccioso de
Barcelona en cuestión de treinta y dos horas.
El 21 de julio se constituía un Comité Central de Milicias Antifascistas, que
quedó estructurado del siguiente modo: tres representantes de la UGT, José del
Barrio, Salvador González y Antonio López; tres de la Esquerra, Juan Pons, Jaime
Miravitlles y Artemio Ayguadé; uno de Acción Catalana, Tomás Fábregas; uno de la
Unión de Rabassaires, José Torrents Rosell; uno del POUM, José Rovira; uno del
PSOE, José Miret; dos de la FAI, Aurelio Fernández y Diego Abad de Santillán; y
tres de la CNT, Juan García Oliver, José Arens y Buenaventura Durruti. Una vez
formado el Comité, publicó un bando cuya finalidad abarcaba un doble objetivo:
reclutar hombres y crear las suficientes medidas de seguridad en la retaguardia.

La escasez de armas era la principal obsesión de Durruti —aquí, con otros jefes
militares— en su lucha contra el fascismo. La escasez, según testimonio de
George Orwell, era terrible. El mismo Orwell se extrañaba de que no se
produjeran deserciones en masa: «No había nada que les sujetara en el frente,
salvo la lealtad de clase...
El texto del bando pecaba en cierto modo de dirigismo, por lo que no satisfizo
en absoluto a Durruti. En algún momento se llegó a temer un enfrentamiento entre
él y el Comité. Pero no llegó a producirse, ya que Durruti consiguió formar su
columna de milicianos muy pronto con el fin de dirigirse a Zaragoza, cuya
conquista era vital para el posterior desarrollo de la contienda, y así poder
llevar a cabo su propia lucha revolucionaria, fuera de los cauces de la política
al uso. El 24 de julio, la legendaria «Columna Durruti» salía de Barcelona con
destino a Aragón. El comandante Pérez-Farrás formaba parte de la columna como
delegado y técnico militar. Durruti y Pérez-Farrás no llegaron casi nunca a
estar de acuerdo en las decisiones que había que tomar, concebían un ejército
donde la donde la autoridad y la disciplina férrea estuvieran ausentes. Parece
ser que Farrás se volvió más tarde a Barcelona, sustituyéndole como técnico
militar el sargento Manzana, quien se iba a convertir en un eficacísimo
colaborador de Durruti. Manzana era un hombre allegado a la ideología cenetista,
y, por tanto, totalmente antimilitarista. Momentos antes de partir hacia el
frente, el periodista canadiense Von Passen mantuvo una entrevista con Durruti,
que fue publicada en el «Toronto Star» y que por su interés creo oportuno
transcribir:
DURRUTI. El pueblo español quiere la Revolución y está en trances de hacerla, a
lo cual se oponen los fascistas. Este es el planteamiento general. En tales
condiciones, no hay más que dos caminos: la victoria de los trabajadores, es
decir, la libertad, o el triunfo de los facciosos, que significa la tiranía.
Ambos contendientes saben muy bien lo que les espera si son vencidos. Por esta
razón yo creo que la lucha será dura. Para nosotros se trata de destruir la
reacción fascista de tal forma que no levante ya nunca más la cabeza en España.
De hecho estamos dispuestos a acabar con el fascismo de una vez por todas,
incluso a pesar del gobierno republicano.
VON PASSEN.—¿Por qué a pesar del gobierno republicano? ¿Es que acaso el gobierno
republicano no lucha también contra la rebelión fascista?
D.—No hay gobierno en el mundo que luche contra el fascismo para destruirlo.
Cuando la burguesía ve que el poder se les escapa de las manos, recurre al
fascismo para mantener sus privilegios. Es lo que ha ocurrido en España. Si el
gobierno republicano hubiera deseado de verdad poner fuera de combate a los
fascistas, hace ya tiempo que lo habría podido hacer. En lugar de combatirlos a
fondo, no ha hecho más que buscar compromisos y acuerdos. Incluso en este
momento, hay miembros del gobierno que hablan de adoptar medidas más bien
moderadas contra los fascistas.
V. P.—Largo Caballero e Indalecio Prieto han afirmado que la misión del Frente
Popular era la de salvar la República y restaurar el orden burgués, mientras que
tú, Durruti, me dices que el pueblo quiere llevar la Revolución mucho más lejos.
¿Cómo interpretar esta contradicción?
D. El antagonismo es evidente. Esos señores, como demócratas burgueses que son,
no pueden tener otras ideas que las que profesan. Pero el pueblo, la clase
obrera, no se engaña. Los trabajadores saben lo que quieren. Nosotros luchamos
no por el pueblo, sino con el pueblo, es decir, por la Revolución. Somos
conscientes de que en esta lucha estamos solos y que no podemos contar más que
con nosotros mismos. Desde un principio sabemos ya cuál será la actitud de
Rusia. Para la Unión Soviética, después de haber hecho su revolución pequeño
burguesa, lo que cuenta es su tranquilidad. Por esta tranquilidad, Stalin ha
sacrificado a luti trabajadores alemanes, cosa que ya hizo anteriormente con los
chinos. Por eso nosotros queremos hacer nuestra propia razón por lo que creemos
que hoy mejor que para mañana: si es posible antes de que estalle la próxima
guerra europea. De este modo nuestra actitud servirá de ejemplo a los obreros
italianos y alemanes, los cuales podrán apreciar cómo se lucha contra el
fascismo. Es por esta razón por la que creemos que nadie nos ayudará. Hitler y
Mussolini, lo mismo que los demócratas ingleses y franceses, temen el contagio
revolucionario, que es lo que, en otro sentido, le ocurre también a Stalin.
V. P. ¿Entonces tú, Durruti, no crees que Francia e Inglaterra puedan ayudaros,
una vez que se concrete el apoyo de Hitler y Mussolini a vuestros enemigos?
D. No hay gobierno alguno que desee ayudar a una revolución proletaria. Sin
embargo, es posible que las rivalidades que existen entre los distintos
imperialismos puedan influir en nuestra lucha. Franco, por ejemplo, es indudable
que hará lo que pueda para poner a Alemania contra nosotros. Pero esto, al fin
de cuentas, no es lo más importante, como ya he dicho antes, no esperamos ayuda
de nadie, ni siquiera de nuestro gobierno» (9).
La toma de Caspe fue el primer enfrentamiento serio que la «Columna Durruti»
hubo de librar. Una vez conquistada la plaza, los milicianos abrieron su radio
de acción y todos los pueblos inmediatos fueron conquistados: Peñalba, Osera,
Monegrillo, Fortlete, Bujaraloz, Candasnos, Valfarta, Pina del Ebro, ...
Durruti estableció el puesto de mando cerca de Bujaraloz. Allí recibía a
periodistas y amigos, Faure y Simone Weill entre estos últimos, y preparaba los
planes de la guerra y de la revolución. Durruti, al igual que el ucraniano Mack
no, pensaba que la guerra y la revolución social eran dos cosas poco menos que
inseparables. Las colectividades agrícolas comenzaban a funcionar apenas la
columna realizaba una conquista. La colectivización aragonesa llegó a abarcar
más del 70 por 100 de la población de aquella región. El número de
colectividades era de 450 y la adhesión a este tipo de explotación comunal de la
tierra era totalmente voluntaria.
Fue así como, unidos los intereses de los campesinos, se formaba en una
asamblea, y por decisión de la mayoría el Consejo de Aragón, que vio la luz en
Bujaraloz y era el encargado de coordinar el proceso colectivizador. El Consejo,
promovido por Durruti, se llegó a formar a pesar de la oposición de algunos
compañeros del leonés, como Antonio Ortiz y Gregorio Jover, y de la tenaz
resistencia opuesta por los comunistas. Durante el desarrollo de la lucha en
Aragón, los grandes propietarios huían despavoridos ante el demoledor avance de
la «Columna Durruti», que aplastaba todo foco de resistencia que encontrara a su
paso. Respecto a las ruinas que ocasionaban los ataques de los milicianos
anarquistas, decía Durruti al corresponsal del «Montreal Star»: «Hemos vivido
siempre en míseros barrios, y si destruimos, también somos capaces de construir.
Fuimos nosotros quienes construimos en España, en América y en todas partes,
palacios y ciudades. Nosotros los trabajadores podemos construir ciudades
mejores todavía; no nos asustan las ruinas. Vamos a convertirnos en los
herederos de la tierra. La burguesía puede hacer saltar por los aires y arruinar
su mundo antes de abandonar el escenario .de la Historia. Pero nosotros llevamos
un mundo nuevo en nuestros corazones» (10).
Por otra parte, la escasez de armas era la principal obsesión de Durruti. Esta
escasez, según testimonio a Gerorge Orwell, era terrible. El mismo Orwell se
extrañaba de que no se produjeran deserciones en masa: «No había nada que les
stljetara en el frente, salvo la lealtad de clase (11).
Para tratar de solucionar este problema, Durruti se trasladó a Madrid, con el
fin de entrevistarse con Largo Caballero, que ocupaba la Presidencia y el
ministerio de la Guerra. Largo tampoco proporcionó armas a Durruti. Pidió a éste
que regresara al frente de Aragón y prometió enviarle dinero para la adquisición
de armamento. Durruti regresó a Aragón, pero el dinero no llegó nunca. El boicot
—incom-prensible desde cualquier punto de vista— propugnado por los estamentos
gubernamentales contra Durruti y los anarquistas, era manifiesto. Pierre
Besnard, secretario general de la AIT —Asociación Internacional de
Trabajadores—, realizó una visita a la España republicana en 1936. Su objetivo
era internacionalizar el conflicto, de modo que Inglaterra y Francia
intervinieran en favor de los republicanos. No se vio favorecido por el éxito.
En su informe sobre su visita decía: «...La revolución española está
retrocediendo, pero no tiene la culpa el pueblo, que lucha con entusiasmo
incomparable, sino sus dirigentes, que van a remolque de los acontecimientos,
demostrando que han perdido la iniciativa revolucionaria y que están dispuestos
a aceptar las situaciones más humillantes, como la que tuve que soportar yo
mismo frente a Largo Caballero (...) Si el anarquismo comete la estupidez de
colaborar con Largo Caballero, aunque sólo sea apoyándole, la Revolución estará
irremediablemente perdida. El único medio que existe para salir de este círculo
infernal es la prueba de la fuerza. Pero yo me pregunto si los dirigentes de la
CNT son los mismos hombres que se lanzaron a la calle el 19 de julio...

Exactamente treinta y nueve años antes que el general Franco, moría en la
madrugada del 20 de noviembre de 1936 Buenaventura Durruti. En la tarde del
domingo 22, una gran masa de trabajadores daba su último adiós a Durruti en
Barcelona. La imagen muestra un aspecto parcial de esta despedida
multitudinaria.
Diríase que solamente hay uno que escape a esta regla: Durruti, un
revolucionario nato y original, que en muchos aspectos recuerda a Néstor Mackno.
Al igual que el guerrillero ucraniano, Durruti tampoco se separa del pueblo,
contrariamente a lo que hacen otros dirigentes. Por lo demás, Durruti es
superior a Mackno en algunos puntos, sobre todo en lo que se refiere al dominio
que el español ejerce sobre sí mismo» (12).
El hecho claro es que Durruti se encontraba prácticamente solo. Incluso muchos
de sus camaradas más antiguos, como García Oliver, se habían dejado arrastrar
hacia la politización. Otros, como Abad de Santillán, se movían en una especie
de ambivalencia, que resultaba totalmente desconcertante. En octubre del 36,
Madrid se encontraba en peligro. Largo Caballero se dirigió a todas las
organizaciones para tratar de aunar esfuerzos. Se formó, como primera medida, un
nuevo Gobierno y cuatro representantes de la CNT entraron a formar parte de él:
Juan López, Juan Peiró, Federica Montseny y Juan García Oliver. Inmediatamente
después de formado el Gobierno, sus componentes se trasladaron a Valencia, y en
Madrid quedaba constituida una Junta de Defensa presidida por el general Miaja.
Se pidió la colaboración de los anarquistas para la defensa de Madrid. Horacio
M. Prieto, secretario general de la CNT, se dirigió rápidamente a Aragón. El
motivo del viaje no era otro sino entrevistarse con Durruti. Su colaboración en
la defensa de Madrid era considerada vital. «¡No hay nada que hablar! ¡Yo no
pienso moverme de Aragón!», —fue la respuesta de Durruti—. Prieto arguyó razones
de tipo disciplinario y de responsabilidad. Durruti le contestó: «¡Yo no conozco
otra disciplina que la Revolución. En cuanto a los demás, aprendeos esto de una
vez: ¡Yo me cago en vuestras responsabilidades de burócratas!» (13).
Poco después, eran Abad de Santillán y Federica Montseny quienes trataban de
convencer a Durruti. Por fin, ante la cantidad de presiones, Durru ti, con un
contingente de 1.800 milicianos, parte hacia Madrid. El sargento Manzana le
acompañaba como técnico militar, y como secretario iba Mora. Al mando de las
agrupaciones que formaban la columna, iban Bonilla, José Mira y Liberto Roig.
Miguel Yoldi, Ricardo Rionda y el propio Durruti formaban el Comité de Guerra.
El 15 de noviembre, los hombres de Durruti ya se encontraban en la Ciudad
Universitaria de Madrid haciendo frente a las tropas fascistas. El lugar de
destino de los anarquistas, el más comprometido y peligroso, hizo que las bajas
alcanzaran en muy poco tiempo un elevado número. El día 18, la «Columna Durruti»
solamente contaba con 700 hombres de los 1.800 que se habían desplazado a la
capital. El día 19, los milicianos de Durruti se prepararon para asaltar el
Hospital Clínico, defendido por tropas moras y Guardia Civil. Las indicaciones
dé: Durruti no fueron seguidas con exactitud y, como consecuencia, sólo se
pudieron tomar parte de las plantas del Clínico, quedando en la parte superior
tropas nacionales. Poco después, le llegan noticias a Durruti de que sus hombres
querían abandonar el Clínico. Durruti, acompañado por Julio Grave (chofer) y por
Bonilla y Miguel Yoldi —parece ser que también iba Manzana—, se dirigió hacia el
Hospital. Durante el trayecto, poco antes de llegar al punto de destino, Durruti
y sus acompañantes se encontraron con un pequeño grupo de milicianos, que daban
la sensación de ser descontentos que abandonaban su puesto de combate. Durruti
habló con ellos y les convenció para que volvieran a sus puestos. Una vez
diluido el confusionismo creado por esta situación, Durruti se acercó al coche.
En este momento sonó un fogonazo, y el anarquista leonés se desplomaba al suelo
con una bala incrustada en su pecho. En el Ritz, convertido en hospital, los
doctores Bastos, Monje, Fraile y Santamaría firmaban —en la madrugada del día 20
de noviembre de 1936— el diagnóstico final de Buenaventura Durruti: «Muerte
causada por una hemorragia pleural», El proyectil se encontraba alojado en la
región del corazón (14).
La desmoralización hizo presa entre los combatientes anarquistas. La muerte de
su compañero, acaecida en circunstancias extrañas, les afectó en gran manera. La
mayoría de los milicianos libertarios abandonaron Madrid y regresaron a Aragón.
Martínez Bande, historiador y militar, comenta acerca de
Durruti:...«Buenaventura Durruti había aparecido desde los momentos iniciales de
la guerra como el «líder» anarquista más interesante, el más arrojado en un
mundo de arrojados, y el que seguramente también comprendió primero qué es lo
que había pasado en España tras el 18 de julio. Esto es, el que mejor supo
adaptarse a las circunstancias de la guerra. El potenció a sus hombres, a
quienes muchos calibraron, seguramente, casi como pequeños dioses, a la sombra
de un dios máximo. Por esto cuando éste cae en combate, el Olimpo anarquista de
la Ciudad Universitaria se desploma» (15).
Exactamente treinta y nueve años antes que su gran enemigo, el general Franco,
moría en la madrugada del 20 de noviembre de 1936 la última gran esperanza del
anarquismo: Buenaventura Durruti(*) . En la tarde del domingo 22 de noviembre,
una gran masa de trabajadores (alrededor de medio millón) daba su último adiós a
Durruti en Barcelona. El cortejo fúnebre, que atravesó varias calles de la
ciudad (entre ellas, la Vía Layetana: Avenida de Buenaventura Durruti hasta el
final de la guerra) con destino al Cementerio Nuevo, fue un impresionante
espectáculo, en el que millares de hombres acudieron a rendir el postrer
homenaje a su compañero. Quizá haya sido ésta —al igual que ocurrió en Rusia en
el entierro de Kropotkin— la última gran manifestación libertaria de un país
donde el anarquismo tuvo una acogida y difusión como en ningún otro del mundo.
Este año, 1976, se cumple el cuarenta aniversario de la muerte de uno de los más
grandes anarquistas que jamás hayan existido: el leonés Buenaventura Durruti. El
20 de noviembre Durruti contará con más de un recuerdo emocionado.
I. G. I.
* Sobre la muerte de Durruti, Antonio Bonilla, hoy día residente en Zaragoza,
mantiene una tesis nunca argumentada hasta ahora. En el número 80 del semanario
«Posible», el antiguo compañero de Durruti confiesa a Pedro Costa Muste: «No
cabe duda de que la bala que mató a Durruti salió del naranjero que portaba
Manzana. Pudo ser casual o intencionadamente. Hoy, a la vista de lo que ocurrió
después, opto por creer que fue intencionado el disparo». Lo que ocurrió
después, según Bonilla, es que Manzana desapareció sin dejar rastro. Manzana se
ha mantenido ilocalizable, desde entonces, en algún lugar de México, ignorándose
si aún vive.

Este año, 1976, se cumple el cuarenta aniversario de la muerte de uno de los más
relevantes anarquistas que jamás hayan existido. El 20 de noviembre, sin duda,
Durruti contará con más de un recuerdo emocionado. En la foto, las tumbas —en el
cementerio barcelonés de Montjuich— de tres anarquistas que han marcado un hito
importante en la historia del movimiento libertario: Ferrer, Durrutí y Ascaso.
(1) Pío Baroja: "El Cabo de las Tormentas". Espasa-Calpe. Madrid.
(2) Waldo Bayer: «Severino Giovani, Editorial Galerna. Buenos Aires.
(3) «El Luchador», 8 de mayo de 1931.
(4) G. Gilabert: «Un héroe del pueblo: Durruti,,. Buenos Aires.
(5) Sobre los acontecimientos de Figols, ver: Eduardo de Guzmán, TIEMPO DE
HISTORIA, n.° 14: «Cuando Figols proclamó el comunismo libertario».
(6) «La Voz de Aragón», 25 de enero de 1934.
(7) «La Solidaridad», 3 de marzo de 1934.
(8) «Solidaridad Obrera», 6 de marzo de 1936. Citado por John Brademans:
Anarco-sindicalismo y Revolución en España, 1930-1937». Ariel. Barcelona.
(9) «Toronto Star», 18 de agosto de  1936.
(10) «Montreal Star», 30 de octubre de  1936. Citado por Hugh Thomas: «La 
Guerra Civil Española». Ruedo Ibérico.  París.
(11) George Orwell: «Homenaje a Cataluña». Ariel. Barcelona.
(12) julio C. Acerare: «Durruti». Bruguera. Barcelona.
(13) Idem.
(14) Idem.
(15) JoanLlarch: «La muerte de Durruti. Ediciones Aurea. Barcelona.

#348 De: "jmeproductions1" <james@...>
Fecha: Jue, 26 de Feb, 2009 10:26 pm
Asunto: Lanzada mi nueva iniciativa documental
jmeproductions1
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Estimados Amigos,
Siendo el hijo de una superviviente de la Guerra Civil Española, pero criado en
los Estados
Unidos, mi conocimiento de aquella historia se me fue comunicado en trocitos por
parientes, y siempre teñido de alguna perspectiva personal.  Sabia que fue un
evento de
importancia global, pero no era capaz de separar los hechos reales de la
ficción.
Finalmente, en el 2004, me propuse descubrir la "verdad" de la Guerra Civil. 
Imagina mi
sorpresa cuando lo que descubrí fue un movimiento internacional por
reconciliarse con la
misma historia.  Remember Spain (Recuerda España), es una cronica multimedia de
mi
odisea, y de la gente, fenómenos, y eventos que voy descubriendo a medida que me
uno a
este processo que algunos llaman "la recuperación de la memoria historica."

Es mi gran placer formalizar el lanzamiento de Remember Spain con Episodio 1: 
Los Re-
creadores (version en Castellano proximamente).  Os invito a acompañarme en mi
viaje, y
animo vuestros
comentarios, preguntas, y contribuciones (en forma de fotos, videos, cuentos, y
ideas)
mientras visitamos las primeras lineas de una guerra inolvidada.  Remember Spain
se
presentara mensualmente a traves del 2009 en una serie de episodios y
comentarios.

http://rememberspain.org/

Atentamente,
James Mercé Edwards

#347 De: alejandro de torogarcia <alextorog@...>
Fecha: Mar, 24 de Feb, 2009 10:11 pm
Asunto: Nuevas actualizaciones www.memorialibertaria.org/valladolid/
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Se agradece difusión
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LOS APÓSTOLES DE LA IDEA O LA LLEGADA DEL ANARQUISMO A ESPAÑA

 

LA TIERRA PROMETIDA

En septiembre del año 1868 la revolución encabezada por los generales Serrano y Prim ponía fin a la monarquía de los Borbones. Se abría así uno de esos clásicos períodos de euforia que jalonan la historia española y que culminaría en 1873 con la sublevación cantonal durante la Primera y efímera República. Aquella revolución, pronto denominada La Gloriosa, supuso un importante acicate para la clase obrera, el proletariado, por utilizar un término que entonces comenzaba a estar en boga. Marx y Engels fijarían su atención en España a raíz de La Gloriosa y Bakunin enviaría un delegado a la Península para formar lo que sería el núcleo original de la Primera Internacional. Así llegó el anarquismo a España.

http://www.memorialibertaria.org/valladolid/spip.php?article110

 

PRIMER CONGRESO OBRERO ESPAÑOL. BARCELONA 1870.

 

Francisco Cea García asiste como representante de la sección local de la AIT de Valladolid y de sociedades vallisoletanas ( tejedores, sastres, zapateros, sombrereros, tipógrafos ) con 448 socios al congreso obrero de Barcelona (1870).

 

http://www.memorialibertaria.org/valladolid/spip.php?article111

 

Francisco Cea García

 

Tío materno de Ricardo Mella. Fundó en 1869 la sección de la AIT de Valladolid.

 

http://www.memorialibertaria.org/valladolid/spip.php?article112

 

 

Miguel Campuzano García

 

Valladolid, 19-9-1894 / Caracas (Venezuela), 24-9-1964. Destacado militante en los campos de la enseñanza y del periodismo. En 1913 abrió escuela en su ciudad, cerrada algo más tarde ante la oposición clerical.

 

http://www.memorialibertaria.org/valladolid/spip.php?article113

 

 



Con el nuevo Windows Live lo tendrás todo al alcance de tu mano

#346 De: alejandro de torogarcia <alextorog@...>
Fecha: Mar, 10 de Feb, 2009 6:51 pm
Asunto: Nuevas actualizaciones www.memorialibertaria.org/valladolid/
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From: alextorog@...
Subject: Nuevas actualizaciones www.memorialibertaria.org/valladolid/
Date: Tue, 10 Feb 2009 18:46:02 +0000

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Centenario de Francisco Ferrer i Guardia: a todo el movimiento libertario y a tod@s

Frank Mintz

Octubre de 2009 va a ser otro intento de traicionar la Memoria Histórica con un Ferrer i Guardia encasillado como progre y masón insigne, catalán victima de Madrid, artífice de la enseñanza laica y un interminable etcétera. Queremos mantener la entereza de Ferrer i Guardia a través de un sitio web www.centenario-ferreriguardia.org y desde el enfoque del militante aniquilado por el Poder terrorista del capital. Llamamos a tod@s los compañer@s y organizaciones del movimiento libertario a alimentar el sitio, a preparar celebraciones y a recordar en las luchas a Francisco Ferrer i Guardia. El fusilamiento del enseñante Francisco Ferrer i Guardia es uno entre muchos ayer, hoy y … ¿mañana?

http://www.memorialibertaria.org/valladolid/spip.php?article107

 

FLORENTINO SALCEDO ABASCAL (17-01-1940)

Nació en Valladolid el 19 de Junio de 1904. Ingresó en la cárcel de Santa Rita el día 1 de diciembre de 1939, el mismo día que su esposa lo hacía en la cárcel de Ventas.

 

http://www.memorialibertaria.org/valladolid/spip.php?article109

 

Leopoldo García Ortega.Alborada viguesa

Como consecuencia del incremento del trabajo clandestino del Comité Local cenetista, la policía dio un primer aviso en julio de 1960, al detener a Víctor Francisco, Dalmacio Bragado, Leopoldo García Ortega y otros dos militantes vigueses, acusándolos de organización y propaganda ilegal y de mantener relaciones con el exilio. Mientras Leopoldo García Ortega y los otros dos confederales, fueron liberados tras diez días de duro interrogatorio, Dalmacio Bragado y Víctor Francisco pasaron una temporada de dos meses en la cárcel.

 

 

http://www.memorialibertaria.org/valladolid/spip.php?article36

 

MARÍA DE LA SALUD PAZ LOZANO HERNÁNDEZ (19-01-1940)

Pertenecía a la SIA (Solidaridad Internacional Antifascista). Ingresó en la prisión de Ventas el 1-12-1939 con un bebé de cinco meses, Florentino Salcedo Lozano.

 

http://www.memorialibertaria.org/valladolid/spip.php?article108

 

 

 



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#345 De: "amalia7766" <amabado@...>
Fecha: Jue, 5 de Feb, 2009 9:47 am
Asunto: FALLECE ANTONIO VARGAS
amalia7766
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El 31 de enero moría Antonio Vargas Rivas a la edad de 91 años.


Sirva esta crónica como homenaje póstumo; recuerdo indeleble de este
infatigable anarquista de corazón generoso. Siempre tuvo palabras de
ánimo y aliento para con los que como él, compartimos ideario.
Testigo y protagonista de una época singular de la historia de
España, reivindicó constantemente el papel desempeñado antes y
durante la Guerra Civil por las organizaciones anarquistas, en
demasiadas ocasiones vilipendiadas por la historiografía oficial.
Militó en las tres ramas del movimiento libertario, las Juventudes
Libertarias, la FAI pero particularmente en la CNT la central
anarcosindicalista a la que perteneció desde 1934.
La diáspora de los vencidos lo llevó a Orán donde terminaría
siendo "huésped" del campo de concentración de Djelfa en el desierto
Argelino. En noviembre de 1942 sería liberado por el ejército inglés
en plena II Guerra Mundial donde terminaría alistándose para
continuar la lucha contra el fascismo.
Desde su regreso a su ciudad natal, después de un largo exilio en
Inglaterra su casa se convirtió en un ir y venir de compañeros,
historiadores e investigadores. Ya en 1977 Frank Mintz recogía su
testimonio en el libro "La Autogestión en la España Revolucionaria".
Los últimos años de su vida los dedicó a publicar sus memorias. En
octubre de 2008 publicó "Guerra, Revolución y Exilio de un
Anarcosindicalista". Datos para la historia de Adra. Ciudades como
Almería, Motril, Granada, Málaga y como no Adra acogió la
presentación de este libro organizado por los sindicatos de la de CNT.
Antonio Vargas nos dejó, nos dejó con la dignidad de los hombres que
nunca han capitulado.
Que la tierra le compense en levedad todo lo que la adversidad peso
sobre él.


http://www.lahaine.org/index.php?p=35898

#344 De: Soy yo <caraquemada@...>
Fecha: Mar, 3 de Feb, 2009 12:24 pm
Asunto: Félix Martínez, secretario general de ''Los amigos de Durruti''
caraquemada
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Félix Martínez, secretario general de ''Los amigos de Durruti''


170  visita/s |2 de Febrero del 2009 [10:37]

[Miguel Amorós] Un repaso a la vida de Félix Martínez, secretario general del grupo "Los Amigos de Durruti".

    Félix Martínez Palacios fue uno de esos hombres que la gente de orden llama “incontrolados”. Originario del norte (de León o de Asturias, o puede que de Navarra), donde nació hacia 1907, este irreductible fue de cárcel en cárcel hasta llegar a Barcelona. Según Joaquín Pérez, que le conoció en 1934, formó un grupo anónimo dedicado básicamente a las expropiaciones. El único trabajo que se le conocía era el de chofer, y no es probable que estuviera sindicado. Cuando una vez le preguntó la policía por su oficio, confesó irónicamente ser torero. El recurso a los atracos se empleó tras los fracasos de las insurrecciones de 1933. Las cárceles se llenaron de presos y miles de familias fueron abocadas a la miseria. Ni los sindicatos ni los comités pro presos podían hacerse cargo de las necesidades de tantos compañeros, pues la persecución policial los tenía medio desmantelados. Encima, la escisión treintista todavía había debilitado más a la organización confederal, que perdía afiliados cotizantes cada día. En esas circunstancias las expropiaciones no eran un paliativo descabellado a tantas penalidades, pero brindaban un arma a los enemigos del proletariado, que hacían responsables de todo a sus hombres públicos y a sus organizaciones. La opinión dominante entre los sindicalistas era comprensiva con el fenómeno. Balius, respondiendo a los ataques de la prensa burguesa, escribía en la Soli:

      “Cuando un anarquista comete un error o incurre en algo reprobable, no hay que achacar la culpa a la organización anarquista, sino que debemos fijarnos en el medio donde convivimos. “Los hombres somos hijos del medio en que vivimos. Es pues, el régimen capitalista, el culpable de toda deficiencia social.

      Y ya que nos achacan todos los atracos, he de recomendar a nuestros detractores que examinen el régimen burgués y se percatarán de que la sociedad actual es una sociedad organizada de atracadores. Desde el pequeño comerciante, pasando por el pequeño industrial, hasta llegar a los más potentes consorcios capitalistas, no hacen otra cosa que especular, que en palabras concretas quiere decir robar (...) la diferencia que existe entre el salteador y el comerciante es insignificante...”


    Balius recalcaba que los expropiadores actuaban por su cuenta y que eran enteramente responsables de sus actos, por lo que estos no podían imputarse a la FAI o a la CNT, que en absoluto los habían ordenado o sugerido. Cierto, pero con matices. Existían estructuras “de defensa” paralelas que proponían los golpes o facilitaban información y armas. El producto íntegro del atraco era para los presos y sus hijos, para los compañeros necesitados, para la prensa obrera y para la compra de armas y pertrechos. Los expropiadores no se guardaban ni un céntimo y a menudo vivían más pobremente que aquellos a los que socorrían. Hasta la misma prensa hostil lo reconocía. La decadencia de las luchas obreras y el éxito relativo de las expropiaciones llevó a demasiada gente por ese camino, que realmente actuaba por cuenta propia y con bastante menos altruismo. Como quiera que sea, la proliferación de atracos acabó implicando a las organizaciones libertarias, pues había expropiadores que al ser detenidos declaraban pertenecer a la CNT o la FAI y se acogían al Comité Pro Presos. Dicho comité había sido constituido para ayudar a los obreros presos por culpa de la lucha social, no para pagar abogados a atracadores, por altruistas que fuesen. Y por si fuera poco, la CNT negociaba con las autoridades la apertura de sus locales y el permiso para reemprender sin problemas la actividad sindical. El mes de abril de 1935, de la pluma de un casi desconocido Mariano R. Vázquez, salió un artículo en la Soli condenando ese tipo de procedimientos, inspirado en la polémica que sostuvo Kropotkin con los ilegalistas. Decía que las expropiaciones individuales no eran diferentes de la práctica mercantil, y que la CNT era una organización que pretendía una expropiación colectiva de la burguesía, es decir, que aspiraba a la revolución proletaria y a la abolición del capitalismo.

    Al despuntar 1933, Félix Martínez Palacios formó grupo con un italiano recién llegado, perseguido en su país por actividades políticas, llamado Giuseppe Vicari. El valenciano José Orts era quien hacía realmente de chofer. El resto, Enrique Pérez Bayo y los hermanos navarros Enrique y Emilio Otelna. Empezaron atracando estancos, hasta que el 7 de marzo dieron un golpe en la Oficina de Arbitrios Municipales del puerto. El día 17 del mismo mes, cuando se disponían a asaltar un despacho de la avenida Blasco Ibáñez, fueron detectados por uno de los numerosos agentes de vigilancia con que el gobernador civil había sembrado por Barcelona. Se organizó una accidentada persecución por los portales Xifré y la plaza Palacios, a consecuencia de lo cual fue detenido Félix, incautándosele una pistola “express”, con su cargador y tres cápsulas de recarga. Más tarde lo fueron el valenciano y Vicari, que habían conseguido huir del escenario de los hechos. Al cabo de una semana cayeron los tres que faltaban. Como quiera que la detención de Félix se produjo antes del asalto, no había delito real. Las diligencias indagatorias de la policía tampoco lograron resultados, pues no se pudo conseguir pruebas que relacionasen al grupo con otros atracos. Cuando se vio la causa, el fiscal retiró la acusación pero solicitó la aplicación de la ley de vagos, sin éxito. De todas formas, habían transcurrido quince meses durante los cuales es de suponer que los encartados los pasasen en prisión. De nuevo en libertad, Martínez fue más cauto. Prestó sus servicios a otros grupos de acción, como el de Progreso Ródenas o el del mismo Joaquín; un buen conductor era esencial en cualquier actividad arriesgada. Pero estos no realizaban atracos, sino preparativos de fugas y sabotajes en apoyo de las huelgas. En mayo de 1935 se convocó en Barcelona una reunión secreta a la que asistieron Durruti y otros significados anarquistas, junto con miembros de grupos expropiadores. Posiblemente estuvo presente Martínez o alguno de su grupo. Allí se pusieron las cartas sobre la mesa; Durruti habló claro:

      “Más de un millón de obreros sindicados en la CNT que esperan el momento propicio para hacer la “gran expropiación colectiva”, exige de nosotros, militantes de ese movimiento, comportamientos adecuados a las necesidades de la lucha. Hoy son las colectivas, las acciones de masa. Y es por esta razón que, lo que ha sido superado por la marcha de la historia, no puede ser mantenido, porque es una forma de lucha contraproducente y caduca...”


    Los atracos casi cesaron, pero no sólo debido a Durruti, sino al hecho de encontrarse desarticulados o presos la mayoría de grupos. Tal era el caso, por ejemplo, del grupo de José Serrano Castroviejo, un futuro miembro de Los Amigos de Durruti, sepultado en un mar de sumarios de la autoridad militar y la jurisdicción ordinaria. Martínez peleó en las calles de Barcelona el 19 de julio y no descuidó ir a la Modelo para vaciarla de compañeros. Tras el triunfo proletario marchó con Durruti hacia Zaragoza. Acompañaba a numerosos hombres de acción, algunos de ellos antiguos expropiadores: Campón, Ballano, Esplugas, Bueno, Flores, Ripoll, los Ruano, Ródenas, Joaquín Pérez, Arís, Alba, Aubí, etc. Félix Martínez quedó adscrito a la centuria 21, sector de Gelsa, y siguió haciendo de chofer, participando en “misiones” especiales en la retaguardia. Cuenta Joaquín Pérez que encontrándose en Albacete por un asunto, se les cruzó por el camino el director de la cárcel de Murcia, lugar que Félix había frecuentado, y lo ejecutó en el acto. En aquellos tiempos, bien por simpatía, bien por arrojo, llegó a gozar de cierta popularidad en la columna. A finales de año era un elemento importante del Comité de Guerra de la IV Agrupación de Gelsa. Un parte del espionaje franquista fechado el 9 de enero de 1937 dice: “En Gelsa de Ebro, manda Pablo Ruiz, auxiliado por Ródenas y por Félix Martínez.” La columna, con Durruti al frente, se opuso al decreto de militarización. Muerto Durruti, una parte de ella aceptó militarizarse, mientras que otra, principalmente los sectores de Gelsa y Velilla de Ebro, se negó a hacerlo. El responsable de llevarla a cabo, Manzana, acompañante de Durruti cuando una extraña bala lo hirió de muerte, bien cubierto por la Organización, usó toda clase de amenazas. Los milicianos, soliviantados y dándose cuenta que aquello era la señal más patente de la contrarrevolución en marcha, abandonaron el frente, llevándose consigo fusiles, pistolas, bastantes bombas de mano de fabricación cenetista (de las que se encendían con un puro) y dos ametralladoras. En Barcelona celebraron una reunión donde acordaron proseguir la labor revolucionaria que Durruti encarnaba, creando una agrupación. Había muchos franceses y alemanes del Grupo Internacional. También se les adhirieron viejos militantes con funciones importantes en la retaguardia como Bruno Lladó, Francisco Pellicer, Alejandro Gilabert, Antonio Romero o Jaime Rodríguez. Un local expropiado de Las Ramblas les sirvió de sede social. El día 15 de marzo quedó definitivamente constituida, siendo nombrado Félix Martínez secretario de su Junta Directiva. Los demás miembros de la junta, salvo Balius, eran todos milicianos. No siendo escritor ni orador, su papel en la agrupación, a pesar del rango, no debió de ser importante. Los Amigos de Durruti tomaban sus decisiones en asamblea. No interviene en los mitines del Poliorama y del Goya y su nombre nunca saldrá a relucir, pero lo mismo podríamos decir de otros. Siguió siendo secretario de la agrupación al menos hasta julio o agosto de 1937, pues Balius, preso en julio, salió de la cárcel en septiembre y ocupó el cargo que había quedado vacante. Félix Martínez participó en los combates de Mayo, y como secretario de Los Amigos de Durruti tuvo que estar presente en las reuniones con el POUM. Jordi Arquer menciona en un borrador sobre los Amigos de Durruti que escribió para Bolloten a un tal Martín, que bien podría ser él. Pudo abandonar la agrupación cuando ésta porfió en su enfrentamiento con los Comités, como hicieron otros militantes más conocidos, por ejemplo, Gilabert, Santana Calero o Aubí. Joaquín Pérez supuso que se había dejado corromper, abandonando ideales que no tenía muy arraigados. No se reintegró en el Ejército Popular, como muchos hicieron, sino que permaneció en la retaguardia al servicio de las instancias dirigentes de la CNT. Hallamos un documento con fecha de 27 de junio de 1938 que autoriza a un tal Félix Martínez Palacios a circular por el frente en calidad de miembro del Comité Regional de Cataluña de la CNT-FAI. Es pues de un permiso de circulación. En otro documento, esta vez una hoja de paga fechada el 20 de enero de 1939, Félix Martínez figura como “responsable del Servicio Auxiliar” de la Sección de Defensa del Comité Regional.

    La Sección de Defensa tiene su origen en la iniciativa del Comité Peninsular de la FAI de un “Comité de Guerra” encargado de recabar información de los frentes y de las industrias de guerra y de sustituir en el tiempo a la pléyade de comisiones de los grupos, juventudes, cuarteles, sindicatos e incluso fábricas, que mantenía la infraestructura de las milicias. Con pretexto de la eficacia, típico de la burocracia, --se argumentaba “la necesidad de resolver los problemas que planteaba la guerra”-- se trataba en realidad de una maniobra centralizadora destinada a hacer sentir la autoridad de los Comités de la casa CNT-FAI en los frentes. En efecto, su primera labor consistió en informar sobre las resistencias a la militarización. Lo componían Ascaso y Huix por la CNT, y Picas y Grünfeld por la FAI. Sin embargo, dadas las interferencias con la Consejería de Defensa, en manos de la CNT, que ya desempeñaba las mismas funciones, y con el Comité Regional, que despachaba directamente estos asuntos, la eficacia de tal comité, llamado después “Sección de Defensa”, en principio fue nula. Nadie se fiaba, ni pasaba ninguna información. La situación cambió después de mayo de 1937, al completarse la militarización de las columnas. Entonces la CNT competía en los organismos estatales con otras organizaciones y necesitaba estar cerca de los Estados Mayores para saber lo que se cocía, además de controlar a sus combatientes. Una de sus primeras preocupaciones fue la de impedir la circulación de prensa crítica y propaganda clandestina en el frente. Así se acabó con “Frente y Retaguardia” y se persiguió la difusión de “El Amigo del Pueblo” o “Alerta...!”. Por una parte, la ingente burocracia se financiaba con los pluses de la oficialidad afiliada; por otra, los comunistas no cejaban de sustraer unidades confederales a sus mandos propios, destituyendo, arrestando --y asesinando-- a cuantos oficiales y comisarios se opusieran, lo que dejaba prever una ofensiva en toda regla llegado el momento propicio. La fuerza militar y la información militar se traducían en fuerza política, y las cosas no serían diferentes en caso de acabar la guerra bien porque triunfase la República, bien porque se acordara un armisticio. Además, al disolver los cuadros de defensa confederal y los comités de defensa, órganos de combate descentralizados, la propia Organización quedaba desprotegida ante el menor ataque. En consecuencia, la Sección de Defensa pasó a tener importancia capital, y el mismísimo Comité Nacional tuvo la suya (todos los Comités crearon una). Diversos Comités de Enlace aparecieron para coordinar las diferentes secciones. Cuando la represión se abatió sobre los militantes de la CNT-FAI y las JJLL, la Sección de Defensa fue el único organismo capaz de conseguir alguna información –poca-- de los presos en poder del SIM. Poco después del ascenso de Negrín a la jefatura del Estado algunas secciones elaboraron planes para llevar a cabo golpes de mano en caso de necesidad. En Cataluña se montó una estructura capaz con los antiguos grupos de defensa confederal, disueltos en agosto de 1937; el caso llegó a preocupar tanto al Gobierno, que en diciembre de 1938 mandó asaltar la Casa CNT-FAI en busca de armas. En la zona Centro la Sección de Defensa, dirigida por Val, llegó a ser el organismo libertario de mayor poderío, demostrando su fuerza en el golpe de Casado. Un burócrata imberbe como Grünfeld o alguien que no había pegado un tiro en toda la guerra como el veterano Picas no resultaban idóneos en el frente o en los barrios. Mejor un experimentado miliciano y hombre de acción como Félix Martínez, capaz de inspirar confianza en los anarquistas que los mismos burócratas de la CNT empezaban a llamar “incontrolados”.

    El miliciano refractario se había transformado en un responsable del Comité, y buen conocedor del frente de Aragón en su anterior tarea de chofer, el “presidente” de la agrupación “Amigos de Durruti” acabará pues en el Comité Regional de la CNT catalana. Otros, desencantados, volvieron a las expropiaciones. Ante el amansamiento general ante la burocracia orgánica y el Estado, el hombre libre hace la guerra por su cuenta y golpea lo primero que ve. Ninguna salvación en la miseria política y el adiestramiento sindical dominante. En un estado de espíritu para el que nada vale la pena, todo es permisible. El ideal, mil veces hollado por los dirigentes que se llenaban la boca con él, empieza por uno mismo. Pero el no someterse nunca es un título de nobleza muy peligroso cuando la autoridad estatal se tambalea. José Alba, compañero suyo en el comité de guerra de Gelsa y en Los Amigos de Durruti fue fusilado en las postrimerías de 1938, a causa de un atraco al mercado del Born. Progreso Ródenas hubo de permanecer escondido el resto de la guerra y Joaquín Pérez, condenado a muerte por tenencia de armas, pudo salvarse in extremis, al romper la puerta de la celda cuando los franquistas entraban en Barcelona. Al acabar la guerra Martínez debió pasar a Francia por La Jonquera, con el resto del Comité Regional, pero su nombre se esfuma en la emigración. Por su temperamento podemos suponer que participó “a su modo” en la resistencia contra los alemanes y contra Franco, aunque del exilio no nos hayan llegado noticias suyas, ni se haya dejado oír su voz. Para la gente que no quiere dejar rastros, vale que la palabra sea de plata, pero el silencio es oro.


    Miguel Amorós, enero de 2009


#343 De: alejandro de torogarcia <alextorog@...>
Fecha: Do, 25 de Ene, 2009 6:05 pm
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Ni Catalanistas ni Bizkaytarras

Lo dije tiempo atrás en La Protesta, de Valladolid, y juzgo conveniente repetirlo hoy en esta publicación barcelonesa, donde quiera que se considera y estudia un derecho, individual ó colectivo, surge un atropello cometido por el Estado, esa entidad destinada teóricamente a garantir al individuo y a las colectividades el uso de sus legítimos derechos, aunque en la práctica sólo consiga lesionarlos.

* Artículo de Anselmo Lorenzo aparecido en el periodico La Huelga General, Barcelona, número 2, de noviembre de 1901.

http://www.memorialibertaria.org/valladolid/spip.php?article99

 

Enciclopedia Histórica del Anarquismo Español

Miguel Iñiguez

http://www.memorialibertaria.org/valladolid/spip.php?article100

 

 

Arturo Lodeiro Sánchez.

Natural de Valladolid. Condenado a muerte en el Sumario nº 48.310. Tenía 35 años. . Perteneció a CNT-FAI. Fue otro miembro de la saca del 27 de Abril de 1940, junto con Fidel Losa Petite, Virgilio Escámez, etc. También queda reflejada su persona en el libro de Eduardo de Guzmán "Nosotros los asesinos", le nombra como un mecánico de Valladolid.

 

 

http://www.memorialibertaria.org/valladolid/spip.php?article101

 

La Regional Centro, Asturias, León, Palencia de CNT en 1936

Provincia de Valladolid

Arroyo de la Encomienda: Campesinos 21

Medina de Rioseco: Campesinos 62

Valladolid: Ferroviarios 190

Oficios Varios 763

1036

http://www.memorialibertaria.org/valladolid/spip.php?article102

 

 

 



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#342 De: alejandro de torogarcia <alextorog@...>
Fecha: Sáb, 10 de Ene, 2009 4:40 pm
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POEMAS EN CAL VIVA

LA LUZ MORTECINA TRASPASÓ EL VELO

GUERRA CIVIL Y REPRESIÓN

ZONA NACIONAL DE RETAGUARDIA

CATARSIS Y ESCLARECIMIENTO HISTÓRICO

JERÓNIMO JESÚS DE LA TORRE TAPIAS

http://www.memorialibertaria.org/valladolid/spip.php?article96

 

LA HUELGA GENERAL

Entre la prensa libertaria de España, ocupa un destacado lugar el periódico La Huelga General. La lista de sus colaboradores eran la crema y nata de la intelectualidad anarquista internacional de principios del siglo XX como Jean Grave, Pedro Kropotkin, Errico Malatesta, Carlos Malato, Fermin Salvochea, Anselmo Lorenzo, Tárrida del Mármol, Soledad Gustavo, Domela Nieuwenhuis, Teresa Claramunt, Eliseo Reclus, Federico Urales, entre otros.

http://www.memorialibertaria.org/valladolid/spip.php?article97

Pedro Orobón Fernández.

Al igual que Valeriano, fue políglota y tradujo las colaboraciones internacionales aparecidas en Tiempos Nuevos en París durante el periodo que estuvo dirigido por Manuel Pérez.

http://www.memorialibertaria.org/valladolid/spip.php?article98

 

 



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#341 De: alejandro de torogarcia <alextorog@...>
Fecha: Mar, 6 de Ene, 2009 12:34 pm
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Video sobre Buenaventura Durruti realizado por el Taller de Imágenes de CGT" en 1996

 

Video sobre Buenaventura Durruti, realiazado con imagenes de archivo por el Taller de imagenes de CGT en 1996.

Duración: 10 minutos

http://es.youtube.com/watch?v=3bPzBH2236w

http://www.memorialibertaria.org/valladolid/spip.php?article44

La CNT en Valladolid

La CNT en Valladolid significó, como en otras comarcas del país, la incorporación del movimiento obrero a las corrientes más modernas del momento. Las que se mostraron como la mejor arma de la que disponían los trabajadores para hacer frente al desarrollo del capitalismo nacional. Como quedó demostrado durante la huelga de la Canadiense en Barcelona durante los primeros meses de 1919.

http://www.memorialibertaria.org/valladolid/spip.php?article48

Breve Esbozo militancia política de Leopoldo García Ortega

Una de las actividades que realizo junto con el hermano de Pedro Herrera, destacado militante vallisoletano anarquista en Cataluña durante la guerra, fue marchar a Arroyo de la Encomienda a explicar a los jornaleros de dicha localidad el comunismo libertario .También asiste en Palencia a una conferencia impartida por Federica.

http://www.memorialibertaria.org/valladolid/spip.php?article36

Germán Alonso Galán

Frente de Madrid 1936.

El Cielo está nublado.
El pájaro agorero no vendrá.
El triunfo de la canalla se ha esfumado.
Y el fascismo aplastado quedará.
Si la lluvia bienhechora.
En torrente caudal ha de caer.
Aprovechemos el instante de la Aurora.
Que en Tierra y Aire nos hará vencer.

Germán Alonso Galán.

http://www.memorialibertaria.org/valladolid/spip.php?article64



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#340 De: Soy yo <caraquemada@...>
Fecha: Mar, 16 de Dic, 2008 12:40 pm
Asunto: Rv: [listaGCE] Biblioteca virtual de Espai Marx
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--- El mar, 16/12/08, Fernando Hernández Sánchez <fernando@...> escribió
Hola a todos:

Espai Marx, un grupo de reflexión política ligado al marxismo catalán,
ha colocado en la red un montón de facsísmiles de obras ya
inencontrables incluso en las librerías de viejo. Se pueden descargar en
la siguiente dirección:

http://moviments. net/espaimarx/ els_arbres_ de_fahrenheit/ ca/index. php

Hay, entre otras, obras de E. H. Carr, las actas de los seis primeros
Congresos de la Internacional Comunista, los clásicos de Peirats y
García Oliver sobre la CNT y la revolución española, libros de Camilo
Berneri, Trotski y la revolución española, Bonamusa (sobre el BOC), José
Luis Ramos (los orígenes del PSUC), una curiosa (y prehistórica)
polémica entre Maurín y el joven Carrillo, un ensayo de Serrano Poncela,
el viaje a Rusia de Isidoro Acevedo, los españoles en los campos nazis
de Constante...

En fin, para enredar un buen rato y obtener lectura para estas vacaciones.

Saludos

Fernando Hernández


#339 De: Soy yo <caraquemada@...>
Fecha: Mar, 9 de Dic, 2008 2:55 pm
Asunto: ¿Por qué mataron a Durruti?: Discurso radiofónico de Durruti del 4 de noviembre.
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Habla Durruti

By Ave Fenix + Marzo 19th, 2006

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¿Por qué mataron a Durruti?: Discurso radiofónico de Durruti del 4 de noviembre.  La segunda muerte de Durruti se produjo en noviembre de 1937, cuando los estalinistas del gobierno Negrín y la burocracia cenetista le atribuyeron la frase inventada por Ilya Ehrenburg: “renunciamos a todo menos a la victoria”
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¿Por qué mataron a Durruti?: Discurso radiofónico de Durruti del 4 de noviembre.  La segunda muerte de Durruti se produjo en noviembre de 1937, cuando los estalinistas del gobierno Negrín y la burocracia cenetista le atribuyeron la frase inventada por Ilya Ehrenburg: “renunciamos a todo menos a la victoria”

 

(Del 4 de noviembre al 22 de noviembre de 1936) 

Cui prodest scelus is fecit“.

Aquel a quien aprovecha el crimen es quien lo ha cometido.

Séneca, Medea.

Los anarquistas podemos ir a la cárcel, morir como murieron Obregón, Ascaso, Sabater, Buenaventura Durruti y Peiró, cuyas vidas son dignas de ser cantadas por un Plutarco. Podemos morir en el exilio, en los campos de concentración, en el maquis, o en el hospicio, pero ostentar el cargo de ministro, eso es inconcebible.”

Jaime Balius:”Por los fueros de la verdad”. Solidaridad Obrera/Le Combat Syndicaliste (2-9-1971).


El 4 de noviembre de 1936 había mucha expectación por escuchar el imprevisto discurso de Durruti por Radio CNT-FAI, que sería trasmitido a toda España por las emisoras barcelonesas. Ese mismo día la prensa daba fe de la toma de posesión del cargo de Ministro por cuatro anarquistas en el gobierno de Madrid: Federica Montseny, Juan García Oliver, Juan López y Joan Peiró. La Columna Durruti no había conseguido tomar Zaragoza.

Las dificultades de aprovisionamiento de armamento eran la principal dificultad del frente. Durruti había recurrido a todos los métodos a su alcance para conseguir armas. Incluso había enviado un destacamento de milicianos, a principios de septiembre, en una expedición punitiva sobre Sabadell, para obligar a que le entregaran las armas que habían sido almacenadas con vistas a la formación de una Columna Sabadell que no había llegado a constituirse. Además, el 24 de octubre la Generalidad había aprobado el Decreto de militarización de las Milicias, que ponía en vigor el antiguo Código de Justicia Militar a partir del uno de noviembre. Tanto amigos como enemigos esperaban con atención qué iba a decir Durruti.
Ya antes de la alocución la gente se aglomeraba en las proximidades de los altavoces instalados en los árboles de Las Ramblas, que solían trasmitir canciones revolucionarias, música y noticias. En cualquier lugar de la ciudad de Barcelona donde hubiera una radio se esperaba con impaciencia que el locutor anunciara: “Habla Durruti”.
El Decreto de militarización había sido apasionadamente discutido en la Columna Durruti, que había decidido no admitirlo, porque no podía mejorar las condiciones de lucha de los milicianos voluntarios del 19 de julio, ni resolver la crónica falta de armamento. Durruti firmó, en nombre del Comité de Guerra, un escrito de rechazo a la militarización que dirigió al “Consejo” de la Generalidad, fechado significativamente en el Frente de Osera ese mismo uno de noviembre en el que se reponía el odiado Código Militar. La Columna negaba la necesidad de una disciplina de cuartel a la que oponían la superioridad de la disciplina revolucionaria: “Milicianos sí; soldados nunca”.
Durruti, como delegado de la Columna, quiso hacerse eco de la indignación y protesta de los milicianos del frente de Aragón ante el curso claramente contrarrevolucionario que se estaba abriendo paso en la retaguardia. A las nueve y media de la noche empezó a radiarse el discurso de Durruti:

“Trabajadores de Cataluña: Me dirijo al pueblo catalán, a ese pueblo generoso que hace cuatro meses supo deshacer la barrera de los militarotes que
querían someterle bajo sus botas. Os traigo un saludo de los hermanos y compañeros que luchan en el frente de Aragón a unos kilómetros de Zaragoza, y que están viendo las torres de la Pilarica. A pesar de la amenaza que se cierne sobre Madrid, hay que tener presente que hay un pueblo en pie, y por nada del mundo se le hará retroceder. Resistiremos en el frente de Aragón, ante las hordas fascistas aragonesas, y nos dirigimos a los hermanos de Madrid para decirles que resistan, pues los milicianos de Cataluña sabrán cumplir con su deber, como cuando se lanzaron a las calles de Barcelona para aplastar al fascismo. No han de olvidar las organizaciones obreras cuál debe ser el deber imperioso de los momentos presentes. En el frente, como en las trincheras, hay un pensamiento, sólo un objetivo. Se mira fijo, se mira adelante, con el sólo propósito de aplastar al fascismo.

Pedimos al pueblo de Cataluña que se terminen las intrigas, las luchas intestinas; que os pongáis a la altura de las circunstancias; dejad las rencillas y la política y pensad en la guerra. El pueblo de Cataluña tiene el deber de corresponder a los esfuerzos de los que luchan en el frente. No tendrá más remedio que movilizarse todo el mundo; y que no crean que se han de movilizar siempre los mismos. Si los trabajadores de Cataluña han de asumir la responsabilidad de estar en el frente, ha llegado el momento de exigir del pueblo catalán el sacrificio también de los que viven en las ciudades. Es necesaria una movilización efectiva de todos los trabajadores de la retaguardia, porque los que ya estamos en el frente queremos saber con qué hombres contamos detrás de nosotros.
Me dirijo a las organizaciones y les pido que se dejen de rencillas y de zancadillas. Los del frente pedimos sinceridad, sobre todo a la Confederación Nacional del Trabajo y FAI. Pedimos a los dirigentes que sean sinceros. No es suficiente con que nos envíen cartas al frente alentándonos, y con que nos envíen ropa, comida y cartuchos y fusiles. Es necesario también darse cuenta de las circunstancias, prever el avenir. Esta guerra tiene todos los agravantes de la guerra moderna y está costando mucho a Cataluña. Se tienen que dar cuenta los dirigentes de que si esta guerra se prolonga mucho, hay que empezar por organizar la economía de Cataluña, hay que establecer un Código en el orden económico.
No estoy dispuesto a escribir más cartas para que los compañeros o el hijo de un miliciano coma un trozo de pan o un vaso de leche más, mientras existen consejeros que no tienen tasa para comer y gastar. Nos dirigimos a la CNT-FAI para decirles que si como organización controlan la economía de Cataluña, deben organizarla como es debido. Y que no piense nadie ahora en aumentos de salarios y en reducciones de horas de trabajo. El deber de todos los trabajadores, especialmente los de la CNT es el de sacrificarse, el de trabajar lo que haga falta. Si es verdad que se lucha por algo superior, os lo demostrarán los milicianos que se sonrojan cuando ven en la Prensa esas suscripciones a favor suyo, cuando ven esos pasquines pidiendo socorro para ellos. Los aviones fascistas nos tiran en sus visitas, diarios en los que pueden leerse listas de suscripciones para los que luchan, ni más ni menos que hacéis vosotros. Por esto tenemos que deciros que no somos pordioseros y, por lo tanto, no aceptamos la caridad bajo ningún concepto.
El fascismo representa y es, en efecto, la desigualdad social, si no queréis que los que luchamos os confundamos a los de retaguardia con nuestros enemigos, cumplid con vuestro deber. La guerra que hacemos actualmente sirve para aplastar al enemigo en el frente, pero es éste el único: no. El enemigo es también aquel que se opone a las conquistas revolucionarias y que se encuentra entre nosotros, y al que aplastaremos igualmente. Si queréis atajar el peligro, se debe formar un bloque de granito. La política es el arte de la zancadilla, el arte de vivir [como zánganos], y éste debe suplantarse por el arte del trabajo. Ha llegado el momento de invitar a las organizaciones sindicales y a los partidos políticos para que esto termine de una vez. En la retaguardia se ha de saber administrar. Los que estamos en el frente queremos detrás una responsabilidad y una garantía, y exigimos que sean las organizaciones las que velen por nuestras mujeres y nuestros hijos.
Si esa militarización decretada por la Generalidad es para meternos miedo y para imponernos una disciplina de hierro, se han equivocado. Vais equivocados consejeros, con el decreto de militarización de las milicias. Ya que habláis de disciplina de hierro, os digo que vengáis conmigo al frente. Allí estamos nosotros que no aceptamos ninguna disciplina, porque somos conscientes para cumplir con nuestro deber. Y veréis nuestro orden y nuestra organización.

Después vendremos a Barcelona y os preguntaremos por vuestra disciplina, por vuestro orden y por vuestro control, que no tenéis. Estad tranquilos. En el frente no hay ningún caos, ninguna indisciplina. Todos somos responsables y conocemos el tesoro que nos habéis confiado. Dormid tranquilos. Pero nosotros hemos salido de Cataluña confiándoos la Economía. Responsabilizaos, disciplinaos. No provoquemos, con nuestra incompetencia, después de esta guerra, otra guerra civil entre nosotros. Si cada cual piensa en que su partido sea más potente para imponer su política, está equivocado, porque frente a la tiranía fascista sólo debemos oponer una fuerza, sólo debe existir una organización, con una disciplina única. Por nada del mundo aquellos tiranos fascistas pasarán por donde estamos. Esta es la consigna del frente. A ellos les decimos: “¡No pasaréis!”. Y a vosotros os corresponde gritar: ¡No pasarán!”.”


Al cabo de unas horas de haber escuchado a Durruti se seguía comentando lo que había dicho con su acostumbrada energía y entereza. Sus palabras resonaron con fuerza y emoción en la noche barcelonesa, encarnando el genuino pensamiento de la clase trabajadora. Había sido una voz de alarma que recordaba a los trabajadores su condición de militantes revolucionarios. Durruti no reconocía dioses en los demás, ni la clase obrera en él. Daba por supuesto que los milicianos que se enfrentaban al fascismo en los campos de batalla no estaban dispuestos a que nadie escamotease su contenido revolucionario y emancipador: no se luchaba por la República o la democracia burguesa, sino por el triunfo de la revolución social y la emancipación del proletariado. No hubo en todo la arenga una frase demagógica o retórica. Eran trallazos para los de arriba y los de abajo.
Para los obreros y para los jerarcas cenetistas apoltronados en cientos de cargos de responsabilidad, para los ciudadanos de a pie y para los consejeros de la Generalidad o los flamantes ministros anarquistas. Una diatriba contra las derivaciones burocráticas de la situación revolucionaria creada el 19 de Julio, y una condena contra la política del gobierno, con o sin confederados al frente del tinglado. En la retaguardia se confundía lamentablemente el deber con la caridad, la administración con el mando, la función con la burocracia, la responsabilidad con la disciplina, el acuerdo con el decreto y el ejemplo con el ordeno y mando.

Las amenazas de “bajar a Barcelona” reavivaron el terror de los representantes políticos de la burguesía, aunque ya era demasiado tarde para enmendar el inexcusable e ingenuo error de julio, cuando se aplazó la revolución “hasta después de la toma de Zaragoza”, por carencias teóricas y falta de perspectivas del movimiento libertario. Pero al poder no se le amenaza en vano: sus palabras, dirigidas a sus hermanos de clase, tenían todo el valor de un testamento revolucionario. Testamento, y no proclama, porque la suya era una muerte anunciada, que el endiosamiento póstumo convirtió en enigma.
La consecuencia inmediata del discurso radiofónico fue la convocatoria por Companys al día siguiente, el 5 de noviembre a las o­nce de la noche, de una reunión extraordinaria en el Palacio de la Generalidad de todos sus consejeros y los representantes de todas las organizaciones políticas y sindicales, para tratar la creciente resistencia al cumplimiento del decreto de militarización de las milicias, así como al de disolución de los comités revolucionarios y su sustitución por ayuntamientos frentepopulistas. Durruti era causa y diana del debate, aunque todos evitaban pronunciar su nombre. Companys planteó la necesidad de acabar con “los incontrolados”, que al margen de cualquier organización política y sindical “lo deshacen todo y a todos nos comprometen”. Comorera (PSUC) afirmó que la UGT expulsaría de sus filas a quienes no acataran los decretos, e invitó al resto de organizaciones a hacer lo mismo. Marianet, secretario de la CNT,
tras ufanarse del sacrificio demostrado por los anarquistas con su renuncia a los propios principios ideológicos, se quejó de la falta de tacto al aplicar de forma inmediata el Código de Justicia Militar, y aseguró que tras el decreto de disolución de los comités, y gracias al esfuerzo de la CNT cada vez había menos incontrolados, y que se trataba no tanto de grupos a los que expulsar como resistencias que vencer, sin provocar rebeliones, y de individuos que convencer. Nin (POUM), Herrera (FAI) y Fábregas (CNT) alabaron los esfuerzos realizados por todas las organizaciones para normalizar la situación posterior al 19 de julio, y fortalecer el poder del actual Consejo de la Generalidad. Nin medió en la disputa entre Sandino, consejero de Defensa, y Marianet sobre las causas de la resistencia al Decreto de militarización, diciendo que “en el fondo todos estaban de acuerdo” y que existía cierto temor entre las masas “por perder lo que han ganado”, pero que “la clase obrera está de acuerdo en formar un verdadero ejército”. Nin veía la solución al actual conflicto en la creación de un comisariado de guerra en el que estuvieran representadas todas las organizaciones políticas y sindicales. Comorera, mucho más intransigente que Companys y Tarradellas, afirmó que el problema fundamental radicaba en la falta de autoridad de la Generalidad: “grupos de incontrolados continúan haciendo lo que quieren”, no sólo en la cuestión de la militarización y la dirección de la guerra o el mando único, sino también en cuanto a la disolución de comités y formación de ayuntamientos, o en lo que afectaba a la recogida de armamento en la retaguardia, o en la movilización, para la que auguraba un fracaso. Falta de autoridad que Comorera extendía incluso a las colectivizaciones “que continúan haciéndose a capricho, sin someterse al Decreto que las regula”. Companys aceptó la posibilidad de modificar el Código Militar y crear un comisariado de Guerra. Comorera y Andreu (ERC) insistieron en que era necesario cumplir y hacer cumplir los decretos. La reunión concluyó con un llamamiento unitario al pueblo catalán al disciplinado acatamiento de todos los decretos de la Generalidad, y al compromiso de todas las organizaciones a declarar su apoyo en la prensa a todas las decisiones gubernamentales. Nadie se opuso a la militarización: el problema para políticos y burócratas era sólo cómo hacerse obedecer.
El 6 de noviembre el Consejo de Ministros de la República decidía, mediante una unanimidad que incluía el voto de los cuatro ministros anarquistas, la huida del Gobierno de un Madrid asediado por las tropas fascistas. El desprecio de la Federación Local de la CNT de Madrid se reflejó en un bellísimo manifiesto público que declaraba: “Madrid, libre de ministros, será la tumba del fascismo. ¡Adelante milicianos! ¡Viva Madrid sin gobierno! ¡Viva la Revolución Social!”.

El día 15 una parte de la columna Durruti combatía ya en Madrid, al mando de un Durruti que se había resistido a salir de Aragón, convencido finalmente por Marianet y Federica. El 19 de noviembre una bala perdida, o no, le hirió en el frente de Madrid, donde falleció al día siguiente.
El domingo 22 de noviembre, en Barcelona, un multitudinario, interminable, caótico y desorganizado desfile fúnebre avanzaba lentamente, mientras dos bandas musicales que no conseguían tocar al unísono contribuían a aumentar la confusión. La caballería y las tropas motorizadas que debían preceder el desfile estaban bloqueadas por el gentío. Los coches que portaban las coronas lo hacían dando marcha atrás. La escolta de caballería intentaba avanzar cada uno por su cuenta. Los músicos que se habían dispersado intentaban reagruparse entre una masa confusa que portaba pancartas antifascistas y o­ndeaba banderas rojas, rojinegras y atigresadas. El cortejo estaba presidido por numerosos políticos y burócratas, aunque el protagonismo del acto público fue acaparado por Companys, presidente de la Generalidad, Antonov-Ovseenko, cónsul soviético y Juan García Oliver, Ministro anarquista de Justicia de la República, que tomaron la palabra ante el monumento a Colón para lucir sus dotes oratorias ante la multitud. García Oliver anticipó los mismos argumentos de sincera amistad y confraternidad entre antifascistas que utilizaría en mayo de 1937 para ayudar a aplastar las barricadas de la insurrección obrera contra el estalinismo. El cónsul soviético inició la manipulación ideológica de Durruti al hacerle campeón de la disciplina militar y del mando único. Companys jugó al insulto más ruin cuando dijo que Durruti “había muerto por la espalda como mueren los cobardes… o como mueren los que son asesinados por cobardes”. Los tres coincidieron en ensalzar por encima de todo la unidad antifascista.
El catafalco de Durruti era ya tribuna de la contrarrevolución. Tres oradores, excelsos representantes del gobierno burgués, del estalinismo y de la burocracia cenetista, se disputaban la popularidad del ayer peligroso incontrolado y hoy embalsamado héroe. Cuando el féretro, ocho horas después del inicio del espectáculo, ya sin el cortejo oficial, pero acompañado aún por una curiosa multitud, llegó al cementerio de Montjuic, no pudo ser sepultado hasta el día siguiente porque centenares de coronas obstaculizaban el paso, el agujero era demasiado pequeño y una lluvia torrencial impedía ampliarlo. Quizás no sepamos nunca cómo murió Durruti, ya que existen siete u ocho versiones distintas y contradictorias; pero es más interesante preguntarse por qué murió quince días después de hablar por la radio. La alocución radiofónica de Durruti fue percibida como una peligrosa amenaza, que hayó una respuesta inmediata en la reunión extraordinaria del Consejo de la Generalidad, y sobre todo en la brutalidad de la intervención de Comorera, que apenas fue suavizada por cenetistas y poumistas, que a fin de cuentas se juramentaron en la tarea común de cumplir y hacer cumplir todos los decretos.
La sagrada unidad antifascista entre burócratas obreros, estalinistas y políticos burgueses no podía tolerar incontrolados de la talla de Durruti: he ahí por qué su muerte era urgente y necesaria. Al oponerse a la militarización de las milicias, Durruti personificaba la oposición y resistencia revolucionarias a la disolución de los comités, la dirección de la guerra por la burguesía y el control estatal de las empresas expropiadas en julio. Durruti murió porque se había convertido en un peligroso obstáculo para la contrarrevolución en marcha. Y por esa misma razón a Durruti había que matarlo dos veces.
Un año después, en la conmemoración del aniversario de su muerte, la todopoderosa máquina de propaganda del estalinista gobierno Negrín trabajó a pleno rendimiento para atribuirle la autoría de un eslogan, inventado originalmente por Ilya Ehrenburg, y respaldado después por la burocracia de los comités superiores de la CNT-FAI, en el que le hacían decir lo contrario de lo que siempre dijo y pensó: “Renunciamos a todo, menos a la victoria”. Esto es, que Durruti renunciaba a la revolución. Ni siquiera nos queda una versión completa y fidedigna de su discurso, radiado el 4 de noviembre de 1936, porque la prensa anarquista de la época dulcificó y censuró a Durruti en vida.
Una vez muerto, Durruti ya podía ser Dios. Y hasta Teniente Coronel del Ejército Popular.

Agustín Guillamón

BALANCE. Cuadernos de historia del movimiento obrero.
 
http://es.geocities.com/hbalance2000

 



#338 De: alejandro de torogarcia <alextorog@...>
Fecha: Do, 7 de Dic, 2008 2:04 pm
Asunto: Conferencia La Nueve. Los españoles que liberaron París
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Conferencia La Nueve. Los españoles que liberaron París

Por Evelyn Mezquida

Casa de las Palabras San Ignacio 9, Valladolid

Viernes 12 de Diciembre a las 7,30 horas

 


Evelyn Mesquida cuenta la historia de La Nueve, compañía de la División Leclerc que fue la primera en entrar en París en agosto de 1944. De los 160 soldados que la integraban, 144 eran españoles o de origen hispano. Ex-combatientes en el Ejército republicano o en las milicias populares durante la Guerra Civil. Anarquistas, socialistas, gudaris... Internados en campos de concentración franceses, se alistaron en la Legión de Africa del Norte. En el verano de 1943 fueron enrolados en la 2ª División Acorazada al mando del general Leclerc. Curtidos en las batallas del desierto contra los Africa Korps del marsical Rommel, un año después desembarcaron en Normandía y liberaron París.
 

http://www.memorialibertaria.org/valladolid/spip.php?article92

 

Grupo Memoria Libertaria Valladolid

 



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#337 De: "amalia7766" <amabado@...>
Fecha: Mié, 3 de Dic, 2008 5:20 pm
Asunto: VI ENCUENTRO DEL LIBRO ANARQUISTA EN MADRID
amalia7766
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VI Encuentro del Libro Anarquista [Madrid · 5, 6 y 7 de diciembre]
Autor(a)
Feria Libro Anarquista
Fecha de creación
13nov 18:35
Fecha de edición
13nov 18:37
Licencia
Este trabajo pertenece al dominio público
  VI ENCUENTRO DEL lIBRO ANARQUISTA

Un año más y ya son 6, las personas que veníamos organizando el
encuentro del libro anarquista hemos decidido volver a realizar este
encuentro de intercambio de material, experiencias y de comunicación
que apuesta por una forma diferente de entender la realidad y
practicar la subversión.



Haz click en la imagen para ampliarla

Aunque este año igual se realizan cambios en el espacio, buscando
una mayor comodidad para las personas que pasamos allí el fin de
semana. Con las charlas sobre temas y experiencias concretas
buscamos que (n)os sirvan para tratar de conocer la realidad que nos
rodea y tener elementos de respuesta. También contamos con una
exposición de carteles sobre presos y luchas sociales desde los años
70, así como otras actividades que durante la feria dinamizarán el
evento.
Por lo demás comentar que habrá comida vegana para tod@s l@s que os
paséis por la feria, así como lugar para dormir.

Sin más, y esperando veros en el encuentro nos despedimos no sin
antes animaros a acudir y a hacer de este tipo de encuentros algo
permanente y práctico que nos sirva tanto de encuentro de realidades
como de transmisión de experiencias útiles en nuestro enfrentamiento
con todo aquello que nos domina.
Para más información os invitamos a mirar la web del encuentro.

Un saludo




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Programa

Viernes · 5 de diciembre

20:00h · Presentación del libro: Nos estamos acercando. La historia
de la Angry Brigade.
Entre 1970 y 1972, un fantasmal grupo de activistas ingleses,
conocidos como la Angry Brigade, atacó con explosivos y armas,
edificios del gobierno, residencias de diputados, así como amenazó
directamente al entonces Primer Ministro Edward Heath, a quien le
enviaron una escueta nota que advertía: "Nos estamos acercando".
Por Servando Rocha (La Felguera Ediciones)


Sábado · 6 de diciembre

12:00h· Charla-debate: Conflictos laborales y solidaridad de clase.
De la acción directa, reivindicación laboral a la lucha de clases.
Miembros del Comite de huelga de limpieza de Metro y TMB y
solidarios/as


15:00h. Comida.


17:00h.· Charla-Debate: 20 años de Ekintza Zuzena, análisis de la
difusión anticapitalista en la actualidad y sus retos.
Con motivo del 20 aniversario de la revista libertaria vasca Ekintza
Zuzena, varios miembros del grupo editor nos hablarán de la
trayectoria y evolución de esta publicación.


19:00h· Presentación del libro Por la memoria anticapitalista
(Reflexiones sobre la autonomía).
Un recorrido por la autonomía obrera y los grupos autónomos en los
70.
A cargo de sus autores y editores


Domingo · 7 de diciembre

12:00h· Charla-debate: Discurso feminista en los movimientos
sociales.
Partiendo de una breve exposición del camino que han tomado los
actuales feminismos y postfeminismos, el debate se centrará en la
revisión de sus planteamientos de partida y su sentido como frente
de lucha contra la dominación.


15:00h. Comida


17:00h· Charla: La situación de "la Galle" compañera presa y la
realidad carcelaria en Argentina
Por una compañera argentina de la Red de apoyo a familiares presos


19:00h· Charla. La cárcel desde dentro, realidad y supervivencia.
Compañeros ex-presos nos contarán como sobrevivir en las prisiones,
aspectos técnicos, etc.


*Cualquier cambio de última hora podréis mirarlo en la web, que se
actualizará a diario

Actividades permanentes
DURANTE LOS TRES DÍAS HABRÁ UNA ZONA HABILITADA PARA PUESTOS DE
LIBROS, FANZINES Y LIBELOS
Exposición de carteles de los años 70, 80 y 90

LUGAR: Escuela Popular de Prosperidad
c/Luis Cabrera 19, metro prosperidad, Cruz del Rayo o Avenida de
América.

Todas las comidas y cenas serán veganas

Si tenías pensado venir con tu perra/o, mejor déjalo en casa y tanto
el/la perrx como nosotrxs te lo agradeceremos

Tanto la entrada como la asistencia a las actividades son gratuitas
y sin confirmación

Para las editoriales, colectivos de edición, distribuidoras o
librerías anticomerciales recomendamos la confirmación previa por
email ya que el espacio de exposición está limitado.
[feria@...]

¡Os esperamos a todxs!



Cualquier duda, sugerencia, o ampliación de la información la
tendrás en:

www.klinamen.org/feria Próximamente operativa


Enlaces relacionados
http://klinamen.org/article5299.html

#336 De: Soy yo <caraquemada@...>
Fecha: Sáb, 15 de Nov, 2008 11:49 am
Asunto: VI ENCUENTRO DEL lIBRO ANARQUISTA
caraquemada
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Del viernes 5, al domingo 7 de diciembre en la Escuela Popular de Prosperidad.

No hay otro aprendizaje que la práctica permamente de la subversión.

    VI ENCUENTRO DEL lIBRO ANARQUISTA

    Un año más y ya son 6, las personas que veníamos organizando el encuentro del libro anarquista hemos decidido volver a realizar este encuentro de intercambio de material, experiencias y de comunicación que apuesta por una forma diferente de entender la realidad y practicar la subversión.

    Aunque este año igual se realizan cambios en el espacio, buscando una mayor comodidad para las personas que pasamos allí el fin de semana. Con las charlas sobre temas y experiencias concretas buscamos que (n)os sirvan para tratar de conocer la realidad que nos rodea y tener elementos de respuesta. También contamos con una exposición de carteles sobre presos y luchas sociales desde los años 70, así como otras actividades que durante la feria dinamizarán el evento.
    Por lo demás comentar que habrá comida vegana para tod@s l@s que os paséis por la feria, así como lugar para dormir.

    Sin más, y esperando veros en el encuentro nos despedimos no sin antes animaros a acudir y a hacer de este tipo de encuentros algo permanente y práctico que nos sirva tanto de encuentro de realidades como de transmisión de experiencias útiles en nuestro enfrentamiento con todo aquello que nos domina.
    Para más información os invitamos a mirar la web del encuentro.

    Un saludo



    Programa

    Viernes · 5 de diciembre
    • 20:00h · Presentación del libro: Nos estamos acercando. La historia de la Angry Brigade.
      Entre 1970 y 1972, un fantasmal grupo de activistas ingleses, conocidos como la Angry Brigade, atacó con explosivos y armas, edificios del gobierno, residencias de diputados, así como amenazó directamente al entonces Primer Ministro Edward Heath, a quien le enviaron una escueta nota que advertía: "Nos estamos acercando".
      Por Servando Rocha (La Felguera Ediciones)


    Sábado · 6 de diciembre
    • 12:00h· Charla-debate: Conflictos laborales y solidaridad de clase.
      De la acción directa, reivindicación laboral a la lucha de clases.
      Miembros del Comite de huelga de limpieza de Metro y TMB y solidarios/as

    • 15:00h. Comida.

    • 17:00h.· Charla-Debate: 20 años de Ekintza Zuzena, análisis de la difusión anticapitalista en la actualidad y sus retos.
      Con motivo del 20 aniversario de la revista libertaria vasca Ekintza Zuzena, varios miembros del grupo editor nos hablarán de la trayectoria y evolución de esta publicación.

    • 19:00h· Presentación del libro Por la memoria anticapitalista (Reflexiones sobre la autonomía).
      Un recorrido por la autonomía obrera y los grupos autónomos en los 70.
      A cargo de sus autores y editores


    Domingo · 7 de diciembre
    • 12:00h· Charla-debate: Discurso feminista en los movimientos sociales.
      Partiendo de una breve exposición del camino que han tomado los actuales feminismos y postfeminismos, el debate se centrará en la revisión de sus planteamientos de partida y su sentido como frente de lucha contra la dominación.

    • 15:00h. Comida

    • 17:00h· Charla: La situación de "la Galle" compañera presa y la realidad carcelaria en Argentina
      Por una compañera argentina de la Red de apoyo a familiares presos

    • 19:00h· Charla. La cárcel desde dentro, realidad y supervivencia.
      Compañeros ex-presos nos contarán como sobrevivir en las prisiones, aspectos técnicos, etc.


    *Cualquier cambio de última hora podréis mirarlo en la web, que se actualizará a diario


    Actividades permanentes
    DURANTE LOS TRES DÍAS HABRÁ UNA ZONA HABILITADA PARA PUESTOS DE LIBROS, FANZINES Y LIBELOS
    Exposición de carteles de los años 70, 80 y 90

    LUGAR: Escuela Popular de Prosperidad
    c/Luis Cabrera 19, metro prosperidad, Cruz del Rayo o Avenida de América.

Tanto la entrada como la asistencia a las actividades son gratuitas y sin confirmación

Para las editoriales, colectivos de edición, distribuidoras o librerías anticomerciales recomendamos la confirmación previa por email ya que el espacio de exposición está limitado. [feria@...]


#335 De: Soy yo <caraquemada@...>
Fecha: Vie, 14 de Nov, 2008 2:35 pm
Asunto: F. Moreno / Córdoba
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El historiador Francisco Moreno publica '1936: el genocidio franquista en Córdoba'

MANUEL J. ALBERT  -  Córdoba  EL PAÍS - 14-11-2008

Un viaje al terror. Leer las mil páginas de la última obra del historiador Francisco Moreno Gómez, 1936: el genocidio franquista en Córdoba (Crítica), es sumergirse en una ciudad y una provincia espantosas, silenciadas por la muerte y el espanto de una represión sistemática que asesinó a más de 4.000 personas sólo en la capital. "He asistido con espanto a lo que los documentos me presentaban" , dice el autor. Su trabajo parte de lo concreto para hablar de lo universal. Usando a Córdoba como piedra de toque, Moreno habla de una contienda nacional a la que, tras más de 30 años de investigación, deja de llamar simplemente Guerra Civil y la cataloga como reza el título: genocidio.

"Uso la palabra genocidio porque es resultado de la evolución del conocimiento que hemos tenido en los últimos años. Antes hablábamos mucho de la Guerra Civil, pero era una manera de concebir la violencia de manera errónea. Planteábamos la historia como una contienda civil donde, en su seno, se producían violencias", explica Moreno.

"Todos concebíamos esa violencia como una consecuencia colateral, marginal de la guerra, lo cual no es cierto. Y es que el programa de violencia de los golpistas del 18 de julio de 1936 es prioritario. Es decir, el golpe militar no se da si no es con un propósito de exterminio, de eliminación y limpieza. No existe un proyecto político y económico detrás, sólo hay un proyecto represivo", zanja Moreno. Y ante los que puedan criticarle por usar un término que ha venido referido a los asesinatos a gran escala por cuestión de raza, el historiador, responde: "Hay que entender la palabra genocidio en un sentido amplio, en el sentido de eliminación de una gran masa de personas por motivos políticos, ideológicos, culturales o sociales. No tiene que ser necesariamente por razones de raza biológica".

Esta patente evolución de conceptos ejemplifica uno de los propósitos de 1936: el genocidio... "He querido desenmascarar las decenas de tópicos de los que hemos sido todos víctimas durante años". Concepciones como las dos Españas, la dicotomía entre derechas e izquierdas, la idea de que todos fueron iguales y de que los dos bandos se comportaron de manera simétrica son puestas en una picota implacable por el historiador. "Con todo lo que ya sabemos he analizado estos tópicos y me he dirigido a catedráticos de primera fila de las universidades y a mucha gente, poniendo en evidencia todas estas contradicciones que no comprendo".

Unas contradicciones que todavía parecen presentes en las actitudes de muchos, según el autor. "Me sorprende la actitud del Ayuntamiento de Córdoba con respecto a no haber abierto la fosa común del cementerio de la Salud, aunque ya hay familias que lo piden".

Moreno lleva más de 30 años luchando contra el olvido en numerosas obras. La última, heredera de la seminal, La guerra civil en Córdoba, escrita por él en los ochenta, aporta numerosos nuevos testimonios que arrojan una luz tétrica sobre lo vivido en la Córdoba ocupada por los golpistas. En el libro que se acaba de publicar, se detalla el papel colaboracionista de la Iglesia, el exterminio incansable de todo aquel con tufo de librepensador y los asesinatos y vejaciones hacia las mujeres.

"Durante estos años he ido recabando muchísima información y todo lo he volcado en esta obra. De tal manera que, si en aquel libro que abarcaba toda la guerra tenía 700 páginas, el actual, que se centra sólo en el año 36, tiene 1.000". Testimonios sobre el terror de Don Bruno Ibáñez, el teniente coronel de la Guardia Civil que fue jefe de Orden Público en Córdoba desde el 22 de septiembre y que ordenó infinitas series de fusilamientos masivos. Y, aún de este periodo de espanto sordo, en el que diariamente, decenas de personas eran pasadas por las armas, Moreno rescata testimonios asombrosos y casi surrealistas. "Como la historia del camión que iba rumbo al cementerio de San Rafael cargado de prisioneros para fusilarlos. El conductor escuchó que entre ellos iba su hermano. En el momento en el que el vehículo tenía que situarse frente al paredón, el conductor aceleró el camión y, a toda leche, cogió la carretera de Madrid hasta alcanzar la zona republicana" .

http://www.elpais. com/articulo/ andalucia/ cronica/terror/ elpepiespand/ 20081114elpand_ 17/Tes

 

 

 

"Todavía queda mucho por estudiar de la Guerra Civil"

M. J. A.  -  Córdoba  EL PAÍS - 14-11-2008

Francisco Moreno es un historiador pionero. Él fue de los primeros en adentrarse en el oscuro mundo de la agresión franquista durante la Guerra Civil y la posterior represión que llevó a cabo contra los defensores de la II República. Y Moreno se sumergió en ese universo en blanco y negro justo cuando España salía del túnel de 40 años de la dictadura, a finales de los setenta. Para ello, como recuerda su colega Francisco Espinosa, Moreno comenzó a usar técnicas que no eran protagonistas aún en los manuales de los historiadores. Entre ellas destaca la recogida de testimonios orales de los testigos directos de los hechos.

"La mayoría de las personas de las que recojo sus testimonios ya están muertas. Estos hombres y testigos corresponden a ese nivel del pueblo que nunca se resignó a perder la memoria y son los que me han ayudado a rescatar la memoria", reconoce el propio Francisco Moreno. "Es una pena que la presente corriente de recuperación de la memoria histórica haya llegado tan tarde, cuando la mayoría de los testigos están muertos. Si esta labor la hubiésemos hecho todos justo cuando comenzó la democracia, ahora tendríamos obras magistrales en toda España. Pero se ha perdido mucho", se queja el autor de 1936: el genocidio franquista en Córdoba.

"Y queda muchísimo por hacer todavía", advierte Francisco Espinosa. "Acabo de estar en unas jornadas en Jaén, donde hemos reconocido que todavía no es posible hacer una obra sobre la Guerra Civil y la República en Andalucía, porque no hay suficientes estudios de base como para hacer una visión amplia y resumida de lo que fueron ambos periodos en Andalucía", diceEspinosa, que subraya un problema de base: "Ya no se hacen tesis doctorales. Porque parece que no sirven para nada. Y la gente ya no está dispuesta a perder dinero y energía en dedicarle varios años a este trabajo porque apenas garantiza nada".

Espinosa destaca que es la propia sociedad la que ha tomado la iniciativa, siendo particulares, sin poseer necesariamente una formación en Historia, los que desarrollan los últimos trabajos de investigación (impulsados también por las ayudas oficiales). Entre los nuevos nombres, historiadores o no, que están publicando, Espinosa destaca el trabajo de Miguel Ángel del Arco sobre la inmediata posguerra en Andalucía oriental. "Y sobre la misma época hay un trabajo muy reciente, realizado por Óscar Rodríguez, titulado Migas con miedo. Y estamos esperando que se publique el de Juan Hidalgo sobre la represión en Granada. Y hay otras provincias, como Málaga o Almería, que no dejan de dar trabajo sobre la represión franquista".

http://www.elpais. com/articulo/ andalucia/ Todavia/queda/ mucho/estudiar/ Guerra/Civil/ elpepiespand/ 20081114elpand_ 16/Tes


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#334 De: alejandro de torogarcia <alextorog@...>
Fecha: Lun, 10 de Nov, 2008 7:51 pm
Asunto: FW: CONFERENCIA SOBRE BUENAVENTURA DURRUTI
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CONFERENCIA SOBRE BUENAVENTURA DURRUTI

A CARGO DE SU SOBRINO MANUEL DURRUTI

MIERCOLES 19 DE NOVIEMBRE A LAS OCHO DE LA TARDE

CASA DE LAS PALABRAS SAN IGNACIO 9. VALLADOLID

 

Se agradece difusión.

 

Mas información

http://www.memorialibertaria.org/valladolid/spip.php?article86

 

Grupo memoria libertaria Valladolid



Descubre durante 3 meses gratis la protección total de One Care

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#333 De: Iram Nieto <iram_nieto@...>
Fecha: Mié, 5 de Nov, 2008 11:37 pm
Asunto: 3er Feria del Libro y Publicaciones Libertarias
iram_nieto
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Invitamos a tod@s l@s compañeros a participar en esta tercera feria que se realizara en la cd de México los días 7,8,9, 14,15 y 16 de noviembre de 2008 
Habra venta de Venta de libros, periódicos, videos, fanzines, comida más...
además se realizara una rifa de material libertario en apoyo a lxs presxs politicxs
Lxs compas que quieran distribuir material en la feria pueden mandar un correo para considerarlos en los distintos espacios dentro del local o llegar los dias del evento y ya nos acomodaremos. ..
 
3er Feria del Libro y Publicaciones Libertarias
Y Reinaguración del CSL-RFM
Un Festival Antisistema
Programa deinitivo:
descargalo aqui: Programa
o aqui: PROGRAMA para descargar el cartel en tamaño original

 

Viernes 7 de noviembre

19 hrs Inauguración / Video-Documental "Remembrando las pasadas Ferias". 

20 hrs Video-Proyecció n: "La hora de los valientes" (Drama. Guerra Civil Española. 117  min)

 

Sábado 8 de noviembre

12 hrs Reinauguració n del CSL-RFM / Mesa de Conmemoración: Ricardo Flores Magón y Buenaventura Durruti, Por CAMA y Gonzalo Amozurrutia. 

13:30 hrs Presentación de Periódicos y Publicaciones Libertarias: La revancha del Ahuizote, Voces del silencio (antes "Libertario". Publicación desde el penal de Molino de Flores), Contradesinformacio n, Tiempo Animal. 

15 hrs Presentación de Instalación y Plática sobre los Situacionistas. 

16 hrs Exposición Gráfica por "indiosindios" / Receso. 

17 hrs Charla sobre la Revolución Mexicana. 

18 hrs Charla "Memoria negra para un presente oscuro. Inicios del movimiento obrero en México" Por Geraldine. 

19 hrs Presentación del libro: "La filosofía poética de Ricardo Flores Magón", Por Isac Gutiérrez Alvarado.  

20 hrs "Enciclopedia Anarquista, un aporte al desarrollo de las ideas y prácticas libertarias" Platica y presentación del Tomo II del la Enciclopedia Anarquista. 

21 hrs Rodrigo Solís, Puro Choro.

 

Domingo 9 de noviembre

12 hrs Video-proyecció n: "Legado de Tortura: La guerra contra el Movimiento de Liberación Negra" (Sobre el caso actual de "los 8 de San Francisco". 30 min). 

13 hrs Video-proyecció n: "San Pedro Yosotatu. Invasión y despojo en Oaxaca". 

14 hrs Video-proyecció n: "El Comité de las Tetas" / Platica: "Papel de la mujer en la cumbia". 

16 hrs Receso. 

17 hrs Plática del grupo COMA. 

18 hrs Presentación del Fanzin "Konzume  Konsumo Kuidado". 

18:30 hrs Música "Rola": Trovadores libertarios. 

19:30 hrs Proyecto HH presenta: Hip Hop Libertario.

 

Viernes 14 de noviembre

19 hrs Video-proyecció n: "LUCIO" (Anarquista, atracador, falsificador, pero sobre todo... albañil. 93 min)

 

Sábado 15 de noviembre

11 hrs Documental "La MANO NEGRA" 

13 hrs Charla: "Proyecto de Digitalizació n e indexación del periódico Regeneración, 1900-1918", Por Alejandro de la Torre / "La Gráfica en Regeneración", Por Paola Ávila 

14:30 hrs Mesa sobre Presos Políticos, Participantes: AMZ, Familiares de los presos del 2 de octubre de 2008, Atenco, Monterrey, Amigxs de Mumia, Entre otros... 

16:30 Receso 

17 hrs Presentación de Editoriales libertarias: Kamasultra, Tortillería editorial, Ideas (Guadalajara) Kolecitvo Conciencia Libertaria, Entre otras... 

19 hrs Charla por Claudio Albertani sobre el libro "El Príncipe de Maquiavelo" 

20 hrs Video-Proyecció n "Sígueme contando" La música y la rebelión en Oaxaca. Por CESOL de Oaxaca. / Memoria colectiva de un espacio libertario CSL-RFM.

 

Domingo 16 de noviembre

12 hrs Video-Proyecció n: "Roig i Negre" La participación anarquista durante la Revolución Española. 

13:30hrs Presentación del libro: "La traición de la hoz y el martillo" por Erick Benítez. 

15 hrs Presentación de libro. Y Choremas, Por Temok. 

16 hrs Receso. 

17 hrs Plática: Cooperativa libertas anticorp "Videoblog". 

18 hrs Mesa sobre "Arte libertario". 

19 hrs Performance. 

19:30 hrs Reflexiones de las ferias del libro y publicaciones libertarias pasadas. 

20 hrs Clausura.

 LUGAR: CSL-RFM, ubicado en: Cerrada de Londres # 14. Colonia Juárez (a unos pasos del Metro Sevilla)

Invitan:
MORBOZA
A.L.M.A:
Galeón Libertario
Colectivo Autónomo Magonista
Hormiga Libertaria
E individuos



¡Todo sobre Amor y Sexo!
La guía completa para tu vida en Mujer de Hoy:
http://mx.mujer.yahoo.com/

#332 De: alejandro de torogarcia <alextorog@...>
Fecha: Mié, 5 de Nov, 2008 8:07 pm
Asunto: La “memoria histórica” , un deber
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La “memoria histórica” , un deber

 

Grupo Memoria Libertaria Valladolid
Miércoles 5 de noviembre de 2008

 

A pesar de todo el ruido mediático provocado por el Auto del juez Baltasar Garzón, el hecho es que el Gobierno socialista sólo ha implementado algunas de las tímidas medidas de la Ley de la Memoria Histórica, aprobada en diciembre de 2007 para dar “consideración y reparación las víctimas de la represión franquista”.

 

Así pues, continúa el vergonzoso deshonor de una Democracia que sigue considerando legales las sentencias pronunciadas por los consejos de guerra franquistas y manteniendo aún enterradas en fosas comunes y cunetas a miles de demócratas fusilados por los militares sublevados y las milicias falangistas.

 

Es por esto que es un deber continuar denunciando esta vergüenza y proseguir el proceso de recuperación de la Memoria Histórica. Y más en estos momentos en que, a pesar de la euforia “memorialista”, son muchos los que -por las razones que todos sabemos- preconizan el olvido del pasado y el entierro definitivo del proceso de recuperación de la Memoria Histórica.

De ahí la importancia de seguir organizando eventos como éste, que rescatan la memoria de ese pasado y muestran lo que fue la represión franquista. Y que evidencian además lo difícil que fue comenzar el proceso de recuperación de la memoria histórica y llegar hasta aquí sin haber conseguido el objetivo que fue la motivación fundamental del inicio de este proceso: acabar con el olvido institucional sobre lo que fue la Dictadura y forzar al Estado a rehabilitar a las víctimas de la represión franquista y a cuantos lucharon por reconquistar las libertades confiscadas por el franquismo.

 

Este fue el objetivo perseguido con los Recursos de revisión de sentencias franquistas presentados en 1989, para Julián Grimau, y en 1998, para Francisco Granado y Joaquín Delgado. Luego siguieron campañas para exigir la aprobación de tales Recursos y otros fueron presentados con el mismo objetivo. Y, a partir del 2000, comenzaron a constituirse Asociaciones y Foros para la Recuperación de la Memoria Histórica, que se dieron a la tarea de localizar, identificar y dar una sepultura digna a los miles de personas asesinadas por los franquistas y enterradas en cunetas o en fosas comunes al principio de la guerra civil. Y, como en el caso de los Recursos, tampoco estas Asociaciones contaron con ninguna ayuda institucional.

 

Dado que el objetivo de estos colectivos era luchar contra el olvido institucional y rehabilitar a las víctimas de la represión franquista, todos hicieron suya la exigencia de la anulación de la sentencias franquistas. Y fue así como se consiguió que algunos partidos (IU-ICV, ERC, PNV y el PSOE e inclusive CiU) asumieran su responsabilidad política y presentaran Proposiciones de Ley en el Congreso de los Diputados: tanto para dar respaldo político a los Recursos de revisión de sentencias franquistas como para las reivindicaciones de las Asociaciones y Foros que reclamaban apoyo institucional para sus actividades de localización de desaparecidos y reaperturas de fosas comunes.

Inclusive se consiguió que el Congreso de los Diputados aprobara el 20 de noviembre de 2002, por primera vez y por unanimidad, una Declaración institucional de condena del golpe militar de 1936 y consideración para las víctimas. Sin embargo, pese al triunfo electoral socialista en 2004, no fue hasta finales de 2007 que el Parlamento aprobó por escasa mayoría la Ley llamada de la Memoria Histórica. Una Ley que ha pretendido poner fin institucional al “olvido” y rehabilitar a las víctimas “de la Guerra Civil y de la posterior represión franquista”; pero que denuncian todos los colectivos memorialistas por considerarla cobarde, insuficiente y discriminatoria.

Pese a ello, el Gobierno socialista persiste en no escuchar estas denuncias y en su propósito de no ir más lejos de lo estipulado en esa Ley. Una Ley cobarde, porque excluye la anulación de las sentencias franquistas. Insuficiente, porque no obliga al Estado a asumir plenamente las tareas de localización y apertura de fosas comunes. Y discriminatoria, porque establece dos clases entre las víctimas de la represión franquista: las asesinadas antes de 1968, con 9.600 € de indemnización, y las asesinadas desde esa fecha hasta 1977, que recibirán una indemnización de 135.000 €.

 

El Auto del Juez Baltasar Garzón pretende abrir la “posibilidad” de exigir responsabilidades a los que ordenaron aquellos crímenes; pero eso significaría -si no prospera el Recurso de la Fiscalía- que la condena sería in fine penal y no política, y que el Gobierno socialista lograra mantener su Ley cobarde, insuficiente y discriminatoria.

 

No permitamos tal infamia.

 

http://www.memorialibertaria.org/valladolid/spip.php?article85

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