Apagad las luces y encended una vela; no miréis a vuestro alrededor,
más allá de la penumbra. Porque estoy ahí, fundido en las sombras. No
soy un cuento de terror; no estáis en una velada divertida con un
grupo de amigos disfrutando de la fantasía del miedo. Y ahora,
intentad caminar con la vela en la mano; con una sonrisa temblorosa.
¿Oís cómo respiro? No sois vosotros, no estáis sugestionados. Es mi
respiración malvada, es mi deseo enfermizo, el que me hace jadear
esperando el maligno momento en el que os arrastraré conmigo a una
muerte violenta y desangrante.
No es una aventura, no es a otro a quien busco. Me habéis conjurado
en las sombras, es mi mundo. No intentéis encender las luces, porque
encontraréis mi mano en el interruptor; tocaréis mis sarmentosos
dedos, mi piel reseca y caliente, os pincharéis con mi vello duro
como agujas y os abriré la garganta con mis garras. Me mostraré a la
luz de la vela para que yo sea lo último que veáis el tiempo que
tarden vuestros pulmones en inundarse de sangre.
Jugad conmigo, jugad al escondite del terror. Contad y adivinad dónde
está la muerte. Donde estoy yo, el maligno.
666 os espera, primates.
Estoy presente en cada uno de vuestros temores, soy esencia de mal y
dolor; pero en la oscuridad soy carne pulsando, una boca infame e
insaciable. Babeante.
Mi piel es pergamino milenario y mi aire vuestro miedo.
Os convenceréis, intentaréis creer que es sólo un ataque de miedo
infantil; pero susurraré en vuestro oído:
—¡Ven conmigo al infierno!
Y los dientes se cerrarán en vuestra oreja, mi mano tapará vuestra
boca y un ángel a prudente distancia rezará a Dios para consolaros en
la hora del sufrimiento eterno.
Cuando oigáis un crujido cercano, un ruido desde las sombras; gritad,
gritad todo lo que podáis porque al segundo siguiente, mi mano
cerrará vuestra boca y mis garras abrirán vuestro vientre.
Y ahora apagad la vela si no queréis prolongar vuestra agonía. Ya es
tarde para la luz. Os desgarraré hasta el alma.
Siempre sangriento: 666.
(Escrito a la luz de unas velas durante un apagón eléctrico)
(Realicé un video sobre este relato se encuentra en Youtube y su
dirección es: http://es.youtube.com/watch?v=78FXO1RixmQ )
Iconoclasta