El timbre suena y segundos después la puerta se abre
- Gracias Largo... buenas noches
- Grrrr
- Anamá! Bienvenida! - Dorothy se acerca a recibirme cariñosamente
- Gracias Dorothy, me da tanto gusto verte
- Igual a mi, la casa no es lo mismo sin ustedes
- Pero Annabel y Rae están aquí, no?
- Si, también la señorita Clarita y la señorita Grecia han venido, pero aun así esto ha estado muy solo
- Oh, pero bueno - sonrió - no te preocupes que ya estamos aquí
- Las chicas están en la cocina, Largo llevará tus maletas - Dorothy las entrega al mayordomo quien sin decir una palabra las toma y da media vuelta hacia el cuarto de huéspedes
- Que escándalo Dorothy! - se escucha desde la escalera - no puedo creer que tenga que salir hasta la escalera a pedirte que me atiendas
- Señora Elroy - se inclina Dorothy - enseguida voy - y corre hacia la escalera
- ¿Quien es esa Dorothy? - pregunta la dama
- Es una de las chicas que viven aquí - se acerca a la mujer y le da el brazo
- Este hombre no entiende, y no comprendo como Sara se lo permite... quítate de mi vista jovencita, que tengo jaqueca y no soporto ver mas gente en esta casa... - me exige la señora con ademán de que me vaya
- Con permiso señora Elory - digo cortésmente
Entro en la cocina, un delicioso aroma llena la pieza: café, pan recién horneado, fruta en la mesa.
- Que rica cena....! - digo desde la puerta
- Anamá! has vuelto!
- Si, ya las extrañaba mucho - abrazo a Rae y a Annabel
- también se te extrañaba, siéntate, un cafecito? - pregunta Rae
- Gracias, yo me sirvo... pero cuéntenme... como va la vida en la Mansión?
- Uy si supieras! - dice Annabel - bastante tranquila la mansión, tanto que Elisa esta furiosa porque nadie recordó su cumpleaños
- No que para ella no somos mas que servidumbre? - pregunto curiosa
- Pues si - se encoje de hombros Rae - pero en el fondo le molesta que no le hagamos mucho caso...
- Ay! - suspiro y no se que más decir... la cocina se queda en silencio y no me queda mas remedio que levantarme y caminar hacia la puerta que da al patio - y como vamos? hay algun proyecto en puerta?
- Pues si... - dice Annabel - creo que si... tenemos que hacer una base de datos con los cumpleaños de los de la casa y también preparar algo para la Guerra Florida
- Muy bien... - pienso en la Guerra florida y en el señorito de la casa...
Tomo más café y miro a mis amigas pero no me atrevo a preguntar... así que vuelvo a mirar el patio y a los empleados que están cerrando los establos.
- No piensas preguntar por él? - me mira fijamente Annabel - ¿pasó algo?
- No - me sonrojo - nada... nada pasó - y de verdad fue así pues salí sin avisar y jamás me comuniqué a la Mansión ni él supo donde encontrarme, aunque si hubiera querido lo hubiera hecho... - y... y Susana? - pregunto tratando de cambiar de tema
- Susana? - pregunta Rae extrañada - pues en su cuarto...
- Ah que bien... - respondo y doy un sorbo a la taza
- Esto no es un hotel - lo escucho hablar desde la puerta interior de la cocina y dejo de inmediato de beber el café
Las chicas solo me miran y él entra con las manos en los bolsillos y la mirada fija en mi. Viste traje azul, camisa del mismo tono, su cabello esta despeinado como de costumbre y sus ojos brillan de una manera especial, un tanto felina...
- He dicho que esta casa no es un hotel - toma un durazno del frutero y lo muerde sin dejar de acercarse a mi
- Nadie ha dicho que lo sea - respondo
- Pues entras y sales como si fuera - me reprocha
- Tengo motivos para hacerlo
- Ahora resulta que tienes una vida interesante... quien lo diría!
- Al menos no me paso la vida haraganeando...
- Si es por mi te equivocas - se recarga en el marco de la puerta frente a mi mientras sigue comiendo el durazno - sabes perfectamente que tengo negocios en el hipódromo
- No lo dije por ti, pero si te quedó el saco por algo ha de ser... - tomo mas café para pensar que más decir
- Deja eso - me quita la taza de los labios y la pone en el mueble mas cercano - ven conmigo
Neil me toma del brazo y me saca de la cocina, no es la forma en que me gustaría que me invitara al jardín pero mi corazón late tan rápido que no puedo negarme a salir con él. Nuestro destino no esta muy lejos, vamos hacia la fuente y me ofrece asiento.
- ¿Porque haces esto? - me pregunta
- ¿Tomar café?
- No digas tonterías... ir y venir.
- Pues es que tengo cosas que hacer Neil
- Donde estuviste?
- Pues tuve algunos trabajos importantes que no era posible hacer aquí
- ¿Que necesitas para trabajar aquí? - dice desesperado
- Yo... que¿?
- Si, que necesitas para hacer esos trabajos importantes sin irte de la mansión?
- Pues... no lo había pensado - no se que decir - supongo que tiempo y tranquilidad
- Dinero? otra computadora? otra cámara? que quieres?
- No quiero nada... solo quiero hacer mi trabajo como me gusta, tranquila
- No te vayas así - se levanta molesto, saca el hueso del durazno y lo avienta con toda su fuerza hacia los árboles del jardín - no entiendes nada
- Nada de que?
- De nada... - me mira seriamente y se acerca a mi y me entrega la mitad que sobra de la fruta
- Neil, no te molestes...
- Cada vez que te vas... - se pone en cuclillas para estar a mi altura y se queda callado
- Cada vez que me voy que? - pregunto curiosa pero no obtengo respuesta mas que su mirada y su respiración que peligrosamente se acercan a mi, apenas hace unos minutos que estoy aquí y de nuevo estoy en una montaña rusa de sentimientos! pero no hay tiempo para razonarlo, cuando vuelvo a ser consiente de la realidad es porque la suavidad y la fuerza de sus labios están sobre los míos y sus manos me toman fuertemente de los brazos
- Neil.... Neil...! - se escucha a lo lejos y el momento mágico se disuelve lentamente bajo la luz del farol que ilumina la fuente, él se levanta y me mira con ternura, sus mejillas se han sonrojado
- Espero que mañana no hayas desaparecido de nuevo
- No - murmuro y muevo la cabeza en señal de negación
- Debes entrar - mira hacia la puerta de la cocina indicándome el camino y vuelve sus ojos a mi para sonreírme antes de salir corriendo hacia la puerta principal y encontrarse con su hermana.
Enseguida camino hacia la cocina tratando de desaparecer de la escena antes de que Elisa se de cuenta de que estábamos juntos, lo que menos necesito ahora que he vuelto es un nuevo escándalo por parte de esa loca. La cocina está vacía, así que rápidamente voy a mi habitación y me tiro en la cama... ¿por qué tardé tanto en volver? miro el durazno y sonrió, seguramente esta delicioso... le doy una mordida y abrazo mi almohada.
Mansión, estoy de vuelta, creo que nunca debí irme... o quizás si, no lo se.... =)
Mañana lo sabré?
Anamá