DOCENCIA
Nº 604 Jueves
11 de Octubre de 2007 (e.:v.:)
“REVISTA DeLa LIBERTAD “
Si
les parece remitan: OPINEN, CRITIQUEN,
comente a otros QQ.:HH.:
“SEEK
YOUR TRUTH”. Busca TU verdad.
“Para mi,
las diferentes religiones con lindas flores, provenientes de un mismo jardín.
Son ramos de un
mismo árbol majestuoso.
Por tanto, son
todas verdaderas.”
MAHATMA GANDHI

Foto
Recuerdo:
El Muy Q.:H.:
RENE SAMORA, Venerable Maestro de
BeSoMi-2007
* * *
LAS HUELLAS DE
Por
el Q.:H.: CHRISTIAN GADEA SAGUIER
http://losarquitectos.blogspot.com/
Respetuoso
del laicismo, de todas las creencias relativas a la eternidad o a la no
eternidad de la vida espiritual, un artículo publicado la semana pasada en el
suplemento cultural del diario argentino
Desde
hace pocos años, algunos de los mejores científicos posdarwinianos están
desplegando teorías sólidas sobre la imposibilidad de la existencia de algún
dios. El debate ha cruzado todos los círculos académicos de Europa y Estados
Unidos y ha llegado ya a la portada de los grandes diarios. Imposible cerrar
los ojos. La mayoría de esos teóricos fundamenta sus ideas no solo en los males
creados por la intolerancia religiosa (crueldades sin nombre, falaces promesas
de eternidad como premio a la matanza de infieles) sino, sobre todo, en los
últimos hallazgos de la biología y de la física y en las revelaciones
sorprendentes que deparan las mudanzas de la naturaleza cuando se las estudia a
la luz de la evolución de las especies.
Dos
grandes libros que niegan la idea de algún dios han alcanzado rápida
repercusión durante los últimos veinte meses. Ambos continúan la línea de
investigación de Stephen Jay Gould, un biólogo de Harvard que murió en mayo de
Hace
apenas décadas, a la vuelta de la esquina de la historia, no habría sido
posible escribir nada de esto. Dudar de la existencia de dios se castigaba con
la mutilación, con la hoguera, con la esclavitud, con el destierro. El dios
cristiano era el poder supremo, tanto en el orden espiritual como en el
temporal, y los guardianes de ese ser se erguían como los cruzados de una
verdad fuera de la cual nada era posible.
Esta
semana terminé de leer
Escrita
con gran rigor histórico y académico esta obra de Vallejo desenmascara una fe
dogmática que durante toda su historia ha derramado la sangre de hombres y los
animales invocando la entelequia de un dios o la extraña mezcla de mitos del
Oriente que llamamos Cristo, cuya existencia real nadie ha podido probar.
Aun
hoy, existen regiones en las que impera la intolerancia religiosa y donde los
no creyentes son no seres, criaturas sin voz y sin derechos, a los que se puede
maltratar como a los animales. Y sin embargo, ignorar lo mucho que se está pe
En
los manuales de teología, la idea del ser supremo aparece henchido de atributos
abstractos: Alfa y Omega, el Verbo,
Para
millones de personas ese dios es todopoderoso, pero los males que suceden son
obra del demonio o están allí para poner a prueba la fe de los hombres y
hacerlos dignos de la vida eterna. ¿Existe, entonces? ¿Es una metáfora de las
pasiones y los deseos? ¿La especie humana es un sueño de dios o dios es el
sueño más antiguo de la especie? Solo los hombres imaginan a u dios. No hay
dioses en los horizontes de la zoología ni de la botánica. Los gatos, los
halcones y las montañas sagradas fueron imágenes de dios para algunas culturas,
pero carecen de él. Así, este dios es todo, pero no es para todos.
TEOCRACIAS, COMO MAL DE
En
el prólogo de la edición argentina del libro de Michael Onfray Tratado de
Ateología, quien fuera mi profesora en la universidad en Buenos Aires, Esther
Díaz, asegura que un principio divino es sólo un conjunto de palabras. No hay
entidad que lo sostenga, asegura. Más allá no hay nada, pero en este mundo, en
la contundente realidad de la inmanencia existen pe
En
esta obra Onfray se aboca a desmitificar a los tres grandes monoteísmos: el
cristianismo, el judaísmo y el islamismo. Pero no arremete contra los
creyentes, sino contra las "teocracias". Propone que ingresemos en
una era post cristiana, donde la humanidad no se someta a los valores morales
propuestos por la religión, basados en la obediencia y la mortificación.
Hedonista al fin, apunta a un paraíso en
También
Nietzsche, en Ecce homo, apuesta a lo mismo. En el capítulo "Por qué soy un destino", denuncia
que el concepto de "dios"
fue inventado como antítesis de la vida: concentra en sí, en espantosa unidad,
todo lo nocivo, venenoso y difamador, todo el odio contra la vida. El concepto
de "más allá", sigue, de
"mundo verdadero", fue
inventado con el fin de desvalorizar el único mundo que existe, para no dejar a
nuestra realidad terrenal ninguna meta, ninguna razón, ningún quehacer. El
concepto de "alma", de "espíritu", y, en fin incluso de "alma inmortal", fue inventado
para despreciar el cuerpo, enfermarlo, volverlo "santo", para contraponer una espantosa
despreocupación a todo lo que merece seriedad en la vida, a las cuestiones de
la alimentación, vivienda, régimen intelectual, asistencia a los enfermos,
limpieza, clima. En lugar de la salud, la "salvación
del alma", es decir, una locura circular que abarca desde las
convulsiones de penitencia hasta las histerias de redención. El concepto de
"pecado" fue inventado
al mismo tiempo que su correspondiente instrumento de tortura, el concepto de "libre albedrío", para obnubilar
los instintos, con el propósito de convertir en una segunda naturaleza la
desconfianza con respecto a ellos.
"Mi
ateísmo se enciende cuando la creencia privada se convierte en un asunto
público y cuando, en nombre de una patología mental personal, se organiza el
mundo también para el prójimo. Porque de la angustia personal al manejo del
cuerpo y alma del otro, hay un mundo en el que bullen, emboscados, los
aprovechadores de esa miseria espiritual y mental. El hecho de desviar la pulsión
de muerte que los martiriza hacia la totalidad del mundo no salva al
atormentado ni modifica su miseria, sino que contamina el universo. Al querer
evitar la negatividad, éste esparce a su alrededor, y además produce una
epidemia mental", escribe Onfray.
En
su última obra La vida eterna, Fernando Savater se pregunta por qué hay quien
cree en lo invisible como explicación final y orientación práctica para
habérnoslas con lo visible? Argumenta que en la mayoría de los casos, muchos
seres humanos se esfuerzan por tener creencias justificadas. Según explica
Bernard Williams en Verdad y veracidad, "una
creencia justificada es aquella a la que se llega a través de un método, o que
está respaldada por consideraciones que la favorecen no solo porque la hagan más
atractiva o algo por el estilo, sino en el sentido específico de que
proporcionan razones para creer que es verdadera".
Savater
asegura que los parámetros científicos son el mejor método para adquirir
creencias justificadas; sin embargo, una gran mayoría tiene algún tipo de
creencia paranormal, es decir, que viola alguna regla o principio científico,
sea de tipo religioso o profano. Agrega que la extensión y mejora la educación
hace por lo general disminuir el influjo de las creencias religiosas tradicionales.
La
introspección bien llevada logra alejar los sueños y delirios que nutren a los
dioses. El ateísmo no es una terapia, sino salud mental recuperada de la
programación religiosa que nos hacen desde el nacimiento. El trabajo sobre sí
mismo presupone la filosofía; no la fe, la creencia, ni las fábulas, sino la
razón y la reflexión llevada a cabo de modo correcto. El oscurantismo, ese
humus de las religiones, se combate con la tradición racionalista occidental.
El buen uso del entendimiento, la conducción del espíritu según el orden
racional, el empleo de una verdadera voluntad crítica, la movilización general
de la inteligencia y el deseo de evolucionar con fundamento son otras tantas
maneras de alejar los fantasmas. De ahí, pues, surge el retorno al espíritu de
las Luces que dio su nombre al siglo XVIII.
EL ILUMINISMO CONTRA EL DOGMA
Este
movimiento constituyó el nuevo sistema filosófico que propuso ilustrar, con la
luz de la humana razón, la realidad toda, combatiendo los errores y prejuicios
que se atribuían en
Varias
son las causas que han contribuido al nacimiento de la ilustración. La
filosofía se inspirará en el Racionalismo de René Descartes, Gottfried Leibniz
y Baruch Spinoza y en el Empirismo de David Hume, John Locke y George Berkeley.
La metafísica experimentará una gran crisis y quedará completamente
desprestigiada tras la obra monumental de Immanuel Kant: Crítica de la razón
pura, Crítica de la razón práctica y Crítica del juicio. Los filósofos
enciclopedistas Denis Diderot, Voltaire, Jean Jacques Rousseau y Montesquieu
renovarán el panorama intelectual que originará en los grandes progresos de las
ciencias, que arrinconaron prejuicios y errores unánimemente admitidos.
Voltaire atacará el clericalismo, mostrará las contradicciones de la religión, divulgará
la ciencia racionalista de Newton, pondrá de moda la relatividad cultural y
propugnará la tolerancia como el mayor valor ético. Rousseau divulgará la idea
del pacto social y la necesidad de la división de los poderes legislativo,
ejecutivo y judicial. Afirmará además que todos los hombres son iguales y es la
sociedad la que le da el papel a cada uno. Después vendrá una segunda
generación ilustrada, la de los llamados ideólogos, con figuras como Condillac,
Condorcet, Volney, Destutt de Tracy, Holbach, Maupertuis, que terminarán por
modificar la cultura. Añádase a todo esto las difíciles condiciones económicas
y políticas que atraviesan casi todos los Estados de Europa a causa de las
guerras político – religiosas.
Pepe
Rodríguez publicó en marzo de 1999 un interesante libro que habla sobre el
género de dios, Dios nació mujer. La documentada investigación que se plasma en
este libro aporta respuestas coherentes a preguntas trascendentes y hará ver de
otro modo a la mujer, al hombre y a la idea de dios. Explica que la mujer y el
concepto de dios han sido fundamentales para el progreso de la sociedad, pero
asegura que su historia difiere mucho de lo que nos han contado.
La
mujer prehistórica no estuvo sometida al varón sino que, por el contrario, las
comunidades de nuestros antepasados dependieron de su triple función como
procreadora, organizadora y productora.
Los
conocimientos arqueológicos, históricos y etnográficos actuales demuestran,
además, que desde que comenzamos a evolucionar como homínido hasta el inicio de
la era agrícola, el desarrollo de las estructuras psicosociales y de los
adelantos técnicos que posibilitaron la civilización fue obra de mujeres.
La
idea que hoy se tiene de un dios no existía hace unos 30.000, pero su concepto
tomo vida y forma al tiempo que los humanos desarrollamos el pe
Las
pruebas arqueológicas evidencian que el primer "dios"
generador-controlador fue concebido y reconocido como mujer durante más de
20.000 años y que no hubo más divinidad que la gran diosa hasta que, entre los
milenios VI y III antes de la era actual, por necesidades socioeconómicas,
apareció el concepto de dios varón. La agricultura excedentaria provocó la
derrota de la mujer y de la diosa a manos del varón y del dios; y la sumisión
se impuso así en la tierra como en el cielo.
EL SER SUPREMO EN
Dentro
de
Los masones, como individuos, son en todo
caso libres de darle el contenido que mejor se ajuste a sus creencias. Como
todos los símbolos, proporciona un marco, pero su interpretación concreta
corresponde a cada cual. Muchos consideran que el símbolo GADU es igual al dios
creador cristiano que determina a su voluntad los planos de la existencia. Para
otros, simboliza la idea de un principio creador que está en el origen del
universo, cuya naturaleza es indefinible. Hay por último masones, donde me
incluyo, que, prescindiendo de cualquier enfoque trascendente, identifican al
GADU con la sublimación del ideal masónico o que lo interpretan desde una
perspectiva panteísta o naturalista.