Un niño huérfano
Había un niño de cuatro años que acababa de perder a su madre. Juanito el niño se llamaba, se sentía solo y muy triste, su padre lo acariciaba constantemente, el padre quería protegerlo de ese dolor que se siente cuando un ser se nos va de nuestro lado, el padre pensaba :
-Pobre hijo mío, tan pequeño y sin su madre, ya no estará para arroparlo y acariciarlo como hacia cada noche antes de dormirse, ya no será lo mismo sin ella, Dios mío ¿tardara mucho en acostumbrarse a no ver a su madre?.preocupado no podía dormir, se levanto para ver como su hijo se encontraba, al entrar en la habitación vio como su hijo dormía placidamente y el padre mas tranquilo volvió a su cuarto y por fin pudo dormirse. Al día siguiente el padre le pregunto como había pasado la noche y el niño le digo que había dormido mucho y que su mama había venido para arroparlo y rezaron juntos como cada noche, el padre atentamente lo escuchaba y pensó que su hijo lo había soñado , era tan pequeño y no le dio mas importancia. A la noche siguiente su padre lo acompaño a su cuarto, lo metió en la cama y lo tapo con mucha ternura como lo hacia su mujer, suspiro , le dio un beso a su hijo y espero que se durmiera, después volvió a su cuarto con una tristeza que lo ahogaba, pensaba tanto en su mujer y se sentía tan solo sin ella. Al día siguiente cuando el padre se levanto fue al cuarto de su hijo y la pregunto:
-Y mi niño ¿cómo a pasado la noche? Y el niño muy contento le dijo:
-Mama vino a verme, me arropo, rezamos y me dio un beso muy grande y cuando me dormí ella se marcho, pero me dijo que todas las noches vendrá a verme y eso me lo dijo antes de dormirme papa.
El padre casi se enfadó, pero pensó y se dijo a si mismo:
-¿Por qué no? su madre quería a su hijo con locura podría ser verdad lo de mi hijo, esta noche cuando este dormido volveré a su cuarto y velare sus sueños. Esa noche espero que el niño estuviera dormido, entonces volvió a su cuarto abrió la puerta muy despacito pero cual fue su sorpresa ¡OH¡ Dios mío se quedo...casi no podía ni hablar ,la habitación del niño estaba llena de estrellas ,su madre parecía un ángel toda de blanco ,el cabello suelto ,ese pelo rojizo como el de su hijo ,pero brillaba como nunca y una luz que les envolvía madre e hijo. Los dos cogidos de las manos daban vueltas y su hijo reía sin parar.
El estaba maravillado parecía estar soñando, no quiso decir nada tenia miedo que se rompiera ese momento tan mágico, entonces con mucho cuidado cerro la puerta tras de si, iba como hechizado y pensaba que era todo verdad lo que su hijo le decía.
A la mañana siguiente su padre no le pregunto como de costumbre, no sabia que decir, pero su hijo como si leyera el pensamiento o supiera que su padre lo había visto todo le dijo:
- Papa, ¿verdad que mama estaba muy guapa?, ¿viste cuantas estrellas trajo para que yo jugase con ellas?, pues a donde ella esta hay muchísimas, ¿son bonitas verdad papa?.
Su padre muy pensativo, pero al mismo tiempo, dentro de el, sentía una inmensa alegría y se dijo a si mismo:
-Gracias Dios mío, mi hijo nunca estará solo y su madre velara siempre por su hijo, ya no sentirá jamás esa pena tan grande que le oprimía su alma.
Y desde ese momento como nunca lo había hecho se arrodillo miro al cielo y dijo:
-Padre mío, te doy las gracias por todas las dichas que brindas a mi hijo y gracias por haberme concedido esa felicidad de ver a mi hijo lleno de tanta dicha, se que ella es muy feliz y yo soy muy dichoso por haberla visto, gracias Dios mío por todo.
Mari Carmen