
DIOS Y NOSOTROS
Dios nos garantiza la vida.
Nos cabe a nosotros perfeccionarla y engrandecerla.
Dios nos provee de inteligencia.
Respondemos por la formación de la cultura.
Dios nos ilumina con razón.
El discernimiento ocurre por nuestra cuenta.
Dios nos alimenta a través del amor.
Obtendremos siempre del amor lo que hiciéremos con él.
Dios suscita las circunstancias.
De nosotros depende la elección de la acción para utilizarlas.
Dios crea la posibilidad.
El trabajo es obra nuestra.
Dios nos concede el don de hablar.
La palabra nos expresa respeto.
Dios esparce recursos.
Somos llamados a valorizarlos y desenvolverlos.
Dios sugiere el bien.
Está en nosotros el sentido de concordancia.
Dios crea la semilla.
Tenemos el privilegio de la plantación en el cultivo del suelo.
Dios nos envía lo mejor de lo que somos capaces de recibir.
La aceptación o la rebeldía vierte de nosotros con los resultados
atribuibles a cada una.
Dios establece el pensamiento libre.
Detenemos el poder de manejarlo en la pauta de los principios de
causa y efecto.
En todos los lugares encontraremos a la criatura asociada al Creador
en las ocurrencias de la Creación.
La Divina Providencia y la cooperación humana surgen siempre
juntas en todas las realizaciones de la vida, eso porque de Dios
viene la dádiva y del Hombre dimana la aplicación. Y ya que la
Justicia Perfecta nos acompaña y observa en todos los pasos de la
jornada evolutiva, la ley de la responsabilidad funciona en todos los
climas, determinando los méritos o necesidades de toda persona en
particular y reduciendo todas las teorías de recompensa y punición al
sabio precepto evangélico: "A cada uno según sus obras".
Espirito: EMMANUEL
Médium: Francisco Cândido Xavier
Del Libro: "Encontro Marcado" - Edición FEB