
ECOS FAMILIARES
MELODÍA PUESTA EN MÚSICA A UNA SOLA VOZ
CON ACOMPAÑAMIENTO DE PIANO 0 ARMONIUM
Venid a mí los que lloran,
los que imploran
una mirada de amor;
los que vivís abrumados
y agobiados bajo el peso del dolor.
No temáis dejar la tierra
porque encierra
vuestro cariño ideal,
porque tras la azul esfera
os espera
la familia universal.
Vuestros hijos, vuestras madres;
vuestros padres,
cuantos os dieron el ser,
todos viven y aun os aman
y reclaman
vuestra ternura de ayer,
Venid, venid que la vida
extinguida
jamás la veréis, jamás.
De la vejez a la infancia
no hay distancia,
ninguna se queda atrás.
Venid los que agonizáis
y tembláis,
no temáis al porvenir,
porque Dios, clemente y bueno,
en su seno
siempre nos hará vivir.
Cese el llanto y el quebranto
y el espanto,
que a la muerte quieren dar;
que la muerte de un segundo
nos da un mundo
donde poder progresar.
Venid a mí los que lloran,
los que imploran
misericordia y perdón,
que aquí tenéis nuevos guías
que a las vías
os lleven de la creación.
No temáis morir,
la vida extinguida,
nunca, nunca se verá;
al que llega y al que tarda
Dios le guarda
un eterno más allá.
Desposada que doliente,
tristemente
dejas ese mundo, ven,
que tus pasados amores
nuevas flores
tienen para ornar tu sien.
Pobre anciano que con pena
tu alma buena
deja sus hijos ahí,
ven, con cuidados prolijos
otros hijos
también te esperan aquí.
Artista que en noble anhelo
hasta el cielo
se elevó tu inspiración,
deja la cárcel sombría
donde un día
mostraste tu irradiación.
Ven, ven, que en otras regiones
vibraciones
armónicas hallarás;
mundos, espacios, planetas
y poetas
cual no soñaste jamás.
Torrentes de luz, de fuego,
donde el ciego
no sueña con ver la luz;
porque en regiones tan puras
las criaturas
no llevan ninguna Cruz.
Dejad de llorar hermanos,
que son vanas
nuestras lamentos ahí;
cuando a mi lado estaréis
ya veréis
cuán delicioso es vivir.
Escucha, materialista,
seca arista
eres tú de la creación,
mas cuando, dejas el mundo,
un profundo
cambio habrá en tu corazón.
Cuando fijes tu mirada
y la nada
no la puedas encontrar,
¡qué admiración tan intensa!
¡Tan inmensa ...!
Te hará bendecir y amar.
Los que adoráis falsos dioses
y entre goces
olvidáis el porvenir,
cuando a mi lado, estaréis
os diréis;
¿Cómo ayer pude vivir?
¡Bendita sea la muerte!
Brazo fuerte
que os aparta del error.
¡Bendita la muerte sea!
Que la idea
despierta para el amor.
No temáis dejar la tierra
porque encierra
vuestro cariño, ideal,
porque tras la azul esfera,
os espera
la familia universal.
1876
RAMOS DE VIOLETAS
AMALIA DOMINGO SOLER
II