
EL PASTEL
Hilario Silva
“El Evangelio según el Espiritismo”
Capítulo XV – 6 y 7
Guillermo Fuentes era brillante. Tenía una inteligencia aguzada y una cultura muy amplia. Se situaba, además, como un intelectual de gran prestigio.
Como catedrático, había alcanzado el más alto escalafón en la carrera universitaria. Dominaba con talento la disciplina que impartía.
Sus aulas eran las más concurridas y los seminarios periódicos que dictaba atraían alumnos de todas las clases.
Políglota versátil, se tornara intérprete confiable de conferencistas de otros países y era admirado por la fluidez con que hablaba varios idiomas. Referencia internacional en sus estudios, publicaba importantes artículos en reconocidas revistas científicas. Su fama en el mundo académico aumentaba cada vez más.
Hijo de padres religiosos, había conocido desde muy joven el Espiritismo y era una personalidad destacada en las reuniones de estudio y en las charlas. Orador competente, deleitaba a las plateas con su vibrante retórica, siendo aplaudido muchas veces de pie al final de las conferencias. Tenía la admiración del medio doctrinario por su caudal.
Sin embargo, a pesar de su preparación intelectual y del conocimiento espírita, tenía graves defectos que disfrazaba en público.
Pero, los íntimos conocían sus imperfecciones. Impaciente, no sabía esperar. Agresivo, se irritaba con facilidad. Egoísta, no se interesaba realmente por el prójimo. Orgulloso, desdeñaba a los colegas menos experimentados. No soportaba ser cuestionado.
Alipio, tío del Profesor y espírita también, con frecuencia le llamaba la atención. Cierta vez, le dijo, preocupado:
–Tú, eres muy inteligente, enseñas bien y convences a las personas. Pero más allá del conocimiento existe la caridad. El amor es el contenido sublime de toda manifestación.
No obstante, Guillermo respondió con arrogancia:
–Conozco y enseño. Soy alimento en este mundo de Dios.
Alipio miró al sobrino, entornó los ojos y comentó, serio:
–Sólo si fueses igual a un pastel que conozco.
El Profesor sorprendido le preguntó:
–¿Cómo es eso?
Y el tío completó, sonriente:
–Mucha masa y poco relleno…
(Mensaje psicografiado por Antonio Baduy Filho, en reunión pública del Culto del Evangelio del Sanatorio Espírita “José Días Machado”, en la mañana del día 1 de junio de 2008, en Ituiutaba, Minas Gerais, Brasil.)
ANUARIO ESPÍRITA 2009