(CREENCIAS Y NORMAS DEL PASTORERO)
-¿Qué hay de los relatos que el Padre Pastor hacía de la historia y de otras cosas?
-Puede que al escuchar lo que voy a decirte, te suene a mitología, pues el conjunto de relatos y leyendas que nos donaron la vieja Grecia o Roma, José Castillo, las relataba de otra forma, existe una contradicción en muchas cosas. José Castillo las dijo de otra, por ejemplo:
Dijo que Dios creó primero los mares y después la tierra, todo era un Edén. Contrariamente a como entendemos la creación del hombre por la religión tradicional cristiana, José Castillo decía que Dios formó a la mujer primero de las espumas del agua. Esta mujer estuvo mucho tiempo viviendo sola en aquel paraíso y en esta soledad clamaba al cielo por que no tenía con quien hablar. Un día oyó una voz Divina que le decía.
Ya tendrás hija querida
un compañero divino
y en tu poder tendrás hijos
que te llenen de cariño
Efectivamente, después de esto formó al hombre de la corriente del agua. Y haciendo referencia de todo este relato decía:
Formó a la mujer primera
de las espumas del agua
y al hombre de la corriente
para que la acompañara
Es posible que te sorprenda esta versión, ya que a ti te enseñaran de pequeño, que Dios formó primero al hombre, pero yo te aconsejo que si dudas, tú sigas apoyándote en lo que has sabido de antes y si lo crees empezaré a reconocer que entiendes este misterio.
Alberto acumulaba un sinfín de enseñanzas y a mí me despertaba un inmenso interés por indagar todo lo que José Castillo fue aclarando a Los Pastoreros y tal como este hombre empezó a revelarme todo aquello, continuó diciendo.
-Ya sabes que en principio, La Ciencia afirmaba, que la tierra no se movía, que era una plataforma, etc. Más tarde afirmó la Ciencia, que la tierra era redonda y giraba sobre su eje. Hoy vivimos viendo cosas, que jamás pudieron pensar nuestros antecesores y es por eso, que el hombre ha descubierto o puede descubrir hasta un límite, pero quedan muchas cosas que pertenecen a otras Ciencias Ocultas y es difícil llegar a ellas. Al explicarte y hacerte comparaciones de todo esto, no creas que lo hago para convencerte, es sólo a solicitud tuya y porque muestras gran interés. Es como si te pusiera manjares sobre la mesa, tú comes los que te gusten y los demás, los dejas.
Alberto continuó hablando sobre el principio del mundo, y dijo:
-Según el relato de José Castillo, cuando Dios creó a Eva y Adán, comenzó el mundo a poblarse, tenía catorce millones de seres cuando cayó el pecado, pero dijo que el pecado no vino, por la tentación de que Eva mordió la manzana, sino por la causa siguiente:
Todas las viviendas que se habían construido eran de dos plantas, todas iguales, poseían bajo y alto. Algunos hijos de Adán le propusieron que debió distinguirse de con los demás, así demostrará ser superior a todos, haciendo otra planta encima de las ya realizadas.
La buena fe de Adán, creyó que podría hacerlo sin consultar esta decisión con el Padre Principal, y tal como aquellos lo propusieron, lo hizo. La maldad ya se había filtrado en aquellos con el propósito de obtener y aparentar. Así desde el momento en que Adán tuvo en su casa tres plantas, los demás también lo hicieron. Al no consultar Adán esta decisión con el Padre Hacedor y habiendo provocado inconscientemente la anarquía, cayó el pecado. Adán debió consultar con el Padre todo lo que debía hacer y en aquella ocasión no lo hizo; aquella desobediencia ocasionó la muerte, que hasta allí no existía y con ella todo el mal se extendió quedando al azar de la desgracia.
-De esta versión que contó José Castillo, Los Pastoreros -añadió Alberto- hemos sacado una buena lección al respecto y basándonos en aquellas consecuencias, trasladamos aquellos hechos con la sociedad del presente y no tenemos por menos que pensar, que aquella idea que hizo naufragar a un mundo que empezaba, se arrastra en la mente de los humanos hasta que llegue su momento que sea exterminada por otra mano poderosa, Adán estaba dotado de un don para dirigir, pero a través de lo que el Padre dijera. Allí nació la idea de romper lo que estaba establecido y unos pocos a través de aquella idea, quisieron elevarse más que los otros, se valieron de proponerle a Adán un razonamiento que iba convertido en una idea premeditados y envenenada con un determinado fin, que Adán picara en aquella trampa y una vez montada aquella planta, ellos podrían libremente seguir el modelo que él había empezado. De esto hemos sacado muchas cosas que son palpables en esta sociedad. El ejemplo del que dirige, del cabeza de familia, de una dirección que muchas veces inconscientemente y aceptando los consejos de los subordinados, llegan a ocasionar grandes errores, por que una vez realizado un hecho, aquellos lo imitan después. Por otra parte, continuó diciendo Alberto, José Castillo, refiriéndose a los hechos que ocasionaron el pecado, decía estas palabras:
Una vez había un pájaro
que nunca alzaba el vuelo
pero que sí sabia
refinados gorgogeos
pero oyeron su canto
y tanto lo aplaudieron
que al fin le propusieron
que fuera a otros país
el tonto envanecido
y ciego de ignorancia
alzó veloz el vuelo
y en su locura quiso
llegar hasta el Cielo
un huracán furioso
y una racha de fuego
lo destruyó al instante
y al suelo cayó muerto
-Cuando nosotros escuchamos estas palabras de José Castillo, comprendimos que aquellos hechos ocurridos cuando cayó el pecado, podrían encerrar una gran incógnita y nadie le preguntó al Padre Pastor, si podría haber ocurrido otra cosa complicada con aquellos hechos de montar una planta más, o que el pecado cayó por otra idea, nacida de otra cosa. El hecho de que había una vez un pájaro, que nunca alzaba el vuelo, era Adán; pero oyeron su canto y tanto lo aplaudieron que los hijos le aconsejaron que él podía mandar, sin estar supeditado a las órdenes del Padre Hacedor. Y el tonto envanecido y ciego de ignorancia, alzó veloz el vuelo, es decir; quiso ser la figura representativa sin estar subordinado y de ahí vino la racha de fuego que le hizo cae muerto.
Al caer el pecado -dijo Alberto más adelante- Dios le volvió la espalda al mundo y lo sentenció a pagar aquella desobediencia y dijo que volvería cuando pasaran muchos millones de siglos, aquel plazo tenía una fecha y esa es la que José Castillo dijo que estaba muy próxima. Refiriéndose a esta profecía, decía unas palabras, sostenidas entre la Providencia y la Naturaleza:
Abre mundo tus puertas gozoso
a la madre que viene hacia a ti
yo te traigo la espiga dorada
y te traigo las aguas tan claras
como nunca pudiste beber
Yo que vengo de sitios lejanos
y que llevo terrenos andados
tantos siglos sufriendo y penando
por llegara este instante supremo
de poder acercarme hacia ti'
A este mundo querido y manchado
donde veo brillar su esperanza
y a su brillo se cae la mancha
y mis ojos ya pueden mirarlo
A este mundo de Dios elegido
donde quiso poner su reinado
y no pudo por culpa de aquellos
que traidores todo lo mancharon.
Hoy de nuevo vuelve a florecer
al aliento que Dios le ha enviado
y veréis su hermosura correr
y extenderse aquí y por todos lados
Sentiréis un crujido muy fuerte
cuando llegue ese caso esperado
y es que cruje por que se desprende
el mal que en los siglos estuvo arraigado
Di Naturaleza, ¿Tú te acuerdas?
cuando en lo alto del monte llorando
aquel Divino Padre te decía
¡Adiós, mi mundo amado!
Cuando tu lo miraste afligida
tu cara que era verde fue amarilla
tus aguas cristalinas se enturbiaron
más no temas, te dijo acongojado
que tú volverás a tener vida
que mi mundo yo tengo que habitarlo.
Pasarán muchos siglos sobre ellos
hasta tanto su culpa se vea limpia
y después volveré yo con mis hijos
los que pueda sacar de entre las ruinas
Y tu Naturaleza vivirás
satisfecha, feliz y agradecida
pues ya tu tierra la podrá pisar
aquel Divino Dios que te dio vida
-Cuando nosotros supimos -prosiguió Alberto- los hechos del por qué cayó el pecado, pensamos en principio que por qué Dios no deshizo el mundo y formó otro nuevo. Pero pronto nos dimos cuenta que eso no podía ser, por que si Dios procede así no hubiese sido justo y teníamos que pagar aquel daño. La sentencia que le echó al mundo, tiene un plazo y al cumplirse será, el día del juicio final, donde el mundo tendrá su fin. Decía a la vez este hombre, que el mundo no se terminaba, pero las personas sí, teniendo en cuenta, que tampoco todas las personas, porque a lo que se le llama fin del mundo, es sólo una transformación, un ajuste de cuentas. Los seres humanos hemos venido en esa lucha con los siglos, todos hemos intervenido en ese largo camino, y hemos ido pasando esa cadena eslabón por eslabón, por eso, para el Pastorero, las cosas están claras, y tenemos entendido, que toda nuestra actuación en ese largo camino se conserva también en ese gran archivo, que nada de lo que hemos hecho mal, puede quedar absuelto ni en olvido. Y seremos responsables ante lo bueno y lo malo. Como es lógico, las personas pagamos antes de morir las consecuencias de sus propios errores. Pero otras veces se pagan cuando vuelves a nacer.
Nosotros Los Pastoreros
Por Manuel Flores