El sufrimiento no es propio del mundo en que
vivimos, pues la Tierra es un planeta maravilloso, bello, dadivoso y saludable,
posibilitando la vida plena a los seres de los reinos vegetal, animal y humano,
en diferentes regiones. No provienen, igualmente, de la voluntad de Dios que
sus hijos estén sometidos a sufrimientos físicos y morales, en situaciones tan
diferentes.
No es resultado, tampoco, de la fragilidad humana,
pues el ser humano es fuerte y dotado de recursos extraordinarios, pudiendo
sobrevivir en diferentes regiones, en condiciones ambientales adversas, aunque
los niños de tierna edad sean frágiles, y necesiten de la protección de los
adultos para que puedan sobrevivir. Naturalmente, el sufrimiento no viene por
casualidad. Aunque sus causas no siempre puedan ser conocidas, se sabe que es
un efecto y todo efecto tiene una causa. Salvo las fatalidades, que no pueden
ser controladas, las posibles causas de los sufrimientos deben ser procuradas
en la conducta del propio ser humano, donde se encuentran las razones del mal,
la culpa de cada uno por sus propias tribulaciones.
Por inmadurez espiritual, por ignorancia u otro
motivo, el ser humano comete tres tipos de agresiones: sobre sí mismos, sobre
sus semejantes y sobre el medio que le rodea. Las faltas cometidas hacia sí
mismo están relacionadas al mal uso del pensamiento, cuando impregnado de
emociones negativas, como las del odio, rabia, envidia, celos, calumnia,
maldad, maledicencia; otras, debidas a los vicios, como del tabaco, de las
bebidas alcohólicas y de las drogas; a los disturbios de la sexualidad; y los
resultantes de descontroles alimentarios; u otras formas de autoagresión,
como la pereza, la ociosidad o el exceso de actividades.
Con relación a los semejantes, el ser humano puede
cometer faltas por acción o por omisión. Hablando sobre ese tema, el padre
Vieira decía en sus Sermones que muchos serán juzgados por las malas acciones
que cometieron, pero todos nosotros seremos castigados por la omisión de no
practicar el bien, cuando tuvimos la oportunidad de hacerlo.
En relación con el ambiente en que vive, el ser
humano comete innumerables agravios al mismo. Son notorias las poluciones del
aire, de las aguas y del ambiente, la devastación de los árboles, así como la
polución por la energía nuclear, altamente perjudicial a los seres vivos. Deben
ser consideradas, todavía, las malformaciones hereditarias y congénitas,
explicables por las leyes biológicas, igualmente dañinas a los seres humanos.
No solamente las causas referidas, sino también
las malformaciones kármicas están relacionadas entre las causas del sufrimiento
humano. Las acciones humanas son reguladas por la ley de la reciprocidad o de
causa y efecto, según el cual toda causa genera un efecto equivalente, igual y
en sentido contrario, abrazando el propio destino del hombre. Si la persona
practicó el mal y el retorno no ocurre en la misma existencia, podrá acontecer
en una existencia futura, bajo la forma de males kármicos,
igualmente causantes de sufrimientos del cuerpo y del alma.
Más allá de esas modalidades de acciones causantes
de disturbios, el ser humano está, todavía, sujeto a la influencia de entidades
espirituales, y de las acciones mentales de otros seres humanos, influyéndole
varias modalidades de sufrimientos anímicos y orgánicos. Sabiéndose que el
pensamiento es una forma de energía que puede ser utilizada tanto para el bien,
como para el mal, se comprende que las acciones mentales deben ser realizadas
con mucha vigilancia, para que sean conducidas hacia fines edificantes,
generando la salud, la paz y la alegría.
Hola hermana Vania.
Bien venida a este grupo, espero que te sientas a gusto con todos
nosotros, pues como ya lo ves aquí todos queremos aprender para acercarnos
cada día un poco mas hacia nuestro querido Padre, y también de nuestro
hermano mayor Jesús de Nazaert, esperamos que aporte algún articulo cuando
tu quieras y puedas, aquí lo que mas deseamos es sentirnos como hermanos,
tu mas pequeña hermana,
Mari Carmen.
----- Original Message -----
From: "Vania" <vca5510@...>
To: <Luz_espiritual@yahoogroups.com>
Sent: Saturday, October 30, 2004 8:40 PM
Subject: [Luz_espiritual] Nueva en el grupo
En primer lugar quiero agradecer por darme la oportunidad de ser
parte de este grupo.
Quisiera presentarme. Me llamo Vania Calderon vivo en U.S.A y soy de
Bolivia.
Estoy en conocimiento del espiritismo desde hace unos 6 meses y
quiero decirles que los articulos que ponen son muy interesantes
estoy aprendiendo mucho.Espero algun dia poder aportar algunos
articulos tambien.
que Dios los Bendiga a Todos.
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Que todas tus acciones y palabras de HOY demuestren tu amor por la vida. Sé agradecido, por las cosas buenas que te sucedan, para que las merezcas y las multipliques. Y por las dificultades, pues son siempre una oportunidad de aprender, crecer y superarnos.
En todo lo que nos ocurre, en todo lo que sucede a nuestro alrededor, en cada paso que nos toca vivir, hay una enseñanza, un mensaje, una lección. Aún en aquellas vivencias que nos parecen desagradables, vergonzosas o dolorosas, allí es donde más tenemos para aprender. En lugar de quejarte o lamentarte, busca la enseñanza, la lección implícita y sigue adelante, cada día y cada momento más feliz y más íntegro, cada vez. mejor persona.
La felicidad es un estado espiritual en el que gozas de la alegría de ser y de vivir. La felicidad es un sentimiento que nace del enfoque y vivencia de lo que te enriquece internamente. Vives la felicidad cuando percibes que vas alcanzando el alto ideal de ser más como persona; cuando ves cumplidos tus anhelos de experimentar la abundancia de los bienes internos y cuando ves coronados tus sueños de contribuir a la felicidad y al mejoramiento de otras personas...
Vamos esta noche, con breves palabras, a recordar
algo fundamental para el desarrollo de vuestra vida en la presente encarnación.
Es muy frecuente entre vosotros que cuando tenéis un
dolor infortunio digáis: DIOS NOS HA CASTIGADO. Nada más erróneo e impropio de
su amor y caridad. Dios no castiga a nadie. Dios siempre favorece,
saca
del fuego al malvado, le da la mano al caído, fortalece al débil da luz al que
está en las tinieblas. Todo lo imperfecto, todo lo que no dentro de la ley, es
obra del hombre.
Sabéis muy bien, y aunque lo sepáis os lo vamos a
recordar, cuando el espíritu desea una reencarnación, cuando está predispuesto
cuando le ha señalado la ley bendita de Dios que reencarne, se halla sujeto a
muchos inconvenientes, ha de hacer muchos razonamientos y ha de tener en
cuenta muchas circunstancias que habrá de afrontar y tener previstas. Elige,
por su cuenta, los dolores, los sinsabores, las lágrimas las
oportunidades de gloria y todo lo que constituya lucha, esfuerzo y trabajo ,
con el fin de redimirse cuanto antes y subir más pronto para gozar, de más luz,
de más ciencia y acercarse más a Dios, que es la meta ansiada por todos. En
aquellos momentos se heroíza, se cree más fuerte de lo que en realidad es
y, en muchas ocasiones, se pide demasiado y por ello luego se fracasa.
Sabéis también que la reencarnación es el único
medio para redimir, el pecado y seguir las sendas de la fe, la sabiduría y el
amor. Luego estaen nosotros, hermanos, realizar debidamente ese
cumplimiento. Si tenemos un infortunio, resolvámoslo con serenidad, pidiendo
primero fuerzas para no fracasar, para no vacilar en esos momentos tan graves y
difíciles, hemos pedido misiones tristes, duras y dolorosas en la vida, hay que
tener la Fe y sobre todo resignarse con la mayor fortaleza.
Cuando venimos a la reencarnación traemos un libro
en blanco, el tenemos que ir rellenando día a día con todos los datos
interesante nuestra vida, la formación espiritual que hemos seguido, cómo hemos
combatido el infortunio, cómo nos hemos comportado con nuestros semejantes,
cuáles han sido nuestros sentimientos, cómo hemos elevado nuestras súplicas,
etc., etc. Venimos a la tierra, en fin, y perdonar los símiles, como jardineros
de un hermoso jardín que se halla bastante lozano y un verde inmaculado, pero
sin ninguna floración. Al venir a la vida he regado ese jardín para que no se
nos seque, y allí está esperando nuestro proceder, nuestro cariño, nuestra
voluntad y nuestros hecho
hagan florecer. Cuando hacemos un acto firme de fe, de dignidad y de buenos
sentimientos, uno de los rosales se llena de fragantes rosas blancas, excelsas y delicadas, inundándole
de majestad, de luz y de olores embriagadores, porque hemos realizado una buena
acción. Cuando he enjugado lágrimas al hermano que sufre, otro rosal florece y
se cubre de bellísimas rosas color rosado puro, como son los albores de las
auroras boreales. Cuando hemos santificado nuestra vida con una heroicidad y
desprendimiento ejemplares, se florece el rosal amarillo, que representa la
pureza y el elixir de los colores benditos. Cuando hemos amado con verdadero
desinterés y entrega florece el rosal encarnado, dando el punto de colorido,
plenitud de vida y encanto que alegra y embellece todo a su alrededor. Cuando
el dolor ha hecho mella en nosotros y hemos salido firmes, airosos y
triunfantes, florecen los rosales de varios tonos, cuyas rosas, con sus
variados colores, dicen. «Adelante, no desmayéis; la fe y la grandeza de tu
alma te van salvando. Y, en fin, cuando llevamos a cabo una caridad magnífica
con la mayor sencillez Y cuyo delicado perfume llega a los cielos, se abren los
lirios benditos que dan gracias a Dios porque hemos sido justos y hemos sabido
cumplir nuestro deber en la vida.
Por eso, hermanos, no dejéis de tener una fe sólida,
una constancia sin límites y una gran resignación para que resolváis y superéis
con facilidad todos los inconvenientes, dolores, adversidades y pruebas que
solicitasteis para vuestro bien exclusivamente.
Que la FE y la ESPERANZA no os abandonen. Buenas
noches.
En los intervalos que seguían de una reunión y la otra no volvíamos a
nuestro abrigo de la Espiritualidad. Al contrario permanecíamos en el mismo
ambiente terrestre, en virtud de ser el viaje a emprender excesivamente
dificultoso para un grupo numeroso y pesado, como el nuestro, para repetirlo
diariamente. Así fue que quedamos entre los hombres cerca de dos meses, tiempo
necesario para la prosecución de las reuniones intimas
ya que carecíamos de otros grupos de preparación iniciática, en los otros,
apenas existían los principios y conceptos morales y filosóficos los que eran
examinados, sin la práctica de los misterios.
Nuestra calidad de suicidas, cuya aura virulenta por radiaciones
inferiores podría llevar a la perturbación y a la repugnancia a las pobres
criaturas encarnadas de las que nos aproximásemos, o de ellas recibir
influencias perjudiciales para el delicado tratamiento al que éramos sometidos,
nos inhibía de permanecer en cualquier recinto habitado o visitado por almas
encarnadas.
Conviene aclarar que éramos entidades en vías de reeducacion, y, por
eso mismo, sometidas a reglas muy severas de conducta, lo que impedía de
viviéramos tranquilamente entre los hombres, influenciando molestamente a la
sociedad terrena... cosa que fatalmente sucedería si continuásemos rebeldes,
recalcitrantes en el error.
Éramos entonces conducidos a lugares pintorescos, en los alrededores de
los poblados en que nos encontrásemos, y donde se tornase difícil el ingreso de
los hombres: - bosques amenos, prados sombreados por árboles frutales, colinas
fértiles y verdosas donde el ganado saboreaba el pasto fresco de su
predilección. Tiendas eran levantadas y una aldea graciosa, invisible a los
ojos humanos, mas perfectamente real para nosotros, y en la que una dulce
poesía bucólica distinguía de matices seductores, surgía abajo el cimborrio eternamente
azul de los cielos brasileños, donde el carro flameante del Astro Rey resplandecía
con la pompa inigualable de sus rayos revigorantes.
A la noche, una tierna melancolía endulzaba nuestras amarguras de
exilados del hogar y de la familia, cuando, al volver de asistir a las
arrebatadoras conferencias evangélicas, durante las reuniones de los
espiritistas cristianos, nos quedábamos a meditar, bajo el silencio inalterable
de las colinas o de la placidez de los vergeles, rememorando las lecciones
fecundas sobre la existencia del Ser Supremo como Creador y Padre, mientras mirábamos
la umbela celeste orlada de estrellas centelleantes y lindas. ¡Profundas elucubraciones
entonces dilataban nuestro raciocinio, mientras contemplábamos, enternecidos
como jóvenes enamorados, aquel espacio sideral arrastrando a gloria invalorable
con la que el Arquitecto Supremo lo dotó: - aquí, eran astros fulgurantes e inmensos,
soles poderosos, centros de fuerza, de luz, de calor y de vida; ¡Mas allá,
mundos arrebatadores de belleza y grandeza inconcebibles, cuyo esplendor
llegaba hasta nuestra visión de precitos del mundo invisible como amorosa señal
fraterna, a afirmar que también ellos abrigaban a otras humanidades, almas
hermanas nuestras en marcha hacia la redención, enamoradas del Bien y de la
Luz, y, como nosotros, oriundas del mismo soplo paternal divino que en nuestro
interior sentíamos ahora palpitar, a pesar de la extrema pobreza moral en que
nos debatíamos!. !Y por todas partes la expresión gloriosa del pensamiento del
Altísimo hablando de Su poder, de Su amor, de Su sabiduría!.
No era raro, bajo el susurro tierno de las frondas que engalanaban aquellas
colinas, ante las dulces vibraciones que refrescaban la noche clareada por la
refulgencia de los astros que rodaban por la inmensidad, nuestros amigos, los
discípulos de Allan Kardec, o sea, los médiums, los adoctrinadores, los
evangelizadores cuyo altruismo y buena-voluntad tanto contribuían para alivio
de nuestras inquietudes, nos visitaban en nuestro acampamiento, en lo callado
de la noche, mal que sus cuerpos físicos reposaban en un sueño profundo.
¡Confabulaban con nosotros piadosa y amorosamente, pues tenían libre acceso a
nuestra aldea de emergencia, ampliaban aclaraciones sobre la excelencia de las doctrinas
que profesaban, revelándose respetuosos creyentes de la paternidad de Dios, de la
inmortalidad del alma y de la evolución del ser hacia su Todo Poderoso Creador!.
¡Grandes entusiastas de la Fe, nos concitaban al amor a Dios, a la
esperanza en Su paternal bondad, a la confianza en el porvenir por Él reservado
al género humano, al coraje para vencer, como bases inalienables de serenidad
en el gran esfuerzo por el progreso!. ¡Aseguraban ser,
todos ellos, pruebas insofismables, patéticas, de la excelencia de las enseñanzas
filosóficas ofrecidas por la Doctrina de la que eran afiliados, Doctrina cuyas bases,
asentadas en la moral grandiosa del Divino Modelo y en la Ciencia de lo
Invisible, que los transformara en rígidas fortalezas de Fe, capaces de
resistir a toda y cualquieradversidad
con animo sereno, mente equilibrada y la sonrisa en los labios, señalando el cielo
que traían en si mismos gracias a los conocimientos superiores que tenían de la
Vida y del destino humano!. Exponían, entonces, llenos de elocuencia, los
ardores de la adversidad con la que muchos de ellos luchaban, y, oyéndolos, nos
abismábamos, y nuestra admiración crecía, tornándolos mayores en el concepto
que de ellos nos hacíamos: - este varón respetable, jefe de una familia
numerosa, era paupérrimo, luchando para vivir, sin treguas por la subsistencia
de los suyos; aquel otro, incomprendido en el hogar, aislado en el seno de su
propia familia, que no respetaba su derecho sagrado de pensar y de creer como
mejor le pareciese; esta señora, cargando la pesada cruz de un matrimonio
desventurado, subyugada al imperativo de duras humillaciones y disgustos
diarios!... Y aquí, todavía, esta, que viera morir a su hijo único en plena
juventud, arrimo y dulzura de su viudez y de su vejez!..
¡Mientras esta joven, en víspera del consorcio
tiernamente ansiado, se viera
recompensada, en su dulce y prometedora dedicación, con el
perjurio abominable de aquel que le despertara los primeros arrobos del
corazón!... ¡Pues, el ser iniciado en el Espiritismo Cristiano no excluye la
necesidad de grandes reparaciones y testimonios dolorosos!. ¡Sin embargo, la
serenidad, la paciente conformidad presidían esos choques en sus corazones!. ¡Se habían vuelto confiados hacia el seno amoroso de
Jesús, fieles al convite tierno quede él recibían permanentemente!.
¡Abrieron sus corazones y su entendimiento a las dulces influencias celestes,
sublimándose a los influjos asistenciales de sus guías instructores... y ahora
marchaban confiantes, esperando el futuro, confiados
de la victoria final!. !!No tuvieron vergüenza, antes
fue con visible buen humor que narraran que entre ellos había los que iban para
el cumplimiento del deber en sus reuniones sin haber hecho la merienda tarde,
por escasez de recursos, mas que no por eso se sentían desgraciados, pues
esperaban que el Padre Supremo, que viste los lirios de los campos y provee las
necesidades de los pájaros que vuelan en el aire (9), también habría que
remediar su situación, tan deprisa cuanto fuere posible... y se sentían fuertes
para, por sí mismos, y escudados en la Fe y en el buen animo consecuentes de
ella, reaccionen contra la penuria del momento oportuno, y venzan!.
De esa convivencia, por así decir diaria, resultó que grandes afectos y
simpatías indestructibles se estableciesen de parte a parte, mayormente entre
nosotros, desencarnados, que nos sentíamos sinceramente agradecidos por el
interés que nos dispensaban y las inestimables mercedes que les debíamos. (l0) (9)
Mate, 6:19 a 21 y 25 a 34.
(l0) En efecto, en el curso de nuestras actividades mediúnicas
tuvimos ocasión de hacer sólidas relaciones de amistad con habitantes del plano
invisible. En determinada fase de nuestra existencia, cuando testimonios
dolorosos y decisivos nos fueron impuestos por la Ley de Causa y Efectos, una
pequeña falange de antiguos sufridores que habíamos auxiliado antes, inclusive
algunos suicidas y dos ex-obsesores que se tornaran nuestros amigos durante
trabajos prácticos para la cura de obsesionados, se tornaron visibles en cierta
visita que nos hicieron, ofreciendo ayuda Para suavizarnos la situación.
No siendo, sin embargo, posible
hacer, por cuanto la situación era irremediable, mezclaron con nuestras
lagrimas las suyas, visitándonos frecuentemente y así proporciondonos un gran alivio con la prueba, que nos dieron,
de tan benévolo afecto. - (Nota de la médium) Teníamos licencia para seguirlos
en jornadas laboriosas, en el desempeño de la beneficencia. Poderosamente
interesantes, esas labores nos servían de magnificas lecciones, ya que,
arraigados al insano egoísmo, no comprendíamos como podría alguien dedicarse al
bien ajeno con tan elevada demostración de desinterés y amor fraterno. No me eximiré
de dedicar algunas líneas de este relato a la descripción de la laboriosidad a
la que asistimos entonces, para sólo referirnos a lo que realizado era por
ellos en cuerpo astral, durante las horas dedicadas al sueño y al descanso
físico-material.
Los médiums, y demás iniciados cristianos encarnados, comisionados por
el Instituto María de Nazaret, merecían su confianza y estaban bajo su
vigilancia hasta terminar los compromisos que habían asumido con sus
directores. Muchas veces, sin embargo, esa vigilancia se extendía por tiempo
indeterminado, pasando el aprendiz terreno a formar parte de la falange de
trabajadores de la Colonia, lo que es lo mismo que decir que se tornaba colaborador
de la magna Legión de los Siervos de María. Si eran verdaderamente dedicados al
ministerio apostólico que experimentaban bajo los auspicios de la gran doctrina
compilada por el jefe de la Escuela en que se iniciaran, o sea, por Allan
Kardec, no limitarían la ayuda de su buena-voluntad a las sesiones semanales de
cuño secreto, en el núcleo a que pertenecían. Al contrario, ensancharían el
radio de acciones propias haciendo un esfuerzo favorable para la exaltación de
la Causa a la que servían.
A lo largo de la noche, aquellos a quienes nos ligábamos se transportaban
a grandes distancias, en cuerpo astral, asociándose a sus mentores y guías para
nobles realizaciones. En nuestra falange cada grupo de diez o menos, podría
asociárseles con la intención de instruirse, seguirlos en las peregrinaciones
dignificantes en pro de la causa abrazada por el Maestro Magnánimo, desde que
sus tutelares y asistentes dirigiesen los servicios y que mentores de la Legión
tomasen parte en la comitiva. Durante los dos meses de nuestra convivencia en
la Tierra, tuve ocasión de seguirlos algunas veces, acompañado de otros iguales
de la falange, inclusive Belarmino, y seguidos de
nuestros afectuosos amigos, los de Canalejas y de Ramiro de Guzman.
Dirigidos por sus instructores espirituales, visitaban hospitales
durante el silencio de la noche, acercándose de los lechos en que gemían pobres
enfermos desesperanzados y tristes, con el piadoso interés de darles alivio y
vigor nuevo con aplicaciones magnéticas vitalizantes, de las que eran fecundos
depositarios. Les hablaban amigablemente, valiéndose de la somnolencia en que
los veían sumergidos, los reanimaban transfundiéndoles los albores de la Fe y
de la Esperanza que iluminaban sus Espíritus de creyentes fieles, les daban
coraje y voluntad de vencer a través de consejos y sugestiones cuya inspiración
recibían de sus bondadosos acompañantes. !Con ellos,
así, ingresamos también a domicilios particulares, observando que la intención
que llevaban era siempre la de servir y aprender, ya sea que se tratase de una
visita a los palacios, a las chozas y hasta a los prostíbulos, pues entendían,
con sus guías, que también aquí habían corazones a consolar, Espíritus
enflaquecidos que reerguir y aconsejar!. Otras veces
solicitaban nuestra cooperación en el empeño de consolar a grandes infelices, o
sea, a personas encarnadas que vivían testimonios dolorosos en la serie de
pruebas convenientes, y cuya tendencia para o desánimo y la desesperación
podría tornarse fatal. ¡Nos levaban entonces a la sede de la agremiación a la
que pertenecían y, allí, mientras sus fardos materiales continuaban en profundo
sueño, así como los de aquellos por quienes se interesaban, reanimaban a los pobres
sufridores exponiéndoles conceptos vivos y prudentes, administrándoles las grandiosas
enseñanzas evangélicas que enriquecían sus propias almas y hacían de ellos grandes
y animosos batalladores diarios, incapaces de darse por vencidos, desanimados, desesperados!....!Y
era entonces que prestábamos nuestra dolorosa experiencia, consintiendo en
hablar de la siniestra aventura a la que el desánimo nos reservara arrastrándonos
al abismo del suicidio!. Belarmino encontraba la
oportunidad, entonces, para expandir su verbo arrebatador de orador fecundo y
brillante; y más de una vez pudo él arrancar, de una caída cierta, a infelices
que ya se inclinaban hacia la oscura región de la cual veníamos. ¡Todo eso nos
valió valiosas, enseñanzas, aclaraciones de alto valor, ejemplos seductores, al
paso que la reacción consoladora nos reanimaba, dándonos esperanzas!. Pasados dos meses, sin embargo, no necesitando nada mas
recibir del piano material terreno, fue ordenado el regreso de la falange a su
Colonia del Astral.
No fue sin profunda emoción que abrazamos a esos tiernos y sencillos
amigos, en la última visita a nuestra bucólica aldea para las despedidas, y
cuya placidez comunicativa del corazón, tan sano vigor prestara a nuestras
almas vacilantes y aprehensivas. Aun cuando sus cuerpos carnales se mantenían
adormecidos cuando iban a vernos, era bien cierto que los veíamos realmente,
como hombres o mujeres, sin que llegase a impresionarnos la diferencia del
envoltorio.
Les hipotecamos gratitud eterna, les juramos afecto inquebrantable, les
prometimos visitas frecuentes tan pronto como lo permitiesen las
circunstancias, y retribución de lasgentilezas y pruebas de consideración conque nos habían honrado, así estuviésemos capacitados
para ello. A su vez prometieron continuar interesándose por el drama que nos aprisionaba,
ya sea orando a la Clemencia Divina en nuestro favor, o transmitiéndonos sus expresiones
de amistad a través de las misivas telepáticas que sus facultades anímicas comenzaban
a producir, promesa que inmensamente nos halagó.
En efecto, después de llegar a nuestro nevado asilo, frecuentemente
veíamos sus figuras amigas destacándose en la lucidez de nuestros aparatos de
televisión, envueltas siempre en las ondas opalinas de la oración y de los
pensamientos generosos con que elevaban a Dios los buenas
votos que hacían por la mejoría de nuestra situación.
¡Pasando dos largos meses sobre a costra terrestre, huéspedes de los
serenos cielos brasileños, no nos concedieran los guardianes la debida
autorización para visitar los sitios queridos de nuestra Patria, cuyo añorado
recuerdo humedecía de llanto las fibras sensibles de nuestras almas, nos dieran,
sin embargo, a conocer estos amigos serviciales y gentiles, dóciles y humildes,
discípulos del noble maestro de la Iniciación - Allan Kardec -, a cuya memoria,
desde entonces, pasamos a rendir respetuoso homenaje de admiración!. ¡Y pensábamos,
con ternura y sinceramente encantados: - Una doctrina como esa, capaz de lapidar
corazones, iluminándolos con las cándidas manifestaciones de la Bondad, como veíamos
irradiándose en torno de nuestros nuevos amigos, no puede estar distante de las
verdades celestes!
¡Pasaron dos años, largos y trabajosos, durante los cuales mucho
lloramos bajo el peso de arrebatados remordimientos, analizando diariamente el
error cometido contra nosotros mismos, contra la Naturaleza y las sabias Leyes
del Sempiterno, yéndonos a la situación amarga dejada por el suicidio!. Volvimos algunas veces a asistir a otras reuniones en los
gabinetes terrestres de experimentos psíquicos, visitando a nuestros amigos hablándoles
por vía mediúnica. En ese tiempo me relacionara con
un delicado aparato mediúnico, o sea, un médium dotado
de una extraordinaria facultad, el cual nos visitaba frecuentemente, a mí y a
los demás, ya sea a través de los pensamientos e irradiaciones benévolas que
dirigía a nuestro favor o en el fervor de la oración.
Jesús, Jesús de Nazaret esta cerca de todos,
pues la luz del Padre os ayuda en vuestra empresa. Todos tenéis que mejorar
para llegar al Padre, pues el Padre es todo amor y todo
bondad, el Padre os quiere y siempre hay que luchar para llegar a Él, pues Él
os espera con los brazos abiertos. Pensad en el Padre día a día y todo será muy
fácil de hacer, pues la voluntad del Padre es que todos mejoréis, es como el
joven de Galilea, Él siempre pensaba en el Padre, el joven llamado Jesús de
Nazaret, era el mejor de la creación en cuanto querer al Padre, pues Dios es
todo, lleno de amor y no de odio, pues para algunos ven a Dios como vengativo y
no es verdad. ¡Hay pobre de aquellos que ven la belleza como el barro!, pues
estos tendrán crujir de dientes, pues ellos ven el odio que ellos mismos crean,
maldecid al odio y abrazad el amor, pues el amor del Padre esta cerca, solo
tenéis que desearlo.
El joven de Galilea lo deseaba y lo sigue
deseando, pues ahora lo desea mas por que ve al Padre y goza de la luz del
amor. Cuan corto es la existencia terrena y cuan larga es la libertad, pues la
libertad es mas bella para el alma, ¡hay pobres de aquellos que odian al hijo
del hombre y a sus hermanos!, pues el odio es como una piedra en el mar, se va
puliendo y hace que la impureza de la piedra pare a otras piedras. No os dejéis
llevar por el odio, pues es el cáncer del alma, abrazad al Padre y no al odio, luchad
por ser mejores y haced como el joven Nazareno, amar, amar sobre todas las
cosas y a sus hermanos como a uno mismo, cuan fácil seria ver el amor en este
mundo, pues donde ahora hay niebla habrá luz y donde ahora hay luz estará el
Padre. Luchad por ser mejores y no os canséis por que el Padre esta cerca.
Querida hermana;
Gracias a ti por ser parte de esta lista y nuestro Padre quiera que entre
todos sigamos aprendiendo lo que es el espiritismo y lo que significa y así
acercarnos mas al Padre y poco a poco querernos como hermanos.
Gracias por estar ahí.
Siempre hacia el Padre.
Jacob
----- Original Message -----
From: "Vania" <vca5510@...>
To: <Luz_espiritual@yahoogroups.com>
Sent: Saturday, October 30, 2004 8:40 PM
Subject: [Luz_espiritual] Nueva en el grupo
En primer lugar quiero agradecer por darme la oportunidad de ser
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Según la
Iglesia, la divinidad de Cristo queda principalmente demostrada por los
milagros que atestiguan una fuerza sobrenatural. Esta consideración pudo ser de
cierto peso en una época en que lo maravilloso era aceptado sin examen; pero hoy,
cuando la ciencia ha llevado sus investigaciones a las leyes de la naturaleza, los
milagros hallan mas incrédulos que creyentes: y .lo que ha contribuido no poco a
su descrédito, es el abuso de las imitaciones fraudulentas y la explicación que
de ello se ha hecho. La fe en los milagros se ha extinguido por el uso que de
la misma se ha venido haciendo; resultando que los del Evangelio son
considerados en la actualidad por muchas personas, como puramente legendarios.
La Iglesia,
por otra parte, quita a los milagros toda su importancia como prueba de la
divinidad de Cristo, declarando que el demonio puede hacerlos tan prodigiosos
como aquél; puesto que si el diablo tiene tal poderío, es vidente que los hechos
de semejante naturaleza no gozan de un carácter puramente divino. Si puede
haber cosas tan maravillosas que llegan a seducir a los mismos elegidos, ¿cómo
podrían los simples mortales distinguir los buenos milagros de los malos? ¿Y no
es de temer, que, viendo hechos similares, confundan a Dios con Satanás? Atribuir
a Jesús un rival semejante en habilidad, era una insigne torpeza; pero en
materia de contradicciones e inconsecuencias, no se era muy escrupuloso en una
poca en que los fieles hubiesen elevado a la categoría de caso de conciencia el
pensar por sí mismos y. el discutir el más insignificante de los artículos impuestos
a su credulidad. No se contaba entonces con el progreso, ni se pensaba en que
podría tocar a su termino el reino de la fe ciega y sencilla, reino cómodo como
el de un placer cualquiera. La misión tan preponderante que se ha obstinado la
Iglesia en señalar al demonio, ha producido para la fe desastrosa consecuencias,
a medida que los hombres se han sentido capaces para ver con su propios ojos.
El demonio, a quien se, ha explotado con buen éxito por algún tiempo, ha venido
a ser la piqueta descargada contra el viejo edificio de las creencias, una de
las principales causas de la incredulidad Puede decirse que, haciendo de él la
Iglesia un auxiliar indispensable: ha alimentado en su seno al que debía
revolverse contra ella y minarla en su bases, (Giovanni Papini,
excelente escritor católico, con su obra El Diablo apoya esta tesis y con ello el
pensamiento espírita en tal materia.)
Otra
consideración no menos grave es la de que los hechos milagrosos no son
privilegio exclusivo de la religión cristiana. No hay, en efecto, una, idólatra
o pagana, que no haya tenido sus milagros tan maravillosos y auténticos para
los adeptos de aquélla como los del cristianismo.
La Iglesia
se ha privado del derecho de negarlos, atribuyendo a las potencias infernales
la facultad de producirlos. El carácter esencial del milagro en el sentido
teológico, es el de ser una excepción a las leyes de la naturaleza, siendo, por
consiguiente, inexplicable por
las
mismas. Desde el instante en que puede explicarse un hecho y se relaciona con
una causa conocida, cesa de ser un milagro. Así es como los descubrimientos de
la ciencia han hecho entrar en el dominio de los acontecimientos naturales ciertos
efectos calificados de prodigiosos, mientras fue desconocida su causa. Más tarde,
el conocimiento del principio espiritual, de la acción de los fluidos sobre la economía,
del mundo invisible en medio del cual vivimos, de las facultades del alma, de
la existencia y propiedades del periespíritu, ha dado
la clave de los fenómenos del orden psíquico y probado que, al igual de los
otros, no son derogaciones de las leyes de la naturaleza, sino que, por el
contrario, son aplicaciones frecuentes de las mismas. Todos los efectos de
magnetismo, de sonambulismo, de éxtasis, de doble vista, de hipnotismo, de
catalepsia, de anestesia, de transmisión del pensamiento, de presciencia, de
curaciones instantáneas, de posesiones, apariciones y transfiguraciones, etc.,
que constituyen la casi totalidad de los milagros del Evangelio, pertenecen a
semejante categoría de fenómenos.
Actualmente
se sabe que esos efectos son resultado de aptitudes y de disposiciones
fisiológicas especiales; que se han producido en todos los tiempos, en todos
los pueblos, y que no tienen más títulos para ser considerados como sobrenaturales
que todos aquellos cuyas causas eran desconocidas. Esto explica por que todas
las religiones han tenido sus milagros, que no son mas que hechos naturales,
pero casi siempre amplificados hasta el absurdo por la credulidad, la ignorancia
y la superstición, a los cuales, empero, reducen a su justo valor los
conocimientos actuales, descartando la parte legendaria.
La
posibilidad de la mayor parte de los hechos que el Evangelio cita como realizados
por Jesús, esta hoy completamente demostrada por el magnetismo y por el
Espiritismo, pasando a ser aquellos meros fenómenos naturales. Puesto que a
nuestra vista se producen, ora espontáneamente, ora provocados, nada hay de anormal
en que Jesús poseyese facultades idénticas a las de nuestros magnetizadores,
curadores, sonámbulos, videntes, médiums, etc. Desde el momento en que esas
mismas facultades se hallan, aunque en diferentes grados, en una multitud de
individuos que nada tienen de divinos, que hasta se encuentran en los herejes e
idólatras, no implican en modo alguno una naturaleza sobrehumana.
Si el mismo
Jesús calificaba de milagros esos hechos, débese a
que, en esto como en otras muchas cosas, debía apropiar su lenguaje a los
conocimientos de sus contemporáneos; pues, ¿cómo podían apreciar estos últimos
un matiz del lenguaje que no es hoy comprendido de todos? Las cosas
extraordinarias que Él hacia, y que parecían sobrenaturales en aquella sazón y
mucho mas tarde aun, eran milagros para el vulgo, que no podía darles otro
nombre. Y es digno de notarse el hecho de que se valió de ellos para afirmar la
misión que, según sus
propias expresiones, había recibido de Dios; pero nunca para atribuirse el
poder divino. (Véase El Génesis, capitulo XIII y siguientes, donde están explicados
por las leyes naturales todos los milagros del Evangelio).
Preciso es,
pues, dejar de incluir los milagros entre las pruebas en que pretende fundarse
la divinidad de la persona de Cristo. Veamos ahora si hallamos tales pruebas en
las palabras de Jesús.
En primer lugar quiero agradecer por darme la oportunidad de ser
parte de este grupo.
Quisiera presentarme. Me llamo Vania Calderon vivo en U.S.A y soy de
Bolivia.
Estoy en conocimiento del espiritismo desde hace unos 6 meses y
quiero decirles que los articulos que ponen son muy interesantes
estoy aprendiendo mucho.Espero algun dia poder aportar algunos
articulos tambien.
que Dios los Bendiga a Todos.
Hace unos años, estaba revisando el registro de mis estudiantes universitarios para la sesión de apertura de mi clase sobre teología de la fe. Ese fue el primer día que vi a Tommy. Estaba peinando su largo cabello rubio, que colgaba 15 centímetros por debajo de sus hombros. Sé que lo que está dentro de la cabeza, no sobre ella, es lo que cuenta; pero en ese tiempo yo no estaba preparado para Tommy, así que lo etiqueté como extraño, muy extraño.
Tommy resultó ser el ateo residente de mi curso. Constantemente objetaba o se burlaba de la posibilidad de un Dios que amaba incondicionalmente. Vivimos en una paz relativa durante un semestre, aunque a veces él era un dolor de cabeza. Al final del curso, cuando entregó su examen, me preguntó en un tono un poco cínico:
- ¿Cree usted que encontraré a Dios alguna vez?
Me decidí por un poco de terapia de choque. - ¡No!, dije enfáticamente. - ¡Ah!, respondió. Pensé que ese era el producto que estaba usted vendiendo.
Lo dejé dar cinco pasos hacia la puerta y luego lo llamé: -Tommy. ¡No creo que lo encuentres nunca, pero estoy seguro de que Él te encontrará a ti!
Tommy simplemente se encogió de hombros y se fue. Me sentí un poco desilusionado de que no hubiera captado mi hábil mensaje.
Después escuché que Tommy se había graduado y me sentí debidamente agradecido. Luego me llegó un informe triste: Tommy tenía cáncer terminal. Antes de que yo pudiera buscarlo, él vino a mí. Cuando entró en mi oficina, su cuerpo estaba muy deteriorado y su largo cabello se había caído a causa de la quimioterapia. Pero sus ojos eran brillantes y su voz firme, por primera vez en mucho tiempo.
- Tommy, he pensado mucho en ti. Supe que estás enfermo, le dije. - Sí, muy enfermo, profesor. Tengo cáncer. Es cuestión de semanas. - ¿Puedes hablar de ello? - Seguro, ¿qué le gustaría saber? - ¿Qué se siente saber que tienes 24 años y te estás muriendo? - ¡Bueno, podría ser peor! - ¿Como qué? - Bueno, como tener 50 años y no tener valores o ideales. Como tener 50 años y pensar que beber, seducir mujeres y hacer dinero son las cosas más importantes en la vida... Pero vine a verlo realmente por algo que me dijo el último día de clase. Le pregunté si usted pensaba que alguna vez encontraría a Dios y usted me dijo que no, lo cual me sorprendió. Luego me dijo: "Pero Él te encontrará a ti". Pensé mucho en eso, aunque mi búsqueda no fue para nada intensa entonces. Pero cuando los doctores quitaron un bulto de mi ingle y me dijeron que era maligno, tomé muy en serio localizar a Dios. Y cuando la malignidad se diseminó a mis órganos vitales, comencé realmente a golpear las puertas del cielo. Pero nada sucedió. Bien, un día me desperté y, en lugar de lanzar más peticiones inútiles a un Dios que puede o no existir, simplemente me di por vencido. No me importaba Dios ni la otra vida ni nada por el estilo.
Decidí entonces pasar el tiempo que me queda, haciendo algo más lucrativo. Pensé en usted y en algo que había dicho en una de sus conferencias: "La tristeza esencial es ir por la vida sin amar. Pero sería igualmente triste dejar este mundo sin decirles a los que amas que los has amado". Así que empecé con el más difícil de todos: mi padre.
Estaba él leyendo el periódico cuando me acerqué y le dije:. - Papá, me gustaría hablar contigo. - Bien, habla, contestó. - Quiero decirte esto es importante para mi, papá.
Bajó su periódico lentamente como unos 10 centímetros y me preguntó: - ¿De qué se trata? - Papá, te quiero. Simplemente quería que lo supieras.
Tommy sonrió y dijo con evidente satisfacción, como si sintiera que una alegría cálida y secreta surgiera dentro de él: - El periódico cayó al piso. Entonces, mi padre hizo dos cosas que no recordaba que hubiera hecho antes. Lloró y me abrazó. Y hablamos toda la noche, aunque él tenía que trabajar al día siguiente. Fue más fácil con mi mamá y mi hermanito. También lloraron conmigo y nos abrazamos y compartimos cosas que habíamos guardado en secreto por muchos años. Sólo sentí haber esperado tanto tiempo. Aquí estaba yo, a la sombra de la muerte, y apenas comenzaba a sincerarme con las persona que estaban cerca de mí.
De pronto, un día Dios ya estaba allí. No vino a mí cuando se lo supliqué. Aparentemente, Dios hace las cosas a Su manera y en Su momento. Lo importante es que usted tenía razón. Él me encontró aunque yo había dejado de buscarlo...
Tommy, balbuceé, creo que estás diciendo algo mucho más profundo de lo que piensas. Estás diciendo que la manera más segura de encontrar a Dios no es convertirlo en una propiedad privada, sino abriéndose al amor... Tommy, ¿podrías hacerme un favor?. ¿Vendrías a mi clase de teología de la fe a decir a mis estudiantes lo que me acabas de contar?
Aunque programamos una fecha, no pudo lograrlo. Por supuesto, su vida no terminó realmente con su muerte, sólo cambió. Dio el gran paso de la fe a la visión. Encontró una vida mucho más hermosa de lo que el ojo del hombre ha visto nunca, o la mente del hombre ha imaginado jamás.
Antes de que muriera, hablamos por última vez: - No voy a poder ir a su clase, me dijo. - Lo sé, Tommy. - ¿Se lo dirá usted a todos por mí?. ¿Se lo dirá a todo el mundo por mí? -Lo haré, Tommy. Se lo diré.
Muchos parecen
olvidar que Dios nos dio, a cada uno de nosotros, un espíritu protector perfectamente
capaz de ayudarnos.
No evoquemos a
nuestros entes queridos para resolver nuestros problemas.
A parte de ser una
ingratitud hacia nuestro protector, que nos acompaña desde el vientre materno,
la evocación puede afligir al espíritu amada por sentirse sin medios para
atendernos.
Es un engaño
pensar que hay bastante con estar en vida espiritual para tener poderes y conocimientos
que no se poseían aquí.
Pedir ayuda otros,
que no fuere el designado por Dios para atendernos, no solo es dudar de la
competencia de la elección de Dios, sino que puede incluso apartarse de
nosotros, por absoluto desinterés nuestro, el protector espiritual, como puede,
también, retardar la recuperación del ente querido que se anticipó a nosotros
en la vuelta a la espiritualidad. Tan solo oremos por ellos.
Materializaciones en Belém de Pará
Cuando se habla de
materializaciones de espíritus en Belém, viene a la memoria
de todos el nombre de la señora Ana Prado, esposa de Eurípides
Prado, que a través de su mediumnidad permitió el fenómeno en esta ciudad de Belém, entre el periodo que va entre el 1919 y 1921.
Esos trabajos mediúmnicos llegaron a ser conocidos en todo Brasil,
principalmente fueron divulgados por Nogueira de Faria, que en el libro
“El Trabajo de los Muertos” (O Trabalho
dos Mortos) los describe minuciosamente, inclusive
contando las persecuciones de que fueron víctimas la digna pareja y algunos
frecuentadores, como el maestro EttoreBosio. Entretanto, en una época más reciente, Belém fue brindada con nuevos fenómenos de materializaciones
de espíritus que, a pesar de ser bastante divulgados en esa ocasión, cayeron en
el olvido.
Hoy nadie sabe
quien fue la señora María de Souza Azevedo. Pocos se
acuerdan del Teniente del Ejercito, reformado, José
Alves de Souza Azevedo, esposo de la médium y una
persona del mayor valor moral. Lo más curioso es que de las materializaciones
producidas a través de la señora Ana Prado no creo que existan más testimonios
encarnados, dado el tiempo transcurrido. Pero de las materializaciones, motivo
de este artículo, tales testimonios existen.
En 1988 escribí en
el periódico “La Revelación” (A Revelação),
de la Unión Espirita Paraense, una serie de artículos
sobre esas sesiones y recibí correspondencia de Recife y de el Salvador,
comunicando el conocimiento de esos fenómenos pero ese conocimiento quedó
restringido al pequeño grupo de testimonios o de aquellos que leyeron, en
aquella época, alguna cosa al respecto.
No sabemos decir
los motivos del porqué no fueron hechas nuevas ediciones de los libros que
trataron de los trabajos de la pareja Souza Azevedo
que son: “Materializaciones de Esmeralda” de Moisés Greidinger y Omar Oliveira, editado en 1947, obra de que
restan pocos y raros ejemplares, uno de los cuales está en mi poder; y el libro
“Materializaciones de Espíritu en Pará”
de autoría de Rosendo Heitor de Miranda. Escribí
entonces y lo vuelvo hacer ahora, no solo por el deseo de saldar parte de lo
que afirmo ser una deuda de la comunidad espirita paraenense para con los Souza
Azevedo, sino, y principalmente, porque como
testimonio ocular de esas materializaciones, sentí una parcela de culpa de ese
olvido, aunque haya asistido tan solo a una sesión.
De esta forma,
sacado del libro: “Materializaciones de Esmeralda”, de un artículo
hecho por mi padre, Ismael Silveira Pinto, y de los
recuerdos de lo que vi, sentí y oí, aún cuando era pequeño,
inicio la tarea. En 1944, acompañado de mi padre, transferido a servir en el
Hospital del Ejército en la plaza Brasil, vinimos a residir a Belém.
Leyendo una
entrevista del teniente Azevedo, publicada en la
“Hoja del Norte”, mi padre, nacido en casa espirita como yo,
intentó entrar en contacto con lo mismo. Dice en su artículo: “Lo
buscamos en su residencia, donde fuimos gentilmente acogidos por él y su
esposa, y obtuvimos autorización para asistir a sus trabajos”. Cuando se
elaboró el artículo (1945 – sin poder precisar el mes) mi padre ya había
asistido a nueve sesiones de materializaciones y visto veinte espíritus
diferentes.
Quedémonos con
algunas citas importantes: “Un indú (el nombre está ilegibleen la copia del artículo)
que se presenta de túnica y turbante blanco. Probablemente para demostrarme laautenticidad de su materialización, llevó
mi mano a su barba y puedo asegurar que era real”.Mas adelante cuenta: “Se
materializó Zulmira, que en la Tierra fue madre de
una de lasseñoras presentes en
la reunión, que reconociéndola la abrazó bajo una gran emoción.Después habla sobre el espíritu Deuzarina, que se materializó en todas las reuniones.
Es interesante que
Deuzarinaera su penúltima
encarnación. En la última venida a la Tierra había sido Esmeralda, sobrina de
la médium. Volvamos al escrito. Refiriéndose a Deuzarina,
declara: “Permanece en la sala más de una hora, hablando a uno y a otro,
con su habitual delicadeza. Es una verdadera misionaria, afectuosa, gentil y
caritativa. En la sesión del día 2 de noviembre, Deuzarina,
al final de los trabajos, se desmaterializó en el centro de la sala, bajo los
ojos de todos los asistentes.
Este espíritu, en
la sesión del 14 de enero, escribió, a vista de todos, dos notas que fueron, en
esa ocasión, minuciosamente examinados, sin tocar con el lápiz la superficie de
las mismas. Aquí debemos añadir algunos detalles. Los meses de noviembre y
enero a los que mi padre se refiere, son respectivamente de los años de 1944 y
1945. Relatando en casa la desmaterialización de Deuzarina,
contaba siempre que todo se transformó en una masa blanquecina junto al suelo,
escurriéndose en dirección a las sillas, lo que llevó a todos los presentes a
levantar los pies para no pisar ese material.
Contaba también,
que después la masa blanquecina se reunió en el centro de la sala, se formó
como una especie de columna y resurgió Deuzarina. Creo
que fue esta descripción lo que me llevo a querer asistir a una sesión.
Antes de añadir mi
experiencia, debo decir que en el artículo referido, consta la materialización
de tres espíritus reconocidos por familiares: Carolina, reconocida por un
hermano, Aguiar por la esposa y Cayetano reconocido por los familiares. Antes
de terminar el análisis del artículo, debemos relatar que en él consta la
afirmativa de que los veinte espíritus vistos tenían variadas fisonomías,
complexiones y estaturas, habiendo uno que se materializó portando una
deformidad física (Rosa, conocida como Aleijadinha da
Lapa, en Río de Janeiro).
Imposible la
mistificación. Había una exigencia para las personas que deseaban asistir a una
sesión de materialización, la de participar antes de una reunión pública de
rutina. En aquella época, las reuniones públicas eran mediúmnicas, no estaba
difundida la necesidad del estudio, no habían
conferencias, tan solo algunas palabras, una oración e iniciaban la parte
práctica.
Solamente después
de frecuentar las sesiones públicas dichas personas, es que los espíritus autorizaban
o no su presencia en las reuniones de materialización. Satisfecha la exigencia,
debidamente autorizados, comparecemos un día que no podemos precisar en el año
1945, para asistir a las materializaciones en la Av. Consejero Furtado, 1266, residencia del Teniente Azevedo.
A medida que se aproximaba la hora del inicio de los trabajos, mi valor se
distanciaba. Por culpa del miedo que me iba dominando, intenté sentarme en la
segunda fila de sillas (tan solo habían dos hileras).
En un ambiente a
media luz fueron iniciados los trabajos con una oración, se puso música suave e
instantes después todos los presentes fueron brindados con respingos de
perfume, surgidos de la “nada”. En esa reunión se materializaron
cuatro espíritus. Me acuerdo de que el primer era un hombre delgado, un poco
alto, vestido a la moda oriental. El segundo una hermana de caridad, bajita y
gordita. Del tercero nada puedo decir, por más que fuerce mi memoria, no
consigo acordarme.
Solo se que a esa
altura yo estaba muy nervioso, lleno de pánico. Del cuarto y último no me
olvido jamás. Era una joven, bajita, de mi altura (yo tenía 14 años). Después
de cumplimentar a los presentes y hablar ligeramente con algunas personas, me llamó
al centro de la sala.
Intenté evitar el
encuentro. Insistió afirmando que no había razón par que yo tuviese tanto miedo.
Trémulo, flojedad en las piernas, sudando, fui a su encuentro. De pie, cara a
cara, Deuzarina (ese era el nombre) cogió mis manos
dirigiéndome unas suaves palabras. Enseguida pidió que la abrazase. Después del
abrazo ocurrió algo que me pareció, entonces, un milagro. Quedé absolutamente calmado,
con una tranquilidad total.
Hoy, se que en el
aprieto de manos y el abrazo, fue hecha una transferencia de gran cantidad de
fluidos que me devolvió el equilibrio emocional. Vi
bien de cerca su fisonomía, joven, morena clara, ojos y pelo negro. Infelizmente,
en esa noche ningún espíritus se desmaterializó fuera
de la cabina. Muchas personas relaman no haber sesiones semejantes actualmente.
¿No continúan
habiendo espíritus?
¿No hay médiums?
Claro que los hay.
Lo que no se es si existen personas con la persistencia y dedicación como los
de las familias Prado y Souza Azevedo. En cuanto a
este último, los primeros fenómenos surgieron en 1915 (videncia de la esposa) en
la ciudad de S. Luiz, donde residían. Fue esto lo que los llevó a encontrar el
espiritismo que hasta entonces desconocían totalmente.
En 1916, ya en Belém, en la travesía 14 de abril donde fueron a residir,
los fenómenos aumentaron. Movimiento de objetos, cuchillos lanzados a la pared
y ruido en las puertas, a cualquier hora del día o de la noche.
Vivía con ellos
una anciana muy católica, su rosario fue encontrado muchas veces colgado del
techo, de donde tenía que ser retirado con una larga vara, e incluso alrededor
del cuello del animal como trofeo de caza. Desarrollada la mediumnidad de psicofonía en la señora María Azevedo,
pasaron a seguir la orientación de los espíritus que en 1923 determinaron el
inicio de las experiencias para obtener materializaciones.
Por orden
espiritual, esas experiencias fueron suspendidas en 1924, por culpa del malo y pesado
ambiente que se creó en Belém por culpa de las ideas
revolucionarias. Con tanta violencia, corrupción, egoísmo, materialismo,
vicios, tóxicos, sexo desenfrenado y los bajos valores morales predominantes,
seguir ya no es que fuera difícil, sino imposible. Prosigamos. Las experiencias
se reiniciaron el 21 de agosto de 1936.
Fueron necesarias
33 reuniones para ser vislumbrado un bulto de niño dentro del gabinete. Tan
solo en la reunión 107 (vean la persistencia) fue identificado el primer espíritu
fuera del gabinete: Juliana. El 17 de marzo de 1937 el espíritu Esmeralda
pronunció las primeras palabras, y hasta septiembre no pudo conversar
normalmente.
Vean el periodo
recorrido, de 1915 a septiembre de 1937, veintidós años.
Hoy, con radio, televisión,
cine, fiestas etc., difícilmente alguien seguiría el ejemplo. En el libro ya
citado, encontramos innumerables hechos interesantes, algunos verdaderamente
maravillosos, pues algunas reuniones tuvieron sus actas transcritas, unas
abreviadas, otras íntegras.
No es posible
transcribir todo lo que merecería ser trascrito, escogí algunos hechos más manifiestos.
En la reunión realizada el 14 de mayo de 1938, el espíritu Esmeralda arrancó
una hoja de un bloc de papel y, cogió un lápiz, yendo hacia el medio de la
sala. Asegurando el papel con la mano izquierda, en una de las puntas del
finísimo papel, que oscilaba suspendido, sin apoyo de ninguna clase, dejó un
mensaje escrito. En esa misma reunión el Sr. Moisés Greidinger
pidió permiso para comprobar el pulso de Esmeralda, no percibió pulso alguno;
momentos después, por propia voluntad, Esmeralda hizo que lo sintiera normal.
Estos trabajos de
materialización repercutieron en el resto del país, en 1938, el entonces Presidente
de la Federación Espirita Brasileña, Dr. Guillon
Ribeiro, solicitó informaciones sobre los fenómenos. Además de la respuesta del
teniente Azevedo, el Dr. Guillon
Ribeiro recibió una vasta relación de los trabajos, enviados, espontáneamente,
por el Sr. Manuel Tavares, comerciante en Belém, del cual sacamos algunas informaciones interesantes.
Su testimonio es
importante pues se declara antiguo y asiduo frecuentador de los trabajos de Ana
Prado. Era, de esta forma, bastante conocedor de la materialización de
espíritus. Su declaración es confirmada en la página 32 de la obra
“Trabajos de los Muertos”. Allí se encuentra su nombre y
calificación profesional entre los presentes a las reuniones de Ana Prado. En
su correspondencia, el Sr. Tavares relata que, el 23
de octubre de 1937, reconoció la materialización de Alice,
hija de Ana Prado.
El espíritu Alice solicitó la presencia de su hermana Antonina, todavía
encarnada, que en la reunión siguiente, acompañada de un tío, compareció y
reconoció a la hermana. Todavía con relación a la carta, debemos consignar que
su suegra se materializó en la reunión del 19 de febrero de 1938, siendo
reconocida por la hija y el yerno.
Como era de
esperar el hogar Azevedo fue blanco de muchos
ataques.
Tal vez como
respuesta a las calumnias de mistificación, el espíritu Esmeralda, en la
reunión del 12 de diciembre de 1937, se desmaterializó con la cortina abierta,
dejando que todos los presentes viesen a la médium. Hay varias descripciones de
espíritus desmaterializándose en presencia de todos, de transporte, escrita
indirecta y en algunas ocasiones los frecuentadores pudieron ver, en la cabina,
a la médium con el cuerpo parcial e incluso casi totalmente desmaterializado,
así como a la médium acostada y el espíritu materializado de pie a su lado.
Este hecho fue incluso fotografiado.
Se encuentran muchos anotaciones de personas que reconocieron a sus
parientes y amigos desencarnados, pero lo que pasó con la pareja Dioclécio y teresa Alcantarino Silva es digno de ser relatado.
Conforme consta en algunas actas transcritas y el propio Sr. Dioclécio afirmó en artículo publicado en “LA
REVELACIÓN”, en su edición de abril de 1943, en la reunión del 26 de febrero
de 1938, se materializó su hijastro, siendo reconocido por él y su esposa Doña.
Teresa se presentó como desencarnó, todo mojado. Había desencarnado ahogado en
1924.
Posteriormente, el
mismo espíritu se materializó sin este artificio. También se materializa el 30
de julio de 1938, la madre del Sr. Dioclécio, en otra
oportunidad el primer marido de Doña Teresa, llamado Cayetano, además de ana Umbelina, hermana de Cayetano, presentando un problema en
el cuello que tenía cuando estuvo encarnada; Eulina,
una amiga del Sr. Dioclécio; María José, hermana del
mismo señor y Corita Borges, amiga de Doña Teresa.
Creo que es un
caso único. Tantas materializaciones de espíritus diferentes ligados a un mismo
grupo familiar.
En el libro:
“Materialización de Espíritu en Pará” el
autor, Rosendo Heitor de Miranda cuenta un hecho que
le ocurrió el 25 de febrero de 1939. en esa reunión,
el espíritu Deuzarina, después de anunciar que iba a
retirarse, hizo algo notable. Tal como cuenta Rosendo de Miranda. “Se me
acercó, me dio la mano derecha, la cual también aseguré con mi mano derecha, como
si estuviésemos despidiéndonos, y enseguida empezó a desmaterializarse,
empezando a disminuirse su cuerpo gradualmente hasta tomar la forma de una
toalla extendida sobre el entarimado, escapándose su mano, la cual tenía bien
asegurada con la mía. Quedé pálido ante este fenómeno que fue observado por todos
los que allí estaban.
Como detalle
debemos añadir que el Sr. Rosendo era miembro de la Asociación de Imprenta Paulista,
habiendo ido a Belém exclusivamente para asistir a
las materializaciones. Su libro fue publicado en 1939.
En la época, tales
hechos tuvieron bastante divulgación.
La “HOJA DEL
NORTE” (Folha do Norte) publicó varios
artículos al respecto. Tenemos 6 registros por lo menos.
“LA
VANGUARDIA” (A Vanguarda”), de Río de
Janeiro, publicó una entrevista con Rozendo de
Miranda, comentando su libro.
El “PERIDICO
DEL COMERCIO”, (O Jornal do Comércio), de
Recife, artículos firmandos por el Dr. OtávioCoutinho, Juez de Derecho,
relatando lo que vio en Belém.
En varios
artículos publicados en 1941 el Dr. Coutinho relata a
los pernambucanos que asistió a la desmaterialización
de espíritus, escritura indirecta y la descripción detallada de parientes desencarnados
que estuvieron presentes en las reuniones.
Las actas de las
pocas reuniones comentadas en el libro comentado, no siempre nombraban los presentes
a los trabajos. Muchas veces registran tan solo el número de asistentes,
generalmente entre 18 y 20 personas. De este modo, no fue encontrado el nombre
de personas que se sabe que estuvieron presentes en los trabajos. Ni el nombre
de mi padre ni el de la madre del compañero NólidoJunqueira, ya desencarnado, que, conforme me reveló, lo
había llevado, todavía muy niño, para asistir a una de esas reuniones.
El día 5 de agosto
de 1944 los presentes fueron relacionados. Entre los presentes estaba el Sr.
Joao Lemos Barbosa, padre del Dr. Jonas Barbosa,
Presidente de la Unión Espirita Paraense. Esta
divulgación es lo mínimo que puedo hacer para no dejar apagar el recuerdo
espirita paraense los abnegados Souza Azevedo y las materializaciones de espíritus realizadas en Belém, en lo que va del periodo iniciado en 1938 y que se
prolongó, por lo menos, hasta el 25 de diciembre de 1946, fecha de la última
acta registrada.
Sólo palabras no
bastan Cuando estudiamos la Doctrina Espirita aprendemos, entre muchas otras
cosas, las razones por las cuales existe tanta diferencia en la distribución de
las riquezas entre los seres humanos. Ellas extrapolan aquellas aceptadas
normalmente, que podríamos sintetizar en: nacimiento, trabajo, capacidad y
suerte. Son innumerables los casos conocidos de personas que nacen en medio de
familias, tanto con posesiones como de extrema pobreza, y que después de
algunos años se encuentran en situación económica totalmente desigual.
Existen también
muchos ejemplos de que el trabajo y capacidad no son sinónimos de vida abundante.
Suerte, en el sentido literal en que es usada la palabra, no existe. Nadie gana
el premio de la lotería (en todos aquellos juegos de azar) si no está previsto
que debe pasar por la difícil prueba de la riqueza. Las verdaderas razones
están en el campo del espíritu.
La Ley de Causa y
Efecto, para os que hicieron mal uso anteriormente, de bienes materiales, la
necesidad de desarrollar el sentimiento de humildad, combatiendo, de esta
forma, el orgullo y la vanidad, verdaderos flagelos de la humanidad, son
algunos de los motivos reales de la desigualdad. Pero, esos esclarecimientos no
significan que el espirita deba aceptar pasivamente el verdadero enfrentamiento
entre el lujo, la ostentación, de un lado y, de otro, la miseria, la condición inhumana,
en que viven millones de hermanos nuestros en Dios.
El espiritismo no
concuerda con tamaña desfachatez. Jesús nos enseñó “buscad y
encontraréis”, es preciso, pues, luchar para solucionar el problema. Cuando
dentro de la orientación cristiana, pregonamos la resignación, no pregonamos acomodación.
Resignación para con los designios de Dios significa no perder la fe, no ir
hacia el materialismo ateo, que a nada conduce. Acomodación frente el cuadro de
la miseria existente es anticristiano, es apatía, es omisión. Pero, nada de eso
justifica que procuremos resolver los problemas sociales a través de actos de
violencia.
Hay que ser
tiernos y pacíficos. Hoy, muchas personas se dedican a solucionar las
injusticias sociales. Mientras, lo que se ve es atacar los efectos, totalmente
ajenos a la causa. El resultado es tan solo medidas paliativas.
La enorme
diferencia de condiciones de vida existente no está en la legislación o forma
de gobierno. Está en el hombre. Aplaudimos a la científica ThelmaMoss, PHD en Filosofía y catedrática de
Neuropsiquiatría de la Universidad de California, Estados Unidos de América,
cuando declara: “Creo en la reforma íntima como solución a los problemas
humanos, tal como es enseñado por Allan Kardec”.
La experiencia dice que si.
Estamos sometidos a un mecanismo de
causa y efecto que nos premia con la salud o corrige con la dolencia, de acuerdo con nuestras
acciones.
2 - ¿El cáncer sería el resultado de un comportamiento desajustado, en
vidas anteriores?
No siempre. Como ya
comentamos, la causa puede estar en esta
experiencia.
3 – Un ejemplo…
Las estadísticas demuestran
gran incidencia de cáncer en el pulmón,
en personas que fuman. Existen elementos cancerígenos en las sustancias que componen el cigarro. Quien
fuma, por tanto, es serio candidato a
ese mal. Será su karma. Un día vi una caricatura ilustrativa, en que un cigarro dice al
fumador: “¡Hoy me encendiste. Mañana yo te apagaré!”
¡Muy cierto!
4 – Está demostrado que los fumadores pasivos, personas que
conviven
con fumadores, también pueden tener cáncer. ¿Cómo explicar esa
situación?
No hay inocentes en la
Tierra, un planeta de pruebas y expiaciones.
El fumador pasivo que contraiga cáncer, tiene compromisos con el pasado que justifican su
problema. Además, el hecho de vivir
significa que merecemos todo lo que aquí nos pueda ocurrir. Si no lo mereciéramos estaríamos
viviendo en mundos más saludables.
5 - ¿Eso quita de responsabilidad al fumador
que soluciona el ambiente,
situándolo como instrumento de rescate para alguien?
Al contrario, lo compromete más. Dios no necesita del concurso humano para ejercitar la justicia.
Además de responder por los desajustes
que provoca en si mismo, responderá por perjuicios causados al medio ambiente y a las personas.
6 – La Medicina viene desarrollando técnicas para la cura del
cáncer. Se
concibe que dentro de algunas décadas sea posible la cura
radical en todas sus manifestaciones.
¿Cómo quedarán aquellos que están reajustándose
ante las leyes divinas a partir de un carcinoma?
La Medicina viene haciendo
grandes progresos, pero está lejos de
erradicar la dolencia. Algunos males son superados; otros surgen.
En los dominios de la sexualidad, la sífilis era un flagelo, resultante
de
la promiscuidad. Hoy es el SIDA. El dolor, la gran
maestra, que tiene
en la enfermedad uno de sus aguijones, continuará
corrigiéndonos, hasta que aprendamos a
respetar las leyes divinas.
7 - La persona que sufre bastante, víctima de un cáncer, ¿rescató sus
deudas, habilitándose a un futuro feliz en la
espiritualidad?
La dolencia elimina las
sombras del pasado pero no ilumina el
futuro. Éste depende de nuestras acciones, de la forma como enfrentamos problemas y enfermedades. Cuando
nuestro comportamiento ante el dolor no
oprime a aquellos que nos rodean, estamos
redimiéndonos, habilitados para un porvenir glorioso.
8 - ¿Cómo funciona eso?
Si el paciente tiene cáncer,
sus dolores implicarán en sufrimiento
para la familia. Todo bien. Es parte de las experiencias humanas. Pero, dependiendo de la forma como
enfrente su problema podrá generar
aflicciones bien mayores para todos, lo que ocurre con el paciente sublevado, inconforme, agresivo.
Si es humilde y resignado, la familia
lidiará mejor con la situación. Pacientes así están “reduciendo el karma”.
Ya nos encontramos frente a una religión que según ella, es la
verdadera; yo digo; que ella lleva el
todo de todas las otras religiones y hasta el decálogo de Moisés y los principios santos de amor y libertad
predicados con tesón por Juan y Jesús, hasta pagar con su vida el decir y sostener esas
doctrinas.
Ya vimos donde Juan las leyó y aprendió lo mismo que Saulo; y Jesús también lo hemos visto conversar con Juan en el Jordán
y la prisión y recibir en testamento el trabajo
y discípulos del solitario; pero antes de ver Jesús a Juan, Jesús predicaba y también tenía discípulos, y según nos dice la
iglesia cristiana, discutió de muy niño con los doctores del templo, de modo, que Jesús
debía ser sabio al nacer, porque a la edad
que nos lo muestran discutiendo con los doctores, no podía haber aprendido para tales aclaraciones; y como así sea, es
decir que naciera siendo sabio, e hijo de
Dios por obra y gracia del Espíritu Santo, necesariamente es un hombre sobrenaturaly digno
de la adoración que le hacen los que comulgan en la iglesia católica; yo también lo adoré así antes de tener uso de
razón yme hicieran cristiano y
católico, apostólico, romano. Perdono a
mis buenos padres; ellos no conocían otra cosa y me ataron al carro al que ellos habían sido
atados, pero cuando he tenido mi razón por sacerdote, no soy católico ni cristiano ni de
otra tendencia religiosa, y no soy ateo; y lo pruebo, en que busco a Dios. Lo que haya al
respecto de Jesús, ya lo indagaremos;
ahora, sigo los hechos de la nueva iglesia.
Establecida ésta del modo que hemos visto, se repartieron los apóstoles
y
discípulos por las naciones de la tierra y predicaron la
doctrina de Jesús y era admitida por
todos, o por la mayoría. Lo creo; porque las doctrinas son de amor y libertad y
en aquel entonces y hasta mucho después
de entonces, eran muchos más los esclavos que los libres.
Dicen las historias, que obraban los apóstoles, milagros; esto , yo no lo creo; dije lo bastante cuando hablé de Moisés; pero
si hay ocasión diré más.
Los apóstoles, sembraban en buen terreno la buena doctrina; pero me
extraña mucho que levantaran templos,
cosa que no habían hecho Juan ni Jesús, ¿quizás fue porque no tuvieran tiempo? Pero creo que si
fueran necesarios, los hubieran hecho, y si no lo hicieron, es porque no son necesarios
y aun, sus prédicas, fueron la piqueta demoledora
de los que había; pero dispensemos a los apóstoles el que levantaran una
que otra capillita o logia, o aula, donde reunir a sus
más adelantados discípulos, para explicarles
algunos secretos de las parábolas, puesto que a todos no se les podía confiar; ellos cumplieron al fin como buenos y
casi todos pagaron al igual de los maestros,
con su vida; ya llegamos al fin del siglo primero, habiendo predicado las doctrinas de Jesús, en todos los continentes
conocidos.
Pidamos al Señor que nos
sustente las fuerzas en la desatención de los compromisos asumidos y que
prosigamos adelante en el campo de nuestras benditas luchas, con la certeza de
que el Divino Benefactor jamás nos abandona.
Emmanuel - Francisco Cándido Xavier - Libro
"Migaja"
Aprendamos a comprender para ser comprendidos.
Si encuentras alguien en la senda que aparezca con capa de enemigo o conmáscara de ofensor, calla y no
condenes.
Convenzámonos de que no existen corazones de mármol, y ,
sí, corazonesheridos de dolor.
Emmanuel -
Francisco Cándido Xavier - Libro "Migaja"
-Esta noche he soñado que era una mariposa. Me sentía libre revoloteando de flor en flor,
dejándome llevar por la brisa cálida del mediodía y deleitándome con el
espectáculo de la naturaleza en su esplendor primaveral pero he despertado y he
visto que era ChuangTzu, y
me pregunto: ¿Ha soñado ChuangTzu
que era una mariposa o la mariposa está soñando ahora que es ChuangTzu?
Un hombre con fama de sabio fue a comer a
casa de un maestro, pero al criado se le olvidó ponerle la cuchara. Al cabo de
un rato, el maestro, viendo que su huésped no comía, le preguntó:
-¿Por qué razón no comes?
-Es que me falta la cuchara -contestó.
-¡Idiota! -clamó el maestro-. ¿Cómo dicen que
eres un sabio si no sabes ni pedir una cuchara?
1 –¿Existen referencias a la reencarnación en la
Biblia?
Es evocada muchas veces en el Viejo Testamento, de cara a las tendencias inmediatas del pueblo judío, pero
dirigido a los intereses materiales, sin
asuntos de orden espiritual.
2 - ¿Dónde aparece la reencarnación, en el Viejo Testamento?
Dice Jo (14:14): “Muriendo un hombre,
por ventura volverá a vivir. Todos los
días en que ahora combato espero hasta que llegue mi cambio”. No había motivo para el
patriarca cuestionar su fe en la supervivienda.
Ciertamente se refería a la posibilidad de retomar la experiencia humana.
3 - ¿Dónde más?
En el Libro de la Sabiduría (8:19-20), se atribuye a Salomón la siguiente afirmación: “Yo era un niño de
un natural feliz y había obtenido una
alma buena. Siendo bueno vine en un cuerpo sin mancha”.Es difícil entender el sentido de sus palabras si no admitimos que él se refiere a una existencia
anterior.
4 - ¿Y sobre el hecho de nacer en un cuerpo sin mancha?
Hay una clara relación de causa y efecto. Explica la Doctrina Espírita que muchos
de nuestros males físicos y psíquicos están relacionados con faltas cometidas o impurezas
acumuladas en pretéritas
existencias.
5 - ¿Los profetas hacen referencia a la reencarnación?
En el libro de Jeremías (5:1), está registrado: “Antes de que te formase en el vientre te conocí, y antes de
que salieses de la madre, te santifiqué;
a las naciones te di por profeta”. Se evidencia la preexistencia de Jeremías y su elevada
posición espiritual, habilitándolo para
la importante misión junto al pueblo judío, en
condición de profeta, o médium
como diríamos hoy.
6 - ¿En Moisés hay alguna
referencia a las vidas sucesivas?
En el primer mandamiento de la Tabla de la Ley (Exodo,
20:5) está registrado que Dios castiga
hasta la tercera y cuarta generación, a aquellos
que lo ofenden. Una aberración si no admitimos que en las generaciones castigadas se sitúan los propios
Espíritus que delinquieron. La culpa no
puede trascender a la persona del culpado.
7 - ¿El Espíritu reencarnaría como su propio descendiente?
Exactamente. Un estudio preciso sobre el asunto demostrará que hay personas enfrentando problemas
relacionados con males que sus abuelos,
bisabuelos o tatarabuelos practicaron. Son ellos mismos de retorno, enfrentando las consecuencias de sus
errores.
8 - ¿La reencarnación serviría, entonces para la aplicación de la Pena
de Talión, el “ojo por ojo”
de la legislación mosaica?
La reencarnación sirve a la justicia divina, que no actúa en la base del ojo por ojo, teniendo en
consideración el horizonte cultural y espiritual
del delincuente, su estado evolutivo. Y no es inexorable que nuestras culpas
sólo sean redimidas por sufrimiento igual al que impusimos al prójimo. Jesús enseñó eso, y el
apóstol Pedro asimiló bien la lección.
Proclama, en su primera epístola, que “el amor cubre la multitud de los pecados” (4:8).
Se hallaba en los umbrales de los tabernáculos
externos. Interrogó entonces, impaciente, al ángel de la guarda que allí
estaba:
- ¿Están allí los protestantes ?
- No, aquí no se encuentra, ni siquiera un
protestante.
- ¿Qué me dices ? ¿! Los
protestantes no alcanzaron la salvación, mediante la sangre de Cristo ? !
- Já , le dice al respecto:
- No hay aquí protestantes.
Sorprendido, el Célebre Reformador de la Iglesia , insistió:
- ¿Están aquí, entonces, católicos-romanos, los
miembros de aquella Iglesia que abjuré?
- Tampoco conocemos aquí los hijos de esa Iglesia; no
existen aquí romanos - respondió serenamente el Guardián.
- Estarán..., quien sabe, ¿los partidarios de Mahoma o
de Buda ?
- No están, ni los unos, ni los otros.
Intrigado, indagó, entonces, el iniciador del
Protestantismo:
- ¿Será , acaso, que el Cielo
se encuentra deshabitado ?
- No acontece tal cosa - aclaró el ángel, agregando:
son incontables los habitantes de la Casa del Padre, ocupando todas sus
múltiples moradas.
- ¿Dime entonces, de prisa: quienes son los que se
salvan, y a que Iglesia pertenecen en la Tierra?
- A todas y a ninguna - informó, por fin, el vigilante
de la entrada de las Moradas Celestes. - Aquí no se consideran las
denominaciones, ni los dogmas. Los que se salvan son los que visitan a las
viudas y a los huérfanos en sus aflicciones, resguardándolos de la corrupción
del siglo. Los que se redimen son los que procuran perfeccionarse, corrigiendo
sus defectos, renaciendo todos los días hacia una vida mejor. Los que
conquistan el Reino de los Cielos son los que aman al prójimo y renuncian al
mundo, con sus fascinaciones. Son los que porfían, transitando por los caminos
estrechos, poblado de espinas: los caminos del deber. Los que se
purifican son los que obedecen a la voz de la conciencia, y no a los reclamos
del interés. Los que merecen la Divina Gracia son los que trabajan por la causa
de la justicia y de la Verdad , que es la Causa Universal,
y no por el engrandecimiento de las causas regionales, de determinadas
agremiaciones, con títulos y rótulos religiosos. Los que aspiran a la gloria de
Dios, al bien común, a la felicidad colectiva. Los que se salvan
..
- ¡Basta ! - Atajo Lutero. Ya comprendo todo: preciso volver a la Tierra e
introducir cierta reforma.
Una gran fiesta se
celebraba en la corte de un rey. Iba a comenzar la danza, pero sucedió que la
bailarina enfermó de gravedad. Nadie quería decir al rey lo que había sucedido,
pero tampoco encontraba otra bailarina para sustituir a la enferma. Entonces
los colaboradores cercanos al monarca cogieron a uno de los sirvientes y le
pidieron que se vistiese de bailarina y se pintase y adornase como tal. Así lo
hizo el sirviente y, como una bailarina, danzó ante el rey.
La pregunta es: ¿Dejó, mientras actuaba el
sirviente, de saber que era un hombre y no la mujer de la que se había
disfrazado?
No es posible responder, pero el ser humano común
es como si el sirviente se hubiera creído realmente que era una mujer por una
total identificación y una completa carencia de autoconciencia. El ser humano
se identifica con su cuerpo, su mente, su nombre y su forma y pierde a su
Sí-mismo. Tanto se identifica con la máscara de su ego, con la vestidura de su
personalidad, que se olvida de su auténtico y genuino ser interior.
Hace treinta años que conocí a Carlos y a Luisa. Él era un joven
pálido, enfermizo, de mirada dulce y melancólica. Ella era casi una niña, aún
no sabía llevar el vestido largo; parecía el símbolo de la modestia y de la
humildad, y miraba fijamente al elegido de su corazón. Me parece que aún los
veo, ella sentada en un antiguo sofá y él sentado en una silla apoyado en el
respaldo del canapé, es decir, en un brazo del mismo. Él la miraba fijamente, y
ella, con la cabeza inclinada y los ojos medio cerrados, parecía que estaba
magnetizada. Ni uno ni otro pronunciaban una palabra, pues cuando habla el
corazón no hay intérpretes para ese lenguaje divino. Ellos se aislaban de tal
modo, que aunque estaban rodeados de la familia de ella y de varios amigos, no
se mezclaban en la conversación general, ni nadie osaba turbar su amoroso
éxtasis. Inspiraban respeto y admiración aquellos dos seres que no parecían
pertenecer a la Tierra, silenciosos, tranquilos, reservados y tan humildes que
no se atrevían a formular el menor deseo.
Luisa no tenía madre, y esto aumentaba su natural timidez; se veía que
en su hogar era una planta sin raíces, y Carlos era el rayo del Sol que
vigorizaba su frágil existencia.
Siguieron sus relaciones años y años, y aunque él adoraba a Luisa, por
evitar graves disgustos de familia, especialmente con su madre, que lo quería
unir a una rica heredera, y no quería a Luisa porque ésta era pobre.
Carlos, tolerante por excelencia y aconsejado por Luisa, que le decía:
"No quiero que le des disgustos a tu madre por causa mía. Yo quiero tu
alma, no quiero tu cuerpo, yo te querré siempre lo mismo si permaneces soltero
que si le das tu nombre a otra mujer. Tu alma yo lo sé que es mía, tu cuerpo
será más tarde poseído por los gusanos. De todos modos tengo que perderte años
antes o años después. Lo que es de la tierra, a la tierra vuelve, Yo sé que las
almas viven siempre, pues viviendo siempre, nuestra unión será eterna. Y
Carlos, alentado por estas palabras, recordando la frase de Dumas (padre), que
decía: "La ciencia de la vida es confiar y esperar", confiando en la
justicia de Dios y esperando el cumplimiento de sus eternas leyes, se consagró
a su madre, sin dejar por esto sus relaciones con Luisa. Diariamente le
escribía amorosas epístolas, pues vivían muy lejos el uno del otro,
transmitiendo el telégrafo sus cuitas cuando alguna dolencia le impedía
escribir. Y así trascurrieron ¡Treinta años!, siendo las cartas de ambos tan
apasionadas como en su juventud.
La madre de Carlos llegó a cumplir noventa años, y cuando menos se
esperaba, Luisa cayó gravemente enferma. Sintiéndose morir, pidió que le
telegrafiasen a Carlos su alarmante estado, y Carlos acudió a su llamamiento
para recibir su último suspiro, y después de cerrar piadosamente aquellos ojos
que tan amorosamente le habían mirado, el telégrafo le llamó de nuevo para que
acudiera al lado de su anciana madre, que esperaba la llegada de su hijo para
morir. Su misión se había concluido en la Tierra. Muerta Luisa, ya no tenía que
servir de obstáculo a la felicidad de nadie.
La muerte de aquella anciana me impresionó profundamente, hasta el
punto que como útil estudio le pregunté al guía de mis trabajos qué lazos, qué
historia existía entre Luisa y aquella mujer que se negó siempre a las súplicas
de su hijo (al que tanto quería) y no se ablandó a sus ruegos, consintiendo en
verle triste y meditabundo repitiendo con firmeza: "Lo que es, mientras yo
viva no te casarás con ella". ¿Por qué tanta oposición? Siendo Luisa de
muy buena familia, querida de cuantos la trataban, porque era un modelo de
virtudes, ¿Qué abismo había entre esos dos espíritus que los separaba, causando
la desgracia de dos almas buenas?
"Veo que olvidas -me dice mi guía- lo que no debieras olvidar, y
es que toda causa produce su efecto, sin que nada pueda impedir o desviar el
efecto, una vez producida la causa. Nadie puede eludir esa ley, por elevado que
sea el puesto que ocupen en la escala interminable de la evolución. Lo que hay
arriba es como lo que hay abajo, y la ley es una".
"Carlos y Luisa son dos espíritus enlazados hace muchos siglos por
un afecto poderosísimo. Por eso para ellos los obstáculos terrenales no existen
para entibiar su cariño. ¡Se aman! Y en esta palabra está dicho todo".
"En su encarnación pasada se unieron ante los altares y una hija
vino a aumentar su felicidad, una niña cándida y buena, dulce y reflexiva,
sensible y apasionada. Un joven del pueblo, un humilde obrero, logró atraer su
atención, y los dos se amaron con delirio, porque el amor es el gran igualitario
del Universo, es el que acorta todas las distancias. Pero Carlos y Luisa
querían para su hija un potentado, un noble que ciñera a sus sienes una corona
ducal, y sus deseos se vieron cumplidos, porque un noble con muchos pergaminos
y un árbol genealógico lleno de escudos de nobleza, ofreció a la enamorada niña
sus palacios, sus tesoros y su envidiable posición social. Pero la niña
contestó resueltamente: "No me uniré con nadie si no es con el amado de mi
corazón. Antes morir que serle infiel". Y cumplió fielmente su palabra. El
humilde obrero fue deportado acusado de traidor a la patria, muriendo en el
destierro, y ella, su fiel prometida, vivió algún tiempo sin exhalar una queja.
Sus padres fueron inflexibles ante su dolor, y la joven murió perdonándoles su
ceguera".
"¿Merecían en esta existencia Carlos y Luisa disfrutar las
delicias de un amor correspondido? No. Justo ha sido su sufrimiento y la madre
de Carlos ha sido el instrumento de su martirio. No podía morir antes que Luisa
porque era preciso que se cumpliera la ley, ya que por ellos, en su anterior
existencia, murió en el destierro solo y abandonado un ser inocente, y el
humilde obrero de ayer ha sido la madre inflexible de hoy. Ellos seguirán
amándose, ellos conquistarán la tierra prometida, ellos se purificarán por el
sufrimiento y no ejercerán la tiranía con los espíritus que les pidan albergue
en su hogar".
"La ley no es más que una: el que atropella, él mismo se atropella
después; el que abusa de su autoridad, es víctima de su abuso. De esto se ríen
los ignorantes y los orgullosos, pero los hechos los convencen a su debido
tiempo, puesto que no puede ser dichoso el que ha causado la infelicidad de
otro".
"Adiós".
Dice muy bien el Espíritu. No admiten muchos el Espiritismo porque no
quieren conocer su pequeñez y su miseria moral, pero ante la verdad no basta
decir: no quiero creer que hay que inclinar la cabeza ante la sentencia que
pronuncia uno mismo, como la inclinaron Carlos y Luisa, que siendo los dos muy
buenos, muy sufridos, muy espirituales, tuvieron que vivir separados el uno del
otro sin poderse liberar del misterioso maleficio que les hacía sufrir una
contrariedad perpetua, esperando durante treinta años el indulto para un delito
que ellos no sabían que habían cometido.
¡Cuánto hay que estudiar en la Biblia de la humanidad! Por ella sabemos
que todo se paga.
Después de leer apasionadamente los libros de distintos autores del
espiritismo, reflexiono y me pregunto:
¿De que sirve estudiar la trascendencia del ser humano, si no empezamos
por asumir el dolor que el "EGOISMO" y el "ABUSO " de la
fuerza genera en la humanidad.?.
¿Cuándo nos daremos cuenta que nada llena el inmanente impulso hacia la
felicidad sino el Amor?.
Para nosotros que deseamos poner en nuestras vidas la justicia y el
amor. La historia debería animar a los hombres a superar tantas calamidades
como han sido y siguen siendo provocadas.
¿Dónde estaban los seres humanos durante el Genocidio Nazi?
¿Donde nos ocultamos ahora mientras el abuso de poder campa a sus
anchas por doquier?.
¿Cuándo vamos a aprender?
Pero bueno ¡como tenemos muchas vidas¡ Podemos
dejarlo para la próxima.
Bonitas palabras para seguir soñando con un mundo mejor y con una
eternidad en la que Dios nos lo dé todo hecho.
En estas líneas incompletas de la investigación, el campo opcional es
tan limitado que impide el aprovechamiento de los resultados en la dimensión
verdadera en que pueden y deben actuar.
Pregunta - Esa aplicación de los conceptos parapsicológicos
para el bien humano, ¿no pertenece a otra ciencia, como la psicología, por
ejemplo?
Ramatís - Si el hombre funciona como un todo y si las
ciencias insisten en trabajarlo como si fuera formado por partes
independientes, ¿a cuál de ellas cabrá la gloria de ayudarlo como ser integral?
A esa ciencia del hombre hay que llegar cuanto antes, para que a partir de ella
el panorama humano comience a integrarse en el Todo. Más que cualquier otra, la
Parapsicología ofrece campo para esa realización, por penetrar en los terrenos
específicos en que el hombre se define como tal: los escondrijos de su mente.
Mientras tanto, esa ciencia nueva no comprendió aún su misión y se encuentra
amenazada de zozobrar por falta de lastre para surcar la «marea alta» de la
investigación sobre el ser humano en sus aspectos fundamentales. Partiendo de
lo particular para lo general, ella se detiene en detalles, sin tratar de
construir el Todo. Si el campo experimental es el hombre, que entonces sea
visto en su integridad y que la investigación, en vez de cotejar simples
fenómenos, se vuelque para alcanzar las partes que componen el gran fenómeno
del hombre consciente de sí dentro del Universo. De ahí en adelante, el patrón
a ser buscado serán las condiciones que favorezcan esa apertura de conciencia
donde el Maestro pudo afirmar, en la pujanza mayor de todos los fenómenos
parapsicológicos: «Yo y el Padre somos Uno».
Partiendo de la premisa de que el ser humano no depende de conocer sino
de saber, la investigación no comprobará los hechos aislados, pero su
articulación con el gran fenómeno de la vida lo constituirán las grandes almas
en el campo predilecto de la investigación, ¡aquellas en las cuales las
condiciones sanas de vivir conforman el verdadero laboratorio experimental de
vida! Los condicionamientos, tendencias y sucesos vitales e inhabitúales ya no
serán confusamente clasificados de anomalías, como consecuencia de tomar al ser
humano medio como patrón del bienestar, sino que se buscará descubrir en cada
cual la simiente de vida eterna que trae consigo.
Desde entonces, tal como hoy se investigan sustancias fisiológicas que
permiten inmunizar el cuerpo físico contra las enfermedades, a fin de conjurar
el mal que se ha alojado en él, con el mismo cuidado y afán se investigará la
mente del hombre esclarecido, equilibrando los anticuerpos para defender a los
seres humanos de las crueles molestias mentales causadas por el egoísmo y la
ignorancia de su real posición de crecimiento en la vida.
A partir de entonces, la verdadera compasión se evidenciará en la
conjugación armoniosa de los más elevados principios espirituales previstos por
el hombre y en una acción benéfica, esclarecida por la intuición elevada acerca
de su verdadero destino eterno.
EL HOMBRE ADORMECIDO
Pregunta - Considerando todos los progresos obtenidos por la
humanidad, en especial en el ámbito de la justicia social, para hacer viable la
existencia terrestre, ¿podríamos afirmar que el hombre aún permanece adormecido
espiritualmente?
Ramatís - Para emitir un concepto, necesitamos saber bajo qué
enfoque fue elaborado, pues, siendo el lenguaje una forma de expresión
extremadamente limitada, antes se necesita localizar las ideas, respecto de su
punto de origen. Partiendo del punto de vista de que nos encontramos fuera de
los condicionamientos de los conceptos generales aceptados por los hombres, en
verdad que estaremos observando el campo de acción humana bajo el aspecto
espiritual. Esa posición nos permite permanecer y ser capaces de extraer
conceptuaciones reales, aunque generalmente consideradas demasiado avanzadas
para vosotros. Mientras tanto, vuestra difusa insatisfacción en cuanto a los patrones
de las vivencias humanas nos permite acompañar, sin demasiada extrañeza,
nuestras ideas relacionadas con lo que sería deseable para la renovación de los
patrones de la especie humana en la Tierra. Existiendo ese eslabón de
comunicación mínimo e indispensable, nuestras ideas aparecerán como probables,
aunque todavía lejos de ser realizadas por la mayoría de los hombres. Jesús
afirmó: «Conoceréis la Verdad v ella os liberará». LA qué verdad se refería?
Realmente, cuanto más conoce el hombre el panorama en que está situado,
con espíritu crítico y objetivo, más se siente cercenado en sus anhelos de
realización sana entre los seres de un planeta caracterizado por el negativismo
respecto de los conceptos de espiritualidad. Sería, pues, un contrasentido
considerar que las palabras de Jesús se referían a una realización libre en el
ámbito del mundo, porque en su ceguera espiritual, el hombre tratará de
impedir la implantación de patrones para los cuales no se encuentra maduro. Las
leyes sociales, los códigos de justicia y toda su extensa gama de valores que
supervisan la actuación humana, consiguieron sacar a la colectividad terrestre
del estancamiento rudo de la animalidad total. Una valiosa tentativa de regular
la relación humana para hacerla más soportable, viene siendo realizada con un
inmenso consumo de tiempo y de reservas de todo género. La propia improductividad
de los procesos usados demostrará, gradualmente, al hombre sorprendido, que sus
métodos considerados como muy avanzados aún se encuentran lejos de ser una
forma provechosa de ecuacionar el problema de su despertar a una vida feliz y
adecuada.
Pregunta - ¿Cómo podríamos definir esa vida «feliz y adecuada»?
Ramatís - Para el hombre agotado por las contradicciones de su
medio ambiente, comienza a esbozarse un gran interrogante. «¿Cuál
es el punto fallido responsable por la insatisfacción humana, en una sociedad
privilegiada, capaz de obtener éxitos subjetivos?». ¿Qué le impide al hombre
ser feliz, cuando es capaz de colocarse en órbita a inmensa distancia
planetaria sin perder el control de sus máquinas en términos de minutos y
segundos? ¿Qué impide que ese hombre científico desarrolle la ciencia de la
enervación sana, capaz de brindar el mismo grado de capacidad productiva,
referente a la vida personal y colectiva?
VISITE La lista de distribución de mensajes de la FRATERNIDAD KARDECIANA DEL ECUADOR http://www.eListas.net/lista/fke/ Donde encontrará en la SECCION ARCHIVOS DE MENSAJES la información que usted busca sobre Espiritismo
Al triste, no le preguntes la historia de su desgracia... MEJOR... dile que en ti tiene un amigo. Al que llora, no le escudriñes el origen de su llanto... MEJOR... dile que tu tienes un hombro, un pañuelo, una sonrisa. Al que anda tambaleante por la vida no le analices por qué no ha llegado nunca a ninguna parte... MEJOR... dile que tu tienes una luz, un consejo, y un bastón por si llegara a necesitarlos. Al que anda sin templo, y sin oración no le preguntes por qué es un descreído... MEJOR... enséñale a Dios, y mételo en el secreto de tu plegaria.
A esos que hacen un caos de su vida no les preguntes que causa su confusión... MEJOR... enséñales el rastro sosegado de la fe, y el fluir constante de tu serenidad. Al que anda dolido y agotado con su cruz, no le preguntes por qué le pesa tanto... MEJOR... ponlo en posición de que Dios se irradie sobre él... Y poco a poco le irá llegando Su luz. Al que se resiste a seguir, y se siente vencido, no le andes por las normas, las deducciones y los raciocinios... MEJOR... dale la mano, y dile: "¡Voy contigo!" No le preguntes a cada uno su necesidad... MEJOR... demuéstrales que siempre hay un sueño más asombroso que su mala suerte.
Las preguntas que
van del número 154 al 165 de “El Libro de los Espíritus” traen
enseñanzas muy importantes para nuestro propio equilibrio y e de las gentes
queridas que desencarnaron.
El desconocimiento
de lo que es Desencarnación y de la existencia de un periodo de perturbación
del desencarnado, llevan a las personas a tomar actitudes desequilibradas,
causando, con ello, un sufrimiento mayor para ellos mismos y, lo que es peor,
sufrimiento al espíritu amado.
La separación del
cuerpo no siempre es dolorosa, al contrario, muchas veces es un alivio, pero
todo espíritu pasa por una perturbación después del desligamiento del cuerpo.
El espíritu ya
depurado de sus faltas y conocedor de la realidad del mundo espiritual, caso bastante
raro en este planeta, se reconoce en el nuevo estado CASI inmediatamente, pero
tiene el CASI. Según nos informan los espíritus, todos sin excepción pasan por
una perturbación, ni que sea por algunos segundos.
Otros,
infelizmente la gran mayoría, entran en un estado de perturbación que llega
hasta el reconocimiento de su nueva situación y la consecuente adaptación a la
nueva vida.
Ello puede llevar
horas, días, meses y hay casos que han sido años. La duración varía en cada
espíritu.
El carácter, la
obra, el conocimiento anticipado de la vida espiritual, o sea, la creencia profesada
en la existencia material recién acabada, con agravantes en sus actos,
puramente materialistas, son tan solo, algunos de los motivos para la mayor o
menor duración.
El tipo de muerte
también puede influir en el tiempo de la adaptación.
Las muertes
violentas causan sorpresa a los espíritus alcanzados que no creen que murieron e
intentan continuar normalmente la existencia material. Al no conseguirlo,
sufren por ello.
Los suicidas son
las mayores víctimas de esa sorpresa.
Además de no
acabar como esperaban, continúan sintiendo las aflicciones, a veces ampliadas, que
los llevaron a la rebeldía contra las directrices divinas.
Vimos, así, que
los compañeros que desencarnan, necesitan, y ciertamente merecen nuestra ayuda,
nuestra colaboración para obtener, más rápidamente, el equilibrio espiritual.
Sabemos que
nuestras vibraciones mentales llegan a los espíritus.
Es necesario,
entonces, que desde el momento de la Desencarnación, pasando por el velatorio y
entierro, y prosiguiendo después, tan sólo enviemos al espíritu que desencarnó,
vibraciones de calma y equilibrio.
¿Añoranza? ¡Sí,
claro!. Las lágrimas no necesitan ser reprimidas
mientras sean originadas por un sentimiento noble.
Jamás lágrimas
basadas contra los designios divinos, de desespero, de angustia, vibraciones desequilibradas
que, fatalmente, agravarán hasta límites incalculables el sufrimiento del
compañero que deja la materia.
No será difícil
mantener ese equilibrio para quien realmente posee una religión de uso interno
y no tan solo para exteriorizaciones o datos estadísticos.
Que la persona que
desencarnó sigue existiendo, todas las religiones lo enseñan.
De este modo, no
hay que encarar a la muerte como el fin de todo.
Todos nos
encontraremos nuevamente, es como un viaje, tan solo eso.
Escenas
desagradables de desespero e indignación, demuestran solamente la falta de preparación,
descontrol, egoísmo y falta de fe verdadera, a parte de herir profundamente al
espíritu, casi siempre ya perturbado por el cambio de estado.
En verdad, a
veces, hay más representación que sentimientos.
Todo puede
evitarse con el uso de la oración.
Una oración por el
desencarnado, oración para que obtengamos equilibrio, oración para el equilibrio
de las demás personas envueltas emocionalmente en la desencarnación.
1 – ¿Existe una programación biológica en relación a las
enfermedades?
¿El individuo nacería marcado para enfrentar determinado mal, como una bomba de reloj a detonarse en una
época aplazada?
El Proyecto Genoma, llevado a
efecto por un equipo de genéticos de
varios países, viene identificando genes asociados a innumerables enfermedades. El Espíritu puede
renacer con predisposición genética para
determinado mal.
2 - ¿No tendríamos ahí un problema de hereditariedad,
sobreponiéndose
la supuesta programación kármica?
La fatalidad hereditaria funciona en la composición del color de los
cabellos, de la piel, de los ojos, de la estructura física, de la morfología… Sobre lo concerniente a la
salud, inteligencia, vitalidad, el
reencarnante tenderá a aprovechar los elementos genéticos compatibles con sus necesidades y
compromisos.
3 – Digamos que alguien, por sus compromisos pasados, reencarna
con
el gene de una grave enfermedad. ¿Ella se manifestará inexorablemente?
Depende. Si el mero reflejo
de desatinos del pasado, podrá, con la
práctica del bien y la reforma íntima, modificar el cuadro de sus pruebas, evitando el mal o convirtiéndolo
menos grave.
4 - ¿Existe otra posibilidad?
Si el propio Espíritu lo
planeó, al reencarnar, como experiencia
que cree necesaria para redimirse de faltas pasadas, el
problema surgirá en el tiempo previsto,
inexorablemente.
5 – ¿Eso explica por qué personas
virtuosas y evangelizadas, no obstante,
pasan por situaciones difíciles?
Si, y ellas mismas las
desearán, por entender que serían experiencias
redentoras.
6 – En ese caso, ¿de nada le valdrá el esfuerzo en el Bien?
En el arar del destino,
nunca se pierde la buena siembra. Su empeño
de renovación y su trabajo en el campo de la solidaridad humana le valdrán la protección mayor de la
Espiritualidad, abreviando y suavizando
sus padecimientos.
7 - ¿Cómo distinguir el problema kármico de
algo que fue programado
por la propia persona?
Por el comportamiento.
Generalmente la persona que enfrenta
una situación programada actúa de forma positiva. Es más
dócil y
tranquila. Ya que aquel que enfrenta males que le fueron
impuestos,
no es raro que se debata, no acepte, se subleve…
8 – Sufre más…
Sin duda. El mayor dolor
nace de la inconformidad y de la rebeldía.
Cuando aceptamos los desafíos de la Vida, conservando la serenidad y la confianza en Dios, procurando
hacer lo mejor, todo es más fácil.