
Juzgan de nuevo el caso del marido asesinado a martillazos
El Supremo ordena que vuelva a celebrarse el juicio en el que se absolvió a uno de los sicarios contratados por la esposa
ACUSADA. Foto de archivo del traslado de la mujer al juzgado. / LV. |
| DATOS |
| Hechos: el 9 de febrero de 2000 en la calle General Espartero de Alicante. Juicio de 2000: el tribunal condenó a 16 años de cárcel a la mujer y a un año y medio a Francisco Leonardo G.M. por encubridor. Moisés M.V. fue absuelto. Pena solicitada: el fiscal pide 25 años de prisión para la mujer y 24 para cada uno de los dos jóvenes. |
El caso de la mujer que contrató a dos amigos de su hijo para matar a martillazos a su marido en su domicilio de Alicante vuelve a la Audiencia. Una resolución del Tribunal Supremo ordena que se vuelva a celebrar el juicio con jurado en el que, en junio del 2000, se absolvió al autor material de los golpes que acabaron con la vida del fallecido. La nueva vista ha sido señalada para la semana comprendida entre el 9 y el 13 de noviembre en la sección primera de la sede judicial.
El juicio vuelve a celebrarse dos años y medio después de que el jurado decidiera exculpar a Moisés V.S en base a sus declaraciones de que él no tenía nada que ver con los hechos.
Tras el veredicto absolutorio se inició un largo periplo judicial. El fiscal del caso solicitó ante el Tribunal Superior de Justicia la repetición de la vista. Cuando este órgano judicial ordenó que se volviera a celebrar el juicio, la defensa del imputado absuelto recurrió la decisión ante el Supremo. Dos años más tarde, el Supremo ha acabado dando la razón al Ministerio Público y exige que los tres imputados en el crimen, Margarita J.H., Francisco Leonardo G.M. y Moisés M.V., vuelvan a sentarse en el banquillo de los acusados.
Debido a las declaraciones contradictorias vertidas en el juicio celebrado en junio del 2000 y a la inculpación de unos a otros, el jurado tardó más de un día en emitir su veredicto. Durante la vista, Margarita G.M. aseguró que el crimen lo habían cometido los dos jóvenes a raíz de un comentario «inocente» que ella hizo y que más tarde la amenazaron con matarla si lo contaba. Por su parte, Francisco Leonardo G.M. declaró haber tenido una relación sentimental con la esposa y Moisés M.V. haberse encontrado a la mujer con las manos manchadas de sangre, ante lo cual se marchó sin hacer preguntas.
Los hechos que se enjuician se remontan a febrero de 1999. Según el fiscal, Margarita J.H. planeó acabar con su marido durante todo el año 98 debido a las continuas desavenencias existentes entre ambos. A finales de ese año, propuso a dos amigos de su hijo acabar con la vida de su esposo a cambio de seis millones de pesetas, de los que les adelantó 100.000 pesetas.
De acuerdo con el plan, la noche del 8 al 9 de febrero Margarita J.H. suministró pastillas para dormir a su esposo. Según el fiscal, esa madrugada la mujer abrió la puerta del domicilio a Moisés M.V. y Francisco Leonardo G.M. y «les proporcionó sendos martillos» con los que los jóvenes «golpearon brutalmente en la cabeza» al marido hasta causarle la muerte. Tras el asesinato, envolvieron el cadáver con bolsas de plástico y cinta aislante y dejaron el cuerpo en la habitación.
Al día siguiente, los tres acusados cubrieron el cadáver con unas cortinas de plástico, lo metieron en un carro de supermercado y lo trasladaron hasta el garaje para meterlo en el maletero de un coche. Después, compraron gasolina y quemaron el cuerpo en un descampado de Villafranqueza.
El juicio vuelve a celebrarse dos años y medio después de que el jurado decidiera exculpar a Moisés V.S en base a sus declaraciones de que él no tenía nada que ver con los hechos.
Tras el veredicto absolutorio se inició un largo periplo judicial. El fiscal del caso solicitó ante el Tribunal Superior de Justicia la repetición de la vista. Cuando este órgano judicial ordenó que se volviera a celebrar el juicio, la defensa del imputado absuelto recurrió la decisión ante el Supremo. Dos años más tarde, el Supremo ha acabado dando la razón al Ministerio Público y exige que los tres imputados en el crimen, Margarita J.H., Francisco Leonardo G.M. y Moisés M.V., vuelvan a sentarse en el banquillo de los acusados.
Debido a las declaraciones contradictorias vertidas en el juicio celebrado en junio del 2000 y a la inculpación de unos a otros, el jurado tardó más de un día en emitir su veredicto. Durante la vista, Margarita G.M. aseguró que el crimen lo habían cometido los dos jóvenes a raíz de un comentario «inocente» que ella hizo y que más tarde la amenazaron con matarla si lo contaba. Por su parte, Francisco Leonardo G.M. declaró haber tenido una relación sentimental con la esposa y Moisés M.V. haberse encontrado a la mujer con las manos manchadas de sangre, ante lo cual se marchó sin hacer preguntas.
Los hechos que se enjuician se remontan a febrero de 1999. Según el fiscal, Margarita J.H. planeó acabar con su marido durante todo el año 98 debido a las continuas desavenencias existentes entre ambos. A finales de ese año, propuso a dos amigos de su hijo acabar con la vida de su esposo a cambio de seis millones de pesetas, de los que les adelantó 100.000 pesetas.
De acuerdo con el plan, la noche del 8 al 9 de febrero Margarita J.H. suministró pastillas para dormir a su esposo. Según el fiscal, esa madrugada la mujer abrió la puerta del domicilio a Moisés M.V. y Francisco Leonardo G.M. y «les proporcionó sendos martillos» con los que los jóvenes «golpearon brutalmente en la cabeza» al marido hasta causarle la muerte. Tras el asesinato, envolvieron el cadáver con bolsas de plástico y cinta aislante y dejaron el cuerpo en la habitación.
Al día siguiente, los tres acusados cubrieron el cadáver con unas cortinas de plástico, lo metieron en un carro de supermercado y lo trasladaron hasta el garaje para meterlo en el maletero de un coche. Después, compraron gasolina y quemaron el cuerpo en un descampado de Villafranqueza.